LOS QUE SOÑAMOS POR LA OREJA

BOLETÍN DE MÚSICA CUBANA ALTERNATIVA

 

Edición no. 27, febrero de 2007

 

La presente publicación electrónica se apoya en una antigua y aún vigente tradición periodística: el derecho de cita. Los que soñamos por la oreja apela a colaboraciones originales para este boletín y a todo material informativo encontrado en los medios de comunicación, a propósito de promover y analizar lo concerniente a la escena de la Música Cubana Alternativa. Los textos aquí incluidos expresan las opiniones de sus autores, de las cuales no somos responsables.

 

CONTENIDO

 

PRESENTACIÓN

¡Jazz hasta la victoria!

Por Joaquín Borges-Triana

 

CONCIERTO CUBANO

Silvio

Por Guillermo Rodríguez Rivera

Música cubana: Pensando en el futuro

Por María Córdova

 

CONVERSANDO CON

Carlos Varela. Tiempo de diálogo

Por Guille Vilar

Combat Noise: La banda y el metal es nuestro estilo de vida

Por Omar Vega Riaño

Alejandro Vargas. Color local

Por Toni Basanta

Leonardo García. Busco la esencia de las cosas

Por Francisnet Díaz Rondón

Alejandro García Villalón, Virulo. Hablo en serio y los demás se ríen

Por Johanna Puyol

 

DE AQUÍ Y DE ALLÁ

Informaciones y comentarios acerca de…

Nuevos discos de Beatriz Márquez, Anaís Abreu y Kiki Corona, rincón de Annia Linares en la Calle 8, edición especial de Como los peces, premio a Paquito d’Rivera, giras del Coro Profesional de Bayamo y de jóvenes trovadores, repercusiones de Plectro Habana 2007 y de concierto de Silvio Rodríguez en Lima, confesiones de Guillermo Tuzzio, Fulano y Nat Chediak, obras finalistas del concurso Adolfo Guzmán, peña de Sociedad habana Blues, y mucho más.

 

EL OIDOR CRÍTICO

Club holguinero: Jazz cubano

Por Rubén Rodríguez

Orquesta de Cámara de La Habana: Arte al por mayor

Por Leonardo Gell Fernández-Cueto

Polito Ibáñez. La eternidad será mañana

Por Michel Hernández

Defender un espacio para el blues hecho en Cuba

Por Humberto Manduley López

 

DE PUÑO Y LETRA

Clasificados

Hacheros

Quiero decir

La orilla de las ganas

Por Ariel Díaz

 

LA COMPACTOTECA

Reseña de los discos:

A castro le gusta el rock (Athanai), Con cierta ternura (Enriquito Núñez), Calle del Rosario (Joshua Edelman), Las voces del siglo (Varios intérpretes), Cimarrón (Luis Mario Ochoa), Hombres de papel (Jottabich), Ska Cubano (Ska Cubano), ¡Ay Caramba! (Ska Cubano), Antes de la noche (Yamira Díaz).

 

UNA IMAGEN POSIBLE

Música cubana: la nueva timba

Por Rafael Lam

Isolina Carrillo Estrada

Por Senén Suárez Hernández

Vida, obra y zozobras de Osvaldo Rodríguez

Por Manuel Sosa

Jesús Fuentes y Canela preparan una gran fiesta

Por Toni Basanta

 

WHERE ARE YOU FROM ASERE?

In this issue

By Joaquín Borges-Triana

Launching Carlos Valera’s disc

Without author)

Uplifting Spirit/Espíritu Optimista

By Loreley Clarke

Jottabich: Paper Men

By Joaquín Borges-Triana

Mamborama: Directamente al mambo

By Bruce Polin

Ochún: En el Año de Ochún

By Bruce Polin

Telmary: A diario

By Bruce Polin

Los Ases de la Timba: Aquí están Los Ases

By Peter Watrous

Ignacio Berroa: Codes

By Peter Watrous


 

PRESENTACIÓN

 

¡Jazz hasta la victoria!

 

Lamentablemente, un par de semanas después de la puesta en circulación de la pasada emisión de nuestro bole, gracias a un correo del buen amigo José Dos Santos (otro que como nosotros es de los que soñamos por la oreja), me enteré de que en dicha edición no. 26, correspondiente a enero de este año, no sé por qué motivo (bueno, supongo que sea porque al fin y al cabo, uno también es humano y de cuando en vez se equivoca o mete la pata, como decimos los cubaniches) cometí una pifia al acreditar el trabajo titulado “Roberto Carcassés en Miami. Increíble: Ecilio y criollos se juntan” a nombre de Joe Noda (la persona que por alguna vía lo hizo circular en la red), cuando lo correcto era que apareciera bajo la firma de Eliseo Cardona.

 

Siempre que me pasan estas cosas me da una gran pena con el afectado y en general, con todos nuestros lectores, pero al parecer el Alzheimer se va adueñando de mí, cuando apenas paso la curva de los inevitables cuarenta años. Aunque sé que el amigo Eliseo entiende perfectamente estos entuertos y se los toma a broma en virtud de que, como él mismo me escribe en un correo, “la vida es muy corta para coger lucha”, de cualquier modo, aunque ya lo hice de forma privada, de manera pública ahora le pido disculpas. Por el sabroso intercambio de mensajes que mantuvimos al respecto, he llegado a la conclusión de que con muchísimo gusto me autopropongo como agente de Cardona en La Habana (claro que nunca firmaría sus textos) porque respeto enormemente su trabajo como periodista y dado que pertenezco al gremio, sé que ésta es una especie en extinción, así que a los pocos buenos que van quedando (como es el caso de Eliseo) hay que cuidarlos.

 

La opción de que Cardona sea el que firme los artículos, comentarios y entrevistas que desde aquí yo le redactaría para el Sun Senttinel, me resulta en extremo atrayente, sobre todo si también ello implica que yo sea el que cobrara los dineritos que él recibe en la Florida por dichos textos, obviamente en la moneda dura del enemigo, que luego cambiaría por mis queridos pesitos, tanto los Cucos (El CUC es la moneda convertible cubana) como los pesos agropecuarios (que es como me gusta decirle por una de sus principales funciones al dinero de circulación en nuestro país entre el común de los ciudadanos de a pie, que es a los que pertenezco).

 

Gracias al emaileo que suscitase mi error, tuve la feliz noticia de que Eliseo Cardona es un lector asiduo de este mensuario y me ha prometido que si consigue boletos, cubrirá para nosotros el concierto que el querido compatriota Gonzalo Rubalcaba planea hacer en Miami durante el mes de marzo. Con esto, nuestro ya nuevo colaborador no ganará un kilo prieto partido por la mitad (como diría mi abuela), pero se hará millonario en lo concerniente a los agradecimientos de los que soñamos por la oreja.

 

Por cierto, Eliseo me ha comunicado algo que me parece también debe ser conocido por nuestros lectores (a fin de cuentas somos una gran familia) y por eso, paso a reproducir lo que él me informa:

 

“En todo caso, Joaquín, hay asuntos más importantes que resolver. Por ejemplo, me enteré hace poco que el capitán Darío Nicodemo* se fue a visitar a mi amigo José Dos Santos** a La Habana. La reunión, según me cuentan mis agentes, giró en torno a la fundación del primer club de fanáticos de Kenny G en Cuba. Como comprenderás, no podemos permitir que Dos Santos pierda la cabeza y se entregue a escuchar a un melenudo mequetrefe.

 

“Propongo lo siguiente: reúne a los amigos y háganle una visita al Dos Santos a la medianoche. Háganle escuchar el Koln Concert de Keith Jarrett como mínimo tres veces. Si el hombre amenaza con sacarlos de la casa, lo amarran a una silla y le ponen el Kind of Blue de Miles Davis, seguido del Blues and roots de Charles Mingus. En la mañana le ponen In Harvard square, de Lee Konitz.

 

“Recomiendo la formación de un comité que mantenga estricta vigilancia sobre el Dos Santos hasta que se olvide de Kenny G. Repitan los asaltos con otros discos. Y al capitán Nicodemo se le niega entrada a La Habana por al menos cinco años. Mantenme al tanto de este asunto. ¡Jazz hasta la victoria!”

 

Bueno, así lo hicimos, pero me temo que el resultado de nuestro asalto a la casa del común amigo no complazca mucho a Eliseo Cardona. Después de un intercambio de varias horas, tiempo en el que para matizar las tensas negociaciones se consumieron varias latas de jugo de cebada, el acuerdo a que llegamos fue el de que yo me hiciera cargo de la presidencia del primer club de fanáticos de Kenny G en La Habana, so pena de que si no aceptaba el cargo, tendría que renunciar a la posibilidad de tener acceso a la amplísima discografía de Dos Santos. Ante tan persuasivo argumento, no me quedó más remedio que dar el paso al frente y asumir la tarea que este singular momento histórico de nuestro devenir como soldados del jazz ha puesto en mi camino. En fin, que sólo me queda despedirme igual que lo hiciera Eliseo: ¡Jazz hasta la victoria!

 

* Nota del editor: Darío Nicodemo es un sobresaliente promotor dominicano de jazz

 

** Nota del editor: José Dos Santos es un destacado periodista cubano y guionista del programa radial La Esquina del Jazz, transmitido de lunes a sábado por la emisora CMBF.

 

Joaquín Borges-Triana

 

 


 

CONCIERTO CUBANO

Silvio

 

Por Guillermo Rodríguez Rivera

 

(Prólogo del libro Silvio Rodríguez. Te doy una canción)*

 

Aquel muchacho tenía quince años, pero era menudo de cuerpo, escaso de libras, con cabello muy fino y ya, desde entonces, escaso, por lo que a veces parecía que tenía doce. No podíamos llamarlo, los que teníamos tres, cuatro o cinco años más – en ese momento de la vida en que esa diferencia parece tan importante –, más que por su diminutivo: le decíamos Silvito. Trabajaba en la revista a pesar de sus pocos años. Era de una familia humilde de San Antonio de los Baños, un pueblo al sur de la capital de Cuba, por donde cruzaba el río Arigüanabo, que preservaba ese nombre que le dieron los primeros pobladores de la isla.

 

San Antonio había sido una zona veguera, de cultivo del tabaco, junto a la cercana Santiago de las Vegas. Fue de esta región al sur de la capital y estrechamente vinculada a ella de la que el puro cubano tomó ese nombre que ha durado por siglos: habano. En una canción surgida del recuerdo de su abuelo, Silvio Rodríguez exalta ese pasado tabaquero de su familia. Y no quiere olvidar que en Tampa, esa ciudad al norte de la península de La Florida, adonde emigraron en el siglo XIX muchos vegueros cubanos que eran parte integrante de esos pobres de la tierra que también echaron su suerte con Martí, su abuelo había conocido al hombre que soñó el destino de Cuba. No es extraño que Silvio Rodríguez sea de la progenie campesina de los vegueros cubanos, aquellos rebeldes del siglo XVIII, a algunos de los cuales el gobierno colonial ahorcó sin juicio para hacer abortar la primera insurrección campesina generada en la isla y brindar un aleccionador ejemplo, que claro que sería en vano. Silvito dibujaba para aquella revista que era la de la primera organización que tuvieron los jóvenes revolucionarios cubanos tras la victoria de Fidel Castro en 1959. Ya entonces era 1962. Hacía caricaturas, diseñaba, y decían los que le eran más cercanos – pienso en el atormentado y genial Guillermo Rosales, que se borró a sí mismo de la vida muchos años después en Miami, tras escribir una desgarradora novela que tituló Boarding Home – que ya escribía canciones. No sé por qué extraña locura – entre las tantas que tuvo – a Guillermo, Silvito le evocaba a Poe.

 

Pero las verdaderas canciones aparecerían después. Fue por los tiempos en que “el joven dibujante” iba a convertirse – por los tres años que la ley mandaba – en “el joven soldado” que pasaría el Servicio Militar Obligatorio, la versión cubana de lo que los españoles llamaban familiarmente “la mili”, y nosotros, economizando, por sus solas iniciales: SMO. A ese personaje que fue hace años, evoca el trovador en una canción escrita en 1990 pero recordando anecdótica y musicalmente sus tiempos de soldado y que ha incluido en un CD que forma parte de esa trilogía personal que titulan su nombre y sus dos apellidos.

 

Precisamente en la placa que se llama Silvio, aparece la aparentemente vieja canción que se titula “La canción del joven soldado”. Es una canción-pop, donde se afirma a ritmo del begine, que acaso recuerde el “Listen, do you want to hear a secret” (¿ya se acuerdan?) que por esos mismos años firmaban Lennon y McCartney, pero que a su autor se le ocurre que se aproxima al estilo de “La barca” el paradigmático bolero de Roberto Cantoral. Si bien Silvio hacía una suerte de arqueología musical, impostando un modelo de canción perfectamente establecido por sus años de recluta, claro que no acudía a los lugares comunes en el texto que inundaron a sus paisanas en los años sesenta.

 

En una canción titulada “Debo partirme en dos”, escrita hacia finales de los sesenta, Silvio fue a satirizar las adocenadas canciones que todavía imperaban en aquella época. Allí “se pone por delante” y se atribuye un texto que va de esta manera: te quiero, mi amor, / no me dejes solo / no puedo estar sin ti / mira que yo lloro. Pero la pura verdad es que no recuerdo a Silvio Rodríguez escribiendo nunca un texto de ese corte.

 

Si alguna vez lo hizo, se lo guardó muy bien guardado o, simplemente, lo desapareció.

 

Ahí está una de las primeras novedades que Silvio trae a la canción cubana: el nutrir sus textos de canciones de la gran tradición de la poesía escrita cubana y, ¿por qué no?, también mundial.

 

Esa tonada que evocaba sus tiempos de recluta hablaba un lenguaje no alimentado por textos de canciones comerciales mal digeridas, sino por las vivencias del soldado que se escapaba de su litera tras el toque de silencio para ir a pulsar la guitarra debajo de un árbol en el puro campo, en plena madrugada. La guitarra es el desdoblamiento de su dueño, el recluta también, confiesa el texto, pero es capaz de convertirse en el instrumento que el cantor necesita:
la guitarra del joven soldado / es su mejor fusil. Seguramente al recrear aquellos tiempos en ese texto, el trovador estaba rindiendo homenaje a la poética de la canción combatiente que es una destacada entre las diversas que ha tenido.

 

He sostenido que la canción inteligente de nuestro tiempo debe inscribirse dentro de la poesía oral: poesía para ser escuchada y no necesariamente leída, aunque las ediciones discográficas le ofrezcan impresos a sus clientes los textos de las canciones que incluyen. Pero como los de los juglares, los de los trovadores, los poemas de los modernos autores de canciones pertenecen al ámbito de la oralidad, aunque sea una oralidad mediática y ya el concierto que brinda el cantautor no sea como el que sus antiguos colegas podían ofrecer en las plazas o en las cortes, sino que puede ser amplificado en un estadio por los milagros de la electrónica, e incluso simultáneamente trasmitido, vía satélite, al otro lado del mundo.

 

De sus textos proviene la primera sorpresa que el casi adolescente Silvito empieza a producirnos a los que lo escuchábamos en esos años sesenta, en los que el texto de la canción empezaba a ser destinado a propósitos distintos a los del comercio con el tema amoroso, que era la habitual mercancía de la canción popular desde muchísimos años atrás. Silvio decidió saltarse el montón de canciones comerciales que tenía ante sí, y lanzarse a entroncar con tradiciones cancionísticas que le parecían más importantes. Poco a poco, relacionándose intensamente con su entorno y con los valores culturales de ese entorno, empieza a descubrir, a veces a descifrar otras maneras de hacer.

 

Claro que Silvio está imbricado en los esenciales cambios que está sufriendo – yo diría mejor que está gozando –la canción de esos años. Claro que me consta que era un gustador desorbitado de los Beatles, sobre todo a partir de Rubber Soul. Tanto que a él le debo mis primeras y agotadoras audiciones de Revolver, de Sgt. Pepper’s lonely hearts club band y de Magical mistery tour, casi al puro momento de aparecer. Todavía recuerdo los textos de: “Eleanor Rigb”, “UIT a little help of my friends” y “The fool on the hill”.

 

Tendría que decir ahora que Silvio hizo para los cubanos algo que nuestra cultura pronosticaba desde siempre: sumó orgánicamente el rock and roll al ámbito cubano, del mismo modo que nuestra música del siglo XIX había integrado a la cultura de Cuba valores como la country dance inglesa, la romanza francesa, la tonadilla española, o el modo de hacer de las arias operáticas italianas, cuya incidencia fue decisiva en la trova tradicional cubana. Silvio Rodríguez ha sido el esencial integrador del rock and roll a la cultura musical cubana, de la misma manera que Benny Moré integró definitivamente el jazz band a nuestra música y lo hizo interpretar todos los géneros de lo popular cubano.

 

Tuvimos, allá por los año sesenta, varios funcionarios culturales que confiaban, ejerciendo una fe digna de mejor causa, en la pura autoctonía de lo cubano. Y no solo en la especificidad irrebatible de nuestra cultura, sino en la pureza ideológica que, esa cultura debía exhibir. Lo foráneo no podía venir más que a contaminar lo nuestro y también, a subvertir nuestras ideas. Pero esa manera de pensar estaba totalmente descaminada.

 

Lo cubano jamás ha sido autóctono. Hasta nuestros primeros pobladores, los aborígenes que encontraron en Cuba los colonizadores españoles, habían venido de afuera: eran de origen arahuaco, y poblaban previamente lo que hoy es Venezuela. Los españoles – que eran ya un pueblo intensamente mezclado –llegaron en el siglo XVI y casi enseguida comenzaron a introducir los esclavos africanos. Tenemos inmigración francesa al producirse el proceso independentista de Haití. Desde entonces llegaron también haitianos, que ya siguieron emigrando durante mucho tiempo a Cuba, al igual que los también vecinos jamaicanos, que buscaban empleo en los meses de la zafra azucarera cubana. Con el fin de la esclavitud en 1886 comenzó una copiosa arribada de chinos cantones, que llegaban con leoninos contratos laborales que casi los convertían en esclavos. Y hasta indios mayas, procedentes de Yucatán, llegaron a Cuba en el propio siglo XIX, por un acuerdo entre el gobierno mexicano y España, para desarraigar del sur de México a los participantes en las insurrecciones indígenas. Por todo ello, el sabio antropólogo cubano, Fernando Ortiz, ha dicho que Cuba es un ajiaco: esa suerte de caldo que se come en el Caribe y en el que caben todos los frutos y todas las carnes de la zona. Por cierto, descendiente directo de la famosa “olla podrida” castellana.

