LOS QUE SOÑAMOS POR LA OREJA

BOLETÍN DE MÚSICA CUBANA ALTERNATIVA

 

Edición no. 28, marzo de 2007

 

La presente publicación electrónica se apoya en una antigua y aún vigente tradición periodística: el derecho de cita. Los que soñamos por la oreja apela a colaboraciones originales para este boletín y a todo material informativo encontrado en los medios de comunicación, a propósito de promover y analizar lo concerniente a la escena de la Música Cubana Alternativa. Los textos aquí incluidos expresan las opiniones de sus autores, de las cuales no somos responsables.

 

CONTENIDO

 

PRESENTACIÓN

Sin novedad en el frente

Por Joaquín Borges-Triana

 

CONCIERTO CUBANO

Las grandes voces del son

Por Tony Pinelli

 

CONVERSANDO CON

Camerata Romeu: en la vanguardia musical cubana

Por Susadny González Rodríguez

David Blanco. En frecuencia con el Despechao

Por Raynor Rivera Licea

Boris Larramendi. «¿Nos vemos en Miami?»

Por Enrique del Risco

Santiago Feliú: Entre chats, conversaciones “en vivo” y correo electrónico

Por Diana Furlani

Silvio Rodríguez y la música cubana: reflexiones del trovador

Por M.Sc. Harold Santana Gaínza

Ulises Aquino. La ópera en la calle

Por Yuniet Escobar Ortega

 

DE AQUÍ Y DE ALLÁ

Informaciones y comentarios acerca de…

Presentación de tributo discográfico a Augusto Blanca, del compendio Serenata Cubana, con material de Ignacio Cervantes y del tríptico Obras para piano de Nicolás Ruiz Espadero, nuevos proyectos de Bis Music, repercusiones de conciertos en el exterior de Silvio Rodríguez, Ludmila Mercerón y Carlos Varela, Conferencia de Carlos Molina, emisión de los festivales Alejandro García Caturla , Pepe Sánchez y Danzón Habana, distinciones a Pablo Milanés y Omara Portuondo, aniversarios de Cuerda Viva y Pro Arte Grateli, confesiones de Gonzalo Rubalcaba, Karel García, Frank Delgado, Augusto Blanca, Pancho Amat, Yoan Zamora y AlexCuba, veladas de Manny Pérez, master class de “El Negro” Hernández, Habana Abierta en Miami, y mucho más.

 

EL OIDOR CRÍTICO

Gonzalo Rubalcaba en Miami

Por Eliseo Cardona

OSN y Yolanda Hernández. Arco iris vocal y sinfónico

Por Jorge Fiallo

Concierto barroco. ¿Qué más pedir?

Por Joaquín Borges-Triana

Mirta Fernández, maestría y sentimiento

Por Daniel Fernánde

¿La inercia de los coloquios?

Por Humberto Manduley López

Gonzalo Rubalcaba. La búsqueda de un lugar en el mundo

Por Marco Mayer

La belleza económica de Manuel Varela

Por Eliseo Cardona

 

DE PUÑO Y LETRA

Habana llena de gente

Quisiera

Sábanas blancas

Espacio de mar

Por Gerardo Alfonso

LA COMPACTOTECA

Reseña de los discos:

Tour years of hard work (C-Men), Boomerang (Habana Abierta), Hate, Revenge and Suffering (Necrópolis), Uplifting Spirit (Afromantra), Verde melón (Superávit).

 

UNA IMAGEN POSIBLE

Don’t blame me, Doris de la Torre

Por Alexis Castañeda Pérez de Alejo

José Aquiles. Amor por Santiago

Por Joaquín Borges-Triana

Beatriz Márquez: La Musicalísima

Por Roberto Bello

Necesarias precisiones sobre la historia musical de La Habana

Por Luis César Núñez González

El último tumbao del Guayabero

Por Michael H. Miranda

 

WHERE ARE YOU FROM ASERE?

In this issue

By Joaquín Borges-Triana

Danzon Habana Festival is back

Without author)

Dear diary, indeed

By Sebastian Cook

Alex Garcia's Afromantra Uplifting Spirit

By Rudy Mangual

Descemer: Siete Rayo

By Peter Watrous

Haydée Milanés: Haydée

By Peter Watrous

Ruiz Espadero: Lost link of Cuban piano

By Pedro de la Hoz

Francisco Mela: Melao

By Peter Watrous

Interactivo: Goza pepillo

By Peter Watrous

Disc of the late Ibrahím Ferrer in the spotlight in Spain

Without author)

Gonzalo Rubalcaba: Solo

By Peter Watrous

Opera of the Street: A Very Particular Company

By Yuniet Escobar Ortega

Singing in Havana

By María del Carmen Vasallo

El Guayabero died

Without author)

Polito Ibáñez Sings for the Youth

By Yelanys Hernández Fusté

 

 


 

PRESENTACIÓN

 

 

Sin novedad en el frente

 

No sé cómo hay quienes por ahí piensan que esto de escribir es cosa de cocer y cantar, algo que no requiere demasiado esfuerzo y que por tanto, resulta una de las mil y una formas del ocio. Siempre habrá tontos que no calibren en su justa medida el esfuerzo que demanda cualquier tipo de labor intelectual.

 

Y ustedes se estarán preguntando a qué viene todo esto. Pues bien, a la sencillez de que por más que he apretado y apretado mis neuronas, con miras a encontrar el tema para la presentación de esta nueva edición de nuestro “bole”, tengo que decirles que no se me ocurre nada. El mes pasado y gracias a un dislate mío, que nos ha deparado la buena suerte de contar ahora con Eliseo Cardona como colaborador de este mensuario, logré redactar una notica que, por suerte, gustó a más de uno, según me lo hicieron saber por uno que otro mensaje a través del ciberespacio. Pero hoy no encuentro un pretexto para algo así o tal vez, todo sea cuestión de que mis neuronas andan un poco perezozas y deseosas de tomarse unas bien merecidas vacaciones. Por ello y dado que el silencio también desempeña una importante función (no sólo en la música), los dejo hasta la próxima emisión del boletín. Aquí seguimos sin novedad en el frente.

 

Joaquín Borges-Triana

 

 

 


 

CONCIERTO CUBANO

 

 

 

Las grandes voces del Son

 

Por Tony Pinelli

 

I.-

 

El son es una de las manifestaciones artístico-musicales más comunes en la vida cotidiana del cubano, por tanto, es natural que muchas personas entonen un son aunque no lo hagan con el dominio que las exigencias de este rico género musical, refleja como ninguno de la nacionalidad cubana, exige.

 

Lo mismo pasa con los cantantes profesionales que centran su repertorio en otros géneros, es muy difícil encontrar a un cantante dentro de la música popular e incluso lírica que no se haya acercado al son de alguna u otra forma e incluso con gran éxito, como pueden ser los casos de Omara Portuondo o Pablo Milanés, conocedores del estilo sonero aunque se hayan destacado más en el campo de la canción. Del mismo modo, muchos de los grandes compositores y autores cubanos, han acometido el son desde su punto de vista, logrando resultados más o menos cercanos a la acentuación y el sabor característico de esta manera de hacer.

 

Lo cierto es que el cantante de son, o sonero, como se le llama a los que alcanzan un prestigio en esta disciplina artística, al igual que el género que interpreta, viene siendo el producto, la resultante de un medioambiente, del entorno que incluye la polirritmia diaria de la calle, el “toque de santo”, la rumba, la sensualidad casi agresiva de las mujeres, la picardía propia de la síncopa y el bajo anticipado, la violencia para sobrevivir en un medio adverso y de alguna forma la pobreza o al menos la escasez de recursos que alimenta ese deseo de llegar, de distinguirse, de ser alguien en uno de los pocos renglones donde el talento y poder de comunicación es aún más importante que el dinero de una gran inversión publicitaria, en el sentido de llegar a ser reconocido.

 

No se recuerda un sonero de cuna rica, todo lo contrario, el sonero es aquel que canta por vocación, que aprende a través de una escuela formidable para la gente del pueblo que es la radio, que de alguna manera se va aprendiendo las canciones, los giros melódicos, los sones clásicos, la manera de inspirar de tal o cual cantante, la moda sonera en el vestir, las prendas y adornos que llegan a ser atributos. En fin, el sonero es un personaje que sale del pueblo y se refleja en ese mismo pueblo que lo hizo; si llega a trascender internacionalmente o no, depende de otros mecanismos y factores.

 

No poseen una escuela de canto, incluso, en varios pueden observarse defectos de impostación, muchos nasalizan o cometen algún tipo de imperfección, pero todos sorprenden por su musicalidad y sentido del ritmo. Por lo general los grandes soneros han tenido un registro agudo, aunque hay casos en que no es así, pero un registro agudo o amplio para ser más exactos, es una gran ayuda para el cantante, pues cuando el son llega a la parte del montuno, que es cuando el sonero brilla en la improvisación, se encierra en un ciclo armónico determinado, y esto hace que la imaginación del sonero busque los recursos melódicos apoyados en ese –por lo general- breve ciclo armónico y mientras más amplio registro tenga, mayor posibilidad tiene de demostrar su imaginación melódica, musicalidad e ingenio para las frases que improvisa.

 

La historia de los soneros se remonta al siglo XIX, pero es a principios del siglo XX, cuando el son llega a La Habana y se acaba de desarrollar, debido al acceso a medios de prensa, la presencia organizada en emisoras de radio que vendría después y que los medios necesarios para el negocio del espectáculo, se hallaban en la capital. Se habla de cantantes de las llamadas “agrupaciones de son”, que existieron en varios barrios de La Habana, pero realmente a partir de los años veinte, con la aparición del famoso “Sexteto Habanero”, que ya definió un punto de partida para la evolución definitiva, se empieza a tener acceso a la difusión, los bailes y otros tipos de actividades, que permitieron al público identificar las versiones de ésta o aquélla agrupación y las voces de sus cantantes, génesis de lo que sería años más tarde uno de los grandes atractivos del son: sus cantantes, los soneros.

 

El sonero es una imagen, que quizás pueda sugerir cierto machismo, pero no es así, pues ya desde las primeras agrupaciones, como el Sexteto Boloña, de Alfredo Bologna, estuvo presente la mujer, que tuvo como cantante a Hortensia Valerón, precursora de las grandes soneras de hoy en día como la incomparable Celia Cruz y Caridad Hierrezuelo, entre tantas otras.

 

Con la creación del sexteto Habanero, en 1920, se pone de moda este tipo de agrupación, que hasta ese momento daba el sonido más completo para la interpretación del son. El Habanero, que tuvo su génesis en el cuarteto Oriental, tuvo como cantantes en sus inicios a Felipe Nery y Gerardo Martínez.

 

Ya el Sexteto Boloña tenía un nombre, con su cantante José Vegas Chacón y surgieron otros como el sexteto Sonora Matancera, que más tarde sería conjunto y una de las agrupaciones que más tuvo que ver con la difusión internacional de la música cubana. Sus cantantes fueron Rogelio Martínez, Carlos “Caíto” Díaz, aunque con la Sonora cantaron nombres ilustres como Celia Cruz, Bienvenido Granda, Celio González, Estanislao “Laíto” Sureda, Raúl Planas, Wuelfo Gutiérrez, Roberto Torres, Justo Betancourt, Yayo “el Indio” y otros.

 

En esta época salieron a la palestra muchos sextetos y otros tipos de agrupaciones, como el sexteto Lira Matancera, Dulzura de Euterpe, Los Errantes, Estudiantina Oriental, La Viajera, Sexteto Oriente, Gloria Cubana, Jabón La Llave y hasta Gerardo Machado, en Sancti Spíritus, evidentemente en honor al dictador de los años 20 que Rubén Martínez Villena rebautizara como “el asno con garras”. Pero no todas las agrupaciones eran sextetos, también se crearon orquestas, que si bien no tenían ese sonido tan especial del sexteto y el septeto, hicieron son incluso internacionalmente como las de Don Aspiazu, Los Hermanos Avilés, de Holguín, creada desde 1882 y vigente aún en la tradición de orquestas cubanas, Embajadores del Ritmo, en Las Tunas y Raimundo Pía, donde cantaba el famoso creador de la Guantanamera, Joseíto Fernández, que enriquecieron la década del 20.

 

En 1925 ocurre un suceso que marcó de forma indeleble el complejo del son y de la música cubana en general: el debut del Trío Matamoros. Don Miguel Matamoros, junto a Siro Rodríguez y Rafael Cueto logró, con lo que se llamó “la trova sonera” un sonido y modo de hacer especial, que no sólo marcó un hito, sino que ha sido una de las expresiones más influyentes de la música cubana en el ámbito universal, desde el primer momento, como demuestran sus grabaciones realizadas en New York en 1928, fecha temprana si se tiene en cuenta las comunicaciones y promociones de la época.

 

Miguel, quien logró conjuntar las influencias de la trova, la expresión lírico – popular por excelencia, con la exuberancia rítmica del son, logró una línea de composición e interpretación de gran éxito y de una asimilación sorprendente por parte del público; las canciones que popularizaran los Matamoros con la voz de Miguel en la melodía Y Siro haciendo una segunda voz de gran riqueza, forman parte de las más famosas, de aquéllas que simbolizan una imagen de lo cubano en el mundo entero.

 

En 1926 surge el excelente sexteto Los Naranjos, de Cienfuegos que aún continúa vigente como septeto, organizado por Gumersindo Soriano. Sextetos como El Botón de Oro, Cuba, formado con integrantes del sexteto Lira de Redención, el Occidente de María Teresa Vera la gran trovadora con Miguelito García como segunda voz; y del cual formó parte Ignacio Piñeiro. El sexteto Gloria Matancera, Lira Matancera, Septeto de Sones de Santa Clara, Jóvenes del Cayo, Sinsonte de oro, Belén, Guarina, Botón de Rosa, Estudiantina Invasora de Santiago de Cuba y muchos más, que posteriormente, - algunos de ellos- cuando la renovación orquestal del son, conservarían sus nombres como conjuntos, llegando incluso hasta nuestros días. Creadores como Faustino Oramas, conocido por “El Guayabero” con sus sones picarescos y sus “tumbaos” treseros tan personales y difíciles, aún vigente y activo a pesar de haber empezado su carrera por allá por 1926.

 

En 1927, surge otra de las grandes entidades artísticas del son. El Sexteto Nacional con Francisco González y Bienvenido León en la voz prima y segunda. Después pasarían por el ilustre sexteto y al poco tiempo Septeto Nacional, hasta que toma el nombre de Septeto Nacional Ignacio Piñeiro, cantantes como Abelardo Barroso, José Jiménez, Alfredito Valdés, Marcelino Guerra “Rapindey”, autor de mérito, quien formara un formidable dúo autoral con el también cantante Julio Blanco Leonard, Bienvenido Granda, el gran Carlos Embale y otros. El Septeto Nacional se mantiene y sus voces hoy son Eugenio “Raspa” Rodríguez, voz líder; Orlando Aguiar, voz prima y maracas e Ignacio Aymé “Richard”, voz segunda y guitarra.

 

En esta época de oro de los sextetos surgieron grandes cantantes, como el mencionado Alfredito Valdés, Pablo Quevedo, que fue todo un ídolo y murió lamentablemente joven, a los 28 años y Antonio Machín, que debutó con su cuarteto por los años 30 y llegó a ser una de las grandes voces cubanas en el reconocimiento internacional a partir de su radicación en España. José “Cheo” Marquetti, Joseíto Núñez, Vicentico Valdés, Panchito Riset, Fernando Collazo, Pacho Alonso, Fernando Álvarez, Joseíto Fernández, Rolando Laserie, Dominica Verges, y otros cantantes que podrían figurar posteriormente en el hall de la fama cubano, empezaron sus carreras haciendo voces en orquestas, conjuntos, sextetos, septetos, estudiantinas, cuartetos y otros formatos soneros.

 

En toda la isla se desarrollaban formatos bailables como los Hnos. Palacio(1936) y Ases del Ritmo (1938) en Pinar del Río; la decana de las orquestas femeninas Anacaona (1932), aún vigente, la Siglo XX (1938), Riverside (1938)entre otras en La Habana, La Aragón de Cienfuegos (1939), Los Soneros de Camacho de Camagüey (1936), Chepín Choven (1932), Cuarteto Patria (1940) hoy con Elíades Ochoa, en Santiago de Cuba y otros.

 

A principios de la década del 40 surge Arsenio Rodríguez, que tras haber tocado en varias agrupaciones forma su conjunto “Todos estrellas” con grandes músicos como el trompeta Félix Chappottín y el pianista Luis “Lilí” Martínez Griñán y comienza una etapa de renovación orquestal en el son que lo reforzó desde varios ángulos, al punto, que muchos historiadores y estudiosos del son afirman que existen dos etapas, antes y después de Arsenio. Aquí se dio a conocer el gran Miguelito Cuní, que hacía la voz prima mientras Marcelino Guerra llevaba la “segunda voz”; también tuvo cantantes como Pedro Luis Sarracent, René Álvarez y otros.

 

Empieza a cobrar fama el Conjunto Casino (1940), quien fuera una de las agrupaciones favoritas del público, con Roberto Faz, el gran sonero blanco quien junto a las voces de Agustín Ribot y Roberto Espí llegaron a ser de los más difundidos de su época.

 

Benny Moré ya había sido descubierto por Siro Rodríguez y presentado a Miguel Matamoros, quien lo admitió como voz prima en el sexteto que formó para ir a probar suerte en México en 1945; había comenzado la carrera de una de las leyendas de la música cubana, que ya venía sabiendo del canto en las barras de los bares y el andar con una guitarra al hombro, en lucha abierta en contra del hambre.

 

La radio de provincias difundían a soneros como Pedrito Gómez, Caridad Hierrezuelo, y a entidades como el Conjunto Folclórico Changüí de Guantánamo de Arturo “Chito” Latamblet, y el Sucu suco de Mongo Rives de Isla de Pinos, que mantenían vivas esas expresiones que han venido a formar parte de la rica y compleja familia del son.

 

El negocio fonográfico empezaba a echar raíces en Cuba, pues hasta ese momento la norma era grabar para compañías extranjeras. La radio había conformado grandes emisoras, con un financiamiento publicitario ávido de modalidades artísticas que pudieran atraer a los consumidores y ya el público tenía medios para reconocer a sus intérpretes preferidos; el son había desbordado el nivel de barrio y lejos de ser algo indecente y prohibido, como se llegó a calificar por las recalcitrantes autoridades en sus inicios, había sido reconocido en varios sectores y clases sociales e incluso, había grupos soneros que amenizaban las fiestas del palacio presidencial; el son ya era demanda diaria y fuente de trabajo para los músicos de conservatorio y autodidactas. Ya el gran público sabía de tal o cual cantante, programas como “La Corte Suprema del Arte” habían descubierto a figuras importantes, como Benny Moré, Celia Cruz y Carlos Embale, entre muchos otros.

 

Las orquestas llamadas charangas, cuyo repertorio fuerte estaba centrado en las modalidades del complejo del danzón, incorporaban de forma natural sones que hicieron populares en las voces de sus cantantes. El importantísimo Antonio Arcaño y sus Maravillas, que basados en las virtudes del son desarrollaban su “nuevo ritmo”, América, Aragón, Melodías del 40, Sensación, Fajardo y sus Estrellas y otras popularizaron sones de su repertorio.

 

Cantantes como el carismático y polifacético Miguelito Valdés, Tito Gómez, Orlando Guerra “Cascarita”, Joseíto Núñez, el gran sonero Pío Leyva, Manuel Licea “Puntillita”, ya se hacían conocer del público - independientemente que fueran soneros en el más profundo concepto de la palabra, o simplemente cantaran en orquestas de son - ya el pueblo contaba con una imagen notablemente fuerte de su forma, de su propia concepción artística, con los cuales iba a bailar en los grandes recintos bailables de la época, pero ya estos mismos cantantes entraban en el sistema de estrellas, pasando a ser figuras míticas capaces de cautivar a público de diversos estratos sociales. Las giras al exterior, los discos, los más populares programas radiales albergaban a los grupos bailables donde brillaban sus cantantes y uno de los inventos del siglo, la televisión, llega a Cuba muy tempranamente para reforzar esta imagen.

 

Ya el sonero no era propiedad de los entendidos o los bailadores asiduos de las sociedades y clubes que cultivaron la música bailable e hicieron su coreografía, ya en las fiestas de la alta sociedad las parejas de jovencitos que estaban al tanto del último hit norteamericano, dejaban un espacio para el son, aunque lo bailaran atravesadas para el ojo experto de los conocedores.

 

El son se iba volviendo una verdadera industria, atrayendo la atención de empresarios en vivo, disqueras e inversionistas.

 

II.-

 

Los años 50 entran con la fuerza del negocio del espectáculo en plena expansión y el gran público tenía acceso a muchos más medios de promoción artística, Benny Moré ya era una realidad y después de haber cantado en México con Pérez Prado y en Cuba con Mariano Mercerón y Bebo Valdés, funda en 1953 su famosa “Banda Gigante”, dándole un tremendo impulso al género en el gusto popular gracias a su carisma y personalidad única.

 

Benny poseía una formación muy humilde, pero muy sólida en cuanto a preparación musical. Era intuitivo desde el punto de vista formal, pero su participación en los toques y fiestas religiosas de origen bantú desde niño, contribuyó a desarrollar su musicalidad extraordinaria. Otro de los aspectos que fue muy importante para que Benny alcanzara la estatura de leyenda, fue su conocimiento de la décima espinela, pues según cuenta Enrique Benítez, su amigo de toda la vida, hubo una época en la cual quiso ser improvisador al estilo campesino, lo que le dio un conocimiento sobre esta forma de poesía popular en Cuba, al punto que la mayoría de sus canciones conocidas, están escritas en esta forma poética.

 

Lajas mi rincón querido,

Tierra donde yo nací;

Lajas, tengo para ti,

Este mi cantar sentido.

Siempre fuiste distinguido,

Por tus cantos tan sinceros,

Tus hijos son caballeros

Y tus mujeres altivas,

Por eso digo ¡qué viva,

Viva Lajas y sus lajeros!

 

El conocimiento de la décima y la cuarteta, formas estrechamente vinculadas al folclor campesino cubano, constituyeron una ventaja para los cantantes de son o soneros a la hora de improvisar y muchas de estas décimas, fueran improvisadas o no, han quedado en sones antológicos, como la que Miguelito Cuní cantara en “Yo como candela” de Félix Chappottín:

 

Yo canté en el paraíso

y me hicieron un altar,

que yo me atrevo a cantar

al mismo Dios si es preciso.

Hago décima, improviso

al que es necio y al que sabe

yo no creo en lance grave,

yo me le enfrento a cualquiera

y si se me ponen fiera,

cierro y me llevo la llave.

 

Por supuesto, que los distintos sectores de público que llenaban los salones de baile, compraban discos o sintonizaban la radio, no se guiaban por estas cualidades, llamémoslas clásicas para definir a un buen sonero. Ya los 50 mostraban en todo su esplendor a leyendas como el Benny, Miguelito Cuní el cantante estrella del conjunto de Félix Chappottín, Roberto Faz, que ya había formado su propio conjunto, Niño Rivera, el gran tresero con su “combán”, Pío Leyva, que triunfaba cantando Cocaleca, El Mentiroso y otros números; Raúl Planas, que recién llegado de su Camajuaní natal empezara a sentar reales, Cascarita, Puntillita; Tito Gómez, que se mantenía vigente con la jazz band Riverside, Celia Cruz, Caridad Hierrezuelo, Los Compadres, Abelardo Barroso, Rumbavana, creada en 1955, Rolo Martínez, que cosechaba éxitos junto a Tata Ramos en la orquesta de Ernesto Duarte, “soneando” rancheras mexicanas como “Paloma sin nido” y “Échame a mí la culpa”, los sones y posteriores experimentos rítmicos de Pacho Alonso, la orquesta Revé, cuyos cantantes empezaban a difundir las canciones con la influencia del changüí gracias al timbalero de “La Loma del Chivo”; Rolando Laserie, Fernando Álvarez, que tras una escuela sonera ya despuntaba como el gran bolerista que llegó a ser, en fin, había un mercado del son, una difusión y plazas de trabajo, sobre todo en los salones y clubs de baile, que a pesar de una activa labor de penetración de los productores foráneos para promover su música, garantizaban la continuidad y renovación de los soneros, a pesar de que subsistían opiniones negativas en sectores netamente burgueses de nuestra sociedad acerca del son y su imagen.

 

Programas como Fiesta en el Aire, en radio y Show del Mediodía en TV, entre otros, contribuyeron a divulgar orquestas de todo el país y ayudaron a que estuvieran presentes en la capital agrupaciones como esa institución musical de Santiago de Cuba Chepín - Choven y Maravillas de Florida entre otras, y a pesar de la terrible situación política que vivía Cuba, de las acciones clandestinas en las ciudades, la guerra en las sierras de la entonces provincia de Oriente, y el macizo del Escambray en el centro de la isla, la represión brutal y el descontento general, el cubano seguía andando la vida del brazo de la música y continuaban saliendo orquestas de todo tipo, con acentuación en las charangas, intérpretes por excelencia de la moda del chachachá de Enrique Jorrín, como Ritmo Oriental, que se crea en el año 58 y que fue una de las más conocidas, sobre todo en la etapa de Crespo y Quiala, sus cantantes de más renombre.

 

Como preámbulo de esa década de vital importancia para el mundo que fue la de los sesenta, llega a Cuba la revolución, dando un vuelco tremendo a la vida en la isla. Con esta vida nueva salieron varias orquestas, como el conjunto Estrellas de Chocolate, que tenía como cantantes al “Chino” Lahera y a Arístides Valmaseda, el conjunto Musicuba, la famosa charanga sonera que creó Alberto Cruz, conocido como “Pancho El Bravo y sus Candelas del Tira Tira” y Estrellas Cubanas, un desprendimiento de Fajardo y sus Estrellas, considerada como una de las mejores charangas soneras de su época, con Sergio, Rudy y Luis Calzado como cantantes.

 

Se abría un capítulo nuevo a la historia musical de Cuba, se creaban las escuelas de arte, que tanto han contribuido al desarrollo musical de la isla, a pesar de sus errores de concepto al rechazar la música popular en un principio. El fenómeno del son se había extendido y tomado connotaciones propias al tropezar con manifestaciones hermanas en todo el Caribe y bajo distintos nombres y modalidades existían creadores como Catalino “Tite” Curet Alonso, La Sonora Ponceña, de Kike Lucca, Cortijo y su Combo y cantantes como el gran Ismael Rivera, “Maelo”, Andy Montañez y muchos más del hermano Puerto Rico, que junto a otros músicos caribeños enaltecerían internacionalmente este modo de hacer de la región años más tarde.

 

Abelardo Barroso, que se mantenía vigente con la orquesta Sensación, Benny Moré, quien muere tempranamente, Pacho Alonso y los Pachucos, la orquesta Aragón, con sus cantantes, Pepe “El Chino” Olmos y Rafael Bacallao; Riverside, con Tito Gómez y otras orquestas y grupos capitalizan el favor del público desde los medios de difusión en La Habana.

 

Con el espíritu renovador del cambio social revolucionario en Cuba y uniéndose a la pachanga, de Eduardo Davidson, comienza una etapa de surgimientos de ritmos, como el mozambique, de Pello el Afrokán, el pa’cá de Juanito Márquez, el pilón, simalé y upa upa, de Pacho Alonso y Enrique Bonne, que realmente fueron efímeros y no aportaron grandes figuras del canto, aunque cantantes reconocidos por sus interpretaciones en otros géneros, los cantaron.

 

En definitiva, el son siguió su camino, los conjuntos, charangas y bandas y algunos de los llamados “combos” continuaron su marcha; Ritmo Oriental caminaba hacia el éxito, Rumbavana hallaba la combinación perfecta con Raúl Planas; Saratoga, alternaba sus sones con los éxitos del bolerista Lino Borges. El pop hacía su entrada con fuerza, era la época de los cuartetos vocales, del renacer del filin, de los grandes shows de cabaret y algunos jovencitos no muy bien mirados, como Silvio Rodríguez y Pablo Milanés empezaban a entonar canciones “raras” que después serían aceptadas por todos.

 

En 1967, entra en la Orquesta Revé un bajista que venía ya tocando en diferentes orquestas, sobre todo la acompañante del cabaret “Caribe” del Habana Libre, antiguo Havana Hilton. Juan Formell comenzó a arreglar y componer de tal forma que fue inevitable que llamara poderosamente la atención. Formell, al igual que Arsenio Rodríguez en su momento, comenzó a introducir cambios tímbricos, a agregar instrumentos eléctricos y Elio Revé, excelente organizador y hombre de olfato para el éxito, le dejó hacer, con lo que la Orquesta Revé se colocó en los primeros planos de la popularidad rápidamente y sus cantantes comenzaron a interpretar según los giros melódicos y el timbre que iba adquiriendo la orquesta.

 

En 1968 se experimentaron cambios económicos y políticos importantes en la vida del país que influyeron en la vida artística. Se acabaron los contratos y el estado empleó a todos los cantantes, músicos y artistas profesionales, creando una escala de salarios según la calificación obtenida en la evaluación artística profesional. Pasaron a un status profesional, con sueldo fijo, muchos músicos que tenían el llamado “carnet”, es decir, el reconocimiento para trabajar profesionalmente, aunque laboraran en otro oficio. Con esto, que fue un esfuerzo por brindar estabilidad al sector, se hicieron más rígidas las plantillas y se limitó la entrada al mismo. No obstante siguieron surgiendo grupos aunque no de manera tan espontánea como hasta entonces.

 

El son no sólo lo interpretaban formatos grandes, el dúo Los Compadres que se había fundado por Francisco Repilado y Lorenzo Hierrezuelo y ahora, en esta etapa, integrado por el propio Lorenzo y su hermano Reinaldo Hierrezuelo, “Rey Caney”, se hacía conocer internacionalmente con éxito; muchos tríos en toda Cuba dejaban escuchar sones y los órganos orientales, como Los Hnos. Ajo, Labrada y otros eran comunes en los carnavales y fiestas masivas de La Habana y otras ciudades con su sonido característico y versiones instrumentales de sones conocidos.

 

En 1969, Juan Formell conforma su propia agrupación: Los Van Van, que continuando la línea de trabajo que comenzara con Revé, estaba llamada a convertirse en la orquesta por excelencia de la música bailable cubana con el andar del tiempo. Van Van, a partir de entonces fue una influencia definitiva; cambió el concepto, incorporó nuevos elementos tímbricos al son y creó el songo, una variante sonera aceptada y disfrutada por todos.

 

Mientras, en Estados Unidos, siguiendo la tradición que comenzara por los años 30 con Frank Grillo con sus “Machito y sus Cuban Boys”, más la leyenda de Chano Pozo y Mario Bauzá, una serie de cantantes y músicos emigrados de Cuba, junto a otros de origen latino abrían en 1971 el camino a la resultante musical que con la música cubana como base, junto a giros y modos de hacer de la plena, la bomba, el merengue y otros ritmos “tropicales” iba a dominar el mercado, por sus propios méritos y por la ausencia en el mismo de los músicos que se habían quedado en Cuba junto a las nuevas generaciones de soneros de la isla: La salsa.

 

Desde el Cheetah, el Palladium y los discos de disqueras afines, Cheo Feliciano, Pete “El Conde” Rodríguez, Ismael Miranda, Adalberto Santiago, Héctor Lavoe, Santitos Colón, Bobby Cruz, junto a Celia Cruz, Justo Betancourt, Roberto Torres, Ismael Quintana y otros dejaban patente el camino que seguirían y engrandecerían muchos más. La labor discográfica de Jerry Masucci y Johnny Pacheco a través del sello Fania iba a trazar un camino hacia el éxito de muchos cantantes y artistas, que sin esta formidable iniciativa hubiera sido mucho más difícil de recorrer.

 

En esta época comienza su carrera un panameño, hijo de la cubana Anolan Díaz, - que había sido cantante de la Corte Suprema del Arte en sus buenos tiempos - que revolucionaría el concepto de la música bailable con gran acierto: Rubén Blades, que integró el ritmo de la salsa, bailable por excelencia, a textos para escuchar y que reflejaban un medio ambiente social, es decir, una especie de nueva canción salsera, logrando obtener una resultante de calidad y consumo conjugados que le abrió las puertas del éxito. Su binomio con el trombonista Willie Colón otro excelente músico y arreglista, fue memorable y posteriormente con Seis del Solar, siguió grabando excelentes discos que hoy son prácticamente clásicos.

 

Un talento excepcional, Oscar de León alcanzaba los primeros planos del género con Dimensión Latina, la excelente agrupación venezolana. Oscar, hombre de musicalidad extraordinaria, sería otra figura definitivamente influyente en el género. No es un hombre que se distinga por dominar la técnica más depurada a la hora de improvisar, desde un punto de vista clásico, pero su imaginación y su facilidad rítmico – musical, además de una gran extensión vocal, le permiten hacer todo lo que se le ocurra en un escenario. Venezuela aportó al son nombres como Canelita Medina, Enrique “Culebra” Iriarte, Vladimir Lozano, El Trabuco Venezolano, Sonero Clásico del Caribe y otros.