 

Y del mismo modo que es Cuba, ha sido su cultura. Creo que esto lo sabía el autodidacta pero intensamente leído Silvio Rodríguez, como pensaba – siendo el hombre de la revolución que ya era – que la fortaleza ideológica no se consigue por asepsia sino por el contacto con todo lo que inevitablemente impera en el mundo en que vivimos: el hombre ha de ser un ser pensante y también pensante era la canción que ya empezaba a proponernos Silvio.

 

A mí, por ese implacable vínculo que es la amistad, me ha tocado acompañarlo en varias ocasiones. Pero no sólo por ello. Le había perdido la pista a Silvito en los tiempos en que hacía su servicio militar, y en esos años, varios (muy) jóvenes escritores cubanos fundamos una revista cultural que dirigió en sus inicios Jesús Díaz, y que se llamó El Caimán Barbudo. Los poetas que allí nos reuníamos – poetas de los tiempos de Paco Ibáñez, de Bob Dylan, de Joan Manuel Serrat, de John Lennon – creíamos en la fusión, en el diálogo de la canción y la poesía. Y nos dimos a la empresa de organizar una lectura de poemas que estarían acompañados por un grupo de canciones de la entonces casi desconocida trovadora Teresita Fernández, que había puesto en música textos de Martí y de Gabriela Mistral. Otro poeta del grupo, Víctor Casaus, había encontrado a Silvito después de sus años de ejército, y me dijo que estaba haciendo canciones muy interesantes. Él creía que cabía perfectamente en el concierto que estábamos organizando con Teresita, y me instó a escucharlo. Nos reunimos en la propia sala teatro del Palacio de Bellas Artes, donde iba a producirse el espectáculo. El joven trovador – ya entonces con veinte años – cantó unas cuantas de sus canciones y nadie tuvo dudas de que había aparecido Silvio Rodríguez.

 

Empezó entonces la implacable afirmación de Silvio. Tuvo un programa televiso que duró muy poco porque a quienes gerenciaban la televisión no les agradó un elogio que el trovador hizo de los Beatles. Pero Silvio iba de una casa de amigos a otra, y cada noche aparecía una canción que iba dejando atrás casi todo lo que se estaba haciendo en la música popular de esos años. Eran ya los finales de la década y la izquierda latinoamericana se radicalizaba: había ocurrido el asesinato del Che Guevara en las selvas bolivianas, y su figura, su ejemplo, su dimensión humana, se agigantaba en el mundo.

 

Aparecían las canciones de Silvio que cantaban ese despliegue heroico latinoamericano: “La era está pariendo un corazón”, “Fusil contra fusil”, la “Canción del elegido”. La Casa de las Américas cubana, que nucleaba lo más radical del pensamiento cultural del continente, integró un Centro de la Canción Protesta, que tomaba el nombre del movimiento (el de Pete Seeger, Bob Dylan, Joan Baez) que en los Estados Unidos condenaba la guerra de Vietnam y la discriminación racial en sus diversas formas. Allí se reunieron Silvio Rodríguez, Pablo Milanés y Noel Nicola. Ya Pablo y Silvio se conocían y fue este quien llevó allí a Noel. Empezó ahí un vínculo con lo que ya era un visible movimiento de la canción combatiente a nivel latinoamericano. Trovadores como Violeta Parra y sus hijos Ángel e Isabel, Víctor Jara, todos de Chile; Daniel Viglietti, del Uruguay; una cantante de la jerarquía de la argentina Mercedes Sosa; Alí Primera, de Venezuela, integraban un poderoso conjunto de talentos creativos, que seguramente se apoyaban en la obra de grandes cantores de la pura tradición, como el argentino Atahualpa Yupanqui y el cubano Carlos Puebla.

 

La historia cubana estaba llena de fechas a conmemorar: la Plaza de la Revolución habanera podía colmarse por muy diversas razones y, aunque no se radiaban las canciones de Silvio regularmente, cuando llegaban los días de celebraciones revolucionarias, no aparecía otra música que comentara y afirmara nuestra realidad como no fueran esas extrañas canciones generadas por ese extraño autor que cantaba, que cuando tenía el deber de “sumarse a la Plaza y alzar la bandera”, lo conseguía corriendo al lado de la mujer que le faltaba “hace tantos días”. Y ahí estaba otra de las inquebrantables poéticas de Silvio: la de la canción de amor, pero no la de cualquier amor, porque era la poética de la canción de un amor desatado, incontrolable, transgresor, y que por ello era capaz de confundirse, de fundirse con las más tremendas luchas del hombre. Un amor que escapaba, en su poesía, de los sabidos y resabidos códigos de la canción de amor al uso. ¿Amor romántico? Pudiera ser, por qué no. ¿No se había hablado de Peo para relacionarlo con Silvio? Sería por ello del más intransigente de los romanticismos, el de los grandes sentimientos extremos, el que funde el amor y la muerte; el que se prolonga más allá del amor mismo, como en el desesperado texto de “Te amaré”.

 

Después del Centro de la Canción Protesta, surgió otra experiencia, afortunadamente diferente. Alfredo Guevara, el gran promotor del cine cubano en las últimas décadas, ha contado cómo Haydeé Santamaría le había pedido que le procurara un sitio a “aquellos muchachos” que ella había reunido al amparo de la Casa de las Américas, y del talento de promotor de Alfredo apareció el Grupo de Experimentación Sonora del Instituto del Cine cubano: un peculiar ensemble capitaneado por el gran músico culto Leo Brouwer, que se convirtió de pronto en maestro de aquellos autodidactas que Alfredo le había entregado.

 

Recuerdo la cueva del GES, en el segundo piso del edificio del Instituto de Cine. La visitaba a menudo para ver a mis amigos (Silvio, sí, pero también Pablo, Noel, Sara, el propio Leo, Sergio Vitier o Leonardo Acosta) y seguramente para oír las nuevas cintas de Chico Buarque y de Milton Nascimento que tenían rodando en las incansables grabadoras que allí funcionaban.

 

Músicos de la categoría de Federico Smith, Carlos Álvarez, Mario Romeu y el propio Brouwer habían orquestado temas de Silvio en el Instituto Cubano de Radiodifusión; igualmente, ya por entonces había grabado una media docena de temas con el grupo Sonorama 6, dirigido por el guitarrista Martín Rojas. En el GES Silvio pudo, además de estudiar música, hacer sus propios arreglos y sistematizar su trabajo con grupos de primera línea. Allí aparecieron canciones como “El Mayor” y “El papalote”, que hacían cantar a la historia: a la historia grande en la primera composición, que sintetizaba la experiencia vital del mayor general Ignacio Agramonte y Loynaz, un joven y rico abogado camagüeyano que descolló por su extraordinario valor y talento militar en la primera guerra que Cuba libró para conseguir su independencia de España a partir de 1868, y que murió apenas tres años después de iniciarse los combates; y la cotidiana pero no menos imprescindible historia de Narciso el Mocho, un viejo negro pobre y bebedor, que construía los más hermosos papalotes allá en San Antonio de los Baños, el pueblo de la infancia de Silvio.

 

Si algo ha conseguido el impresionante cúmulo de canciones que Silvio Rodríguez ha reunido en los casi sesenta años de su vida, es absorber, junto a casi todos los géneros que nuestra música popular ha creado – la canción, la habanera, el danzón, la guajira, el son, el bolero –, también todos los temas que la poesía contemporánea podría permitirle a un poeta cubano. Silvio, que además de escribir textos para ser cantados, escribe asimismo textos para ser leídos (aunque casi no los deja leer), ha incorporado a la canción procedimientos que pertenecían por entero al ámbito de la escritura, y que parecía que, por su complejidad, no cabían en el de la mucho más directa oralidad. Y quisiera ejemplificar lo que digo con una de sus más populares canciones: “Unicornio”.

 

Esa composición fue el tema central de un disco que llevó a su autor e intérprete al más alto nivel de aceptación. El disco era casi perfecto en su variedad y en la calidad de las piezas que lo integraban. Los que conocimos de la canción de la que hablo cuando incluso no se había grabado, o cuando sólo se había grabado en los estudios de una emisora radial habanera con el único propósito – entonces – de trasmitirla, sabemos que su primer título era “Noticia”. Pero ya Amaury Pérez tenía una canción con ese nombre y las ordenanzas del derecho autoral cubano indicaban que no podían registrarse dos canciones con el mismo título.

 

Silvio acudía a un expediente propio de la poesía convencional: apoyarse en un tipo de discurso codificado y resemantizar ese código: valerse de él para llenarlo de un contenido diferente al que suele ser el suyo. El texto funciona como uno de esos avisos en los que alguien da cuenta, por ejemplo, de la pérdida de una mascota, de un animal de compañía y ofrece una recompensa a quien le dé información que pueda conducirlo a recuperarlo. Esa simple fórmula, ese modelo de un tipo de texto perfectamente conocido y hasta adocenado, proponía sin embargo la recuperación de un imposible: el animal perdido era un unicornio, una bestia fabulosa que remontaba a los tiempos más remotos de la vida de la imaginación humana, que los hombres soñaron como una constelación en el cielo meridional, atravesada por la Vía Láctea.

 

El receptor común de Silvio claro que advertía que la canción no hablaba de un imposible unicornio real que, como si él mismo no resultara suficiente, era, además azul. Los oyentes de Silvio sabían que ese animal fabuloso representaba algo que la voz que hablaba en la canción quería mucho, desesperadamente. Y necesitaban encontrar qué objeto o persona eran los que esa imagen evocaba. Pero creo que allí Silvio estaba recurriendo a esa inefable representación que es el símbolo. Como ocurre con la simbolización en la poesía contemporánea, el símbolo no representa ninguna entidad concreta, sino apenas un género de entidades: obviamente, es algo enormemente querido, algo espiritualmente esencial para el sujeto que habla en el poema que es el texto de la canción, pero su especificación no es posible, porque el mismo autor no lo ha querido así. Acaso él mismo no lo sepa. Tal vez constituya un valor de mucho peso emocional para el que lo siente y que, al perderse, produce un enorme vacío en la sensibilidad del sujeto.

 

Silvio estaba incorporando al estandarizado y tantas veces simplificado texto de la canción popular un procedimiento procedente del ámbito de la poesía culta contemporánea. Y los efectos que esas incorporaciones podían conseguir se convertían en sorprendentes. Le escuché decir a un funcionario de la radiodifusión cubana, después de escuchar la canción, cuando prácticamente no se había difundido, que esa canción jamás podría hacerse popular porque era incomprensible. Él le estaba aplicando al proceso emisión-recepción la más estricta lógica, el más descarnado racionalismo. Silvio, por su parte, apostaba a las casi inexplicables emociones que la sugerencia poética puede generar: la canción se convirtió en una de las más aceptadas popularmente entre el montón de aceptadísimas canciones que Silvio Rodríguez ha logrado escribir.

 

El lector de este libro, que reúne todos los textos de la discografía oficial de Silvio, encontrará al final la copiosa bibliografía del trovador. Pero ojo: Silvio sigue arreglando, cantando, grabando sus canciones. Ahora mismo nos está presentando un doble CD con canciones de los años sesenta bajo el título Érase que se era, y todavía faltarán muchas más por grabarse y darse a conocer porque, cuando Silvio grabó su primer disco – entonces eran todavía de pasta negra –, tenía escritas más de 500 canciones.

 

Sus fans, como todos los fans, son implacables. En una suerte de panel en la que el mismo trovador intervino y que tenía por objeto evocar y charlar sobre aquel viejo programa televiso que él hizo hacia mediados de los años sesenta, uno de ellos le preguntó por qué ya no escribía las canciones que escribía antes. Silvio hubiera tenido varias posibles respuestas que darle: podría haberle dicho que ahora escribía las canciones de ahora, como hace treinta o cuarenta años escribió las de entonces; podría haberle dicho que no permanentemente Van Gogh pintaba La noche estrellada o T.S. Elliot escribía The waste land, o Vallejo, Trilce. O para ponerlo en la trova y en Cuba, que no todos los días Sindo Garay componía “Perla Marina”. Pero prefirió tomárselo con humor. Se echó hacia atrás y dijo: “Si fuera solamente componer... No te puedes imaginar las cosas que ya no puedo hacer como antes”.

 

Pero parece que todavía puede hacer muchas cosas: en los últimos años nos ha entregado Expedición, un disco totalmente realizado con el apoyo de una orquesta sinfónica, y Cita con ángeles, ambos con excelentes acogidas de crítica y de público.

 

Por eso usted lector, no se deje engañar. Usted tiene, en las tranquilas páginas de este libro que el propio trovador ha sabido ilustrar, su pasado y su presente. Y yo me atrevería a vaticinar que, entre ellas, está deslizándose algo del futuro de ese esencial trovador en la historia de un país de trovadores que es Silvio Rodríguez. Y si usted me lo perdona, déjeme decirle que aquí está – con la misma jerarquía de George Brassens, Bob Dylan, Sindo Garay, George Gershwin, José Alfredo Jiménez, Chabuca Granda, Joan Manuel Serrat, John Lennon – una de las obras fundamentales de la canción del siglo XX en el planeta.

 

* El libro Silvio Rodríguez. Te doy una canción ha sido publicado por Ediciones Temas de Hoy en noviembre del 2006.

 

Música cubana: Pensando en el futuro*

 

Por María Córdova

 

Cualquier persona que, en la Cuba actual, desee reflexionar sobre el arte o la cultura deberá enfrentar, sin remedio, el estudio de las corrientes de pensamiento que interpretan o pretenden interpretar los problemas del mundo contemporáneo. Y por cierto, ello no es una tarea nada fácil.

 

Me atrevería a afirmar que quienes conforman la llamada “etnomusicología postmoderna” forman parte de una intelectualidad que para nada siente amenazada su existencia cotidiana. Que para nada siente amenazado su futuro en tanto “ser cultural”.

 

Básicamente se encaminan al estudio y defensa de las diferencias culturales con lo cual evaden cualquier compromiso con el futuro de la cultura de los países más pobres. Es una musicología que en nada contribuye a esclarecer cuestiones que resultan fundamentales para nuestro futuro. Para tales investigadores todos en esta sala seríamos posiblemente considerados como el hombre autóctono o “el otro”.

 

La posible función predictiva de la musicología.

 

En oposición a ello, considero que la musicología cubana deberá ser cada día mas una disciplina profundamente comprometida con el presente, tratando de esclarecer regularidades del comportamiento histórico de la musica, no solo para incidir en la cultura social, sino más específicamente en el trabajo inmediato de artistas y especialistas de la cultura.

 

Cuando hablamos de trabajo estamos, básicamente, hablando de futuro. Toda actividad humana se esta realizando siempre en un presente y acumulando experiencias que se proyectan hacia el futuro de una mejor vida de cada individuo, comunidad o sociedad. Es en este sentido que la musicología debe estudiar el pasado tratando de descubrir todos aquellos fenómenos y procesos que por haber resultado esencias de nuestro devenir cultural, puedan estar influyendo aun sobre nosotros. La reflexión que les propongo pretende ser un modesto ensayo en tal sentido.

 

Razones para reflexionar sobre el futuro de la música cubana.

 

Pensamos que existen al menos dos razones para reflexionar en el futuro de la música cubana.

La primera: La crisis económica producto de un bloqueo feroz que se extiende por mas de cuatro décadas. Crisis económica que ha incidido y continúa incidiendo duramente en todas las esferas de la música a nivel nacional.

En el plano externo prefiero apuntar especialmente a las expectativas económicas que despiertan la música y los músicos cubanos en ciertos sectores del mercado internacional, a los estrechos intereses con que se acercan a los músicos cubanos casi todas las entidades extranjeras que comercian con la música, al nivel de competitividad que plantea el mercado internacional a los creadores e interpretes cubanos y al absoluto desinterés que algunas esferas de la creación musical cubana reciben de tales “mercados”.

 

Son problemas demasiado serios que no debemos tomar a la ligera. Problemas que podrían estar, ahora mismo, amenazando seriamente el futuro de nuestra música.

 

La segunda: Todos sabemos que, acerca del futuro, nadie tiene toda la verdad, sin embargo, de una u otra forma y a partir de las actividades que realizamos cada día, estamos construyendo nuestro propio futuro. De manera que –en primera instancia- el futuro se piensa y se construye desde cada sujeto aislado.

 

Pero si pudiéramos conocer todos los proyectos de futuro de los aquí presentes, quizás descubriríamos como tal colectividad esta pensando y proyectando en este momento el futuro de la música cubana.

 

Quizás encontraríamos también algunas ideas coincidentes y otras que no lo son.

 

¿Cómo pensar el futuro de la música cubana?

Todo futuro puede ser pensado desde muchos puntos de vista pero, en primera instancia, debemos partir del concepto de cultura luego explicarnos qué entendemos por ella.

La cultura puede ser enfocada de múltiples formas, depende qué exactamente necesitemos conocer o explicar. Uno de los posibles enfoques de la cultura es considerarla como resultado de las relaciones entre quienes construimos y luego compartimos rasgos y elementos que nos identifican en comunidades, regiones culturales y naciones. Y también el resultado de nuestras relaciones con otras comunidades bien diferentes a nosotros.

 

Por ejemplo:

Creo que la presencia del JOJAZZ nos dice que muchos especialistas están plenamente conscientes de que si los jóvenes cubanos estudian seriamente el jazz, ello no es un fenómeno casual.

 

Quizás intuitivamente en algunos casos, tal vez más conscientemente en otros, los jóvenes músicos con su atención y constancia hacia el estudio del jazz están demostrando, al menos, que eso es algo que no podemos soslayar.

 

Las matrices culturales.

 

Esto nos lleva directamente a la problemática de lo que se ha dado en llamar las matrices culturales. Es decir, de donde provenimos culturalmente, cuales son nuestras raíces.