 

Por otra parte, el aporte de Puerto Rico con sus grandes leyendas, desde Ismael Rivera, el famoso Maelo, a quien Benny llamara “Sonero Mayor”, Rafael Cortijo, El Gran Combo, Andy Montañez, Roberto Roena, Cheo Feliciano, en fin toda la poderosa batería puertorriqueña, desde su despegue hasta ahora mismo, engrandecen la industria y han realizado un formidable aporte en orquestaciones y grandes voces al concepto moderno de la música bailable con profundas raíces soneras.

 

En Cuba, por el comienzo de los 70, se mantenían los grandes, Pacho Alonso, Aragón, Chappottín, Pancho El Bravo, Rumbavana, Estrellas Cubanas, La Revé, la pujante Van Van, Ritmo Oriental y surgen otras agrupaciones como Los Latinos, con Ricardito, de José Reyes, Los Chuquis, La Monumental con Arturito Clenton; Laíto cantaba con Senén Suárez, la Original de Manzanillo se presentaba con su acentuación única y surgía Irakere, del maestro Chucho Valdés, fundado en 1973, que conjugó el son con el jazz latino e impuso una sonoridad decisiva para el ulterior desarrollo de la música popular cubana, al tiempo que ha sido una formidable escuela de músicos.

 

Irakere, poseedor de un sonido propio y deslumbrante calidad de instrumentistas es una de las más importantes instituciones, de nuestra música popular. No poseyó un cantante propiamente dicho, Oscar Valdés, percusionista de primera, entonó los números de Irakere y gracias a su musicalidad cumplió muy bien su cometido, popularizando muchos éxitos de este super grupo. Posteriormente Mayra Caridad Valdés, José Miguel Meléndez y Carlos Manuel han actuado como cantantes con Irakere y por supuesto que muchas de las grandes figuras de la canción han trabajado con ellos, como el trovador Silvio Rodríguez que creó gran expectación al unirse a esta agrupación para un magnífico trabajo conjunto.

 

Adalberto Álvarez con Son 14 en 1978, abrió una muy importante etapa y Tiburón Morales se hizo una figura altamente popular con A Bayamo en Coche y otros magníficos sones de este excelente creador, que encontró la famosa plantilla en Santiago de Cuba y allá formó su orquesta. Adalberto había trabajado diversos arreglos y composiciones para grupos famosos, como Rumbavana, pero Joseíto González, el director de este conjunto, a pesar de grandes esfuerzos no pudo conseguir que entrara en su orquesta por aquel entonces.

 

Los años 70 – a pesar de la creación de Van Van, Yaguarimú en Matanzas, Son 14, ya en los finales de la década, los triunfos de Irakere y otros éxitos- no se distinguieron por ser una etapa favorable para el son. Este se mantuvo y se siguió incrementando, pero la moda musical se concentró en el desarrollo de la canción, sobre todo a partir de la organización del movimiento de la Nueva Trova en 1972, que trajo consigo el reconocimiento de los medios oficiales, lo que significó una mayor difusión e hizo que la mayoría de los jóvenes se orientaran hacia esos derroteros.

 

III.-

 

Con Van Van y Adalberto se abrió una etapa muy importante en la expresión sonera y éste último reformó su orquesta para en 1984 salir a la palestra Con Adalberto Álvarez y su Son, lo más sonero entre los salseros cubanos, hoy todo un clásico del género, por donde han pasado cantantes como Félix Valoy, Valentín, Jorge Luis Rojas, “Rojitas”, esa maravillosa voz que es Aramís Galindo y otros, manteniéndose vigente hasta los actuales momentos donde la agrupación sigue ocupando primeros lugares en su quehacer, como corresponde a un músico “fuera de serie”, como Adalberto.

 

Revé, siempre inquieto e incansable organizador entra en los 80 con su “charangón” a toda capacidad con cantantes como Moisés “Yumurí” Valle, que después brilla con luz propia, “Padrino”, “El Indio”, etc. En esta etapa la Revé vuelve a colocarse en los primeros planos de popularidad con ese espíritu organizador incansable y hoy en día se mantiene bajo la dirección de su hijo Elito, después del absurdo accidente que nos privó de su presencia.

 

Por esta época, Matanzas aporta al sonido sonero un Yaguarimú en pleno apogeo, Santiago de Cuba a Karachi, la región villareña a Aliamén y el son se renueva y enriquece, confronta con el sonido de la salsa y empieza a salir modestamente de la isla. México, con salones de baile como el California Dancing Club, Tropicana, el teatro Blanquita, Los Ángeles, Los Infiernos, Antillanos, Gran Salón y otros comienzan a contratar de manera asidua a orquestas cubanas; los festivales de Cali en Colombia demuestran ser un mercado acogedor para los nuestros, la añeja Europa –este y oeste- se sorprende ante el concepto musical cubano, la EGREM empieza a licenciar sus matrices con casas disqueras internacionales y nombres de autores, cantantes y orquestas empiezan a rodar por el mundo.

 

Ya en los finales de la década de los 80, están incorporados a las orquestas y agrupaciones de primera línea, músicos que vienen con la excelente formación académica de las escuelas de arte y un grupo de ellos, bajo la idea del flautista y orquestador José Luis Cortés, “El Tosco”, como le llamaban cariñosamente sus compañeros de estudios, se agrupan para grabar un disco que se llamó “Nueva Generación” y que realmente dejaban patente un criterio musical, producto de una educación, información y concepto diferente, sin perder la legitimidad de una estética cubana. Este disco fue la génesis de la famosa NG La Banda, que revolucionó el concepto del son y asentó las bases propuestas por Van Van e Irakere, para lo que hoy día se denomina como “timba”.

 

NG con Isaac Delgado y Tony Calá como principales cantantes, rápidamente se colocó en la preferencia del público, llegando a ser de las agrupaciones más importantes de su época; con prácticamente una estrella en cada instrumento, NG La Banda ha sido una de las agrupaciones más influyentes en cuanto a formato, timbre y fraseo de todo lo que posteriormente vino a la luz en el mundo musical bailable.

 

Pachito Alonso, hijo del gran Pacho Alonso, también graduado de piano en las escuelas de arte, sigue la carrera de su padre al heredar y renovar su orquesta y forma Pachito y sus Kini Kini, que ha tenido como cantantes a las hermanas Nuviola, José Luis Arango, Lele Jr. y hoy en día a sus hijos: Cristian y Rey, herederos de la gran tradición musical de su familia.

 

Los 90, fueron una década de consolidación de la música bailable; la flexibilidad en las normas, contrataciones artísticas y formas de pago, más el desarrollo del turismo, que alienta por excelencia las manifestaciones costumbristas en una apertura del país, después del derrumbe del campo socialista, hacen que nuestra música bailable ocupe el primer lugar en la oferta cultural hacia el visitante; la creación del Palacio de la Salsa, La Cecilia, los bailables en la piscina del hotel Neptuno, La discoteca “Aché” del Meliá Cohiba, El Café Cantante del Teatro Nacional de Cuba, la Casa de la Música de EGREM, vienen a ser los lugares donde la creación musical bailable se concentra y define como expresión comercial, mientras el Salón Rosado de la Tropical, la catedral del baile en Cuba, la llamada “Plaza Roja de la Víbora” y otras plazas, siguen siendo la expresión sociocultural, el patio de recreación proletaria donde idioma y moneda no difieren.

 

Ya la salsa ha ganado un espacio y reconocimiento internacional, además de una imagen de marca alrededor de la “música tropical” donde caben géneros y estilos diferentes, como Juan Luis Guerra con sus bachatas, Marc Anthony, La India, Luis Enrique, Gilbertito Santa Rosa, Víctor Manuel que ya son figuras reconocidas y unen sus nombres a los de las leyendas como Oscar de León, Andy Montañez, Cheo Feliciano y otros tantos que se mantienen activos.

 

La eficiente labor de promoción hacia el exterior de empresas como ARTEX y EGREM,- que crearon a partir de gestiones y seriedad en el trato con empresarios - un rentable y asiduo circuito de giras europeo, más la apertura del campo de negocios del fonograma a la iniciativa privada extranjera unido a una polarización en la difusión de nuestra excelente música bailable, trajo una etapa de prosperidad a lo que se le llamó timba cubana, volviendo a brillar las orquestas y por supuesto, sus cantantes, los nuevos soneros, o como también son llamados: timberos.

 

Claro que no todo es timba, numerosos grupos de jóvenes han mantenido los formatos tradicionales, como Sierra Maestra, con el inolvidable José Antonio “Maceíto” Rodríguez y Juan de Marcos González, tresero y defensor de la música tradicional, creador del proyecto “Buenavista Social Club”, “Afrocuban All Stars” y “A toda Cuba le gusta”. Raison, de Efraín Ríos con su hermano el compositor Luis Emilio como cantante principal, Chicuelo Son, o los Jóvenes Clásicos del Son, magnífico septeto, que unidos a los longevos Septeto Habanero, Los Naranjos y el Nacional de Ignacio Piñeiro junto a muchos más mantienen vivo ese sonido inconfundible del septeto y el conjunto.

 

Al igual que en los 70, cuando la moda impulsó a muchos cantantes hacia los grupos de la nueva trova, ahora vuelven a surgir solistas y grupos atraídos por la difusión y el éxito de este son moderno. Issac Delgado con su orquesta triunfa internacionalmente, Lucrecia Pérez, quien sale de Anacaona para hacer una brillante carrera de solista que hoy continúa desde España, Son de Oro de Matanzas, la magnífica agrupación “Manolito Simonet y su Trabuco” que llegó con su formato y repertorio de gran personalidad, desde Florida para hacerse internacional, la Banda Meteoro, Chispa y sus Cómplices, la formidable Sur Caribe de Ricardo Leiva, emblema de Santiago de Cuba y muchas más son ejemplos.

 

Otro aspecto a destacar, es el notable crecimiento de la presencia femenina en el son, además de la prestigiosa orquesta Anacaona, agrupaciones como Son Damas, Las Canela, Caribe Girls y otras mixtas, como Karovan y Azúcar, forman parte del entorno musical, demostrando que hoy en día las agrupaciones femeninas y más aún, la presencia de la mujer no es puramente ornamental, sino en base a estudios y excelencia musical.

 

Los 90 consolidan a artistas y agrupaciones que vienen recorriendo un camino y el formidable estímulo de un segmento de público turístico de mayores posibilidades económicas para remunerar el trabajo artístico, - a pesar de la difícil situación económica debido al bloqueo de Estados Unidos hacia Cuba- que hacen florecer a las orquestas y grupos bailables.

 

Cantantes y agrupaciones nuevas aparecen y se vuelven favoritas del público. La Charanga Habanera, de David Calzado, irrumpe con un estilo diferente, creando una expresión muy personal de “orquesta show”, con coreografías agresivas y novedosas para este tipo de agrupación en su inicio y está consolidada hoy día como una de nuestras agrupaciones con más poder de convocatoria en todo el país. Cantantes como Leo Vera, Mayito Rivera, Coco Freeman, Gardi y Michel Maza son evidencias del cambio de los tiempos y la excelente preparación musical de nuestros músicos y artistas actuales, poseedores de técnica y formación de altos quilates.

 

Víctor Torres, inquieto director del Instituto Cubano de Radio y TV creó el programa “Mi salsa entre músicos”, que le dio un formidable impulso al género bailable y fue un excelente vehículo difusor de este tipo de música. Además, creó el concurso anual “Buscando al sonero”, que ha contribuido a que se destaquen muchos solistas jóvenes que han nutrido las grandes orquestas posteriormente; Arragoitía, Joel Barz, Fernando, “Kalunga” y otros que se dieron a conocer desde ese concurso son hoy soneros reconocidos.

 

Orquestas como Bamboleo con Haila Mompié, - que posteriormente forma parte de Azúcar Negra y ahora es una de nuestras más renombradas solistas – la exitosa Vania Borges y ahora con la deslumbrante Tania; Juan Kemel Barrera con La Barriada, Conexión Salsera de David* Sirgado, Colé Colé, y muchas agrupaciones surgen, nutridas de músicos egresados de las escuelas de arte.

 

Uno de los fenómenos más espectaculares de la ola de salseros – soneros de los 90 lo constituye Manuel González Hernández, “Manolín, El Médico de la Salsa”. Sin poseer una voz espectacular, más bien todo lo contrario, Manolín ha demostrado la importancia de ser un buen comunicador en el negocio de la música y el espectáculo de los 90. Con canciones que contienen en el estribillo alguna frase picaresca, que refleja de algún modo el medioambiente social, logró un éxito impresionante, siendo el artista más vendedor de nuestro aún incipiente mercado del disco en su momento y demostrando, que el negocio del espectáculo se basa, primordialmente, en la comunicación entre artista y público, aún por encima de la calidad, algo que se hace necesario comprender por nuestras instituciones que tienen que ver con la música y su difusión. Pero no para cruzarse de brazos, sino para explotar inteligentemente esos conceptos en pro de la cultura.

 

Ya cercano el año 2000, ocurrió un fenómeno muy interesante en el ámbito internacional, basado en un realce a las manifestaciones “retro”, que también se reflejó en el complejo del son. El triunfo de Francisco Repilado, “Compay Segundo”, ha puesto de moda a músicos y cantantes de tercera edad, como Pío Leyva, Raúl Planas, Manuel Licea “Puntillita”, Estanislao “Laíto” Sureda, Rolo Martínez,; Los Soneros de Camacho, La Vieja Trova Santiaguera, Eliades Ochoa, el más joven de los “veteranos”, El Cuarteto Patria, Muso y su Sonora y otros.

 

Disqueras nacionales e internacionales invirtieron en este sonido y discos como Cubanismo, Buena Vista Social Club, A toda Cuba le gusta, Introducing Rubén González, Cuba Forever, Las más Famosas de Cuba, Yo como candela y tantos otros de distintas disqueras, rindieron culto y homenaje a esta música imperecedera.

 

Este fenómeno de la música retro no fue contradictorio con la vanguardia musical bailable cubana y verlo de manera diferente constituiría un error. No hay que olvidar, que a partir del conflicto entre Estados Unidos y Cuba, los músicos que se quedaron y surgieron posteriormente en la isla, se vieron excluidos no sólo del mercado estadounidense, sino de todo el mercado de influencia de aquel país, y la imagen de la música cubana que se ha difundido desde entonces, fue la de los años 50, hasta que surge la salsa. El mercado y/o el público se vio privado del desarrollo y la evolución sonora de la vanguardia musical bailable cubana, por lo que no resultaba descabellado para las casas disqueras el aprovechar esta moda retro y buscar el mercado precisamente volviendo al punto de ruptura, para ir evolucionando después.

 

No quiere decir esto que el sonido retro fuera una estrategia de conjunto, sino que vino bien por varias razones, entre ellas, para enriquecer la memoria musical del país y actualizar bellos aportes de creadores importantes en la historia de Cuba y del complejo sonero internacional, por tanto, a pesar que hay personas que aún discuten sobre el tema, creo que hay que darle la bienvenida definitiva para la historia, pues espacio de sobra hay para que los distintos segmentos de mercado acojan una amplia gama de formas, estilos y timbres diferentes.

 

Aún cuando es verdad que la película de Win Wenders da una imagen dramática y parcializada de una Habana deteriorada y triste, sin evidenciar la resistencia por una parte y los progresos de esa misma Habana o pueblo habanero por la otra, el equipo realizador del proyecto sacó hacia delante a algunos de nuestros talentos legítimos y nuestra música tradicional, por tanto no le pidamos a ese equipo que haga lo que tenemos que hacer nosotros, es decir, nuestra responsabilidad de campañas profesionales e inteligentes para promover el talento cubano actual por todo el mundo, con la comprensión y la inversión que eso conlleva.

 

Los soneros continúan su camino, ya la improvisación no se rige por las formas poéticas de antaño, aunque hay soneros como Cándido Fabré que con un conocimiento de la cuarteta y la décima, improvisa en rima consonante; ya la improvisación es más libre, a veces con rimas asonantes y a veces sin rimar, pero la evolución no ha hecho perder el encanto ni el alarde de musicalidad que tanto disfrute provoca en el público.

 

Hay soneros como Mayito Rivera que sin poseer un registro deslumbrante, sorprende por su bien timbrada voz y su ingenio musical apoyado por una formidable formación técnica, a la hora de improvisar. Otros deslumbran con su calidad vocal y su extensión. El popularísimo Paulito FG, junto a Gardi, Arnaldo Rodríguez y su Talismán, que realizan una muy interesante fusión en el ámbito bailable, son poseedores de un encanto especial y todos – en definitiva- son excelentes cantantes.