 

Se nos dice en todos los textos que la música cubana ha sido el resultado de la síntesis de dos grandes áreas culturales: Europa y África, lo cual es válido solamente para la música que se creó en Cuba hasta finales del siglo XIX. Algunos han querido dar un gran peso a toda España en lo que a herencia europea respecta, cuando es fácil constatar que este rol histórico lo comparten sólo las músicas de determinadas regiones de España junto con la cultura musical de grandes ciudades de Italia, Francia y Alemania.

 

Si aceptamos que la cultura no es algo acabado sino el resultado de las relaciones humanas y por tanto un proceso en constante devenir, tenemos también que entender que el concepto matrices culturales será dinámico en cada época histórica.

 

Entonces, al comenzar el siglo XXI, las matrices de la cultura musical cubana se han ampliado sustancialmente porque los cubanos hemos nos hemos formado a partir de las interacciones entre hombres procedentes de Europa y de África, sino que a lo largo del siglo XX nos hemos relacionado (básicamente) con Estados Unidos de Norteamérica, país que por su carácter hegemónico ha pretendido ser la gran matriz cultural de todos los países planeta. También nos hemos relacionado con buena cantidad de países de América del Sur y con importantes países del área del Caribe como Haití, Santo Domingo, Jamaica y Puerto Rico, entre otros.

 

De manera que la idea inicial acerca de nuestras matrices culturales deberá ser modificada y pensar que hoy, en el hemisferio occidental, casi no existen fronteras cuando tratamos de identificar nuestras matrices.

 

Pocos países quedarían excluidos, quizás por ser ellos mismos poco importantes aun en el desarrollo de la música occidental. Pero lo interesante del caso es que dichas “matrices” parecen no poder inventarse así como así.

 

La historia de la música nos está indicando que quizás debamos considerar matrices culturales sólo a aquellos países, regiones o comunidades que –por razones históricas- hayan establecido previamente –y con cierto grado de profundidad— una interacción, o una relación de mutua dependencia con nosotros. No obstante, sería una limitación no entender la necesidad de ampliar constantemente nuestra mirada hacia todas las direcciones posibles, por ejemplo, hacia el hemisferio oriental.

 

Por otra parte, no sólo constituyen “matrices culturales” los países y regiones externas. También debemos considerar como nuestras matrices a la música que se ha creado o se esta creando sincrónicamente en todas las regiones culturales de Cuba en cada momento histórico. Estas culturas musicales regionales, siendo parte de nuestra identidad, constituyen también nuestras matrices en el plano interno. El occidente cubano puede ser matriz cultural del oriente o viceversa.

 

Hay otra cuestión relacionada con el jazz y nuestras matrices culturales, de la que poco se habla y es el hecho de que eso que hoy conocemos como “jazz” fue un fenómeno que –como todos sabemos- se nutrió de las músicas africanas de transmisión esencialmente oral, donde el elemento improvisatorio jugaba un rol fundamental. Resulta, además, que el origen de ese fenómeno musical fue consecuencia de un proceso cultural compartido en América por casi todos los países que recibieron una fuerte inmigración de esclavos africanos a la que habría que agregar una fuerte inmigración de individuos pobres de otras áreas.

 

También es necesario puntualizar que, según han planteado investigaciones etnomusicológicas a lo largo del siglo XX, la improvisación esta presente en toda música de transmisión oral, bien fuese árabe, hindú, china, española, africana, u otra. No es casual, además, que figure en buena parte de las manifestaciones de la música cubana así como en las músicas de la región cultural del Caribe, caracterizadas tanto por la presencia africana como por la de contingentes de hombres pobres procedentes de España también influidos anteriormente por la música del llamado continente negro.

 

Para nosotros no es ninguna noticia que la improvisación está en la rumba, el son y en la música campesina pero no nos han explicado que relación pudiera tener esto con lo que conocemos por jazz.

 

Curiosamente tales formas de expresión cultural han sido dejadas fuera de ese sistema denominado jazz a pesar de compartir sus mismas esencias históricas y culturales. De la misma forma que en la interpretación del arte, hemos dejado fuera la llamada música folclórica, la música popular y la llamada música comercial.

 

Se trata de que, a partir de la cultura oral que las caracteriza, muchas músicas como el jazz se han originado en toda la región cultural Caribe, tanto desde nuestras matrices hispánicas como africanas. Donde quiera que hayamos tenido presencias de músicas de transmisión oral, es decir pertenecientes a comunidades muy pobres, habremos heredado la improvisación como una de estas esencias.

 

Por tales razones es que me sorprendo profundamente cuando escucho decir que Chucho Valdés, Emiliano Salvador, y muchos otros músicos que puedan citarse aquí, hacen “latin jazz”. ¿Es acaso la Misa Negra de Chucho Latin o profundamente cubana, de una cubanía sorprendente y mágica? ¿Qué ha sido la obra de Emiliano si no un fenómeno excepcional de síntesis entre la pianística del jazz norteamericano del siglo XX y lo mas raigal de nuestra cubanía?

 

De manera que para un proyecto de futuro de los jóvenes músicos cubanos, considero que es importante saber que eso que conocemos como “jazz” es mucho mas nuestro de lo que se nos ha querido hacer ver hasta el presente con la salvedad de que adquirió formas peculiares en cada país. Por eso es que la música cubana devino matriz cultural del jazz norteamericano, así como el jazz norteamericano (o la música brasileña, argentina, o caribeña en general) devienen matrices culturales de la música cubana porque las matrices culturales interactúan, es decir, pueden moverse desde los “Centros” hacia las periferias o viceversa, no solo a través del contacto entre personas, sino también porque ambas culturas se han formado a partir de procesos históricos semejantes.

 

Llegados a este punto podemos constatar como, lamentablemente, nos dedicamos a estudiar con mucho mas ahínco a nuestra “matriz” norteamericana que aquella Caribe o suramericana. Creo que las razones son claras:

 

En primer lugar porque el jazz ha tenido un desarrollo particular en Estados Unidos, lógicamente influido por su propio proceso histórico.

 

Ha sido el cosmopolitismo de las grandes ciudades industriales del norte, el que permitió al jazz convertirse en uno de los más importantes fenómenos de síntesis culturales del mundo contemporáneo. Si analizamos los sistemas armónicos contenidos en el jazz veremos, a través del modalismo, la presencia de la antigua cultura greco-romana heredada por la cultura de la Edad Media; en los inestables modos menores, las entonaciones características de la música renacentista; en los modos mayores la cultura musical europea desde los siglos XVII al XIX y en la politonalidad y el cromatismo toda la influencia europea del siglo XIX y XX. Por otra parte en las llamadas escalas alteradas y el pentatonismo, la indiscutible presencia del próximo y lejano oriente. En las escalas sintéticas, la capacidad de recrear tales legados en el presente.

 

De los africanos , entre muchos de sus aportes, las riquezas rítmicas, los timbres instrumentales y vocales, las estructuras melódicas, sus cantos a voces, el sentido de culturas compartidas y, finalmente, el gran drama de su exclusión en Norteamérica en ocasiones paralela a la de blancos pobres.

 

La síntesis de todos estos elementos han ido configurando la gran belleza y el contenido expresivo del jazz.

 

En segundo lugar, Estados Unidos es uno de los más importantes mercados laborales de la música, el cual tiene implicaciones mundiales.

 

Para entrar en ese espacio, los músicos cubanos estamos perfectamente conscientes de que, a pesar de la profunda crisis económica que vive nuestro país y ante la necesidad de continuar desarrollándonos, adquiriendo experiencias y (sobre todo) tecnologías para nuestro propio desarrollo, estamos obligados a elevar el nivel de competitividad técnica y artística, lo cual deviene factor fundamental de nuestra propia sobrevivencia.

 

Para ninguno de nosotros resulta nuevo que la capacidad del músico para asimilar conocimientos, constituye un factor sine qua non de la propia vida.

 

Y, ¿es acaso nuevo esto en Cuba? Me atrevo a afirmar –aunque ello resulte polémico—, que la necesidad de asimilar conocimientos como condición de la propia sobrevivencia, es uno de los patrimonios culturales esenciales de la nación Cubana y atañe no sólo a los músicos, sino también a todas las clases y sectores que han conformado nuestra nación.

 

Pienso que quizás algún día llegue a ser considerado como patrimonio cultural esencial de todos los pueblos subdesarrollados del plantea. Pero para entender el por qué esta necesidad se convierte en capacidad humana y se puede considerar un patrimonio, debemos mirar la cultura desde un nuevo ángulo.

 

La cultura es también portadora de la inteligencia y capacidades humanas que se han estado formando a lo largo de la histórica. Cuando nos apropiamos de un producto cultural, nos apropiamos de tales desarrollos humanos.

 

Aplicando esta tesis al arte de la música, podríamos decir que cuando estudiamos a Beethoven (o cualquier otro creador europeo) nos estamos aproximando no sólo a la belleza del arte, no sólo estamos aprendiendo y asimilando los valores culturales y artísticos contenidos en tales obras, sino que conjuntamente con ello, nos estamos apropiando de un determinado nivel de inteligencia histórica: la inteligencia acumulada en el periodo en que transcurre la vida de Beethoven y que dicho compositor, dado su excepcional talento, pudo asimilar y luego objetivar en sus obras.

 

Por ello, cuando estudiamos a Beethoven estamos apropiándonos no sólo de un tipo de inteligencia, sino también de las capacidades inherentes a su particular proceso de creación. Pero apropiarnos de Beethoven significa también apropiarnos de una inteligencia esencialmente transformadora, con una fe profunda en la belleza y posibilidades creadoras de los seres humanos: de ahí su gran trascendencia en el arte mundial.

 

Lo más importante de esta concepción de la cultura, es que nos permite descubrir como la inteligencia humana queda contenida en sus propios resultados.

 

¿Cuál es la utilidad de este enfoque para nuestros proyectos de futuro?

 

Pienso que es un enfoque que permite adentrarnos en las esencias de algunos fenómenos de la musica cubana.

 

Por ejemplo:

Sabemos que en las Contradanzas de Saumell quedó atrapado, un interesante proceso creador que ha sido denominado “síntesis”. Las Contradanzas están entre los primeros documentos de trasmisión letrada que permiten observar tal fenómeno en Cuba.

 

Ahora bien, describir o explicar la síntesis, en tanto proceso creativo, es aún muy difícil. Sin embargo podemos analizarlo al menos en lo que consideramos sus elementos constitutivos.

 

En primer lugar deberíamos tomar en consideración la capacidad de asimilar información y conocimientos de las respectivas matrices culturales, capacidad que se ha manifestado de una u otra forma en todos los creadores de la música cubana a lo largo de su historia.

 

Cualquier área de creación de la música cubana nos muestra, en primera instancia, un proceso de asimilación de elementos culturales de –al menos- dos o tres procedencias.

 

Sin embargo, esta capacidad de asimilación aparece como una premisa a través de la cual se crea la música cubana.

 

¿Qué quiero decir con esto de PREMISA DE LA MÚSICA CUBANA?

 

Digo premisa porque a nadie se le ocurriría tocar una sonata de Mozart, diciendo: “esto es música cubana” pero sin la música europea no hubiese sido posible la música cubana. La historia nos muestra que, a partir de estudios rigurosos, los artistas cubanos han efectuado asimilaciones creativas de tal legado.

 

Entre otras muchas razones, ello se debe a que todos los que nos han dominado a lo largo de la historia, nos han impuesto sus culturas desde posiciones hegemónicas sin que nosotros poseyéramos las condiciones materiales para asimilarlas en toda su integridad. Con ello nos facilitaron el derecho a la asimilación creativa de todo ese patrimonio. Por todo esto y, por polémico que pueda resultar, me arriesgo a afirmar que la asimilación creativa ha representado una condición de supervivencia para nosotros mismos y por tanto para nuestra música.

 

Por citar solamente un ejemplo me referiré al caso de Esteban Salas, músico al que hemos considerado como paradigma del inicio de la cultura musical de transmisión letrada en Cuba quien es, desde nuestro punto de vista, el símbolo mas evidente de una cultura musical que no pudo ser trasladada a América en toda su integridad. Me refiero a la cultura musical de la Iglesia Católica, que para el siglo XVIII contaba con 13 siglos de desarrollo.

 

Esteban Salas fue, en el sentido estricto de la palabra, una abstracción de dicho desarrollo. Él y los maestros de capilla americanos de los siglos XVII- XVIII, constituyen los primeros ejemplos de cómo las culturas musicales de América se han formado asimilando de Europa única y exclusivamente aquello fue posible asimilar. En algunas grandes ciudades de América más y en otras menos, pero siempre a través de un proceso de asimilación de elementos y no de integridades.

 

En el caso de la música del Caribe o de América del Sur, el esfuerzo que nos ha costado entender los aspectos comunes de nuestras culturas, nos ha llevado al mismo proceso de asimilación parcial.

 

Hablando ahora acerca de nuestros proyectos de futuro, ¿cabría preguntarse el qué y el cómo debemos asimilar?

 

Todos sabemos que los resultados del proceso de “asimilación” del jazz norteamericano o cubano, los de la rumba, los del son o los de la música popular bailable actual suelen depender de la historia de cada sujeto y por lo tanto serán completamente diferentes, y probablemente los resultados también sean diferentes. Esto demuestra que el proceso de asimilación no será jamás correcto si partimos de recetas.

 

Pero también podríamos hacernos otras preguntas:

 

Suponiendo que esta necesidad y capacidad de asimilar conocimientos constituye una de nuestras más importantes herencias culturales:

 

-¿Qué rol juega, en nuestros proyectos de futuro, el estudio sistemático de los procesos creativos que están ocurriendo en otras culturas del mundo que pudieran constituir matrices nuestras?

 

 -¿Qué rol juega el estudio de los problemas que enfrenta el arte en el mundo contemporáneo?

 

-Considerando la extraordinaria herramienta que es INTERNET: ¿Podríamos plantearnos la asimilación cultural desde este nuevo punto de vista?

 

-¿Sería acaso posible sistematizar la información que nos aporta este medio en función del desarrollo de la musica cubana? Pensando en la solución de este problema, ¿Qué sería más racional?

 

¿Abordar y sistematizar el conocimiento que ofrece INTERNET de manera individual o a través de un proyecto de futuro colectivo, compartido y orgánico?

 

Y mirando hacia Cuba:

 

- ¿Qué rol juega el conocimiento de los procesos creativos que están ocurriendo actualmente?

 

Independientemente de cuanta importancia le prestemos al proceso de estudio y asimilación de todo cuanto nos rodea, es evidente que poseemos la libertad para asimilar de manera reproductiva o creativamente.

 

Si nos lo planteamos desde una perspectiva creadora, ello nos conducirá de nuevo al problema de las síntesis culturales.

 

El pueblo cubano –y cuando digo pueblo me estoy refiriendo sin excepción a todos los estratos de nuestra población, mas ricos y mas pobres- no sólo ha estado a lo largo de su historia “asimilando influencias” sino que ha estado sintetizando y refuncionalizando todas estas influencias en virtud de su particular proceso histórico. De esta manera, otro de los importantísimos legados heredados de nuestros ancestros es esta necesidad de sintetizar, devenida también capacidad histórico cultural del pueblo cubano.

 

Si analizamos a los creadores que han realizado aportes sustanciales a nuestra música observaremos que, de una u otra forma, algún tipo de síntesis ha quedado formando parte de su legado. También parecen informarnos que en cada período histórico, y en la medida en que se amplían las interacciones culturales, este fenómeno parece tornarse cada vez más rico y pero más complejo.

 

También nos han mostrado que cuando la síntesis resulta orgánica, comenzamos a adentramos en los terrenos del arte.

 

Por experiencia, todos sabemos que en este particular proceso de creación, cumplen un importante rol:

 

-La memoria.

-La capacidad para la experimentación

-La capacidad para tomar decisiones.

-La capacidad para el aprendizaje por vías no formales (como la adquirida en el denominado “conservatorio de la calle”)

-La Interacción más o menos permanente del aprendizaje por vías no formales con el aprendizaje adquirido por las vías académicas.

 

Y también por experiencia sabemos que la síntesis, en tanto proceso creador:

- depende de todo el conocimiento técnico y artístico asimilado previamente por el individuo

- se halla profundamente determinado por su historia social, su vida y experiencias singulares.

- y expresa su madurez artística

 

Esto nos permite entender que la música cubana no presenta el mismo tipo de continuidad en su desarrollo que por ejemplo, la música de transmisión letrada de Europa. (En esta última se expresan tres grandes identidades y un conflicto: la identidad de la Iglesia católica, la de la aristocracia feudal y la de la gran burguesía ciudadana. Y el conflicto de valores de las clases medias luego de la frustración de los ideales de la Revolución Francesa, conflicto y frustración, al parecer que constituyen uno los temas trascendentales del arte europeo todavía hoy).

 

Ahora bien, si nos planteamos que la capacidad de síntesis es más o menos uno de los pilares de la música cubana, independientemente de la historia particular de cada creador, ello nos lleva –irremediablemente— a la siguiente pregunta:

 

¿Qué hay de común en tal diversidad de orígenes en nuestra música?

 

La pregunta podría responderse desde muchos puntos de vista. Vamos a ensayar uno de los tantos posibles.

 

Dando un salto más o menos mortal, me permito decir que, desde las comunidades primitivas hasta nuestros días el arte ha sido uno de los refugios de las grandes problemáticas que afectan no sólo al individuo, sino a las diferentes comunidades humanas. Si miramos atentamente la historia, descubriremos que algunos temas suelen acompañar al arte durante períodos bastante extensos.

 

Y dando otro salto mortal: parece que desde finales del siglo XVIII, nuestro arte ha estado abordando de alguna manera u otra un problema fundamental: el de la identidad del ser cubano. Preservar, mantener y desarrollar nuestro ser histórico y cultural ha sido y es todavía una de nuestras problemáticas trascendentales.

 

En la música cubana, ya sea sinfónica, de cámara, bailable, jazz cubano o cualquier otra área de creación, encontramos que conjuntamente con el proceso de síntesis, los creadores han estado permanentemente re-creando la cubanidad. No se trata solamente de mezclar elementos de diversas procedencias. En tal proceso, también damos vida a muchos elementos de nuestro pasado.

 

Ahora bien, cuando hablamos de recrear la cubanidad nos adentramos en otra área de interés.

 

La construcción de la identidad cubana en la música no ha sido un fenómeno que se produjera de manera sincrónica.

 

Sin pretender restarle la importancia que tuvo para nuestra música, podemos sostener el criterio de que Manuel Saumell no fue el padre del nacionalismo musical cubano como muchos han pensado. La identidad en nuestra música se construyó y sigue construyéndose desde todas las clases, grupos y sectores de Cuba en momentos que no han sido (ni son actualmente) sincrónicos, proceso en el que cada cual expresa su particular forma de vivir, sus conflictos, sus esencias.

 

Sabemos que la cubanidad puede ser expresada desde una cita textual en la música, hasta fenómenos de inflexiones y entonaciones que expresan una particular emocionalidad. Lo podemos comprobar a través de la obra de compositores como Harold Gramatges, Roberto Valera o la de Chucho Valdés, la de Emiliano Salvador, o la que se ha expresado en la timba de los años 90 pues observamos expresan la cubanidad desde muy diversos puntos de vista.

 

La formación de la identidad cubana ha sido el resultado de todas las particularidades históricas experimentadas por nuestro pueblo durante su etapa colonial, neocolonial y revolucionaria. Una mirada atenta hacia la música cubana muestra que en cada uno de esos momentos los creadores, han logrado expresar –de una u otra forma- una percepción particular de ese proceso.

 

No debemos emplear recetas para interpretar fenómenos complejos pero parece que expresar el “alma” de lo cubano actualmente es mucho más complejo que en el pasado. La cubanidad de hoy, -entre otras muchas cosas- implica no sólo asimilar todo aquello que podamos de los grandes avances tecnológicos, para desarrollar nuestra inteligencia y hacer nuestro arte. No sólo asimilar la mayor cantidad de elementos culturales que procedan de nuestras matrices. No sólo sintetizar esos elementos y lograr algo nuevo.

 

Expresar el “alma” o la esencia de lo cubano contemporáneamente me parece que implica también la capacidad de reflexionar y sentir los problemas de nuestra vida, y los grandes problemas del mundo que están hoy también contenidos en el “nosotros”.

 

He tratado de demostrar muy brevemente, que la forma en que nos apropiemos de toda la riqueza cultural del mundo y la forma en que nos apropiemos de todas las problemáticas de la vida presente, quedarán objetivadas en nuestro arte y por tanto estarán contenidas en el patrimonio musical cubano del mañana.

 

De nuestras decisiones dependerá su futura riqueza, profundidad y capacidad de renovación, o su rigidez, superficialidad y conservadurismo. Ese es el peligro. Ese es el reto.

 

* El texto es parte de un libro inédito de la autora y cuyo título es La música como proceso cultural.

 


 

CONVERSANDO CON

 

Carlos Varela

 

Tiempo de diálogo

 

Por Guille Vilar

 

La siguiente entrevista se me ocurrió en medio del concierto más reciente ofrecido por Carlos Varela y su grupo en el Teatro Karl Marx, sin dudas el mejor escenario con que cuenta Cuba, tanto por su capacidad como por la tecnología de punta en lo relativo al equipamiento de sonido así como al sistema de luces inteligentes. Después de tantos años como espectador crítico de sus conciertos, sentí que era hora de ahondar en aspectos que habitualmente no le preguntan, tratar de encontrar aquellas respuestas que muchos de sus seguidores también desearían conocer. Por lo menos, en este acercamiento inicial, Carlos nos habla lo mismo sobre cómo prepara los conciertos, sobre lo que significa para él permanecer en el corazón de los cubanos o qué es La Rueda Producciones, hasta del increíble dialogo que sostuvo en plena calle con una admiradora.

 

Has cambiado el sonido de tu música. ¿Ocurre esto por contar con otro director musical?, ¿por arreglos distintos?, ¿una mayor dinámica entre una canción y otra?...

 

No creo que sea exactamente que haya cambiado el sonido. Lo que creo que está pasando es que ahora con los nuevos músicos hemos encontrado una manera de resumir más los arreglos en función de la dramaturgia interna de cada canción y de la dramaturgia del show. Es por eso que se crea una mayor dinámica entre un tema y otro y esto se logra con muchísimos ensayos. Para mí los conciertos, igual que los discos, no son un puñado de canciones al azar. Son temas que se complementan unos con otros según la historia que quiero contar. El problema que tenemos ahora es que he compuesto últimamente muchas canciones nuevas y si a esto le sumas los siete discos anteriores, se nos hace muy difícil complacer a todo el mundo. Siempre se quedan canciones fuera. Se trata de un concierto, no de una mesa buffet.

 

Se extrañaron canciones de otros discos. ¿Se priorizó el espacio para las nuevas?

 

Históricamente siempre estrenamos en nuestros conciertos temas nuevos e inéditos mezclados con las canciones más conocidas y si con los años no terminas de tocar todas las canciones de discos como Siete o Nubes e incluso hay temas de Monedas al aire y de Jalisco Park que hace un montón de años que no tocamos, entonces siempre te vas a encontrar con que habrá gente que te pregunte por qué no hiciste tal tema en vez de otro.

 

Incluso hasta me piden que cante canciones que nunca he grabado, canciones del principio que solo conocen unos cuantos amigos.

 

¿Habrá que hacer más conciertos? Yo soy partidario de que cuando vuelves a retomar una canción de hace muchos años es una forma de darle vida y eso me gusta. Es por eso que lo estamos haciendo con algunos temas, pero te confieso que ahora estoy más enfrascado en seleccionar los nuevos temas que formarán parte de mi nuevo disco y no creas que es tan fácil. A veces quitar una canción en un disco cuesta más trabajo que agregar otra.

 

¿Cómo ven en el extranjero, España por ejemplo, al cubano Carlos Varela cuando actúa en ese país y cómo esos mismos españoles se imaginan que actúa en Cuba, sin saber quizá que tocas en un escenario como el del Teatro Karl Marx?

 

Cuando actuamos en España entramos inevitablemente por otros caminos que tienen más que ver con la promoción, la venta de discos y el trabajo de la compañía discográfica que esté lanzando tu disco en ese momento, es decir, que es muy diferente a cuando hacemos un concierto en Cuba donde evidentemente somos más conocidos. He tenido la suerte de actuar en España, junto a Silvio, Pablo y Joaquín Sabina, en grandes recintos para mucha gente: polideportivos, plazas de toros y estadios, y eso ayuda muchísimo a que te conozcan más y a conocer todavía más a ese maravilloso país, en donde te hacen sentir como en casa y no como un turista.

 

Dice Joaquín que para mucha gente en España es más fácil identificar mis canciones que mi cara. Eso quizá porque las conocen de la voz de Ana Belén, de Miguel Bossé o del propio Joaquín y, puesto a escoger, es mejor que identifiquen más fácil mis canciones que a mí.

 

Todos sabemos que hay una gran comunidad cubana en España y en otras partes del mundo que colaboran con "contaminar", por llamarlo de alguna manera, a otros pueblos con la música cubana y eso se les agradece eternamente. Lo cierto es que cuando algunos de estos españoles vienen y me ven en un Karl Marx, sienten que aquí cada canción, cada palabra, cada verso, cada acorde de una intro musical significan otro montón de cosas y eso solo se puede vivir y sentir aquí, lo que les da una medida de lo conectada que está mi obra con los cubanos de adentro y de afuera. Eso me hace sentir orgulloso.

 

¿Consideras la frase: "a veces me pasan en la radio" como una cita del pasado? ¿Cómo se ve Carlos Varela convertido en uno de los trovadores más aclamados de este momento en nuestro país?

 

Es cierto que me están pasando bastante en algunas emisoras, pero la frase de esa canción no se refiere solo a cantidad de veces. Se refiere también a lo que pasan y lo que no. No puedo decir que no pasen temas de todos mis discos, pero a veces no pasan algunos temas, según el criterio de la emisora, o del productor y sabes que eso siempre va a existir. De todas maneras, tengo que reconocer que en los últimos meses hay emisoras que me están "quemando" y otras que no. Gracias para ellas, de verdad y de corazón.

 

Yo me sigo sintiendo un tipo normal, a pesar de que sean mucha más la gente que te para en la calle, la que toca mi puerta, o incluso más la que asista a nuestros conciertos. No hay que perder la cordura. Aún me queda mucho por hacer y sigo siendo un enamorado de mi trabajo, un apasionado de la música y del trabajo con mis músicos y, gracias a Dios, eso lo cura todo.

 

Entre las canciones del concierto que despertaron más expectativas se encuentran “Lucas y Lucía”, “Robinson” y “Foto de familia”. ¿Por qué crees que pasa eso?

 

Quizás las tres tienen el común denominador de la familia, la emigración y las fronteras.

 

Son temas que he tratado en varias ocasiones de distintas maneras en algunas canciones. Aún queda mucho por escribir sobre esos temas, que suelen ser dolorosos, pero que pertenecen inevitablemente a la historia de nuestras familias, de nuestros amigos y de nuestros barrios, nuestros pasados y presentes. Y te digo más: no creas que es un problema solo de Cuba, este existe también en una buena parte del mundo.

 

Hay gente que muchas veces me ven como un cronista. No lo sé. Creo que Juan Formell es mucho más cronista que yo, pero lo cierto que Cuba es un país donde podrías contar buena parte de su historia a través de las canciones que se han escrito durante todos estos años. De este pueblo salen historias como las de “Lucas y Lucía”, como las de “Robinson” y como “Foto de familia”.

 

Es una suerte y una bendición saber y sentir que estas canciones y otras están dentro de los corazones de la gente que nos viene a escuchar ya sea adentro o afuera. No te puedo contar lo que se siente allá arriba cuando cantas “Foto de familia” y puedes escuchar la respiración de cada espectador y en algunos casos puedes hasta escuchar una lágrima. Esto es un oficio que al principio parecía un juego y que con los años se convierte en algo muy verdaderamente serio.

 

Conocemos de tu concepción dramatúrgica del espectáculo musical. La idea de las pantallas y de lo que aparecen en ellas ¿fue idea tuya? ¿Nuevas propuestas en tal sentido para el futuro?...

 

Me conoces y sabes que vengo del mundo del teatro. Eso fue lo que estudié. Y sabes también que desde hace años tengo un equipo con el que me gusta discutir ideas, que muchas veces no podemos llevar a cabo por falta de algunos recursos. Mis primeros conciertos en el Teatro Karl Marx recuerdo que eran con grandes escenografías que hacía Alejandro Arrechea, casi imposibles de transportar, pero muy creativas. Con las luces teníamos que ser magos inventando colores e inventando máquinas de humo con pequeñas hornillas donde calentábamos cloruro de amonio que producía un humo tremendo, pero al mismo tiempo un olor terrible, que era malísimo para cantar. Ahora tenemos un maravilloso y entusiasta equipo de producción dirigidos por Josué García que lleva conmigo casi 20 años. Este equipo se llama La Rueda Producciones y es sin dudas, si no el mejor, uno de los mejores de Cuba.

 

Tanto es así, que siempre los piden para los conciertos de los músicos extranjeros que nos visitan y eso es justo por lo profesionales que son. Entonces, gracias a la colaboración de otro gran amigo y fotógrafo que es Iván Soca, salimos a buscar imágenes de archivo que mezcladas con fotos y videos de Iván y combinados con la banda sonora de voces, lo mismo de Lenin, que de Armando Calderón y las maravillosas luces diseñadas y dirigidas por Manolo Garriga al igual que el sonido y los efectos de mi ingeniero Tirso Morejón, se crea un efecto teatral en algunas de las canciones que inevitablemente le dan un carácter muy mágico al show que estamos haciendo.

 

Tenemos unas ganas de trabajar tremendas, así que pienso que muchos de los temas nuevos del nuevo disco pueden llevar un montaje de este tipo. No se trata de distraer a la gente en el teatro, porque puedes cometer el error de confundir, sino todo lo contrario. La intención es darle varios códigos a través de las imágenes, las luces y el sonido de manera que cada espectador pueda ir haciendo sus propias analogías de cada canción y eso ayuda a encontrarle otras lecturas a los temas, sin que se pierda nunca la esencia que me identifica, que son la música y los textos.

 

En estos tiempos de globalización donde prácticamente en todo el mundo de habla hispana los músicos tocan con un mismo formato instrumental, incluso hay quienes coquetean con textos inteligentes, con propuestas reflexivas aunque se muevan en el contexto de la música comercial de la industria del entretenimiento. Por todo esto, ¿no has sentido en algún momento que se pueda confundir la esencia que identifica tu obra y a ti como artista?

 

Guille, sobre ese tema me gustaría leerte un fragmento de una entrevista que hice el año pasado en Toronto, Canadá donde me refiero a la industria musical de ahora. Perdóname que te lo lea, pero creo que logré resumir en algunas pocas palabras lo que nos está pasando, al menos yo lo pienso así:

 

 "La industria y el mercado de la música están en su peor momento. Tal parece que la mayoría de las discográficas y de los medios que ellas controlan están más ocupados en vender silicona, toneladas de músculos y marcas de ropa que en difundir la música...

 

“El Imperio del Mal Gusto, de la ignorancia y de lo superficial que reina hoy en la mayoría de las radios y televisiones del mundo es tan peligroso para los pueblos como el orificio de la capa de ozono o el terrorismo mundial. La música es una bendición de Dios, la música te puede salvar de tanta contaminación. Si los políticos de este viejo mundo escucharan más y mejor música, seguramente habría menos odio y menos guerras..."

 

Esta es una muy buena y curiosa pregunta. Es verdad que en el llamado mundo de la música comercial está pasando de todo. Ya tú lo dijiste: "la industria del entretenimiento".

 

Habría que preguntarse exactamente: ¿cuál es la música comercial y cuál no? Porque a veces las revistas y las televisiones no piensan igual que tú y que yo y es bueno que sea así, pero también a veces confunden o al menos lo intentan. Es por eso, por ejemplo, que en una revista latina sobre cantautores hay un artículo sobre Ricardo Arjona, otro sobre Silvio, otro sobre Alejandro Sanz, otro sobre Ricky Martin, otro sobre Sabina y otro sobre Juan Gabriel. Lo cierto es que todos son autores de sus propias canciones y también es cierto que el término cantautor, ya gastado en algunos países, se suele confundir con un tipo solo en una silla con un poncho, una guitarra, un charango, y cantando sobre gavilanes y los andes. Pero como dice mi canción: "Una palabra no dice nada y al mismo tiempo lo dice todo".

 

Para mí Jonh Lennon y Peter Gabriel son cantautores, al igual que Sting, al igual que Pablo y Silvio o que Juan Luis Guerra, Jackson Browne, Carole King y muchísimos otros que no solo son consecuentes con lo que dicen, sino también consecuentes con la manera de cómo dicen su obra.

 

Ni tú ni yo somos guapos, ni bonitos, ni altos, ni mucho menos modelos de nada. Creo que Dios nos dio otros encantos, así que dudo que a alguien se le pueda ocurrir confundir la esencia que me identifica verdaderamente y esa está en mi obra. También están los que nunca me han escuchado y no saben por qué, pero se quieren hacer una foto conmigo.

 

Eso me recuerda una cosa que me pasó el otro día en la calle:

 

Se me acercó una mujer y se puso muy, muy nerviosa cuando me vio. Comenzó a llorar y a buscar desesperadamente una pluma y un papel para que le firmara algo y decía:

 

“¡Dios mío! Cuando yo cuente que conocí a Carlos Varela, no me lo van a creer. Yo te adoro, soy tu fan número uno, tengo todos tus discos”, etc, etc.

 

Yo le dije: “¡Gracias, mi vida!” Y cuando ya se iba, me dijo: “¿Te puedo hacer una pregunta?”

 

“Sí, como no”, respondí, y me preguntó: “Dime la verdad, de verdad, ¿quién te escribe las canciones?”

 

Ante semejante y extraña pregunta, hice una pausa y le respondí: “¡Silvio!”

 

Ella me dio un beso y se fue diciendo: “¡¡Lo sabía!!”:

 

Tomado de La Jiribilla (revista electrónica), no. 301,

www.lajiribilla.cu/2007/n301_02/301_07.html

 

Combat Noise: La banda y el metal es nuestro estilo de vida

 

Por Omar Vega Riaño

 

Combat Noise es una banda que hacia muchísimo tiempo no teníamos presente en las paginas de este fanzine. Aquí están celebrando su décimo aniversario y gozando de muy buena salud. Juan Carlos, su vocalista y director, con gusto nos responde las siguientes inquietudes.

 

-Combat Noise se formó a mediados del 96 y antes de finalizar ese año grabaron su primer demo Marching of Terror. ¿Podríamos decir que ustedes ya tenían un concepto establecido de lo que encararían como banda?

 

-Sí. El Colo y yo, que somos los fundadores, veníamos compartiendo los mismos gustos musicales y asumiendo la misma actitud desde la secundaria. Siempre soñamos con tener una banda y ya desde adolescentes íbamos planeando lo que después hicimos realidad. Por el 94, 95, ya estábamos bien adentro y maduros como metaleros, no había confusiones, no había dudas, no había varios caminos a seguir... Estudiábamos a los grupos que más nos gustaban, nos pasábamos horas y horas criticando o alabando sus riffs, sus solos, sus voces, la forma en que se vestían, los ritmos en la batería. El ron daba alas a nuestra imaginación, nos inspirábamos y llegamos a formarnos en la cabeza un Grupo Ideal con las cosas que nos gustaban de “los Grandes.” También hicimos muchas veces un Disco Ideal con las canciones de nuestros preferidos del Death, así mismo con el Thrash, el Speed Metal o el Doom (cuando aquello no escuchábamos tanto Black como ahora), tratando de evitar posibles errores de concepto, o actitud para con el metal según lo concebíamos. Ya antes de componer nuestros primeros temas habíamos llegado a la conclusión de que queríamos hacer Death Metal; que se supiera, desde que nos subiéramos al escenario hasta que nos bajásemos, que éramos una banda de Death Metal. Inclusive, los músicos que reclutábamos, entre otras cosas como ser buenos instrumentistas, tener equipo completo, etc., tenían que ser Death Metaleros... No como otros grupos, que cuando comienzan tienen tantas diferencias y gustos tan dispares entre sus miembros, que hacen un poquito de todo y al final no le gustan a nadie, ni siquiera a ellos mismos. Sabíamos que tocábamos para un público selecto dentro de la escena y que a ellos era a los que no podíamos defraudar.