 

Agrupaciones como Pupy y los que Son Son, Pedrito Calvo, la renovada Van Van, la popularísima Charanga Habanera, que entra a escena con una expresión artística cargada de influencias cosmopolitas, Orlando “Maraca” Valle, que muestra la suma de buenas influencias en un son profusamente cargado de elementos jazzísticos, influencia de Irakere y Nueva Visión; el dinámico Arnaldo y su Talismán, Tumbao Habana, El Clan, Fiebre Latina y otras orquestas que cada día ganan más adeptos, se unen a la leyenda y aunque el sonero actual, o el que ha ocupado ese plano, tiene otras exigencias, debido a esa referida imagen de fusión que incluye aspectos cosmopolitas y cierta imagen con elementos del pop y la llamada “canción ligera”, no hay que dolerse ni preocuparse, pues el son cubano – desde el rellollo hasta la variante de la timba- viene siendo como una fiesta nacional, y si le damos la vida que merece; si apoyamos la presencia de nuestras grandes bandas en los lugares correctos, tanto para el pueblo, que se merece el disfrute, como visión de nuestra cultura musical al exterior, en lugares frecuentados por los turistas ávidos de interés musical, - y esto no sólo es válido para el son, sino para nuestra música en general – tendremos garantizada nuestra historia y nuestra presencia.

 

El mercado cubano es pequeño y agredido, pero como referencia, nadie olvide que es enorme, por su prestigio, lo que provoca que siempre haya muchos ojos sobre nosotros. En el año 2005, a iniciativa de la empresa Bucanero S.A. se celebró un concurso de orquestas bailables donde compitieron – presentadas por sus respectivos Centros Provinciales de Música – 40 agrupaciones de todo el país, destacándose de forma especial, el excelente Septeto Nuevo Tumbao, de Manzanillo; Son del Sur, de Cienfuegos, Alejandro y sus Onix, de Villa Clara y Denis y su Swing de Ciudad de la Habana, que fue en definitiva la agrupación ganadora del concurso. Larga vida pues, al son y sus voces, conocidas o no, porque cuando cantan con sentimiento, talento y entrega, realizan el milagro de convertirse en un amanecer para el alma de todo aquel que ame la música.

 

* Nota del Editor: En este nombre hay un pequeño error. El autor a quien en realidad se refiere es a Nicolás Sirgado, bajista y guitarrista que fundase y aún dirige el grupo Conexión Salsera. David Sirgado, hermano de Nicolás, fue un trovador, lamentablemente desaparecido en un accidente automovilístico ocurrido en Polonia durante la primera mitad de los 90.

 

 

Tomado de Cubarte (portal electrónico),

www.cubarte.cult.cu

 


 

CONVERSANDO CON

 

 

 

 

Camerata Romeu: en la vanguardia musical cubana

 

Por Susadny González Rodríguez

 

Con una extensa ovación, centenares de santaclareños agradecieron la exquisita ejecución hecha por la primera Orquesta de Cámara femenina de Cuba —única de su tipo en el país—, dirigida por Zenaida Castro Romeu, descendiente de músicos ilustres, quien creó esta agrupación en 1993.

 

Virtuosismo y pasión se fundieron en cada pieza para ofrecer una deslumbrante disertación de cubanía, con las interpretaciones de Final obligado, del cienfueguero Carlos Fariñas, o Camerata en Guaguancó, de Guido López Gavilán, entre otras piezas del repertorio latinoamericano y de otras latitudes.

 

El clima agradable de la noche creció ante la calidez y cortesía de una mujer que —la observé, apasionada y enérgica dirigiendo a sus pupilas— jamás hubiese imaginado tan amable y accesible. Así es que, durante una hora y media, tuve el honor de llevar la batuta y orquestar un diálogo a dos voces.

 

«Estoy halagada con el resultado de este concierto. Al parecer las estrellas se han alineado para permitirnos este recorrido por diferentes ciudades del país».

 

—¿Qué se siente al pertenecer a una familia de músicos emblemáticos?

 

—Un compromiso. Mi abuelo fue un maravilloso director de danza, uno de mis tíos fue un pionero del jazz y el otro un niño prodigio en el piano, con apenas 11 años. Mi madre, una excelente concertista, pedagoga, a ella le exigía que me diera clases de piano. Desde niña me atrajo la música, además siempre estuve rodeada de quienes la hacían.

 

«Me gradué a los 15 años de profesora de teoría, solfeo y armonía en el Conservatorio Internacional. En el ISA terminé los estudios superiores de dirección coral y de orquesta y recibí clases de Gonzalo Romeu, la húngara Agnes Kralovsky y los alemanes Olaf Koch y Gert Frishmuth».

 

—El Coro Cohesión, que creó en 1982, dejó su impronta en el movimiento coral cubano...

 

—Ese fue mi primer hijo artístico. Era un coro de cámara de 12 personas, que yo dirigía sin pararme al frente. Fue algo novedoso, con él se introdujo en Cuba el movimiento escénico, la expresión corporal, la música instrumental en las voces. Estuvimos trabajando cinco años. Nos convertimos en motivo de inspiración para muchos artistas. Constituyó un proyecto renovador y esa renovación la he llevado a mi orquesta.

 

—Su estilo de dirección se considera singular y depurado. ¿A qué lo atribuye?

 

—Comencé en esta especialidad por idea de Frank Fernández, quien en un festival de coros en Santiago me lo propuso. Al regreso cambié el piano por la dirección de orquesta. Lo que he logrado se lo debo a la solidez de la base técnica que aprendí con la profesora húngara, y a los años de experiencia con la agrupación.

 

—¿Qué valores se propuso promover al crear la Camerata Romeu?

 

La Camerata surgió en pleno período especial. En ese entonces este tipo de música estaba devastado. Fuimos una luz que llegó cuando muchas cosas se estaban derrumbando. Con ella quise crear un espacio que no existía para la mujer profesional dentro de la música de cámara y construirle una imagen superior. También defender los valores de la cultura cubana y latinoamericana.

 

—¿Se enorgullece de haberlo conseguido?

 

—Sí. Cuando viajamos al exterior encontramos muchas personas escépticas. Luego algunas llegan llorando y se disculpan. Mi aspiración es que cierren los ojos y escuchen la fuerza de la música sin pensar en el género de quienes la ejecutan. Creo que he sido capaz de transmitir toda la tradición cultural que heredé. La Camerata es un taller, donde a veces tengo que hablar de literatura, ballet, teatro, de la vida, para lograr lo que ellas necesitan transmitir».

 

—¿La garantía de su éxito con la Camerata...?

 

—Saber que después de 14 años mantenemos un sello único en el mundo. Somos notables por el género, el repertorio, el diseño de una imagen. Creemos en lo que hacemos y lo defendemos.

 

—Muchas personas que la observan dirigiendo la creen una mujer muy estricta.

 

—La dirección requiere ser así. Existe un límite de respeto sin faltar al sentido humano. Me considero muy humana y muy exigente. Mi batuta es como la espada de Santa Bárbara, y siempre trato de luchar por lo que considero bueno para las personas. El público no es sensible a las cosas que te pasaron por las cuales tú no hiciste bien el trabajo. Hay que darle lo que espera recibir.

 

—El hecho de prescindir de las partituras en el escenario las vuelve excepcionales. ¿Acaso no les ha traído dificultades?

 

—Eso reclama un esfuerzo extra del músico. Muy pocos se arriesgan a hacerlo. El público no sabe las horas de estudio invertidas, pero lo asimila y agradece. El contacto visual y espiritual nos ofrece una complicidad que no existiría si miráramos los papeles.

 

—Si la Camerata Romeu desapareciera, ¿qué recuerdos especiales guardaría en su memoria?

 

—Más allá de la vida física de una persona o agrupación, debe quedar el trabajo registrado, por eso nos preocupamos por la discografía. En estos momentos se acaba de reeditar el CD La bella cubana, el primero que marca la estética de la orquesta. Tenemos grabada una producción con el compositor brasileño Egberto Gismonti y haremos otro monográfico con él. Está el disco de Roberto Varela, nuestra prioridad ahora, y otro casi listo: Adagios criollos. Pensamos visitar las provincias orientales. El grupo se encuentra en condiciones de presentar un amplio y variado repertorio.

 

«La Camerata es mi hija. Me ha propiciado muchos momentos inolvidables. Recuerdo siempre el concierto de Michel Legrand, un punto de partida importante en mi carrera. De él conservo el ritual que hago con las muchachas antes de salir a los conciertos.

 

«He compartido con destacados compositores que entregan todo su mundo interior para nosotros. Me complace contar con el reconocimiento de los que aprecian nuestro trabajo. Saber que a los niños no solo les gusta la música que mueve los pies, sino también la que mueve el alma. Esos son premios silenciosos que llevo en el corazón».

 

Tomado de Juventud Rebelde (versión digital), 21.03.2007,

www.juventudrebelde.cu/cultura/2007-03-21/camerata-romeu-en-la-vanguardia-musical-cubana/

 

En frecuencia con El Despechao

 

Por Raynor Rivera Licea

 

“Soy admirador de Los Van Van, Carlos Varela, David Torrens, Chucho Valdés, Silvio Rodríguez, Buena Fe, Moneda Dura… Vengo de una familia de músicos. Cuando nací mi abuelo dijo: ‘Ese tiene que ser violinista igual que yo’. A los siete años empecé a estudiar violín, trompeta y piano.”

 

Comenta David Blanco, uno de los talentos de la música pop en Cuba, quien con su disco El Despechao, premiado en el concurso internacional Cubadisco 2005, y otras obras de su autoría, ha calado en el gusto musical de muchos jóvenes cubanos y foráneos.

 

Elogiado por su dominio y fuerza escénica, unido a la calidad de los integrantes de la agrupación, consecuencia de varias escuelas de arte, su impronta manifiesta el surgimiento de una nueva generación que se impone por su profesionalidad.

 

-¿Fuente de inspiración?

 

-Hago crónicas, a veces inventadas. Me fabrico historias. A veces se me acaban las vivencias al escribir tantas canciones. Tengo en mi repertorio cerca de 70 números y si contaran mi vida ya tendría como 150 años. Por ejemplo, “Botao en Madrid”, “El Despechao”, “Habanero soy”..., Me gusta hablar del amor, del desamor… Me inspiran las cosas que me ocurren. También tomo detalles específicos, como es el caso de “Miénteme”, creada para la Campaña de lucha contra el SIDA, en la cual aprovecho la oportunidad que tenemos los artistas de estar cerca de los jóvenes para alertarles. A veces un mecanismo para escribir y llevar tu música a la sátira es entrar en un personaje, vivirlo y luego, a partir de esas fantasías, componer.

 

-¿Qué corrientes musicales influyen en tu obra?

 

-Tiene mucho de la música tradicional cubana. Nací aquí y no puedo renunciar a los iniciadores desde las décadas de los 40, 50 e incluso principios del Siglo XX. Nuestra música es muy rica, cada vez lo descubro más y le tomo más cariño. En mi etapa de adolescente estuve influenciado por el rock y hasta en ocasiones rechacé los géneros que mi familia me invitaba a escuchar. Cuando formé el grupo fusioné elementos que me habían atraído siempre: géneros internacionales mezclados con cha cha chá, trova, son, conga… Para el CD El Despechao hice un tema como homenaje a Compay Segundo que tuve la dicha de grabar con sus hijos y grupo, que después formó parte del CD Siempre Compay, nominado al Grammy. Además, considero que toda la música cubana se puede acercar a los jóvenes. Ahora hice una versión del punto cubano, de Celina y Reutilio; escrita en la década de los 50. Nadie podía imaginar que estuviera en el 2007 en boca de los adolescentes y jóvenes.

 

-¿Por qué fusionar ritmos?

 

-Es una de las mejores maneras de impregnarle vida a la música. Además, la música ha sido fusión desde siempre. Cuando el hombre primitivo vio los ritmos que sacaba otro, tomó esos valores y los insertó en su propia música ¡Ahí había fusión! Es lo que hicimos en Cuba con la mezcla de los compases españoles, los tambores africanos, las melodías francesas… Nosotros, con el empleo de la técnica, hacemos cha cha chá, pero en vez de hacerlo con la flauta como Jorrín, utilizamos la guitarra eléctrica, las nuevas tecnologías.

 

-¿Cuál es la fórmula para ‘pegar’?

 

-El éxito, además de dar crédito a quienes nos rodean, está en el trabajo constante. Cantar siempre, intercambiar con el público, que nos sientan cercanos, sinceros. Componer para hacerles vibrar, recordarles que hay alegría. Me gusta que conozcan al David alegre, fiestero, pero también al profundo. Además, es imprescindible tener mucho cariño por lo que haces, y disciplina, porque es una carrera difícil y estresante.

 

-¿Cómo valoras la música que se produce hoy en Cuba?

 

-Se compone mucha música mala y mucha buena no se escucha. Se le ha perdido un poco el respeto, hay quienes componen para estar de moda, vivir de un estilo diferente o ganar dinero… Un error. Para ser artista tienes que permanecer muchos años y solo perduran quienes tienen la capacidad de escribir verdaderamente con calidad. Los productos ‘inflados’ desaparecen, sin dudas.

 

-¿Proyectos?

 

-Estamos de gira nacional como saludo al aniversario 45 de la Unión de Jóvenes Comunista (UJC). Es la gira de la gente joven, muy esperada por ellos, cargada de amor y cariño por parte de todos los que la soñamos. De cierta forma es resumen de mis dos producciones discográficas y punto de partida para mi tercer disco. Una producción con mucha electrónica, son, cha cha chá. Es resultado de una nueva etapa en la carrera artística, más coherente y segura. Esperamos les guste.

 

Tomado del periódico de Granma, La Demajagua (versión digital), 20.03.2007,

www.lademajagua.co.cu/infgran5944.htm

 

«¿Nos vemos en Miami?»

 

De nuevo en el sur de la Florida. Entrevista a Boris Larramendi, integrante de la banda Habana Abierta

 

Por Enrique del Risco

 

Cuentan de un balsero que al llegar a las costas de la Florida no preguntó dónde se comía ni se dormía, sino dónde estaba el teatro en el que daría su único concierto en Miami el grupo Habana Abierta. Así podría comenzar una leyenda urbana miamense, no totalmente reñida con la verdad: conozco gente dispuesta a hacer un esfuerzo casi comparable con tal de ver al que es su grupo favorito.

 

Esta historia puede tener dos finales, uno feliz y otro irónico: en el primero, el interlocutor del balsero le informa que justamente le sobra una entrada, para luego invitarlo a ir esa noche al concierto. En el segundo, al balsero lo consideran enloquecido por el sol del Estrecho, para luego discutir qué cosa es eso de Habana Abierta: el nombre pretendidamente gracioso de un nuevo trago que quiere competir con el Cubalibre, o un seudónimo un tanto optimista de Miami.

 

Lo curioso es que ambos finales son factibles, porque la carrera de Habana Abierta, grupo de músicos cubanos afincados desde hace más de una década en Madrid, y con varios discos en su haber, está llena de paradojas.

 

Por un lado, son capaces de convocar a 10.000 personas a un concierto sin apenas promoción, atraer la devoción de otros miles por su música, inspirar lateralmente una película (Habana Blues) --que fue éxito de taquilla en España e incluso ganó un premio Goya a la mejor música--, o ser protagonistas de un par de documentales.

 

Por otro lado, su presencia en los grandes circuitos de la música es casi fantasmal. Su música energética y originalísima, y sus letras divertidas y agudas, difícilmente dejan indiferentes a quienes oyen sus canciones, a condición, claro, de que tengan la oportunidad de escucharlas. Su concepción desprejuiciada y renovadora de la música cubana ha sido imitada en trabajos recientes de músicos de todas partes (empezando por los de la Isla), aunque muchos no sientan la necesidad de reconocerlo.

 

En el año 2003, los músicos de Habana Abierta se presentaron en Miami, pero el concierto de este sábado 24 de marzo, en el Miami Dade County Auditórium, es una oportunidad única de apreciar un proyecto que ha alcanzado su madurez con la publicación de Boomerang, su más reciente disco, producido por Nat Chediak y Calle 54 Productions para la EMI.

 

Para hablar del concierto y del estado actual de este proyecto, nos acercamos a Boris Larramendi, autor de “Enfermera”, “Marchen bien” o “Asere qué volá”, entre otros clásicos de ese culto secreto y fervoroso que inspira Habana Abierta desde Sydney a Estocolmo, con especial énfasis en La Habana, Madrid y Miami. Mientras llega el balsero de la leyenda, los dejo con este diálogo. Esperemos que llegue a tiempo.