 

-Bien, háblame algo de las diferencias que notas de aquella banda de los inicios y la actual.

 

-Tenemos mejores equipos y mejores guitarras, JaJaJa... Bueno, Hay dos integrantes nuevos, si consideramos que un año es poco comparando con los diez que vamos a cumplir los tres veteranos. En la primera mitad de la campaña mezclábamos por momentos la furia de las guitarras con fondos psicodélicos, ruidos bélicos e industriales; Ana María y después Jennifer tecladista de Escape, hacían estas pequeñas intervenciones con el teclado. Después del demo Awakening in Holocaust (2001) eliminamos todo eso para concentrarnos solo en las cuerdas

 

-Recién leí una reseña al CD After the War... the Wrath Continues aparecida en el sitio Web www.metalforever.net. La crítica aquí los trata muy bien (Yo aun no he podido oír este material). ¿Qué te pareció lo comentado aquí? ¿Cómo te sientes? ¿Estás satisfecho con el resultado de este disco?

 

-No te voy a negar que me gustó. El crítico fue bastante objetivo y directo, no fue empalagoso. Es decir, se veía que había escuchado el demo, que no estaba mintiendo, además, como es un comentarista extranjero, lo más probable es que no conozca nada de la escena cubana, por lo que no estuvo influenciado por nuestra supuesta reputación en la isla, o por una amistad; vaya, que era una opinión “sin compromiso.” Yo por mi parte considero la grabación bastante buena (en cuanto a sonido) para haber sido grabada con el drums real por un grupo de metal cubano. En mi opinión un drums secuenciado es a veces preferible a uno natural que suene abofado. Claro, eso cuando hay poco dinero o el estudio es casero. Pero como me decía Juan Raúl, un amigo que tengo en Euskadi, el oído del europeo está acostumbrado a buenas producciones aunque vengan del underground, y a la hora de comentarlas no están pensando en los trabajos que uno pasa para grabar en Cuba. Las bandas cubanas afrontan un reto importante a la hora de asumir un disco, pero eso no quita que la crítica deba ser objetiva y de acuerdo con los resultados finales. Si comparo con trabajos anteriores, este último CD es lo mejor que hemos hecho, en cuanto a producción.

 

-¿After the War... the Wrath Continues es un resumen de lo que fue Combat Noise o representa una producción o futuro de lo que será la banda?

 

-Con este disco cerramos un capítulo, es la culminación de lo que fue nuestra primera Campaña..., diez años de batalla por toda la isla. En él volvimos a grabar los clásicos de los primeros demos: Marching of terror (96), Soldiers must like to Kill (98) y For Military Supremacy (99) así como un tema inédito: “Black Troops of Death”. El objetivo era una grabación de mejor producción para poder radiarla, donde el drums no fuera secuenciado ni hubieran teclados, pues ya no los utilizábamos en vivo.

 

-"Las bandas tienen que evolucionar y crecer porque el público crece y evoluciona". ¿Qué tú piensas de esta frase dicha por A. Kisser?

 

-Que nada es absoluto. No creo que la evolución de Sepultura los haya llevado a ser más populares que cuando la época de Max. Y la culpa no es del sustituto. Hay bandas que ahora están en la cumbre de su carrera sin haber cambiado, me refiero a AC/DC, por ejemplo, y otras que como Metallica o Megadeth, cambiaron tanto que me dan asco. La evolución es positiva cuando los músicos se sienten mejor con ella, cuando de su alma salen otras ideas que consideran superiores y contra viento y marea, se deciden a llevarlas a la práctica; no porque el público crezca o evolucione.

 

-Muchas bandas hablan en sus letras sobre problemas (ya sean sociales, psicológicos, personales...), cadáveres y putrefacciones. Las letras de C. Noise están relacionadas hacia la temática belicista. ¿Esto es para satisfacer un sentimiento personal o buscas otro objetivo?

 

-Ambas cosas. Siento una cierta atracción por el conflicto armado y me gustan mucho las películas de guerra. Puedo disfrutar y repetir hasta el cansancio los primeros 15 minutos de “Salvar al soldado Ryan,” sin embargo, desapruebo las invasiones militares a Irak y Afganistán. Estoy por un Mundo en el que no existan las guerras. Puede que haya una contradicción en esto, pero así somos los seres humanos. A muchos les gustan los filmes de Horror, pero, ¿quien quiere ser perseguido por Jason un Viernes Trece? Las letras de Combat Noise tratan fundamentalmente la temática bélica, pero también abordan temas sociales, políticos, ecológicos o personales... Principalmente trato de reflejar lo cruenta que son las guerras y sus consecuencias para pueblos y soldados, independientemente del bando que sean. Sería bueno que la gente tomara conciencia de lo terrible que son estas confrontaciones y se negara a ingresar en los ejércitos invasores.

 

-Siempre me ha gustado el buen sonido de sus grabaciones. ¿A qué se debe esto, a base de buen equipo o simplemente la experiencia?

 

-A base de golpes hemos aprendido. Ya llevamos varios años en esto con sus respectivas grabaciones:

1- Marching Of Terror. (Oct 96)- Demo.

2- Soldiers must like to Kill. (Junio 98)- Single.

3- For Military Supremacy. (Feb 99)- Demo.

4- Awakening in Holocaust. (Nov 01)- Demo.

5- Radical with the Warenemy. (Jun 02)- Demo.

6- Under my rifle’s Fire. (May 03)- MCD.

7- After the War… The Wrath Continues. (Julio 04)- CD.

Llevamos tiempo grabando con Marín, que fue guitarra nuestro en los comienzos y que sabe lo que queremos. Así y todo nos ha golpeado el pobre equipamiento del estudio (casero) y la mala calidad de nuestros instrumentos. Una buena nueva para los seguidores de la banda es que Marín ya tiene (¡Al Fin!) sistema Protools, y nosotros Ibanez y BCRich. Por eso es casi un hecho que nuestro próximo CD va a ser el mejor en cuanto a producción y sonido.

 

-Hablando de equipo. ¿Dime cómo se han acoplado los dos nuevos miembros a la banda?

 

-Bien, muy bien. Randy hace ya más de un año que toca con nosotros y es un ejemplo en cuanto a disciplina se refiere. También tiene muy buenas ideas y ahí está su aporte en las nuevas composiciones. Es muy receptivo ante lo que le sugerimos, al igual que Vaniet; aunque este último es un músico experimentado {Ex- Médium y ex- Blinder) Pienso que la imagen en vivo ha ganado en fuerza, y tú que conoces la banda de antes, sabes que nunca carecimos de ello. También hemos arreciado en los temas nuevos, sin perder la línea de Combat Noise.

 

-¿Ustedes les han hecho llegar sus trabajos a algún sello discográfico? Tal vez tengan posibilidades de obtener un contrato.

 

-Bueno, hay una pequeña disquera alemana interesada, THRASHBASTARD Records... Pero no puedo adelantar nada hasta ver que pasa.

 

-El término comercial es comúnmente manejado en el underground, a pesar de ser muy delicado. ¿Qué aspecto definen a una banda como tal, según tu opinión?

 

-Una pregunta nada fácil. El término comercial puede que suene despectivo, y de hecho así se trata en el Underground. Pero hay cosas más comerciales que otras y que son buenísimas. Por ejemplo, el disco Bleeding de los Cannibal Corpse es más potable, tiene algunos riffs mucho más comerciales que los del último álbum, Kill, que es mucho más brutal y menos “comercial...”, pero yo me quedo con el Bleeding. Una banda de Epilectic Grind Core Terror como Dismorphic, normalmente es menos comercial que Slayer, que inclusive vende más... y yo me quedo con... ¡¡¡los dos!!! Es un término muy relativo y no merece hacerle caso. No me importa que un grupo o disco sea más comercial que otro, si me gusta.

 

-¿Crees que Combat Noise tenga ya un estilo propio o aún hay que mencionar influencias?

 

-Bueno, tanto como un estilo propio no. Pero sabemos muy bien por donde queremos ir y es bastante poco probable que, a estas alturas, nos dejemos llevar por otras influencias (por muy modernas y revolucionarias que sean) Aunque, y vale decirlo, no tenemos nada en contra de la banda que lo haga, al contrario, lo aplaudiría si es bueno.

 

-La mayoría de los músicos tienden a elaborar proyectos paralelos a sus bandas oficiales, buscando canalizar otras orientaciones o gustos musicales. ¿Juan Carlos se maneja en otros proyectos (o si tienes en mente algo) o Combat Noise concentra toda tu atención? Sé que estás en un coro vocal.

 

-Bueno, como director de Combat Noise estoy dedicado en cuerpo y alma al piquete. Alejandro, nuestro baterista, también tiene otra banda: Escape. Hubo un tiempo en que se pensó hacer algo con Reydal, guitarra de Teufel y terminó él tocando en Combat Noise hasta que entró Randy, (pues él tuvo que dedicarse por completo a su banda.) El coro no es un proyecto paralelo ni mucho menos..., el coro es mi trabajo, el que me da los frijoles. Antes de estar sentado en una fucking oficina durante ocho horas trabajando como economista, que fue de lo que me gradué, prefiero aprender música y cantar en un coro. No tengo otros gustos musicales fuera del Rock. Como decía hace poco en otra entrevista, en el Rock hay música para todos los gustos y estados de ánimo, para el triste, el jodedor, el rebelde, el sensual, el inconforme, el enamorado, el pervertido, el romántico, para el cristiano, el satánico, el materialista, el pacifista, el drogadicto, el bailador, el contemplativo, el bruto, el inteligente, el virtuoso, el criminal, el contestatario... y para que seguir enumerando si es de sobra conocido que nuestra música es universal

 

-Ya llevas un montón de tiempo en esto. ¿Cómo ves la evolución de la escena cubana en estos años? ¿Crees que esto mejore y que un día por Cuba pasen grandes bandas extremas o que las nuestras salgan de esta isla?

 

-La escena aquí en la capital estuvo muy bien hasta que en el 2003 cerraron el “Patio de María” y demás escenarios para los conciertos de Rock. Ya solo nos quedan cuatro conciertos al mes en el Salón Rosado de la Tropical. Eso es letal para las bandas y para la escena en general. La revista Jarock de Café se nos escurre entre los dedos como un sueño de arena; solo tres números desde el 2001, cuando se había prometido una edición trimestral. El audio de la AHS, que respondía bastante bien a las exigencias del Rock como música de altos decibeles, se pudre mutilado en un rincón oscuro sin siquiera derecho a sepultura. En ese año 2003, después de largos meses de resistencia pasiva (a veces no tan pasiva, pues siempre hubo algún Punk que sacó la cara por los que no tuvimos el valor de hacerlo) nos barrieron del Parque de G y 23, donde hacía varios años nos reuníamos por cientos las huestes de la capital. La Agencia Nacional de Rock quedó en la oscura promesa del Ministro de Cultura... No creo que esté cerca el momento de que podamos ver en vivo a nuestras bandas preferidas, a no ser que... No voy a hablar de política.

 

-¿Y cómo ves a Combat Noise con respecto a hace 10 años? ¿Qué representa para ti la música que tocas? ¿Crees que esto sea un simple pasatiempo como cualquier otro?

 

-Combat Noise está ahora en un buen momento. Para los miembros del grupo, y sé que puedo hablar en nombre de todos, la banda y el metal es nuestro estilo de vida. Nuestra música es producto de una actitud ante la vida y somos consecuentes con ella. Así como nos ves en el escenario, así nos ves por la calle. No hay nada fingido, no hay caminos alternativos aunque algunos de nosotros tengamos nuestros trabajos y tengamos una vida relativamente normal (una vez un friqui de corta edad me preguntó que si era verdad que yo dormía debajo de la cama..., ¡je jeje je!). No nos tomamos la música como un simple pasatiempo. Brother, no sabes bien lo que duele hacer una banda de Rock y mantenerla por diez años sin derecho a cobrar un centavo. Son gastos y gastos, tragando buches de sangre, luchando por la disciplina y la unidad dentro del grupo, cambiando a menudo de lugar de ensayo porque hacemos tremenda bulla y la mayoría del pueblo nos rechaza como a la peste. Con un viaje de casi dos horas en guagua y “camello” para ensayar; con tremendos apagones, faltando al trabajo cuando hay festivales en el interior... Y todo ¿para qué?, para pararnos a tocar en el escenario. Lo que pasa es que ahí es donde el tiempo se detiene y el espacio adquiere otras dimensiones... Ya nada tiene sentido sin esos momentos. Hay gente, dentro de las que estamos nosotros, que después de subirse a un escenario no pueden bajarse por gusto propio.

 

-Sé que posees gran material de metal. ¿Cuáles son los CDs de los que estás orgulloso de poseer?

 

-Le he perdido el gusto a ese tipo de orgullo.

 

-¿Qué podemos esperar de la banda dentro de poco tiempo? ¿Algunos planes?

 

-Ya escucharás CD nuevo dentro de poco. Posiblemente se titule Brutality is in Command.

 

-Bueno, gracias por contestar a la entrevista.

 

Tomado de Turbulencia (Fanzine cubano de rock).

 

Alejandro Vargas

 

Color local

 

Por Toni Basanta

 

Entre la pléyade de jóvenes pianistas integrados en los últimos tiempos al panorama jazzístico protagonizado por los cubanos, un nombre del que ya se empieza a hablar es el del pianista Alejandro Vargas. Él fue premiado en la emisión del concurso Jojazz celebrada en el 2002 y en fecha reciente ha concluido su primer disco. De éste y otros temas se habla en la siguiente entrevista.

 

T.B.: Histórica y culturalmente, desde su creación en 1998, el Concurso Jojazz ha actuado a favor del Jazz Hecho en Cuba. ¿Cómo has sentido tú el impacto de este certamen en sus ocho ediciones, muy en especial la del 2006?

 

A.V.: He tenido la satisfacción de poder participar en las últimas seis ediciones y para mí ha sido una oportunidad vital. Primero, para convencerme de lo que me corresponde hacer como intérprete de Jazz, saber hacia donde voy. Creo que sin menospreciar el nivel coherente y sucesivo de los jóvenes en Cuba, entre los que me incluyo, el Jojazz es el momento culminante para el desarrollo del intelecto musical contemporáneo. Yo logré identificarme con esa tradición jazzística que viene arraigada a la cultura folklórica y popular del país. Sin duda alguna, he madurado mucho en cada presentación de año en año, por eso sigo afirmando que el Jojazz es un gran caldero para cocinar lo que se nos ocurra.

 

T.B.: El Jojazz sustenta la calidad de los concursantes antes de llegar a otros escenarios, pero en ocasiones los solistas que salen del certamen tienen poco tiempo para existir como tales con tan buen respaldo como el recibido en el Jojazz, y/o no encuentran lugares para tocar y seguir desarrollándose al finalizar la competencia.

 

A.V.: En realidad, no hay lugares para desarrollarse. También creo que contradictoriamente, no existe un movimiento unido de jóvenes jazzistas como para cambiar las cosas. Todos pensamos que lo esencial es ser el mejor solista. Por otro lado, la competencia sería feroz contra los Jazzistas cubanos ya consagrados, que a pesar de sus experiencias y prestigio internacional, no se acercan para ayudarnos.

 

T.B.: Eres adicto a los estándares, pero prefieres sacar del anonimato "los colores locales del Jazz Cubano". Me refiero al Changüí, a la Makuta, o el Son, aires tradicionales que empleas en piezas tuyas como "Orientalita" y que conforman el repertorio que tienes con tu proyecto Trapiche.

 

A.V.: Me gustan mucho los estándares y te confieso que son como la música clásica, si quieres aprender a tocar jazz, tienes que pasar por ellos de alguna forma. Lo mejor de la historia es que una vez que logras encontrar tu sonido, entonces comienza la parte más íntima del asunto, debes encontrar tu discurso con la cultura adquirida a través de los estándares y eso es lo difícil y hermoso de la música de jazz cuando no eres necesariamente norteamericano. Existe una vasta riqueza musical en los Estados Unidos y en el Caribe, pero para mí es imprescindible mostrar este pedazo de África que tenemos acá en nuestra Isla, en él incluyo toda la música de concierto hecha en los siglos anteriores por Saumell, Cervantes y otros Maestros, hasta llegar a cantantes como Miguelito Cuní. Por cierto, a mí me encanta tocar los boleros que cantaba Miguelito Cuní.

 

T.B.: ¿Cuál ha sido tu mayor experiencia internacional antes de participar en el 4to. Concurso Jazz Piano que preside el Maestro Martial Solal en La Villa de París?

 

A.V.: Primero el Jojazz, luego el Jazz Plaza de La Habana y otros Festivales en Ecuador, Trinidad Tobago y Panamá, a los que regresaré nuevamente este año 2007. Desde mi ninez, soy un intérprete con marcados empeños y en cada Festival o evento en los que he tomado parte, termino con la satisfacción de hacer siempre mi música. Me impresiona cuando salgo a Europa y tengo la oportunidad de tocar con grandes músicos y sentir como se interesan por estos nuevos mensajes. Lo mismo ocurrió el pasado mes de septiembre en el Concurso de la Villa de París. Ni los concursantes, ni siquiera el Jurado, sabían que existía una Escuela Cubana de Piano con tantas individualidades.

 

T.B.: Tras un largo silencio, han aparecido varios discos de laureados en los Concursos Jojazz. ¿Cuándo saldrá el tuyo?

 

A.V.: Felizmente, ya he terminado de grabar mi disco. Se titula Trapiche. Tiene once temas y ya estará listo para este año 2007. Disfrutamos de una excelente jornada en los Estudios Abdala y el resultado es maravilloso. El contenido gira sobre la cuerda del Órgano Oriental, buscando siempre ese sonido tan propio del Oriente Cubano. Hay cuatro canciones y el resto se desenvuelve sobre esa vertiente inagotable.