 

Tras más de diez años de trabajo en conjunto, ¿cuáles son los principales aportes del proyecto Habana Abierta a la escena musical cubana?

 

Humildemente, creo que si hay algún aporte especial de Habana Abierta a la música cubana, es haber conseguido fusionar la lírica de los textos y la conciencia crítica (heredadas de la Nueva Trova) con el sabor de la música popular bailable cubana (timba, songo, conga), entreverado con sonoridades y tímbricas del rock, el funk, el hip hop, el jazz y la música brasileña.

 

Esto, que dicho así parece tan complicado, es muy simple en la realidad cuando se escuchan nuestros discos. Y es que las canciones están compuestas de manera que son fácilmente defendibles, incluso con el acompañamiento de una sola guitarra de palo, por lo que la fusión es algo intrínseco, no el resultado de la alquimia de las máquinas de un estudio, ni de la superposición de géneros musicales.

 

¿Qué proyectos de músicos cubanos considera más interesantes en estos momentos?

 

De los proyectos de la escena musical cubana (aparte del trabajo de clásicos como Los Van Van, NG y gente como Carlos Varela, Gerardo Alfonso, Santiago Feliú, Frank Delgado, Pedro Luis Ferrer, en fin...), hay muy novedosos como Interactivo, liderado por Robertico Carcassés, que suma y nuclea el trabajo de gente como Telmary Díaz, William Vivanco, Francis del Río, Yusa, cada uno de los cuales posee una obra individual muy sabrosa. Todo esto acompañado por instrumentistas de la talla de Élmer Ferrer o Carlos Sarduy, por poner sólo dos ejemplos, lo cual se traduce en discos y directos apasionantes y muy creativos.

 

Cuando se habla de influencias, se menciona una gama amplísima: desde casi todos los géneros cubanos hasta el rock, el rap, el funk, ciertos ritmos brasileños, el reggae, la cumbia, etcétera. ¿Qué influencias han incorporado en los últimos tiempos? ¿Siente que la música de Habana Abierta ha influido en músicos españoles o cubanos?

 

Hemos tenido la suerte de trabajar y coincidir durante todos estos años con un montón de excelentes músicos españoles, sobre todo provenientes del mundo del flamenco, y el flechazo ha sido mutuo e instantáneo. Las huellas puede rastrearlas cualquier interesado en nuestra obra, y me gustaría pensar que algo nuestro también ha ido reflejándose por ahí, en España o en Cuba.

 

Ustedes han contado con un entusiasta y creciente grupo de seguidores: en Cuba constituyen una verdadera leyenda y en España fue estrenada con mucho éxito Habana Blues, que se inspiró, entre otras, en la historia del grupo, si bien bastante adulterada. Sin embargo, ¿por qué el éxito comercial les ha sido relativamente esquivo?

 

Según parece, la película Habana Blues fue inspirada por un montón de bandas semejantes, que coincidieron en La Habana durante una época concreta. No sé qué partes en especial habrán sido inspiradas por Habana Abierta (te confieso que no he visto la película), pero el éxito de la banda sonora debe atribuirse no sólo a la calidad de la música que hay en ella, sino a que saltó directa de la pantalla de cine, sin pasar por el circuito habitual de las discográficas, las radios y televisiones comerciales, etcétera.

 

A diez años de estar aquí en España, te puedo asegurar que ese circuito no está interesado para nada en difundir ningún tipo de música cubana. Arduamente, logran pasar esa criba los viejitos de Buena Vista Social Club, que casualmente también vinieron de la mano de un filme de gran éxito. El porqué no les interesa a estos medios difundir música cubana sería motivo de un estudio muy largo y concienzudo. Sólo te puedo decir que, en directo y ante públicos totalmente ajenos a nuestra obra, en cualquier sitio de España han bailado y gozado con nuestra música.

 

¿En qué estado se encuentra el proyecto Habana Abierta? ¿Qué otros proyectos colectivos o individuales realizan o piensan desarrollar en el futuro inmediato?

 

Ahora mismo, varios de nosotros estamos enfrascados en grabar cosas en solitario. Hay muchas canciones engavetadas y esperando la más mínima oportunidad para salir. No sé cuándo habrá otro disco de Habana Abierta en el que estemos todos juntos. Mientras tanto, seguimos defendiendo en directo el Boomerang.

 

Tocaron en Miami en 2003. A la distancia de cuatro años de ese primer concierto, ¿cómo evalúa aquella experiencia?

 

La experiencia fue maravillosa, igual que a principios de ese año lo fue tocar en La Habana. Constatamos que por encima de millas y millas de mar, y de los líos de fronteras, hay un sentimiento de comunión especial cuando toca Habana Abierta y hay cubanos escuchando.

 

¿Qué diferencias fundamentales podría haber entre el anterior concierto en Miami y el que presentarán este sábado 24? ¿Cuán importante es esta presentación para Habana Abierta?

 

La diferencia fundamental estará en que el repertorio tendrá bastantes temas de Boomerang, y muchos de los que todos esperan escuchar de los anteriores discos. También el sitio es más grande, el Miami Dade County Auditórium, con más de 2.000 butacas, pero será un solo concierto (la otra vez fueron dos). Así que la noche va a ser mágica, por lo menos para nosotros y para todo el que se anime a estar allí. También debo decir que a lo largo de esta semana habrá conciertos individuales de algunos de los integrantes del grupo en el café teatro Kímbara Cumbara, de la Calle Ocho.

 

¿Algún mensaje para el público de Miami?

 

¿Nos vemos en Miami? ¿Todos juntos? Ay, mijito, ojalá...

 

Tomado de Cubaencuentro (diario digital), 22.03.2007,

www.cubaencuentro.com/es/encuentro-en-la-red/entrevistas/articulos/nos-vemos-en-miami

 

Santiago Feliú

 

Entre chats, conversaciones “en vivo” y correo electrónico

 

Por Diana Furlani -

 

(Colaboración: Marcelo Vega)

 

Santiago está presentando una serie de conciertos en España. En el medio viajó a Suiza, donde Marcelo Vega genera espacios para escuchar trova de la buena. Así nació esta entrevista, gracias a las facilidades de Internet, entre chats, conversaciones "en vivo" y correo electrónico. Gracias a Marcelo y por supuesto a Santi por la disponibilidad y buena voluntad.

 

-Estás celebrando tus 25 años con la música...

 

Bueno, no estoy celebrando nada, pero más bien son 28 años. Marco mis inicios en octubre del 78 cuando existía el Movimiento de la Nueva Trova; después de una evaluación ante un jurado presidido por Pablo, paso a participar en los eventos nacionales e internacionales de la Trova. Igual venía desde pequeño subiéndome a escenarios de festivales estudiantiles... Pero bueno, pongamos 28 años..., los 25 recuerdo que los celebré en el Teatro Nacional de Cuba presentando Sin Julieta. Lo último que hice en la Isla fue un concierto de mi trayectoria con la Orquesta Sinfónica de Cuba hace un par de años.

 

-Cuéntanos de aquellos años junto a Carlos Varela, Frank Delgado y Gerardo Alfonso, con quienes te has vuelto a encontrar en estos últimos dos años, incluso en un escenario.

 

Con Frank, Gerardo y Carlos volvimos después de muchos años a cantar juntos en la presentación de un cancionero de trova tradicional, fue por pura casualidad. Los años 80 fueron muy bonitos, muy creativos, muy sinceros... Estábamos muy cerca.

 

-Aparte de la influencia de la trova cubana y de la canción latinoamericana tienes influencias rockeras. ¿Cuáles son esas influencias?

 

En el 85 acompaño a Silvio a la Argentina y descubro que existe un rock en español de alto calibre. Me impactó; yo venía escuchando a Jethro Tull, Cats Stevens, Bob Dylan entre otros como Zeppelin o Hendrix, pasando por la música clásica. Otro motor fue descubrir a Paco de Lucía. Creo que tengo de todo esto, con la Trova, el barroco, el Folk, el folclore latinoamericano, el rock sinfónico..., de todo un poco sabes.

 

-Habiendo recorrido tantos y tan diferentes países: ¿Cómo sientes que reciben tu música en los distintos lugares? ¿Qué te hace volver a cada lugar? ¿Qué esperas de cada público?

 

Bueno, cuando termino un concierto y piden otra es sinónimo de que el mensaje se captó y además gustó. Sólo espero eso. Me gusta viajar, ahora menos porque, la verdad, cansa. Pero..., "gracias a la vida que tanto me dio, no obstante necesito el dinero"...

 

-¿Cómo es la relación con tu hermano Vicente, teniendo en cuenta que comparten el mismo oficio?

 

Con Vicente, una relación de hermanos. A veces soy hermano menor y otras, mayor. Cada cual con sus trovas. Somos tan parecidos como distintos..., nos la pasamos bien.

 

-Podrías recordar tu visión de niño, cuando compartías y mirabas a los grandes: tu hermano, Silvio...

 

Me quedaba extasiado mirándolos, la guitarra, las formas de cantar. Pensaba que las letras eran improvisadas porque como no entendía la poética. Silvio y Vicente son amigos desde antes de nacer yo, así que los vi mucho en mi infancia. Eran mis héroes.

 

-Háblanos de Noel Nicola. ¿Cómo era tu relación con él? ¿Cómo fue la experiencia de grabar un disco (Entre Otros) juntos?

 

La verdad es que Noel llevaba mucho sin grabar y yo le propuse que grabara y que lo podía ayudar cantando y tocando. Él armó ese disco y yo canté algunas de sus canciones. Noel fue un hermano entrañable. En su casa vivimos (Alberto) Tosca, Xiomara (Laugart) y yo, a finales de los 70 que andábamos de parias. Él siempre nos tiró un cabo. Mi primer disco tiene una nota suya donde me dibuja. Siempre nos quisimos bien. Fue otro hombre sincero de donde crece la palma, que dejó un legado de canciones importantes.

 

-¿Qué opinas de los cambios que se están llevando a cabo en América Latina con los gobiernos de Venezuela, Bolivia, Ecuador y en menor medida en Brasil, Argentina y cómo ves el resurgimiento de la cultura popular en dichos países?

 

Eso de que Cuba ha sido un faro para los pueblos latinoamericanos, ahora más que nunca parece que se concreta. Se nota el despertar de los pueblos, se viene lo distinto, esperemos que para mejor, sobre todo para los pobres.

 

-Los enemigos de Cuba y algunos amigos hablan de un cambio cuando ya no esté Fidel. ¿Cómo imaginas a Cuba, y la creación artística en una Cuba sin Fidel??

 

Cuba tendrá que seguir resistiendo, sólo el norte tiene que cambiar sus políticas. A nosotros sólo nos queda seguir mejorando lo que hemos hecho. La creación artística pasa por otro lado, pero sí es verdad que la revolución hizo mucho por el arte.

 

-Cuéntanos tus proyectos para este año: ¿giras, posibilidades de grabar un nuevo disco, etc.? ¿Tienes proyectado venir a Argentina?

 

Este año tengo que grabar sí o sí... No tengo agenda, pero Argentina siempre es imprescindible para mi persona. Ya iré.

 

Tomado de la página de Santiago Feliú en Trovacub,

www.trovacub.net/santi

 

Silvio Rodríguez y la música cubana: reflexiones del trovador

 

Por M.Sc. Harold Santana Gaínza

 

En el contexto de la edición 45 del Festival Internacional de la Trova, el cantautor Silvio Rodríguez ofreció una Conferencia de Prensa, donde expresó sus consideraciones en torno a la Trova Tradicional, las nuevas influencias y el legado musical cubano.

 

Orígenes

 

Siempre tuve claro que venía de aquí mismo, de las raíces; aunque me gustaban diferentes expresiones: los Beatles, la cancionística de Charles, los trovadores europeos. La música me venía de familia, de gusto, de corazón. Lo que me impulsaba a cantar era la trova. Me parece que todo lo que he hecho ha sido a partir de una óptica trovadoresca y las variantes que logrado no son más que las disquisiciones que se me pudieron ocurrir, pero todas alrededor del mismo tronco, parafraseando a José Martí.

 

La Trova Tradicional en Silvio

 

Antes que nada, el bajo sincopado: la libertad del bajo, a veces sincopado o adelantado, o cantando haciendo contrapunto, lo cual es muy característico de la Trova Tradicional. El bordoneo también está presente en mi obra desde que comencé a hacer canciones. Cuando trabajaba con el Grupo de Experimentación Sonora en mis primeros arreglos, una de las cosas que se me ocurría, era hacerle segundas voces con los instrumentos a la voz prima. Muchos decían: “Este es un trovador que le faltaba la segunda voz y quiere hacerla”. Eso me viene de la trova.

 

Son en la Trova, Trova en el Son

 

Es muy difícil que en un festival de la trova no haya son; aunque es más difícil que en un festival de sones haya trova. Eso quiere decir que la trova es más amplia que el son: a la trova le cabe todo, porque puede haber trovadores que hagan son. Uno de los grandes trovadores cubanos, Miguel Matamoros, era sonero. Muchas de las trovas eminentes de nuestro país son sones. El son por tener ese bajo y estar acompañado por otros instrumentos tuvo el imán para atraer a la gente, no solo por lo melódico y lo textual, sino para hacerlos participar de la catarsis de la danza. La trova es un continente donde cabe toda la música que se haya inventado.

 

Trova e influencias contemporáneas: ¿amenaza, ruptura, continuidad?

 

Lo de la amenaza lo he oído mencionar. En nuestra época me acusaban de extranjerizante, de roquero. Hoy día, algunos trovadores jóvenes me ven casi como a Matamoros. No sé qué hace la historia, que sin quererlo, nos vamos convirtiendo en tradición, en folclor. Y no sé si será bueno o malo, pero sucede. Las influencias son inevitables, no solo en el mundo de la trova. Es una experiencia universal. Ocurre, y cada vez más, por la velocidad de las comunicaciones. La fusión es la realidad de la música universal. Los géneros –los que tienen verdaderas raíces, un verdadero perfil— siempre se enriquecen con la fusión. ¿Cuántas tendencias no han pasado por el rock? Al rock lo han querido tocar con múltiples influencias y siempre es rock. La música cubana es otra vertiente musical poderosa y no ha escapado a este fenómeno. Nosotros estamos hechos de grandes influencias. La música cubana es un ajiaco, parafraseando al etnólogo Fernando Ortiz. Esa mezcla no ha desdibujado a nuestra música, porque sus orígenes son eclécticos. Y no hay que tener miedo a géneros como el reguetón, siempre que siga viva la música que nos caracteriza. Siempre que las esencias de un pueblo estén vivas, creo que es imposible destrozar lo característico, lo verdadero, lo autóctono. ¡Eso es indestructible! No hay que tenerle miedo a las fusiones. Ahora, creo que cuando las fusiones se hacen con más lucidez, más provechosas pueden ser; porque una cosa es ser influido miméticamente, y otra es ser capaz de analizar lo foráneo, asimilarlo como parte del saber universal y pasarlo por la sensibilidad nacional. Mientras eso se haga no hay peligro. A nuestra generación le fue útil la experiencia en el Grupo de Experimentación Sonora del ICAIC. Nos dotó de los mecanismos para analizar cualquier tipo de música y asimilarla constructivamente. Es muy difícil desdibujar las raíces de un pueblo por muchas influencias que haya. Uno de los ejemplos es Benny Moré. En los momentos del auge de las Jazz Bands, ¿Qué hizo Benny? Se hizo acompañar de una Jazz Band, pero la puso a tocar sones.

 

La Novísima Trova: ahora y después

 

Lo que viene después de lo novísimo debe ser la reguetrova. En Santa Clara hay una explosión musical trovadoresca, a partir de los instrumentos de cuerdas pulsadas. Grupos como Enserie o Trovarroco van dejando una impronta; también se han creado condiciones para esa riqueza o desbordamiento. Hay una cantidad de grupos de guitarras, de tres, de laúdes que se están planteando trabajos interesantísimos musicalmente, con una visión contemporánea y un recurrir a lo poético, a la poesía de la música.

 

Música Tradicional para la memoria

 

Hay que abrir más espacios. Es responsabilidad de la radio la televisión y los periódicos divulgar nuestra cultura para crear instrumentos de confrontación, reflexión y divulgación y siempre mirando a las generaciones nuevas que necesitan pronunciarse y tener su espacio. Aunque las nuevas generaciones vienen con esas ansias de tener una voz propia, siempre habrá quienes reproduzcan los sonidos de nuestros padres y de nuestros abuelos, para que nunca se olvide de dónde venimos.