 

T.B.: ¡Fue impresionante tu Concierto en el Jazz Plaza 2006!

 

A.V.: Gracias por lo de impresionante. La diferencia con otras propuestas estuvo en la utilización de la dinámica y la combinación del tiempo. Es una forma de componer que rompe con el virtuosismo atropellado por ser el mejor. Pretendo que la música esté más en función del discurso o el mensaje que quiero expresar. Por ahí andamos a ver que pasa…

 

Busco la esencia de las cosas

 

Así lo confirma en sus canciones el trovador Leonardo García

 

Por Francisnet Díaz Rondón

 

Desde hace poco más de 30 años, la influencia de los trovadores deviene en bocanadas de aire fresco para el andar de la juventud cubana. A partir de los pioneros de la Nueva Trova, hasta los más recientes atrevidos con guitarras, no puede hablarse de la historia de los jóvenes, si no se mencionan a estos juglares de la vida, la gente, las cosas.

 

Leonardo García Rodríguez es uno de ellos. De hablar pausado y mirada bonachona, este villaclareño forma parte de la actual pléyade de músicos de la canción trovadoresca. Las letras de sus composiciones, difundidas por el país, reflejan agudeza para captar, sin ningún tipo de sutilezas, la intimidad de la cotidianidad, de la calle, del diario vivir.

 

Con la sencillez que lo caracteriza accedió a una conversación, en la que la formalidad quedó fuera de juego.

 

-Cuéntame de los inicios

 

-Comencé en el movimiento de artistas aficionados de la FEU. Desde entonces, estuve relacionado con la trova y con los que cultivaban ese tipo de música: Alain Garrido, Diego Gutiérrez, Trío Enserie. Ahí me he mantenido hasta ahora.

 

-¿Quiénes han influido en tu carrera artística?

 

-Como ha sucedido casi con todos los de mi generación, las influencias provienen, fundamentalmente, de los fundadores de la Nueva Trova: Silvio Rodríguez, Pablo Milanés, Noel Nicola, así como de sus continuadores inmediatos, Carlos Varela, Gerardo Alfonso...

 

-¿Qué exponen tus canciones?

 

-Trato de hacer una panorámica social dentro de mis obras, de una manera intimista. Busco la esencia de las cosas. Abordo varios temas en canciones y géneros, para que no todo sea trova. No me circunscribo a realizar una crítica social pura, sino que trabajo en función de la conciencia de la gente.

 

-¿Y la Asociación Hermanos Saíz?

 

-Me ha ayudado profesionalmente, aunque la difusión que tengo en estos momentos se debe a mis obras. Las personas las escuchan, y me convocan para cantarlas en disímiles lugares.

 

«Ahora laboro en el Centro Provincial de la Música Rafael Prats Machado, pero me siento más cercano a la proyección artística de la Asociación. Ella apoya a sus miembros en la medida de sus posibilidades, y eso se agradece.»

 

-¿Qué opinas de la promoción de la música destinada al público juvenil, sobre todo la realizada por la más nueva generación de trovadores?

 

-En Santa Clara nos siguen porque cantamos mucho; una manera eficaz para darse a conocer. Pero, eso no basta. Carecemos de una promoción nacional suficiente, capaz de satisfacer nuestro trabajo. La radio nos divulga con cierta frecuencia; sin embargo, las posibilidades de grabar son muy escasas.

 

El poco respaldo de las disqueras nacionales hace un enorme daño.

 

«También, hay muchas propuestas negativas, fundamentalmente en la televisión. Esto vicia a la mayoría de la juventud y, si no existen más opciones, ella asume lo que más se le da. Las cosas torcidas acaban con la identidad del país.»

 

-¿Y qué hace la UJC al respecto?

 

-La organización apoya a la AHS, pero el trabajo es mucho mayor de lo imaginado. Esa batalla se gana con la unión de varios factores y la voluntad de todos, en especial de los medios de comunicación. Ellos son muy poderosos y pueden hacer mucho para revertir la situación. La UJC puede impulsar la lucha, pero sola le resulta muy difícil.

 

-¿Proyectos inmediatos?

 

-Un concierto en el espacio A guitarra limpia, del Centro Cultural Pablo de la Torriente, en la capital, el venidero mes de marzo. Además, participaré en abril en el Concurso Adolfo Guzmán con una obra defendida por la vocalista Vionaika Martínez, y arreglos de Pucho López.

 

-¿Algo más por hacer?

 

-Crear más canciones para tratar de que mi obra perdure y sea capaz de llegar a la mayor cantidad de personas posibles, con el propósito de que la conozcan. Y, claro, después que decidan si les gusta o no.

 

 

Tomado de periódico Vanguardia (versión digital), 20.02.2007,

www.vanguardia.co.cu/index.php?tpl=design/secciones/lectura/portada.tpl.html&
newsid_obj_id=11378

 

Alejandro García Villalón, Virulo

 

"Hablo en serio y los demás se ríen"

 

Por Johanna Puyol

 

Para todos los cubanos el nombre de Virulo es sinónimo de risa. Mi generación, que creció entre los 80 y los 90 con su "Dame de tu platanito" y el animado de "El pararrayos", guarda en sus recuerdos más risueños sus canciones disparatadas y su voz inconfundible.

 

Aunque reside y trabaja en México desde hace 15 años, Virulo -que perdió el nombre de Alejandro García Villalón desde que su maestra de primaria le pusiera aquel apodo- no ha permanecido lejos de Cuba en ningún momento. Lo atestiguan las giras nacionales que casi todos los años realiza por las provincias cubanas, viaje que en 2006 tuvo lugar en diciembre y que concluyó con un espectáculo humorístico en el Karl Marx, donde, entre otros invitados, participó Ernesto Acher, ex integrante de Les Luthiers.

 

Desde que en 1973 comenzara a cantar como el integrante más joven del Movimiento de la Nueva Trova, Virulo encontró en el humor y en la provocación a través de la risa sus mejores aliados, no solo para divertir, sino también para hacer reflexionar. De ahí la notoria frase con que describió el camino de su vocación: "El humor no distrae: concentra; el humor no acepta: cuestiona; y finalmente no gratifica: inocula el veneno de la duda".

 

-¿Cómo lo recibió el público de las provincias y de La Habana en la última gira que ha hecho por Cuba?

 

-Empezamos el 9 de diciembre con una presentación en Cárdenas. Después nos presentamos en Pinar del Río, después en Cienfuegos, y el día 17 de diciembre, ya con Ernesto Acher, el humorista argentino, aquí en el teatro Carlos Marx. Como todos los años, hago una pequeña gira y trato de incluir la mayor cantidad de provincias posible. El año antepasado estuvimos en Santiago, en Camagüey, en Matanzas, y el 2006 cambiamos un poco la cosa y estuvimos más por occidente. Este año también lo vamos a hacer. Me imagino que volveremos a las provincias orientales, y tal vez a la Isla de la Juventud. Quiero que venga este año Jorge Guerra, el chileno que trabajó tantos años con el Conjunto de Espectáculos. Este año se cumplen 20 años del primer programa que hice en Miramar, de los grupos de humoristas jóvenes, y también quiero celebrar eso.

 

-¿Es parte este show del que hace poco presentó en varios países de América Latina? ¿Cómo comenzó ese proyecto?

 

-Los últimos tres años he organizado un encuentro de humor con amigos en México. Llevo amigos míos de distintos lugares del mundo y hacemos una gira, no lo puedo llamar un Festival del Humor porque es una cosa muy pequeña. Invité en esta ocasión a Ernesto Acher, ex miembro del grupo Les Luthiers; a Laureano Márquez, humorista nacido en Canarias y que radica en Venezuela, y a Emilio Lovera que es el humorista más importante de Venezuela. Ellos tres son grandes amigos míos. Hicimos un periplo bastante grande por México, con 10 presentaciones por todo el país, con cuatro en el Distrito Federal. Quedamos muy contentos con esa gira y después, en diciembre, Emilio Lovera nos invitó a que la hiciéramos en Venezuela, y allá fuimos. Después invité a Ernesto Acher a que viniera para Cuba conmigo a hacer una presentación. Este año lo vamos a repetir en España, a partir de junio, y a partir de julio probablemente hagamos un espectáculo juntos, Ernesto Acher y yo. Esos son los planes. El año pasado también pasó una cosa muy importante, para mí por lo menos, y es que la Universidad de Canarias me dio el título de Doctor Humoris Causa de la Cátedra del Humor, que lo dan con toda seriedad, con el Rector y todo eso.

 

-Con tantos públicos diferentes, ¿debe variar su forma de abordar el humor?

 

-Hoy justamente estaba hablando con Churrisco de eso y le decía que lo importante es no perder tu esencia. Es decir, hago lo mismo en todas partes. Lo que he tratado de ir a lo fundamental, no quedarme en lo más superficial, que muchas veces es algo que tiene una referencia directa en cada lugar. No le puedo pedir a un mexicano que entienda qué es una "croqueta cosmonauta" o lo que es un "camello" si no se lo explico, porque el humor siempre necesita un conocimiento previo de la gente. Para reírte de algo tienes que conocerlo. Si te hago un chiste de los ojos de los marcianos y no tienes idea de cómo son, no te puedes reír. Hay dos maneras de hacerlo: de una manera humorística das ese conocimiento previo para después cuando hagas la canción se entienda, o te saltas eso y vas a las cosas que son iguales en todas partes, sea en Cuba, en México, en Venezuela. En todas partes suceden cosas similares y las personas somos similares aunque tengamos características diferentes. Cuando hablas de las cuestiones humanas.

 

-Lleva unos años viviendo en el extranjero. Esta distancia de su cultura y de sus raíces, ¿ha marcado de alguna forma su acercamiento al humor, las cosas que lo inspiran?

 

-Nunca he perdido ese vínculo con Cuba. Este proyecto de las giras anuales lo mantengo desde hace muchos años. A veces no se podían organizar, pero lo estoy haciendo a través de Artes Escénicas y del Centro del Humor y ha funcionado perfectamente. Mi disposición siempre ha estado presente, mi deseo de estar aquí. Para mí es muy importante estar cerca de Cuba, cerca de su cultura. Ahora con los años siento más necesidad de estar cerca, nunca he estado lejos, pero sí siento más deseo de no pasar tanto tiempo fuera de Cuba, sin perder todo el trabajo que he hecho en el exterior.

 

-¿Dónde encuentra inspiración, cómo descubre lo que hace reír a los demás?

 

-El problema es la manera en que se dicen las cosas. Yo digo: el humorismo no se puede estudiar. El humorista tiene una manera de decir las cosas que causa risa aunque esté hablando de las cosas más serias. Tengo un amigo venezolano que dice que los humoristas somos personas que tratamos de hablar en serio y los demás se ríen. Es verdad, es una manifestación muy extraña. La gente puede provocar risa de una manera inconsciente, pero llegar a hacerlo de una manera consciente tiene que ver mucho con un elemento extraño que hay en el humor y los humoristas en la forma en que hablan, cómo ponen la cara, son muchos detalles. Esa risa se causa con una empatía con el humorista. A estas alturas, después de tantos años haciendo esto, sigue siendo rarísimo y difícil de explicar qué es el humor y por qué es así y no de otra manera.

 

-¿Existe una diferencia entre el humor para la televisión y el que se hace en la escena, en contacto directo con el público, cuando se debe lograr una risa inmediata?

 

-Creo que es más fácil hacer humor en vivo porque sientes a la gente allí. Tienes como un termómetro de qué está funcionando y qué no, y automáticamente lo vas variando. Cuando trabajas para la televisión o para el cine no tienes esa cercanía, es un vuelo a ciegas, y tienes que sentirte muy seguro de lo que estás haciendo para que funcione. A mí me cuesta un trabajo horrible, prefiero mil veces trabajar el humor en teatro, directo, porque de la otra manera sufro mucho. En México, por ejemplo, tuve dos programas de humor: Virulencia modulada, con Televisión Azteca, que estuvo en el aire un año, y después tuve otro llamado La Coladera, con el Sistema Mexiquense de Televisión. Sufrí horrores, porque no tenía idea de lo que estaba pasando. Solo veía a los camarógrafos aburridos que estaban en lo suyo, en el trabajo técnico, pero no se creaba un team de apoyo para saber si lo que estaba diciendo era gracioso, si funcionaba. Yo me declaro incompetente para hacer el trabajo de humor en televisión de manera constante.

 

-¿Qué significaron los años en el Movimiento de la Nueva Trova para su formación como humorista y músico?

 

-Fíjate si influyeron esos años que cuando llegué al Conjunto Nacional de Espectáculos en 1983, lo primero que traté de hacer fue una nueva trova del humor. Reuní humoristas de las universidades, junté gente de todos lados, hacía humor en distintos lugares. La Nueva Trova es como mi cimiento, de ahí se elaboró todo el edificio, y por suerte la Nueva Trova me dio bases muy fuertes. Me siento muy orgulloso de ser miembro fundador, aunque lo que haga sea tan diferente de lo que hacen el resto de los trovadores. Mucha gente fuera de Cuba se extraña de que yo sea de la Nueva Trova, porque soy una voz completamente diferente de las que lo caracterizan, pero para mí el Movimiento fue mi formador.

 

-La música ha sido muy importante en su carrera, ¿en qué se basa esta relación de la música con el humor?

 

-Como vengo de la Nueva Trova la música es muy importante y el humor nació como una necesidad de expresión mía. Es decir, te decía en un momento que los humoristas tratamos de hablar en serio y los demás se ríen. A mí me pasaba eso. Es una manera mía muy especial de ver la vida y de hacer las cosas, y aunque durante uno o dos años estuve haciendo canciones más dentro de lo que se conoce como Nueva Trova, ese tipo de canción seria y reflexiva, se impuso de una manera natural en mi forma de ver el mundo, que es a través del humor. Siempre estoy viendo la vida con una óptica humorista, a partir del absurdo: "Y si ahora pasara tal cosa." Tengo una fantasía un poco alocada, siempre estoy fantaseando de cosas que pueden pasar y que son absurdos totales, y de ahí nace el humor.

 

-Se encuentra en medio de la grabación de un proyecto organizado por Silvio Rodríguez y Pancho Amat. Cuénteme de qué se trata este nuevo disco.

 

-Esto es un homenaje a Alfredo Carol. Fue un trovador cubano que murió desgraciadamente muy joven, pero dejó un ramillete de canciones excelentes, de humor y de otros tipos, dejó de todo. Fue un compositor prolífico en los pocos años que tuvo de vida, pues murió a los 21 ó 22. Era piloto y se mató en un accidente de aviación en el Escambray. Tuve la suerte de conocerlo muy joven, de que fuera mi amigo. Iba a mi casa, me cantaba sus canciones. Estuve muy cerca de él y de toda su carrera y lamenté muchísimo su pérdida. Era un muchacho tremendamente talentoso que murió sin despegar todavía con su música. Si murió a la edad que murió, y dejó las canciones que dejó, que todavía están vivas después de tantos años, imagina lo que hubiera podido hacer si hubiera seguido su desarrollo. Este es un proyecto de Silvio, el de hacer un disco en homenaje a Alfredito y a su obra. Fíjate si fue complicada la vida de Alfredo Carol que no hemos podido ponernos en contacto con lo que queda de su familia. No sabemos dónde están, o si tenía más parientes. Me alegro mucho de que se le vaya a hacer este homenaje. Le dediqué un disco, que se llama Virulo furioso, donde canto dos canciones de él: la de "La navaja en la mano", que estoy grabando para el proyecto actual, y otra que he cantado mucho y que dice: "El soldado Aco'ta, / con el ca'co pue'to / que se presente en la po'ta / sin ecu'sa ni prete'to". Alfredo tenía unas canciones de humor estupendas, y canciones serias también maravillosas.

 

Tomado de La Jiribilla (revista electrónica), no. 302,

www.lajiribilla.cu/2007/n302_02/302_10.html


 

DE AQUÍ Y DE ALLÁ

 

Beatriz Márquez Presentará su nuevo CD “Como Antes”

 

El próximo viernes 2 de febrero se efectuará la presentación oficial para la prensa del CD Como Antes, última entrega discográfica de Beatriz Márquez, bajo el sello EGREM. “La Musicalísima” ofrece un disco íntimo y familiar compartido con sus hijos Evelyn Márquez y Michel Maza, y con su padre, René Márquez, evocado en temas de su autoría como “Muchachita Inocente” y “Explícame por qué”. Producido por ella misma, Beatriz versiona obras de reconocidos músicos cubanos como Kelvis Ochoa, Polito Ibáñez y Gerardo Alfonso. La orquestación estuvo a cargo de Rommy Sanchidrian.

 

Músicos cubanos rendirán tributo al cantautor Joan Manuel Serrat

 

Una veintena de músicos e intérpretes cubanos se unirán para rendir tributo nuevamente al cantautor catalán Joan Manuel Serrat, a través de la grabación de un CD. El maestro Adalberto Álvarez participa con su agrupación en este proyecto, para lo cual grabó en los estudios de la EGREM el tema “De vez en cuando la vida”, marcado por el lirismo característico de la obra de Serrat, fue arreglado por el propio Adalberto, quien para la ocasión invitó a Joaquín Moré para que lo interpretara.

 

Cortesía de Cubadisco y la Oficina Nacional Fonográfica, 01.02.2007,

www.cubadisco.soycubano.com

 

Annia Linares, pasión por el aplauso

 

Por Arturo Arias-Polo

 

Annia Linares ya tiene su propio rincón en El Parisién Restaurante Club, el conocido centro nocturno de la Calle 8 donde se ha propuesto rescatar a los noctámbulos que les plazca "descargar" hasta el amanecer.

 

"El lugar es muy íntimo, propio para escuchar música romántica", explica, "en la primera parte del espectáculo cantaré mis temas de siempre y varios estrenos; después vendrán los invitados especiales, un grupo de amigos que será la sorpresa de cada sábado".

 

La cantante destaca que estará acompañada por un conjunto de músicos jóvenes, con su hijo Dyron en la batería, que escribió instrumentaciones actuales para que sus éxitos de antaño suenen como nuevos.