 

Tomado de la página web de la emisora CMKC Radio Revolución, 18.03.2007,

www.cmkc.co.cu/2004/Cultura/aTrova9.htm

 

Ulises Aquino. La ópera en la calle

 

Por Yuniet Escobar Ortega

 

Conversar con el barítono Ulises Aquino, una de las figuras más importantes en el panorama lírico en Cuba, siempre es una excelente oportunidad para conocer un poco más sobre este género en nuestro país y el mundo.

 

Recuerdo que hace algunos años en un encuentro entre amigos tuvimos una larga charla sobre la tradición del teatro lírico y la falta de una crítica especializada en nuestros medios de comunicación. Periodista al fin y al cabo intenté salir de aquella discusión de una forma decorosa. Cuando casi se me habían acabado los argumentos y estaba a punto de pedir una tregua, una amiga vino a salvar la situación. Al final solo quedó el compromiso de que él me daría unas cuantas clases sobre el canto lírico y yo me prometí que ya volveríamos a hablar.

 

La promesa nunca se cumplió, pero hace unos días encontré un nuevo pretexto para acercármele. Esta vez iba preparada con mi grabadora y unas cuantas preguntas anotadas en la agenda. ¿El motivo?, saber los detalles del nuevo proyecto que desde hace unos meses le roba horas de descanso y lo hace soñar con los ojos bien abiertos: la compañía Ópera de la calle.

 

-¿Qué es Ópera de la Calle?

 

-Ópera de la calle es un nuevo concepto del teatro lírico. Desde hace muchos años venía preocupado porque cada día había menos asistencia de público a las presentaciones del Teatro Lírico Nacional y la tradición que existía en nuestro país se estaba perdiendo. Una tradición además que era histórica. Las causas pudieran ser muchas, pero pienso que se debe fundamentalmente a que en el contexto cubano se ha creado una dinámica diferente. Por ahí pasa el problema del transporte, la falta de electricidad en los teatros, que se agravó en los años 90… Me dije bueno, si la gente no se acerca a los teatros, el arte lírico tiene que acercarse a la gente.

 

“De ahí surge entonces la idea de crear la compañía. Durante un tiempo nos dedicamos a formar una orquesta sinfónica, de formato de dos que permitiría la fácil transportación, creamos también un coro lírico. Buscamos y seleccionamos entre los mejores músicos del país para que formaran parte del staff de la compañía. El día 28 de abril de 2006 el Consejo de las Artes Escénicas aprueba Ópera de la calle, en principio como un proyecto y ya hoy como una compañía establecida. Si te voy a hacer honesto le pusimos ese nombre porque cuando comenzamos no teníamos absolutamente nada, estábamos prácticamente en la calle. Después el propio nombre nos sugirió que esa era la proyección que debíamos seguir para trabajar el género lírico. Justamente debíamos acercarnos a todos los segmentos poblacionales y llevar esta manifestación artística a las comunidades, barrios y provincias del país”.

 

-¿Qué músicos te acompañan en este proyecto?

 

-Me acompañan músicos muy buenos y talentosos como la maestra Ana Miriam Santana, una excelente directora de orquesta y coro, diploma de oro del Instituto Superior de Arte y ganadora del concurso de dirección de artistas Leo Brouwer; el realizador de cine y televisión René Arencibia; el músico, trovador y actor del teatro musical Enrique Núñez Rodríguez (hijo); jóvenes cantantes como Juri Camba, Antonio Jorge, Félix Bernal, dos jóvenes sopranos. Todos con una imagen muy, pero muy pegada a lo que es la juventud de hoy, que es esencial para el trabajo que quiere hacer la compañía.

 

-¿Cómo está conformado el repertorio?

 

-Nosotros intentamos hacer algo totalmente diferente a lo que se viene realizando en el país. El género lírico depende de la asistencia de público a las salas del García Lorca o de aquellos lugares donde se presenta un cantante, digamos que descontextualizado. Y cuando digo esto me refiero a que este no es el país de los elegantes smokings, brillos, al contrario este es un país muy bonito, modesto y tú tienes que mostrarte tal como eres, respetando siempre la idiosincrasia que hace casi 50 años nos identifica. Por eso es que si uno se aleja de una manera significativa de ese público, tu presencia se convierte en algo inalcanzable, en algo que ya no interesa al contexto, porque realmente nunca vas a llegar a estar a la altura de ese público. Por eso nuestra muestra es muy real y tratamos de ser un reflejo de nuestra sociedad. Pretende ofrecer otra alternativa de teatro lírico, basados en el repertorio clásico cubano y universal de este género, con una proyección de contemporaneidad.

 

-Ópera de la calle ya está andando con luz propia, ¿me pudieras contar qué ha pasado con el público?

 

-El resultado ha asombrado a todo el mundo, incluso hasta a mí. Yo nunca me imaginé que pudiera ser tan profundo y que gustara tanto. De verdad que estamos disfrutando muchísimo el resultado que hemos tenido en las presentaciones. Actuamos por primera vez el 27 de enero en el espacio de la Pérgola, en el Ministerio de Cultura y el 28 estuvimos en la Casona de Línea. Increíblemente en los dos conciertos el lugar estuvo abarrotado de personas de todas las edades y principalmente de jóvenes que no conocen qué es el género lírico porque no han tenido la oportunidad de acercarse a este tipo de música. Hicimos también una presentación en la Escuela Latinoamericana de Cojímar y nos quedamos perplejos de ver una masa enorme de jóvenes y estudiantes universitarios con un nivel de sensibilidad muy grande.

 

-¿Cuáles son los planes más inmediatos?

 

-De momento estamos organizando una gira por todos los municipios de la capital. La idea es acercarnos a aquellos barrios donde las personas puedan entender más fácilmente nuestro trabajo, porque tampoco se trata de imponerlo, aunque yo personalmente pienso que no hay nada complicado en lo que hacemos. Una vez terminada la gira por los barrios capitalinos, comenzaremos por todas las plazas del país. Pensamos empezar por la Plaza de la Revolución, seguir por la de Guantánamo y terminar en Pinar del Río.

 

-Ópera de la calle está haciendo un trabajo muy serio con el uso del audiovisual ¿Me pudieras hablar sobre eso?

 

-Nosotros usamos las nuevas tecnologías para la proyección de la escenografía. Mediante las luces y las imágenes contextualizamos la obra que vamos a trabajar. La presentación de una obra lírica puede resultar muy costosa, sobre todo si contamos los vestuarios, la escenografía… El gasto pudiera estar por el medio millón de pesos y ese quizás es el presupuesto que teníamos para pagar a los músicos. Por eso decidimos realizar la inversión en tecnología y compramos tres grandes pantallas para la proyección de las imágenes que nos ayudarían a ubicar al público en el contexto dramatúrgico de la obra que estuviéramos presentando. Eso unido a las luces creaba el escenario perfecto que necesitábamos. El trabajo en este sentido también ha sido muy bueno porque contamos con René Arencibia, que tiene mucha experiencia con el audiovisual y nada, hasta ahora nos ha ido bien.

 

-El arte lírico es un poco elitista y gusta a un determinado público, ¿has pensado en el tremendo reto que tienen por delante?

 

-El género lírico no es elitista o al menos no es elitista por la dificultad o no que pueda tener para que alguien le pueda gustar o entender. Este género es elitista porque las elites en el mundo son los que lo han absorbido y los que lo han malcriado, por decirlo de alguna manera. Lo han puesto a un nivel que al pueblo es prácticamente inalcanzable. Tipificar al género lírico de hoy es una cosa bien complicada. Por ejemplo nadie puede negar que los integrantes del grupo Il divo son tenores, barítonos o que Andrea Bocelli es un excelente tenor. Son cantantes líricos muy buenos que están realizando fusión con una propuesta muy interesante. Ellos se han acercado muchísimo a las grandes masas. Entonces nosotros no podemos seguir viviendo de espaldas a lo que está pasando en el universo musical. Tenemos la obligación de estar al día y nosotros incluso más que ellos porque realmente Cuba si no es el más, es uno de los países más musicales del mundo. Con un género lírico autóctono. Y es que hay algo que no se entiende bien y es el hecho de que lírico puede ser una canción de Silvio, de Pablo porque el género es la manera en la que tú interpretas, no es la música que tú ejecutas. Yo creo que eso es lo que no ha estado claro en nuestro país. Ningún género es menor que otro. ¿Es menor musicalmente hablando Van Van que el cuarteto de Saxofón de La Habana? Van Van es un símbolo de la música cubana. ¿Quién puede decir qué es lo clásico? Para mí tan clásico es Pablo Milanés como Lecuona. Quizás la música de Lecuona, por el contexto en que vivió y la preparación que tuvo, es más elaborada, pero la música de Pablo pudiera elaborarse. En ese mismo caso está la música de Silvio.

 

-Durante la entrevista has mencionado en varias ocasiones que en Cuba existe una tradición del género lírico, pero ¿se podría afirmar que en nuestro país hay una escuela en este género?

 

-Creo que en Cuba hay una gran devoción por el arte lírico. Decirte que hay una escuela sería afectar las diversas maneras en las cuales los cantantes asumen el género. Al principio de la Revolución y durante todo el proceso revolucionario varios cantantes cubanos recibieron instrucción en diversas partes del mundo. Por ejemplo hay cantantes que se formaron en Rumanía, Rusia, en Bulgaria, Italia, España y la técnica de canto eslava es diferente a la latina. En Cuba se dan clases de canto y se está logrando cada día más un concepto propio de lo que es un cantante lírico, aunque no creo que el hecho de cantar sea necesariamente el fruto de una escuela. Hay personas que cantan por naturaleza porque nacieron con ese don. Pero respondiendo a tu pregunta, creo que una escuela de canto cubana no existe en estos momentos. Va a llegar el día en que sí tengamos una.

 

-¿Y está asegurada la continuidad del arte lírico?

 

-Cuba es una industria de hacer artistas. Todos los cubanos somos artistas por naturaleza. En el canto pasa lo mismo. Te puedo asegurar que la continuidad del arte en nuestro país está garantizada. En Cuba existe la escuela del Teatro Lírico Nacional, una filial del conservatorio Amadeo Roldán. En el Teatro Lírico Nacional se está formando muchos cantantes líricos entre 15 y 18 años con muchísimo talento y creo que muchos de ellos van a formar parte del panorama musical cubano en los próximos años. Por otra parte también está el Instituto Superior de Arte formando cantantes y por supuesto ahora está Ópera de la calle. Nosotros estamos formando los cantantes que asumimos de la calle. Es una tarea bastante linda porque aquí los estamos enseñando a trabajar como actores, músicos, bailarines.

 

-En la actualidad existe un debate en torno a nuevos géneros que están surgiendo y muchos plantean que a los jóvenes de ahora no les va a quedar nada que puedan recordar en cuanto a letra, música. ¿Qué piensas sobre eso?

 

-No estoy de acuerdo con eso. Creo que todo lo que se manifiesta musicalmente como puede ser desde el reguetón hasta la ópera tienen un sentido y una razón de ser. El rap, el hip hop y el reguetón surgieron como una necesidad de expresión. Si analizas el contexto en que surgieron, podrás ver que se dio entre personas que no tenían una preparación musical específica. Es decir que a la hora de interpretarlo, lo hacen personas como lo pudo haber hecho Polo Montañéz, que tampoco tenía una preparación musical. Los reguetoneros de hoy se expresan como único saben hacerlo porque nadie puede negar que son un fenómeno musical. En lo que no estoy de acuerdo es que tú renuncies a tu esencia musical para convertirte en reguetonero, pero sí creo que todo lo que tú puedes utilizar de los géneros musicales para realizar algo nuevo, es válido. A veces dicen más cosas que las que se decían antes.

 

“Quizás el problema está en cómo asumen los medios de comunicación esa música. En eso entra la cultura que tengan las personas que están encargadas de llevarle a la gente esa música. Regularmente estamos hablando de personas que no tienen una alta cultura. Desgraciadamente nuestros medios de comunicación no están copados de personas con la cultura suficiente para mostrarle a la gente lo que es realmente válido desde el punto de vista musical. Este es un fenómeno que pasa de igual forma en el mercado discográfico. Nosotros nos hemos querido convertir en el fenómeno comercial, que no vamos a lograr ser hasta que no se tenga una visión comercial. No podemos llegar a ser un fenómeno comercial porque no es el principio del trabajo de las disqueras y no logramos serlo cultural porque no están capacitados los que están al frente de las disqueras para pensar con visión futurista en la música que nosotros hacemos. Por ejemplo yo tengo un disco con la orquesta de radio y televisión española que es el disco más vendido de la música cubana. Ha vendido casi un millón de copias. Yo hubiese preferido haberlo grabado con una orquesta cubana. También tengo otros dos que tampoco se conocen en Cuba. Pienso que en todo eso ha incidido el hecho de que a veces la música no está dirigida por los propios músicos”.

 

-Hemos hablado mucho sobre el género lírico, pero ¿qué es para Ulises Aquino el arte lírico?

 

-El género lírico es mi esencia como persona, es mi vida y es tan importante como mi familia, de hecho ahora tengo una familia mucho más grande con Ópera de la calle. Tuve mucha suerte de ser hijo de un gran cantante y de formarme en el Teatro Lírico Nacional hace 25 años, con personas que estaban muy bien preparadas y que venían con una tradición tremenda. Creo que mi forma de ser tiene que ver con todo ese escenario donde crecí. En la vida se viven procesos de cambios y a veces es necesario buscar nuevos horizontes, sobre todo cuando tú te vas dando cuenta que en la forma en que se están haciendo las cosas no es suficiente para llegar a la gente. Uno como músico tiene una función social y si no existen las personas que van a recibir lo que tú eres capaz de hacer entonces no tienes sentido como artista, por ende yo pienso que el género lírico es libre, es necesario mostrarlo fundamentalmente a los jóvenes.

 

-¿Qué temas no pueden faltar en tu repertorio personal?

 

-En mi repertorio nunca puede faltar música cubana, muy a pesar de que el trabajo de un cantante lírico está fundamentado en muchos aspectos de la ópera italiana, francesa, romances y zarzuelas españolas. La música cubana es básica porque no sirve de nada que tú cantes como nadie el Barbero de Sevilla y no seas capaz de cantar un Sóngoro cosongo que es tú esencia, tu raíz. Independientemente de que pienso que la música cubana tiene la misma valía o quizás es mucho más rica que otras composiciones en el mundo.

 

Tomado de Cubasí (portal electrónico), 23.03.2007,

www.cubasi.cu/DesktopDefault.aspx?SPK=160&CLK=150146&LK=1&CK=77616&SPKA=35

 


 

DE AQUÍ Y DE ALLÁ

 

Felicidades trovador

 

Por Iván Soca

 

Este primero de marzo en la Sala Teatro del Museo Nacional de Bellas Artes fue presentado el CD del sello disquero BIS Music Felicidades Trovador, que recoge un conjunto de 10 temas de la autoría de Augusto Blanca, interpretados por sus amigos.

 

El CD tuvo palabras de presentación a cargo del poeta y amigo Waldo Leyva, quien dio pie forzado para la conferencia de prensa y un mini concierto de lujo, cuando expresó, literalmente, estas bellas palabras: Augusto no tiene enemigos, Augusto es la mejor persona que yo he conocido en mi vida.

 

La idea nació hace casi dos años, en un espacio que tiene Sara González que se llama El Jardín de la Gorda, en el patio del Centro Iberoamericano de la Décima, cuando tuvo la maravillosa idea de celebrarle los 60 años al trovador amigo y convocó a algunos de sus hermanos a participar. Por supuesto que no se hizo esperar y todos acudieron al llamado para tal idea, Kiki Corona, Heidi Igualada, Diego Cano, Martha Campos, Liuba María Hevia, Manuel Argudín, Rochy, Eduardo Sosa y la propia Sara Gonzáles que invitaría a Augusto a interpretar "Poblina de la serenata".

 

Aquella tarde calurosa de 2005 fue una de las más felices. Diana Balboa ofreció una de sus obras en forma de piñata, una guitarra grande, como la que el trovador de las poblinas y los regalos merece, así como una obra plástica al igual que la que también le regalara el pintor José Omar Torres.

 

La escena ambientada con telas pintadas por plásticos como Choco y el propio José Omar, entre otros y un SET para la banda que dirigió el pianista y arreglista del disco mismo: Pucho López.

 

Aquella tarde todos estábamos enterados, excepto el cumpleañero, él no tenía ni idea de lo que ocurriría, y créanme que estuvimos a punto de infartarle, el regalo fue tan contundente que hizo que naciera este disco. Por suerte allí estaba Tony Carrera y sin pensarlo dos veces se ofreció para hacer este regalo, este CD, con los temas que allí se habían interpretado, pero esta vez grabados en su estudio.

 

Aunque el disco no pudo ver la luz para concurrir al Cubadisco, es un regalo maravilloso, y será siempre bien recibido. Todos los temas que lo forman son verdaderamente conmovedores, pero entre ellos hay un par que quisiera recomendar: "No olvides que una ves fuiste sol" y "Luciérnaga de todas las noches", el primero gigantescamente interpretado por el joven trovador Eduardo Sosa, y el segundo cantado por la maravillosa Rochy, totalmente cinematográfico, con imágenes incomparables y bellas.

 

El CD incluye los temas “Amor en los tiempos”, “Yo te lo prometo”, “El tercer deseo”, “Canción de la Ceiba y el arrollo”, “Este árbol que sembramos”, “regalo uno”, “A golpe de canción”, “Luciérnaga de todas las noches”, “No olvides que una vez tu fuiste sol” y “Poblina de la serenata”. Todos los arreglos son de Pucho López y la producción general es de Sara Gonzáles.

 

Tomado de Canto de Todos (portal electrónico),

www.cantodetodos.cult.cu/modules.php?name=News&file=article&sid=1303

 

Nuevos proyectos de Bis Music

 

Para este año 2007, Bis Music se propone realizar toda forma de comercialización de sus productos, acrecentando la utilización del soporte digital, según manifestó en Conferencia de Prensa su Gerente General Ela Ramos. Entre sus proyectos inmediatos se encuentran la producción de discos con sus artistas exclusivos, Adalberto Álvarez, Haila, Yumurí y sus Hermanos, Los Muñequitos de Matanzas, Trovarroco, y Habana Ensemble. También incluirá producciones con artistas no exclusivos como la cantante Isis, Orquesta Anacaona en su 75 aniversario, Tumbao Habana, Raúl Paz, Elito Revé y su Charangón, María Victoria, con música campesina, además de algunos proyectos de música infantil que estarán listos para los meses de Julio y Agosto. Concluirá el año con la comercialización de la banda sonora de la película “El Benny”, y otros CDs y DVDs conjuntamente con el Instituto Cubano del Arte e Industria Cinematográficos y el Instituto Cubano de Radio y Televisión.

 

William Vivanco presentó su CD La Isla Milagrosa

 

El joven cantautor William Vivanco presentó recientemente su último disco La Isla Milagrosa, producido por Roberto Carcassés y Descemer Bueno, quienes también realizaron los arreglos de los temas que bajo la autoría del propio William están presentes en el mismo. En entrevista concedida al periódico Jornal Do Brasil, William Vivanco expresó que su música está influenciada por la música tradicional de las calles de Santiago de Cuba y la música coral de la misma Ciudad, la nueva trova, la música de los años 70, además de la brasilera, con sus diferentes sonoridades y el sentimiento de Milton do Nascimento, Caetano Veloso, Gal Costa, y otros. "La Isla Milagrosa" fue presentado por su casa discográfica EGREM al premio Cubadisco en la categoría de fusión.

 

Décimo aniversario de Tumbao Habana

 

Felicitaciones para Tumbao Habana en su décimo aniversario, una de las agrupaciones artísticas cubanas que ha colaborado reiteradamente con la Feria Internacional Cubadisco. Entre sus actividades conmemorativas incluirán la presentación de un CD con temas de música bailable y según nos confirmó Pascualito su director, será un disco bien cubano, con la sátira y picardía nuestra, muy variado y versátil. Este disco estará producido por el sello Bis Music.

 

Cortesía de Cubadisco y la Oficina Nacional Fonográfica, 02.03.2007,

www.cubadisco.soycubano.com

 

Cantautor cubano sembró símbolos en primer concierto en Chile

 

Por Jorge Luna

 

Santiago de Chile, 2 mar (PL).- Canción tras canción, ovación tras ovación, el cantautor cubano Silvio Rodríguez fue sembrando mensajes y símbolos a lo largo de su primer concierto hoy aquí, disfrutado por casi 15 mil chilenos de distintas generaciones.

 

Después de deleitar a un público conocedor de casi todo su repertorio con más de 20 temas, Silvio se despidió con Ojalá, pero debió salir cinco veces más, sólo y con Trovarroco, un grupo de jóvenes talentos muy aplaudidos en Santiago.

 

"Silvio, Silvio, el pueblo esta contigo" fue una de las consignas coreadas en el Arena Santiago, un amplio estadio cerrado, cerca de la medianoche.

 

Distendido y motivado al mismo tiempo y en perfecta sintonía con sus músicos, Silvio sorprendió una y otra vez con canciones que él mismo describió como "viejas pero nuevas".

 

El trovador también fue sorprendido cuando los asistentes, tanto de su generación como de las posteriores, cantaron versos de creaciones suyas que él pensaba que eran desconocidas aquí.

 

Te doy una canción fue uno de los temas que impulsó al máximo el espectáculo de casi tres horas, así como otros clásicos de Silvio, como La era, entre tantos otros.

 

La comunicación establecida desde la primera nota con el público chileno creó un ambiente de extraordinaria simpatía entre los asistentes y el artista, lo cual augura que los cuatro conciertos restantes seguirán por ese camino.

 

Un crítico chileno comentó a Prensa Latina que Silvio había mostrado todo un abanico de "canciones inteligentes", algo que consideró raro y poco común en los escenarios del país.

 

Con sutiles y cariñosos homenajes a Compay Segundo y Wichi Nogueras, entre otros, Silvio también cantó a los exiliados y recibió de manos de un joven chileno una bandera roja con el rostro de Salvador Allende, con la que el cantautor saludó la ovación.

 

Después de la quinta salida fuera de programa, Silvio se despidió, explicando que tenía que "dejar algo para la próxima".

 

Su próximo concierto será esta misma noche en el mismo coliseo, donde también se presentará mañana (sábado).

 

Silvio, quien al llegar aquí procedente de Perú saludó en el palacio de La Moneda a la Presidenta Michelle Bachelet, asistirá el lunes a la inauguración de la Fundación Gladys Marín, en homenaje a la luchadora chilena de quien fue amigo durante muchos años.

 

Al día siguiente, llevará su espectáculo al vecino balneario de Viña del Mar y, el día 8, actuará en Talca, 250 kilómetros al sur de esta capital.

 

En todos esos escenarios, es probable que se multipliquen los mensajes y símbolos que con tanto éxito sembró en su primer concierto en Santiago.

 

Ludmila Mercerón ofreció el lado más íntimo de Cuba

 

Por Álvaro Calvo

 

El mes de marzo tiene inequívocas connotaciones femeninas. Desde hace ya unos años, la celebración del 8 de Marzo, Día Internacional de las Mujeres, se extiende a todo el mes, y permite la existencia de ciclos como el que ha organizado el IAM (Instituto Aragonés de la Mujer) a lo largo de cuatro viernes sucesivos en el Café del Arte de Huesca.

 

La primera velada fue protagonizada por la cubana Ludmila Mercerón. Esta santiaguera, que lleva afincada más de una década en Zaragoza, actúa habitualmente con su grupo Clave y Bongó, presentando la faceta más festiva y bailable de la música cubana. Pero de vez en cuando actúa sola, acompañada únicamente con su teclado Roland, descubriendo el lado más íntimo de Cuba. Es así, con este formato sencillo, como se presentó el viernes en el Café del Arte. Su actuación, en la que no faltaron reinterpretaciones de Juan Formell (de los Van Van) o Marta Valdés, fue un delicado recorrido a través del bolero, el filin y el son, géneros muy cubanos que dejan espacio al intimismo y la melancolía, pero sin abandonar nunca la sensualidad, la cadencia rítmica y la pasión. Una música muy adecuada, sin duda, para iniciar este ciclo que propone una recuperación del concepto de café-concierto.

 

Tomado de Diario del Alto Aragón (versión digital), 03.03.2007,

www.diariodelaltoaragon.es/noticias/detalle.php?id=215251

 

Carlos Varela hace donativo a la Fundación Frontera

 

Santo Domingo, 4 mar (Graffiti News).- El concierto que los cantautores Carlos Varela, de Cuba, y Pavel Núñez, de República Dominicana, ofrecieron anoche en el Teatro Nacional, no fue solo un hermoso presente artístico para el público que colmó la sala, sino además un bondadoso regalo para las miles de personas que se benefician con la generosidad de la organización “Fundación Frontera”, que mantiene durante más de 5 años el Programa de Becas de Jóvenes de Comunidades Rurales de la Frontera, con el propósito de asistir en la educación y capacitación de jóvenes de zonas marginales y rurales.

 

El concierto, que se ofreció con dos sets, una parte del escenario en blanco donde estaba la banda de Carlos (todos vestidos de negro) y otra parte del escenario de negro, con la banda de Pavel Núñez (vestidos todos de blanco), destinó los fondos recaudados a esta Fundación.

 

Al finalizar el concierto, el público los hizo salir de vuelta para hacer “Una Palabra”, tema en el que por sorpresa salió cantando A Capella el cantautor dominicano José Antonio Rodríguez, quien además era director artístico del concierto.

 

Luego el público los hizo regresar a escena y cantaron con los músicos de las dos bandas juntos “La Política no cabe en la azucarera”.

 

Esperamos se repitan más a menudo ocasiones como esta, donde el buen gusto y el entretenimiento se suman a una noble causa.

 

Carlos Varela y Pavel Núñez ofrecen una exquisita noche de "Duendes"

 

Por Jorge Ramos C.

 

Los que no asistieron el sábado al Teatro Nacional Eduardo Brito, se perdieron de una noche casi íntima entre los cantautores Carlos Varela, de Cuba, y Pavel Núñez, de República Dominicana.

 

El concierto "Entre duendes" tuvo una duración de dos horas y media, tiempo que transcurrió entre canciones de amor y algunas de contenido social, cada uno de los protagonistas acompañado de cuatro músicos y una corista.

 

A las 8:55 se abrieron las cortinas, aunque el show estaba previsto para las 8:30 de la noche, pero hubo que esperar la llegada de más personas, aunque de todos modos la sala no se llenó, faltó una cuarta parte de abajo y el balcón.

 

Los ocho músicos y las dos coristas que conformaban ambas bandas ocuparon sus lugares, mientras Carlos Varela y Pavel Núñez sentaban en sendas banquetas guitarra en mano.

 

Las primeras canciones vocalizadas por el músico y cantautor cubano fueron "Colgando del cielo", "Robinson", "Muro y puertas" y "Siete", para dar paso al duende dominicano, quien ofreció los temas "Ni en pintura", "Pies izquierdos", "Soñar despierto" y "Bethania".

 

Fue el momento en que los músicos salieron del escenario para dejar que ambos artistas se a acompañaran mutuamente con sus respectivas guitarras.

 

Pavel entonó "Muro", para luego sus voces confundirse en la interpretación de "Mis muertos" y "Más allá", motivando los aplausos y ovaciones del los espectadores.

 

Las bandas regresaron a sus sitios para que Valera cantara "2,500 mentiras acerca de la verdad", "Foto de familia", "Nubes" y su éxito el aclamado "Graffiti de amor".

 

El siguiente segmento del concierto "Entre duendes" correspondió a Pavel Núñez, quien se ganó el calor de los presentes con cinco canciones como "Atlantis", "Canción de cuna", "Los fantasmas", "Paso a paso" y "Te me perdiste".

 

EL GRAN FINAL

 

Cuando el reloj marcaba las 11:00 de la noche se acercaba el gran final del concierto, Pavel y Carlos comenzaron a preparara al público para la despedida al cantar a dúo los dos siguientes temas, "Callejón sin salida" y "Como un ángel", acompañados de las dos orquestas.

 

Pero el cantante y compositor dominicano no podía dejar el escenario sin entregarle a sus seguidores sus hits "Viene gente" y "Te di". A seguidas Varela hizo a capella su aclamada interpretación "Una palabra". Entre adiós y hasta luego, Núñez vocalizó su versión pop rock de "La muerte de Martín", momento en que apareció de sorpresa su colega y productor del concierto, José Antonio Rodríguez para fundir sus voces en un ovacionado trío.

 

Las cortinas se cerraron a las 11:30 de la noche (después de dos y media de música y canciones), pero como siempre, los artistas regresaron al escenario y nadie se imaginaba que un cuarto cantante se integraría al elenco. Era el nicaragüense Luis Enrique quien completó el cuarteto de voces para clausurar el concierto "Entre duendes" a las 11:35 con la composición "La política no cabe en la azucarera" y toda la sala de pie.

 

Cositas y cosotas

 

Los que compraron boletas para balcón salieron beneficiados, porque los bajaron para que ocuparan asientos vacíos del área de platea.

 

Todavía a las 9:10 estaban entrando personas a la sala, en franca molestia a aquellos que contrario a ellos, llegaron temprano.

 

Cinco cámaras dirigidas por Juan Basanta, grabaron el concierto para fines de editar algún disco en vivo o DVD, ¡ya veremos!

 

Cuando Pavel cantó su canción "Muro", Varela dijo que el mejor halago que se le puede decir a un colega es ¿porqué esa composición no se me ocurrió a mi?

 

Al cantar "Foto de familia", Carlos Varela dijo que ese tema se lo había dedicado a Celia Cruz y a Silvio Rodríguez.

 

Algunos cubanos apoyaron con su presencia a su compatriota Carlos Varela.

 

Muchos de los presentes comentaban que al show le faltó publicidad, de ahí la floja asistencia.

 

El cantante nicaragüense Luis Enrique dio una demostración de sus dotes como percusionista casi al final del concierto.

 

Tomado de hoy.com,

www.hoy.com.do/article.aspx?id=14984

 

Brillante conferencia sobre la guitarra en Cuba

 

Por Ariel Remos

 

El mundo de la guitarra cubana –origen y evolución, compositores y ejecutantes- se abrió esplendoroso a los asistentes al concierto-conferencia “La guitarra en Cuba”, ofrecida por el renombrado guitarrista clásico y profesor, Carlos Molina.

 

El concierto-conferencia tuvo lugar el pasado viernes 2 de marzo en la Casa Bacardí, patrocinado por Herencia Cultural Cubana y el Instituto de Estados Cubanos y Cubano Americanos (ICCAS).

 

El conferenciante logró un milagro de síntesis para poder abarcar tanto territorio musical referente a la guitarra en hora y media.

 

Este proceso de la guitarra cubana se remonta a la llegada de Colón. Fue en los viajes del Gran Almirante que llegaron a Cuba las danzas que se tocaban en Europa, así como el instrumento de cuerdas llamado vihuela, antecedentes o primo de la guitarra. Ambas cosas se asocian con los tres primeros músicos que en el segundo viaje de Colón pusieron pie en la Isla, fundando uno de ellos en Trinidad una escuela de vihuela, danza y canto. Esas danzas de corte, fueron recogidas por el compositor Joaquín Nin-Culmell (1950), de quien Molina tocó, iniciando el programa, “6 variaciones sobre un tema de Luys Milán”.

 

Cuando negros esclavos fueron transportados a Cuba, ellos trajeron su música “y empezó una mezcolanza de música española y música negra, de la que resultó una música criolla, dando lugar al nacimiento de ritmos nuevos, destacándose la poliritmia o diversidad de ritmos en la música africana”. Molina ejecutó un preludio y una danza de Julián Orbón, basado en células rítmicas africanas y temas afrocubanos. Entre los subproductos surgidos está el son cubano, posteriormente en auge en los años 30, y que el conferenciante ilustró con un son y una décima, ambas de Héctor Angulo (1964).

 

Molina describió otros ritmos como la guajira, “bonita e interesante”, basados en temas campesinos, y la danza con toda la gracia...

 

Tomado de Diario Las Américas (versión digital), 06.03.2007,

www.diariolasamericas.com/news.php?nid=24201

 

Silvio Rodríguez levantó bandera de alerta en Chile

 

Por Jorge Luna

 

Santiago de Chile, 8 mar (PL).- Silvio Rodríguez, autor de El Necio, una de sus más populares canciones aquí, levantó hoy una bandera de alerta al cancelar un concierto previsto para esta noche debido a quejas por los altos precios de los boletos.

 

La decisión del famoso artista cubano sorprendió a la productora Multimúsica, que lo trajo a Chile, y a la gerencia del Teatro Regional del Maule, en Talca, 255 kilómetros al sur de la capital chilena.

 

Pero, en realidad, nadie debió sorprenderse porque, desde que llegó a Santiago Silvio Rodríguez planteó su disposición a cantar gratis para el público chileno, que no lo ha escuchado en vivo desde hace varios años.