 

«Me resulta difícil estrenar una canción en Miami'', confiesa, ``cada vez que se me ocurre probar una composición inédita, alguien del público salta y me reclama “Para quererte”, “¿A qué vienes?”, o “Como cualquiera”. Muchos me piden “Ojalá”, que grabé cuando estaba prohibida en Cuba. Eso demuestra cuánto perdura entre la gente el recuerdo de aquellos años».

 

Annia acepta su realidad y la disfruta, aunque piensa ''arriesgarse'' con temas nuevos en su voz como Honrar la vida, de la argentina Eladia Velázquez.

 

“Estoy ubicada en tiempo y espacio'', recalca, 'sé que la gente va a ver `el mito de la Linares' y eso es lo que me mantiene viva.”

 

Sin añoranzas, la artista hace un recuento de su época en Cuba, donde se abarrotaban sus conciertos y se desempeñaba como actriz en películas y telenovelas. Recuerda que su pasión por la actuación la llevó a subir a las tablas en Deseo bajo los olmos, de Eugene O'Neill, donde interpretó el personaje protagónico. Pero nada era comparable con sus escapadas a El Patio, el piano bar del Hotel Habana Hilton, donde cantaba hasta la saciedad.

 

“Ese lugar tenía una magia especial. Era tan pequeño, que no hacía falta micrófonos para cantar. En algunas ocasiones coincidí allí con Malena Burke. ¡Qué tiempos!”

 

Era la época en que interpretaba más de 40 canciones en un recital y al día siguiente partía de gira o permanecía largas jornadas ensayando una obra para la televisión.

 

“Mi voz sigue en el mismo tono de cuando comencé hace 36 años”, dice orgullosa. ``Como tuve buenos consejeros, tomé de ellos todo lo que se adecuaba a mis posibilidades”.

 

La cantante se refiere a las sugerencias de la compositora Isolina Carrillo para que abarcara toda la escala del pentagrama, y las indicaciones del maestro Adolfo Guzmán, que le insistía en que controlara su temperamento y explotara sus tonos graves. Sin embargo, reconoce que la mayor influencia a la hora de conformar su estilo provino de sus padres, el actor Rafael Linares y la vedette Lidia Sanfiel.

 

“Ellos me enseñaron a vocalizar y a moverme en escena, aunque no puedo negar que cuando era niña me la pasaba escuchando los discos de Olga Guillot y Celia Cruz, que fueron mis fuentes de inspiración”.

 

Annia tiene puestas todas sus energías en su proyecto de El Parisién, una nueva oportunidad para estar más cerca del público que siempre la ha seguido y sentir la satisfacción de los aplausos.

 

“Quiero que en este rincón predomine el espíritu bohemio. Un lugar donde la gente se pueda tomar una copa, cenar rico y recordar los buenos tiempos. ¿Qué más se puede pedir?”

 

Tomado de El Nuevo Herald (versión digital), 02.02.2007,

www.miami.com/mld/elnuevo/entertainment/weekend/16600295.htm

 

Edición Especial "10 Aniversario" de Como Los Peces

 

El sello musical Graffiti Records acaba de lanzar una edición especial del álbum Como Los Peces, de Carlos Varela. Este trabajo, sin dudas uno de los mas populares de este autor, fue galardonado con el premio ONDAS en España en la categoría de artista revelación latino.

 

Temas tan conocidos como: “Habáname”, “Graffiti de amor”, “Foto de familia”, “El leñador sin bosque”, “Como un ángel” y “Como los peces” aparecieron por primera vez en este CD. El disco se grabó en los estudios TRAK de España y participan en el todos los músicos de la banda que acompañó a Varela en sus antológicos conciertos de la capital en los noventas. Participan además en esta producción Joaquín Sabina, Tino de Geraldo y Atxi Urchegui.

 

Para muchos, Como Los Peces, es el epistolario musical de una generación. Un disco especialmente emocional con una excelente producción y factura.

 

El disco se puede adquirir en Internet, en el sitio oficial de Carlos Varela:

http://www.carlosvarela.com

 

 

La música de Gema y Pavel hipnotiza a los chinijos de Costa Teguise

 

Los alumnos del colegio Público de Costa Teguise han tenido este viernes una clase de música privilegiada. Han sido los primeros en escuchar en directo la música del dúo cubano Gema y Pável, que este fin de semana actuarán en el proyecto de la sala Tierra de Teguise, que promueve el poeta canario Javier Rahím. Por eso esta mañana, cumplían “la cláusula del contrato”: cantar para los niños, como lo harán en la sala.

 

Por Laura Fernández Palomo

 

Lanzarote, 2 feb. Para quienes todavía no conozcan el proyecto Tierra, puede ser difícil entender por qué en la mañana del viernes el dúo cubano Gema y Pavel, que ha aterrizado en Lanzarote, para actuar en la Sala Tierra, ha cambiado el escenario por las clases del Colegio Público de Costa Teguise. Lo que hacían era dar forma a un proyecto que pretende extender la cultura por diferentes rincones de las islas, y especialmente, por los espacios de los más pequeños.

 

Con esta excusa, la guitarra de Pavel y la potente y dulcificadora voz de Gema han dejado literalmente “boquiabiertos” a los pequeños alumnos y alumnas de Costa Teguise. Un iniciativa que se repite cada semana por diferentes centros de la isla, y que, en cada ocasión, cuenta con un artista diferente.

 

Gema y Pavel residen desde hace años en España. Han grabado música para cine y han colaborado en discos y espectáculos de destacados artistas como Ketama, Pedro Guerra y La Unión. Su música, resultado de la fusión de ritmos y de influencias de diferentes culturas, ha conseguido hacerles un hueco en este competitivo mercado. Art benbé, Trampas del tiempo, Cosa de broma o Síntomas de fe son algunos de los trabajos de esta pareja, llegada desde La Habana.

 

Guillermo Tuzzio: América en un piano

 

Por Pedro Quiroga Jiménez (Colaborador de Prensa Latina)

 

La Habana, 03 feb (PL).- Las firmas de célebres compositores americanos, entre quienes destacan los mexicanos Agustín Lara y Armando Manzanero, el venezolano Juan Vicente Torrealba, el brasileño Antonio Carlos Jobin, y el estadounidense Herman Hupfeld figuran en el CD De Norte a Sur, del pianista cubano Guillermo Tuzzio.

 

Ese nuevo fonograma de la Empresa de Grabaciones y Ediciones Musicales (EGREM) cuenta con la presencia del prestigioso tecladista y compositor cubano Chucho Valdés (ganador de cinco premios Grammy), quien por primera vez produce para un colega.

 

Valdés interviene, además, para tocar a dúo su Habanera de Loraine y Profecía, esta última del coterráneo Adolfo Guzmán (1920-1976).

 

Con una carrera de cuatro décadas, Tuzzio también ha acompañado a conocidos vocalistas del patio -populares y líricos- y alternado en los más cotizados centros nocturnos del país, entre ellos, el famoso cabaret Tropicana, la Marina Hemingway y el restaurante La Torre, todos en esta capital.

 

Ha representado a la isla en escenarios de la ex Unión Soviética, Hungría, Checoslovaquia, Bulgaria, República Democrática de Corea, Angola, Argentina, España, Italia, Portugal, Jamaica y República Dominicana.

 

Temas como As time goes by, Farolito, Yo te recuerdo, Orfeo negro, La flor de la canela, Solo con las estrellas, Alfonsina y el mar y el tango Uno se entremezclan en el disco con conocidas páginas del cancionero popular de la isla: Si me pudieras querer (Ignacio Villa Bola de Nieve) y Te amaré (Silvio Rodríguez).

 

La historia comenzó en 2004 de forma inesperada. El encuentro de Valdés y Tuzzio en el habanero hotel Panorama marcó el inicio de un trabajo coherente y concienzudo, con el detalle que imprimen los grandes a cualquier obra.

 

Según el intérprete, la primera idea fue la música cubana: Frank Emilio, César Portillo, Marta Valdés.

 

Empezamos -dice- a preparar el repertorio y una noche la esposa de Chucho, la argentina Lorena Salcedo, preguntó: ¿no tocas nada de mi país, ningún tango? Le respondí afirmativamente pero me negué a hacerlo por la herejía.

 

Ante su insistencia toqué el tango Uno y aquello le dio un vuelco a todo lo que habíamos pensado; Chucho accedió a incluir otros compositores.

 

-¿Por qué De Norte a Sur?

 

-El título fue sugerido por la propia Lorena. Su visión estaba clara: comenzar desde los Estados Unidos e ir bajando por la geografía americana hasta llegar a Uruguay con temas bien conocidos.

 

-¿Cuáles son los preceptos de un pianista como tú, para poder mantenerse en activo?

 

-Tocar mucho, oír mucho. Compositores nuestros, porque siempre voy a donde uno nació. La música es auditiva, escucha bien pero no imites a nadie; que se entienda bien la melodía, que se toque bonito el fraseo, que no se muerdan las notas. No es que hagan lo que yo digo pero hay que tocar limpio.

 

Como en el cantante la dicción es importante, decir correctamente para nosotros es el fraseo, no morder notas que no van, tocar con gusto. A veces esas rapsodias no necesitan grandes adornos, sino cosas sencillas. Además, hay que tener un repertorio amplio y aprender de memoria las partituras.

 

-Hay personas que te identificaron en un tiempo con el francés Richard Clayderman…

 

-Rehúso las comparaciones porque el estilo es diferente; tocamos la música instrumental ligera de una manera distinta. Primero toco lo cubano y luego lo internacional, pero con mi temperamento, con otra forma de interpretar.

 

Sucedió que cuando grabé mi primer disco, en 1985, al orquestador se le ocurrió que yo hiciera A, como amor, que aquí estaba muy en boga por Clayderman.

 

Sin embargo, otro grande de nuestra música, que es Sergio Vitier, dijo una vez: "Tuzzio tiene un estilo; puede que guste o no, pero tiene su sello personal".

 

-Curioso que te hayas dedicado a la música instrumental ligera y no a los clásicos.

 

-Yo me gradué con un concierto de Mozart en re menor, con una orquesta de cámara que dirigió el desaparecido maestro Manuel Duchesne Morilla, padre de Dúchense Cuzán.

 

Mozart siempre me ha gustado y me atrevería a tocarlo ahora, tendría que estudiarlo mucho, pero lo haría con un buen director y con el respaldo de la Sinfónica Nacional, para sentir el apoyo porque uno tiene prestigio y lo único que no puedes es hacer el ridículo después de tantos años de carrera.

 

-¿Nunca te atrajo la composición?

 

-Tengo mis canciones. En mi primer disco está uno de mis números: “Preludio para dos enamorados” (muy escuchado en la emisora de alcance nacional Radio Enciclopedia), y tengo también el bolero “Sin ti, la noche es larga”. En total son siete temas porque la musa no me visitó más.

 

-Tuzzio, como ser humano, en su tiempo libre…

 

-Leo diariamente. Toco el piano, estudio, retomo cosas que me vienen a la mente. Soy un hombre casero; converso por teléfono con mis amigos porque soy de pocas visitas y me acorta las distancias, pero hago lo que todo el mundo: disfrutar de la televisión, escuchar música en la radio, mantener la casa siempre arreglada.

 

Hay que hacerlo todo con gusto y asesorarte con los que más saben, con los especialistas… Ese es mi consejo para los nuevos pianistas, para los jóvenes que salen a la luz ahora.

 

-¿Qué ha sido lo más difícil de tu carrera?

 

-Darme a conocer, imponerme un poquito. He tenido la suerte de alternar con los grandes, de escuchar sus consejos, pero ahora -volviendo a los conejos de España, como reza el refranero- a veces en mi melancolía y en mi tristeza este nuevo disco ha venido a darme un nuevo aire, una alegría inmensa.

 

Que Chucho me haya dado la armonía y la melodía, ambas manos, la izquierda y la derecha -porque ha sido un trabajo con amor-; eso me emociona. Conservo la partitura con su música (Habanera de Loraine), porque me la escribió para que la tocara, y me la dedicó.

 

Ya puedo morir tranquilo por el hecho de que alguien de su talla haya grabado conmigo.

 

La trova: comunidad de espíritus

 

Por María Fernanda Ferrer

 

Pared adentro fue el más reciente concierto A guitarra limpia efectuado el pasado sábado 27 en la sede del Centro Cultural Pablo de la Torriente Brau y que protagonizó el poeta, narrador y trovador Freddy Laffita, artista que reside en la oriental provincia cubana de Las Tunas, y quien redemostró con este recital que la trova es un género que, entre otras cosas, sirve para testimoniar instantes (algunos, ciertamente, amargos).

 

Al presentar el concierto, el poeta y cineasta Víctor Casaus, director del Centro Pablo, manifestó su alegría porque este recital acerca al espacio A guitarra limpia, nacido hace ocho años, a la edición 80, acontecimiento "verdaderamente importante".

 

Reiteró Casaus que el hecho de contar con un artista de Las Tunas cumple uno de los objetivos del espacio: "dar posibilidad de expresión a los artistas no solamente de la capital, sino a los radicados en otros puntos de la geografía cubana". Freddy -recordó- nació en la Villa Primada, en Baracoa, uno de los lugares más hermosos y emblemáticos de la Isla.

 

Este acercamiento a la capital evidencia, dijo, que "la trova es una comunidad de amistades, de espíritus cercanos, de gentes que establece relaciones muy hermosas a partir de la canción compartida y necesaria".

 

Insistió que el hecho de invitar a los trovadores capitalinos Juan Carlos Pérez e Inti Santana quienes representan distintas generaciones "es algo significativo y a la vez una característica del espacio".

 

Señaló que la trova no tiene límites en cuanto a edades, como tampoco los tiene en cuanto a las tendencias que se mueven dentro de ella: "este espacio, precisamente, ha servido para mostrar esa variedad, esa diversidad que es una de las riquezas de la nueva trova, un movimiento cultural enraizado en lo mejor de nuestra cultura nacional".

 

La nueva trova, significó, ha encontrado con los años no un debilitamiento de sus intenciones y propósitos artísticos, sino todo lo contrario: "se ha enriquecido con la llegada de nuevas generaciones y expresiones. Freddy Laffita es parte de ese renovación".

 

Casaus dio la bienvenida al Centro Pablo a un grupo de educadores populares pertenecientes al Consejo de Educación de Adultos de América Latina que se encuentra participando en un encuentro auspiciado por el Centro Memorial Martin Luther King Jr., "institución hermana con la que hemos desarrollado proyectos editoriales y que evidencia una forma de cultura viva", puntualizó.

 

Pared adentro, que incluyó catorce temas en su mayoría compuestos hace unos años, comenzó con "Canción simple", un texto que "ha dejado de ser mío para pasar a la historia personal de otras personas". Eso, dijo, muchas veces sucede.

 

Continuó con "Pedradas al espejo", "Pared adentro", "La última primavera", "Qué falta le hace", "El predicador" (con Juan Carlos Pérez e Inti Santana), "Cuarto corazón", "Carmen", "Atando cabos" y "Al borde de mi cara", esta última con aires de tonada cucalambeana y que fue uno de los momentos más elogiables del recital. Le siguieron "Ni dos palabras" y "Leve resplandor", temas que, al igual que todos los anteriores, estuvieron escoltados por las obras de los artistas plásticos Pedro Cantero y Eduardo Marsall.

 

Tomado de La Jiribilla (revista electrónica), no. 302,

www.lajiribilla.cu/2007/n300_02/300_38.html

 

Muere Pedro Knight, viudo de Celia Cruz

 

Los Angeles, Feb. 03 (AP).- El trompetista cubano Pedro Knight, viudo de la Reina de la Salsa Celia Cruz, murió el sábado en la mañana en el área de Los Angeles, confirmó la jefa de prensa de Emilio y Gloria Estefan.

 

Knight murió a eso de las 5.30 am en el Hospital Metodista en la ciudad de Arcadia, al este del centro de Los Angeles, rodeado de cerca de 10 personas, incluyendo al menos uno de sus hijos, dijo Tony Yang, portavoz del nosocomio.

 

El hospital no dio más detalles a pedido de la familia. Laura Mejía, jefa de prensa de Emilio y Gloria Estefan, resaltó que hizo el anunció del fallecimiento a pedido de los Estefan pero tampoco sabía la causa del deceso.

 

"Probablemente será enterrado junto a la tumba de su esposa Celia en Nueva York", dijo Mejía desde Miami.

 

Mejía añadió que aún falta que la familia haga los preparativos y escoja la fecha del entierro.

 

Jesús Gutiérrez, representante de Luis Falcón, hijo de Knight, dijo el sábado por la noche que Falcón se había desmayado por el fallecimiento de su padre y que cuando se recuperara emitiría un comentario.

 

"Esto le ha afectado mucho", dijo Gutiérrez.

 

Knight se mudó a California con Falcón, luego de la muerte de su esposa, el 16 de julio del 2003. En octubre de 2006, él estuvo hospitalizado 12 días en un hospital del área de Los Angeles por neumonía e infección urinaria.

 

La Guarachera de América murió a causa de un tumor cerebral, a los 77 años. Cruz alcanzó la fama en Cuba en los años 50 con La Sonora Matancera, pero dejó la isla tras la revolución comunista de 1959. La estrella ganadora del Grammy grabó más de 70 discos en su trayectoria.

 

El vuelo de las alas de Colibrí

 

Cuando apenas tres años atrás, el Instituto Cubano de la Música y la Oficina Nacional Fonográfica quisieron llevar adelante un sello discográfico propio, como alternativa para la promoción de determinadas zonas de la creación e interpretación no siempre privilegiadas por el mercado, apelaron a un ejemplar de la fauna insular, cantado por la trova tradicional, de expresión modesta y delicada: el colibrí.

 

Metafóricamente hablando se puede decir hoy que al sello Colibrí le han nacido robustas alas que lo han llevado a volar fuera de la isla y hacerse notar en la actual temporada de lanzamientos discográficos, que comenzó una semana atrás con el MIDEM en Cannes y prosiguió mediante encuentros con distribuidores de música italianos radicados en la ciudad italiana de Milán, que funciona como bisagra de los circuitos europeos.

 

Gloria Ochoa, directora del sello, y Marta Bonet, productora, dieron testimonios del interés generado por fonogramas como Serenata cubana, protagonizado por el pianista Ulises Hernández y el declamador Luis Carbonell; Homo ludens, de Leo Brouwer, y la serie integral de los conciertos para piano y orquesta del brasileño Heitor Villa-Lobos.

 

Serenata cubana contiene la grabación de piezas poco conocidas del catálogo de Ignacio Cervantes, entre ellas las melopeas, danzas concebidas junto a estampas literarias de carácter costumbrista, todo un hallazgo materializado a partir de la colaboración de Colibrí con el Museo Nacional de la Música de La Habana. Complementan el producto un video digital con el concierto que con esas obras se ofreció en el Convento de San Francisco de Asís, reproducción facsímil de las partituras, y conferencias de las musicólogas Clara Díaz y Ana Victoria Casanova y una muy especial ofrecida por el gran Alejo Carpentier sobre Cervantes para el programa de comparecencias que tuvo en Radio Habana Cuba.

 

Particularmente en el mercado italiano Leo Brouwer cuenta con una legión de adeptos que conoce muy bien su extraordinaria contribución a la guitarrística contemporánea, pero que no han tenido la oportunidad, tal como la ofrece Colibrí, de acceder a su repertorio de cámara, indispensable para valorar los vínculos entre identidad cultural y experimentación formal.

 

En la colección Roldán, el sello ha puesto énfasis en el registro del patrimonio y la creación contemporánea de la Isla, de modo que se haga memoria del quehacer del Coro Nacional de Cuba, bajo la dirección de la maestra Digna Guerra, de las composiciones de Roberto Valera y Jorge López Marín y del desempeño de la Camerata Romeu, el director Guido López Gavilán y el Dúo Promúsica, por citar algunos ejemplos.

 

Sin embargo para las ejecutivas del sello lo más alentador se sitúa en el orden de la avidez con que se reciben propuestas de licenciamiento de los discos realizados, o en vías de producción, de jóvenes figuras del jazz cubano.

 

Pianistas como Alejandro Vargas, Dayramir, Harold López Nussa y Rolando Luna, trompetistas como Carlos Sarduy, vibrafonistas como Tamara Castañeda y otros valores destacados durante los últimos años en los concursos JoJazz.

 

Según el crítico musical milanés Roberto Spighi, la zona del catálogo de Colibrí denominada "el joven espíritu del jazz cubano pudiera convertirse, a la vuelta de poco tiempo y con una promoción coherente, en un suceso tan llamativo y arrollador como lo han sido las orquestas de salsa y el fenómeno del Buenavista Social Club"

 

Tomado de Cubavisión (su página digital), 06.02.2007,

www.cubavision.cubaweb.cu/detalles.asp?ID=29077

 

De gira nacional Coro Profesional de Bayamo

 

Con un repertorio muy amplio, variado y fresco del cancionero coral cubano y universal el Coro Profesional de Bayamo inició por Ciego de Ávila el pasado lunes la primera etapa de la gira nacional por los 45 años de la prestigiosa agrupación.

 

Por Alberto Loreydis Pérez Zamora

 

Auspiciado por el Instituto Cubano de la Música y por el Centro Nacional de Música de Concierto, el periplo llevó anoche la agrupación bayamesa hasta el museo de Arte Colonial de la ciudad de Santi Spíritus.

 

Hoy el coro dirigido por la profesora Maricel Ávila ofrecerá dos conciertos en la ciudad del Che y para el viernes 9 se completará esta primera etapa, en el museo provincial de Cienfuegos.

 

En un segundo momento de la gira, el colectivo recorrerá las provincias occidentales, grabará un disco en el Teatro Amadeo Roldan de la capital del país, a mediado de año actuará en la zona oriental con presentaciones en el festival Internacional de Coro de Santiago de Cuba y hará su clausura con un gran concierto en Bayamo a finales del 2007.

 

Los festejos por el nuevo cumpleaños comenzó el cinco de enero pasado con una jornada nacional de música coral, la cual reunió en Granma a las más conocidas instituciones y personalidades del movimiento coral cubano.

 

Fundado el 7 de enero de 1962, el coro profesional de Bayamo ostenta la distinción por la Cultura cubana, colectivo Vanguardia Nacional del Sindicato de trabajadores de la cultura por varios años y es uno de las cinco agrupaciones corales del país asociadas al proyecto del Teatro Amadeo Roldán.

 

Tomado de CNCTV Granma (su página digital), 07.02.2007,

www.cnctv.cubasi.cu/noticia.php?idn=5654

 

Recorre trovador Frank Delgado provincia de Las Tunas

 

Por Dianela Cano Rodríguez

 

Las Tunas, 8 feb (AIN).- El cantautor cubano Frank Delgado se encuentra de gira por la oriental provincia de Las Tunas, donde ha recibido una buena acogida por los amantes de la Nueva Trova.

 

Invitado por el destacado trovador tunero Norge Batista y con el auspicio de varias instituciones del territorio, el artista realizó conciertos en los municipios de Las Tunas, Manatí, Puerto Padre y Majibacoa.

 

Con Frank Delgado se inauguró en esta ciudad, 650 kilómetros al este de La Habana, el espacio cultural denominado El Arpón que reunirá a los trovadores el primer sábado de cada mes, tras el afán de promover la canción necesaria.

 

Al referirse a la importancia de mirar más allá de los temas manidos, el creador destacó en el intercambio con su público que es hora de que sus obras se acerquen más a las raíces cubanas.

 

Cómplice de jóvenes seguidores de su música, poco difundida, repasó durante los encuentros facetas de su vida y las anécdotas que dieron luz a muchas de sus canciones.

 

Delgado se mostró satisfecho y contento con la acogida de ese público que prefiere la canción pensante y destacó a la prensa la vitalidad de la trova, aunque sea en espacios reducidos, por sus diferencias estructurales y de contenido con el repertorio popular.

 

Figura indiscutible del movimiento de la Nueva Trova cubana y compositor de temas como Cuando te vi, Cuando se vaya la luz, mi negra y La otra orilla, Frank Delgado es considerado defensor inclaudicable de la llamada también canción inteligente.

 

Avana aprovecha las oportunidades

 

ES LA UNICA CANTANTE MUJER INVITADA A PARTICIPAR DEL MUNDIAL DE LA SALSA DE HIALEAH

 

Por Arturo Arias-Polo

 

Avana está eufórica desde que recibió la invitación para participar en el Mundial de la Salsa de Hialeah. El evento, que se celebrará este domingo en el parque Amelia Earhart, será trasmitido en directo a México, España, Argentina y Venezuela a través del canal de cable Ritmo Son Latino.

 

“Es una oportunidad para que el público de esos países conozca mi trabajo”, dijo la cantante durante un receso de la sesión fotográfica, “como fui la única mujer escogida entre tantos salseros, no te imaginas lo orgullosa que me siento”.

 

Para su presentación, Avana tiene preparado un miniconcierto donde estará acompañada por su propia banda, bajo la dirección del maestro Eduardo “Chaca” Nápoles.

 

»«Cantaré “A tu marido”, “Querido jefe” y otros temas de Mulata, el CD que me produjo Willie Chirino. Un trabajo muy serio donde aparecen canciones inéditas escritas por él y Lissette».

 

Durante los últimos meses, la carismática salsera ha asumido nuevos retos para los que no estaba preparada. Su participación diaria en el programa de concursos Calando fuerte, de América TV, la ha obligado a superarse a sí misma en cada nueva emisión.

 

“Puedo decir que soy una privilegiada porque allí puedo cantar, jugar y ser la coanimadora de Ismael Cala. Como el show es en vivo, todo esto me ha dado tremenda cancha. Ya la gente me reconoce por la calle y hasta siento que me quieren”.

 

No miente. Su magnetismo atrapó al público desde el momento que llegó a Miami como parte del coro de El Puma y con el tiempo ha ido aumentando. Venía de Buenos Aires, la ciudad donde residió varios años.

 

“Fue una etapa muy importante'', dice al referirse a los años que vivió en Buenos Aires. ``Recuerdo que cuando me presenté a la audición para la gira que preparaba El Puma por Estados Unidos nunca pensé que todo cambiaría para mí; de repente, me vi viajando por Las Vegas, Puerto Rico y República Dominicana, ¡Imagínense a esta guajira de Cuba cantando en grandes escenarios con un monstruo de la altura de José Luis Rodríguez!”.

 

En la capital porteña Avana era la solista de Sounds Caribe, una banda que tocaba música internacional en un centro comercial.

 

“Cantábamos los éxitos de Thalía y todo lo que estaba de moda en los años 90. En una ocasión nos llevaron a una fiesta en Punta del Este donde conocí a Alain Delon. ¡Qué hombre tan hermoso!”, evoca divertida.

 

En aquella época se le conocía como Marleni Ramos, pero cuando se quedó en Miami y se enroló en la orquesta de Chirino, Lissette la bautizó con el nombre Avana por el sabor y la cubanía que destila cada vez que sube al escenario.

 

“En los últimos ocho años he vivido como en un sueño'', dice esta Escorpión que no oculta su deseo de encontrar ``al hombre de mi vida”.

 

“He logrado bastante en poco tiempo. El otro día me atreví a actuar con Alexis Valdés en un sketch de Seguro que Yes, algo que jamás había hecho, y me gustaría repetir. En fin de cuentas, en esta carrera siempre nos estamos arriesgando'', asegura, para luego agregar: ``Si no fuera por mi empuje, todavía estuviera dirigiendo coros en Pinar del Río, ¡hay que aprovechar todas las oportunidades que se presentan! ¿No crees?”

 

Tomado de El Nuevo herald (versión digital), 09.02.2007,

www.miami.com/mld/elnuevo/entertainment/weekend/16665782.htm

 

Kiki Corona presentará su nuevo CD Bolsillo del duende

 

El CD Bolsillo del Duende, de Kiki Corona, grabado bajo el sello discográfico EGREM, será presentado este sábado 10 de febrero a las 10.30 de la mañana en el Pabellón Infantil “Tesoro de Papel” de la Feria del Libro. El conocido cantautor, que ha dedicado una parte importante de su carrera y su talento artístico a los niños, vuelve ahora con trece temas concebidos para los más pequeños y uno en especial: “Petit Chanson”, dedicado a la niña de siempre que es Teresita Fernández. El propio Kiki es el productor musical y director de este disco, que se destaca además, por su presentación reforzada con un exquisito diseño visual.

 

David Blanco en la Feria Internacional del Libro

 

David Blanco ofrecerá el concierto clausura de la Feria Internacional del Libro, e interpretará temas de su gustado repertorio; además, dará a conocer otros que incluirá en el disco que está produciendo a Isis Flores, intérprete y tecladista de su agrupación. La cita es el día 18 a las 6 de la tarde en la Plaza de San Francisco en la Fortaleza de la Cabaña.

 

Cortesía de Cubadisco y la Oficina Nacional Fonográfica, 09.02.2007,

www.cubadisco.soycubano.com

 

Fulano en su momento

 

Por ELIEZER RIVERA

 

El cantautor cubano criado en Nueva York compite por su primer Grammy ante consagrados como Julieta Venegas, Arjona y Obie Bermúdez.

 

La disputa por el Grammy en la categoría Best Latin Pop Album de este año bien podría compararse con la historia de David y Goliat. Artistas fuertemente respaldados por disqueras multinacionales, con fuerte apoyo radial y promocional como Ricardo Arjona, Obie Bermúdez y Julieta Venegas, son los gigantes. El personaje bíblico del pequeño ''tirapiedras'' lo representa Fulano, el cantautor cubano que con Individual, un disco independiente y con mínima exposición, está en la batalla por el codiciado premio a entregarse el próximo 11 de febrero en Los Angeles.

 

Desde su primer disco de música alternativa titulado Ataque, en 1992, Elsten Torres, ''Fulano'', se ha mantenido haciendo una música en contra de la corriente, en contra de lo denominado comercial. Es decir, que sus canciones ni son tontas ni son cuentos de hadas. Son discos con mucha mezcla de sonidos y ritmos, una música de vanguardia. Sus letras son inteligentes, tocando temas donde lo cotidiano cobra importancia sobre todo lo demás. Su último álbum es una muestra de lo que puede hacer este artista con su talento. Y con esta nominación queda claro que la industria lo está reconociendo.

 

''Poco a poco, con mi trabajo me he ganado el respeto de muchos músicos y de gente de la industria. Pero no deja de ser algo sorprendente [la nominación] porque aunque sabes que es una gran obra, sabes también que no ha tenido la exposición suficiente para que te confíes y pienses que algo así puede ocurrir. Pero ocurrió y aquí estamos, representando no sólo a mi música sino también a todos los artistas independientes que como yo trabajan incansablemente para ganarse un lugar en la música'', dice el artista cubano.

 

Individual es un disco bilingüe y rítmicamente lo más cerca del pop que ha hecho Fulano, aunque mantiene ese toque original que lo caracteriza. Sobresale como siempre la diversidad de estilos musicales que, en esta ocasión, comprende lo caribeño el soul, la electrónica y una fuerte dosis del sonido británico de los 60 y 70. Olvidaré, De aquí a mañana, Dando vueltas, La noche entera, Anteayer, Happy Endings y I Will Always Have this Love, destacan en el álbum.

 

Fulano creció en Nueva York y se mudó a Miami en 1994 buscando más ambiente musical. Al poco tiempo, forma su banda --Fulano de Tal-- y es firmado por una disquera que prácticamente no supo qué hacer con el artista ni con su disco Normal, que pasó al olvido con mucha pena y poca gloria.

 

''Esa época me ayudó a madurar y a entender un poco más este negocio. Luego de otro disco, Etc., mi banda se rompió y decidí dejar un poco al lado lo de cantante para dedicarme a escribir canciones para otros artistas. Ya luego me entraron ganas de hacer un disco y salió Revolución, un álbum que hice sin pensar en ventas ni nada por el estilo. Era algo que necesitaba hacer para sentirme bien. Ya desde ahí no he parado más, siempre llevando mi música adonde la quieran escuchar'', confiesa el autor de temas como Todo el año (interpretado por Obie Bermúdez y nominado al Grammy Latino en el 2005), Por una mujer (Luis Fonsi) y Los demás (Julio Iglesias Jr.).

 

A pesar de que su música nunca ha tenido difusión radial, Fulano cuenta con un gran número de seguidores y siempre se ha mantenido ocupado con presentaciones que lo han llevado a lugares como Londres, España, Nueva York, California, y Puerto Rico, entre otros. En total, el artista da un promedio de 50 conciertos al año.

 

''Al menos vivo de lo que me gusta. De mis conciertos, de mis discos y de lo que compongo. Tengo el gusto de tener una fanaticada que siempre esta ahí. En otros lugares estoy de reconquista, plazas de las que me distancié por un tiempo y que ahora pienso recobrar. En Puerto Rico por ejemplo, no iba hace un rato y luego de mi última actuación por allá me di cuenta de que la gente allí sigue siendo seguidora de mi música y no puedo olvidarme de ellos. Ya tengo separadas para marzo unas 10 presentaciones en ese país, y espero que vengan muchas más'', señala.

 

Toda esta euforia que ha causado la nominación de este artista al más importante premio de la industria musical tiene a Fulano en un estado energético que lo asombra incluso a él.

 

''Todavía no ha pasado lo del Grammy y ya no aguanto las ganas de irme dos o tres meses con mi guitarra por ahí y escribir canciones para un nuevo disco. Ya quiero entrar al estudio, tengo muchas ideas en la cabeza y siento que éste es mi momento'', confiesa Fulano.

 

¿Y quién es el favorito de Fulano para el Grammy?

 

``Mira, no sé lo que va a pasar allá, pero si Fulano no gana me gustaría que ganara Obie, pues es mi amigo y sé lo mucho que ha trabajado para estar donde está ahora''.

 

Mientras tanto, Fulano mata la ansiedad de la espera del gran momento trabajando en un disco de Aleks Syntek y realizando presentaciones en Miami y California.

 

''Hay que disfrutar este momento, pero también hay que seguir con los proyectos del día. A ver qué pasa en Los Angeles, aunque ya siento que he ganado mucho con el sólo hecho de estar compitiendo por un premio como ése'', concluye.

 

Tomado de El Nuevo Herald (versión digital), 09.02.2007, www.miami.com/mld/elnuevo/entertainment/weekend/16665779.htm

 

Se acerca Plectro Habana 2007

 

Por María del Carmen Vasallo

 

Del 15 al 18 de febrero, tercera edición de estos encuentros del tres, el laúd e instrumentos afines. Presentaciones y encuentros teóricos. En la clausura, gran concierto América Latina, pero no solamente, a cargo de la Sinfónica Nacional junto a una orquesta de músicos de diversas partes del mundo con sus instrumentos tradicionales.

 

El tres, el laúd y otros instrumentos afines vuelven a convocar a músicos de diversas partes del mundo en el tercer encuentro Plectro Habana 2007 del 15 al 18 de febrero. En esta oportunidad a las tradicionales presentaciones, conferencias y talleres se sumará un gran concierto de clausura que reunirá a músicos que tocan instrumentos tradicionales de países de los cinco continentes en un gran canto a la paz y la diversidad cultural.

 

Esto será el domingo 18 de febrero, a las 4 de la tarde, en la sala Amadeo Roldán del Teatro Auditórium de La Habana. El concierto titulado América Latina, pero no solamente, unirá a la Sinfónica Nacional con una orquesta compuesta por músicos que tocan instrumentos tradicionales de diversas naciones. Esta presentación dará continuidad a otras similares que han tenido lugar en París, en ocasión del aniversario 60 de la UNESCO y otra en Nigeria en 2006 y que muestra lo mejor de las raíces musicales de diferentes culturas del mundo.

 

En el concierto clausura de Plectro Habana 2007 también será estrenada la pieza Elegía concertante, inspirada en la música del Niño Rivera. La Orquesta Sinfónica Nacional estará bajo la batuta del maestro Roberto Valera, Premio Nacional de Música.

 

Plectro Habana 2007, evento organizado cada dos años desde 2003 por el Instituto Cubano de la Música y