 

Primero, en una reunión con varios intelectuales, artistas, políticos y amigos, donde se encontraba la ministra de Cultura, Paulina Urrutia, el autor de La Masa, Papalotes y La Era se quejó de no haber sido escuchado sobre esa iniciativa.

 

"No encontré apoyo", confesó.

 

Luego, en una entrevista con la presidenta Michelle Bachelet, en el palacio de La Moneda, volvió a plantear la posibilidad de que se analice una fórmula para que artistas internacionales contratados en Chile ofrezcan al menos un concierto gratis.

 

Según el cantautor de Unicornio, el tema sería objeto de estudio en el futuro por las autoridades chilenas.

 

Silvio Rodríguez cumplió profesionalmente sus compromisos, cantando más de dos horas en cada uno de sus cuatro conciertos, tres en el Arena Santiago de esta capital y uno en el vecino balneario de Viña del Mar.

 

En medio de esa intensa actividad artística, ofreció una conferencia de prensa y también asistió a la constitución de la Fundación Gladys Marín, en homenaje a la fallecida luchadora chilena, de quien fue amigo durante muchos años.

 

En ambas ocasiones surgió el tema y Silvio, con toda ética, volvió a plantear su disposición, pero admitió que había poderosos obstáculos para organizar un concierto gratuito.

 

Con un éxito total en todas sus actuaciones, junto al grupo Trovarroco, el cantante cubano se disponía a cerrar su gira chilena con el concierto de Talca esta noche, pero allí se produjeron quejas debido a los altos precios de las entradas (entre 112 y 78 dólares).

 

Según voceros del teatro, pese a los altos precios, se vendieron las mil 30 butacas del recinto.

 

Tras liberar a la productora de cualquier responsabilidad en los hechos, Silvio Rodríguez confirmó que "el concierto se suspende por decisión mía, al conocer las reiteradas manifestaciones de inconformidad por los precios de las entradas, a pesar de haberse vendido todo el teatro".

 

Asimismo, insistió en la necesidad de "crear un mecanismo estatal para que los artistas que visitamos Chile podamos hacer al menos un concierto gratuito".

 

La decisión del autor de Playa Girón conmovió a miles de sus seguidores en Chile, mientras los empresarios del espectáculo manifestaron su "desazón" y hasta "molestia".

 

El representante de Multimúsica, Juan Carlos Touma, dijo que la cancelación fue completamente sorpresiva y en momentos en que "estaba todo montado".

 

El cantante ofreció disculpas a las personas que pagaron sus entradas y a la producción, pero insistió en que no cantaría esta noche.

 

En constante actividad desde que llegó a Chile, después de actuar en Perú, Silvio llenó tres veces el coliseo cerrado Arena Santiago con un público de varias generaciones que le exigió cantar fuera de programa en numerosas ocasiones.

 

El cuarto concierto se efectuó este martes en el Teatro Municipal de Viña del Mar, donde cantó temas viejos y nuevos con un público que, al igual que el de Santiago, coreó con él todos los temas, incluso los menos conocidos.

 

Rescate de la tradición trovadoresca en Festival Pepe Sánchez

 

Por Idania Rodríguez Echevarría

 

Ciudad Habana, 9 mar (AIN).- Por el rescate de la tradición trovadoresca apela desde hace 45 años el Festival Pepe Sánchez, un suceso cultural que transcurrirá en Santiago de Cuba, del 15 al 19 de este mes, dedicado al centenario del natalicio de Francisco Repilado (Compay Segundo).

 

Reafirmar la idiosincrasia e identidad cultural cubanas es otro de los principios del más antiguo festival de los que se organizan en la Isla y que en este contexto congregará a solistas, dúos y agrupaciones nacionales y foráneas.

 

Los participantes en el Pepe Sánchez proceden de Pinar del Río, La Habana, Cienfuegos, Las Tunas, Manzanillo, Guantánamo y el municipio especial Isla de la Juventud, así como también de Costa Rica, México, Bolivia, Holanda, España y Japón.

 

Organizada por el Centro Provincial de la Música "Miguel Matamoros", de ese territorio oriental, la cita también recordará el centenario del natalicio de Isolina Carrillo, Daniel Castillo, Guillermo Rodríguez Fife, Rafael López, Lorenzo Hierrezuelo, Virgilio González y Pablo Quevedo, quienes vistieron de lujo al pentagrama musical cubano.

 

El encuentro de la trova, que con énfasis recreará la ejecutoria de los artistas santiagueros, propone jornadas de cortesía para el Centro Pablo de la Torriente Brau y Casa de las Américas, emblemáticas instituciones en la promoción de ese género musical.

 

Un encuentro teórico sesionará de forma paralela a las presentaciones artísticas y en su programa destaca el taller El armónico y la interpretación trovadoresca de Compay Segundo, además del concurso de interpretación con la obra del autor del Chan Chan.

 

La arrancada del Festival José '' Pepe Sánchez '', tendrá lugar el día 15, a las ocho y treinta de la noche, en el Parque Céspedes, el cual junto a otra veintena de locaciones de la Ciudad Héroe, acogerá en calidad de invitados a Silvio Rodríguez, Eduardo Sosa, Miriam Ramos, Augusto Blanca, y Kiki Corona y su grupo, entre otros.

 

El santiaguero y genial compositor José (Pepe) Sánchez (1856-1918), fue precursor de la trova tradicional cubana, génesis de la identidad nacional.

 

Anuncian presencia cubana en Congreso de Música en Dominicana

 

Por Pedro Rioseco

 

Santo Domingo, 9 mar (PL).- Una importante representación de artistas y musicólogos cubanos participará en el II Congreso Internacional Música, Identidad y Cultura (MIC) en el Caribe, anunció hoy aquí uno de sus organizadores.

 

En declaraciones a Prensa Latina, Darío Tejeda, director del Instituto de Estudios Caribeños (INEC), reveló detalles sobre el evento, a celebrarse en la ciudad dominicana de Santiago de los Caballeros del 13 al 15 de abril próximo.

 

Junto a representantes de 18 países, por Cuba están confirmados los destacados intérpretes Chucho Valdés, Eliades Ochoa y Pancho Amat, así como los musicólogos María Teresa Linares, Olavo Alén y Danilo Orozco.

 

Otros estudiosos cubanos del tema central del Congreso: "El Son y la Salsa en la Identidad del Caribe" han presentado ponencias al Comité Organizador, pero su participación no está aún confirmada, comentó Tejada.

 

También han asegurado su presencia los conocidos artistas dominicanos Johnny Pacheco y Cuco Valoy y el colombiano Joel Arroyo, todos los cuales intervendrán en los conciertos incluidos en el programa del Congreso.

 

Dentro de las actividades preparatorias se realizan aquí todos los jueves Peñas Musicales, en las cuales músicos, investigadores, comunicadores, bailadores de son y salsa, comparten conocimientos y vivencias.

 

El MIC, explicó Tejeda, tiene la finalidad de reunir cada dos años a los estudiosos, protagonistas e interesados en la música y el baile caribeños, para intercambiar conocimientos en torno a estos pilares culturales de la región.

 

Al referirse al tema central de este II Congreso, dijo lo convierte en un evento de considerable dimensión internacional, pues tanto el son como la salsa, han logrado altos niveles de reconocimiento mundial.

 

Un total de 64 ponencias serán debatidas por unos 200 participantes del evento, entre los cuales se incluyen estudiosos de Europa y Japón, junto a representantes de los países del Continente Americano y las islas del Caribe.

 

Las sesiones del evento serán en el Centro León de Santiago, uno de los auspiciadores junto con la secretaría de Estado de Cultura y el INEC, entre otras entidades nacionales.

 

Recibe Pablo Milanés la Medalla Haydée Santamaría

 

La luz de Yeyé en el pecho de un trovador

 

Por Kaloian Santos Cabrera. La Habana

 

Pablo Milanés regresó a Casa de las Américas. La vuelta no tuvo como propósito cantar. Fue a recibir la medalla Haydée Santamaría que otorga el Consejo de Estado cubano a petición del Ministerio de Cultura. Y fue de manos de otro entrañable amigo que apareció minutos antes: el Premio Nobel de Literatura Gabriel García Márquez.

 

La ceremonia fue sencilla. Breve. Las emociones se juntaron sin tiempo en la amplitud de la sala Che Guevara. Para el acontecimiento estuvieron familiares y personalidades que en el entorno son amigos de Pablo, como lo fue la propia Haydée, de ambos en común. El aire que medió no resultaba el de la ceremonia oficial, protocolar, donde convergen grandes personalidades de la cultura, sino aliados por la cultura.

 

En las palabras introductorias, el poeta y ensayista Roberto Fernández Retamar, presidente de la institución recordó: "El 20 de octubre pasado se dio a conocer una resolución del Consejo de Estado por el cual se daba la medalla Haydée Santamaría a un pequeño, pero entrañable grupo de trabajadores de nuestra cultura. En aquella ocasión estaba ausente del país, el muy querido y admirado Pablo Milanés". También comentó que con este acto se daba inicio al 40 aniversario del encuentro de la canción protesta donde Pablo fue el único participante de aquel evento. Al exponer el por qué el trovador es merecedor de esta distinción, enfatizó: "Pablo es una maravillosa leyenda viva de nuestra historia, de nuestra cultura." Y concluyó: "se trata de alguien vinculado a lo más profundo y a lo más sagrado de esta Casa de la Américas y es el recuerdo siempre vivo de Haydée." La medalla Haydée Santamaría fue creada en 1989 a propósito del aniversario 30 de Casa de las Américas. Reconoce a "ciudadanos y colectivos que, con una obra útil y una obra intelectual de alta calidad, hayan contribuido al enriquecimiento y defensa de la genuina cultura de nuestra América". Entre las personalidades que han sido condecoradas están, entre otros, el propio García Márquez, Mario Benedetti, Augusto Roa Bastos, Chico Buarque, Oswaldo Guayasamín y el pintor cubano Mariano Rodríguez.

 

En la ocasión del 20 de octubre le fue entregada esta distinción a un pequeño grupo de intelectuales cubanos como bien recordó Retamar. Entre ellos se encontraban Alfredo Guevara, Silvio Rodríguez, Harold Gramatges, Armando Hart y Eusebio Leal. El autor de "Yolanda" no pudo estar en la ceremonia de entonces por encontrarse fuera del país a propósito de la presentación de su disco Como un campo de Maíz. Al recibir la medalla, Pablo dijo que nunca nos alcanzará el tiempo para corresponder a Haydée. "Haydée -dijo- fue como un rayo que iluminó mi vida para siempre, Haydée fue una flor herida como la de Rostgaard para la sensibilidad y la tolerancia, una espina clavada en el mal gusto y en el oportunismo, de quien pretendiera interrumpir lo que estábamos haciendo, no la música, sino la Revolución, y así me persigue y la recuerdo en cada desafío cotidiano y lo constataré más con esta medalla en mi pecho de la que ella, naturalmente, estaría orgullosa".

 

Viaje al centro de Caturla

 

Por Michel Hernández

 

En Remedios germinó la flor de la memoria. Aquí el aire bate cargado de tanta historia que cada hálito lleva impreso la huella de la inmortalidad.

 

La tarde estaba a pleno sol. Sus habitantes y los asistentes al Festival de Música de Cámara A Tempo con Caturla atravesaban el entretejido armónico de callejuelas y plazas para situarse en los bordillos de las esquinas y en el centro del parque, frente a la iglesia.

 

Alejandro García Caturla, un músico de su tiempo y del nuestro.

 

Una banda de niños casi recién salidos a la vida dio el recibimiento musical al tropel de recién llegados. Sus arreglos contemporáneos de piezas clásicas del álbum criollo fueron como un mapa de carretera para encontrar la ruta hacia uno de los fuertes pilares de la cultura cubana y de los grandes compositores de América Latina, de quien en el año último se conmemoró el centenario de su natalicio, Alejandro García Caturla (1906).

 

Jesús Gómez Cairo, director del Museo Nacional de la Música, dio testimonio de la importancia de la obra del legendario artista en la reinauguración de la Casa-Museo que lleva su nombre, ante una audiencia en la que se hallaban Abel Acosta, viceministro de Cultura y familiares del célebre compositor y jurista, asesinado en Remedios el 12 de noviembre de 1940.

 

Quienes atraviesen el umbral de la instalación —gran templo reservorio del pensamiento caturliano— podrán explorar un registro minucioso de su vida por fotos y artículos que son como una cámara de descompresión para entrar en la dimensión de su obra.

 

Metafóricamente hablando, el espíritu de Caturla reverdece el cerebro de la cultura cubana en las jornadas de conciertos y coloquios dedicados a su memoria.

 

En pocos días hemos vivido igual experiencia en municipios diferentes de la provincia. En Remedios, Santa Clara, Caibarién, Sagua la Grande y Quemado de Güines, la fuerza telúrica del gran artista penetra hasta los poros de las paredes de las casas.

 

Como parte del tributo, el sello Colibrí presentó el fonograma Leyendas, obras inéditas de Caturla, protagonizado por el Dúo Promúsica, que sigue la estela de excelencia generada por discos como Serenata cubana, protagonizado por el pianista Ulises Hernández y el declamador Luis Carbonell; Homo ludens, de Leo Brouwer, y la serie integral de los conciertos para piano y orquesta del brasileño Heitor Villa-Lobos.

 

Mientras, frente al parque Vidal de Santa Clara, en el Museo de Artes Decorativas, escuchamos los conciertos del Trío Lennon y la vibrafonista Tamara Castañeda y su grupo.

 

El paisaje en las periferias de esta capital provincial borra cualquier síntoma de cansancio. En un instante los campanazos de la iglesia del Carmen parecieron exhortar a los transeúntes a sumarse a las actividades de recordación. Tenían ese ímpetu que las hace repiquetear cuando celebran los grandes acontecimientos. Ahora los carrillones doblaron por Alejandro García Caturla.

 

Villa Clara es un edén de la cultura. Quizás porque aquí se trenzan las mejores corrientes que parten de Oriente y Occidente y se esparcen definitivamente en sus vericuetos. También es una ciudad de mochilas Santa Clara. Centenares de jóvenes de varias partes del país llegan en tiempos de festivales de trova y rock organizados por la Asociación Hermanos Saíz del territorio, encabezada por Ernesto Cabanes.

 

En el coloquio, en la Biblioteca José Martí con Ana Delia Monteagudo al frente, los musicólogos y juristas pusieron especial énfasis en destacar la creación del músico y su labor como abogado, de modo que se conozca su acervo cultural y espiritual.

 

En dicho contexto se anunció el primer Concurso Nacional de Composición Musical bautizado con su nombre, momento culminante en unas jornadas selladas con un concierto de la Schola Cantorum Coralina, y que tuvieron de principio, el viaje a la Plaza Monumento Comandante Ernesto Che Guevara donde en su sagrada atmósfera se siente el eco de millones de pasos dados por todos aquellos caídos buscando el ideal por donde saldrá el Sol.

 

Tomado de Granma (versión digital), 12.03.2007,

www.granma.cubaweb.cu/2007/03/12/cultura/artic02.html

 

Festejará en grande Cuerda viva su quinto aniversario

 

Por Teresita Jorge

 

Ciudad Habana, 11 mar (AIN).- Cuerda Viva, el popular espacio de música alternativa en la televisión, festejará en grande su quinto aniversario, con la celebración de su III Festival, que incluye un encuentro teórico, conciertos y descargas de trovadores.

 

Ana María Rabassa, directora del programa, en conferencia de prensa, anunció que para el 12 próximo se efectuará un coloquio sobre música alternativa y los días 14, 15 y 16 conciertos de música flamenca, de fusión y jazz y de trovadores, respectivamente, en el cine Riviera.

 

En la noche del 17 de marzo en la tribuna Antimperialista actuarán conjuntos musicales de diversos formatos y raperos. El 24 de este mes quedará montada una exposición de carteles en el lobby del Teatro Nacional.

 

Precisamente en esa instalación cultural, el 25 de marzo tendrá lugar la gala de premiaciones por categoría de esta tercera edición, con la cual se evocarán los cinco años de vida de Cuerda viva.

 

En la categoría Trova, que debuta este año, optan por el premio Tony Ávila, Silvio Alejandro, Ray Fernández y Alejandro González.

 

Un notable avance ha logrado el programa televisual Cuerda Viva, con guión de Cary Rojas y dirección de Ana María Rabassa, en su propósito de dar a conocer y difundir a grupos musicales y artistas de diferentes géneros.

 

Desde el Segundo Festival de Cuerda Viva, en el 2006, ha sido ampliada la difusión de este proyecto de la pequeña pantalla a otros espacios como el Salón Rosado de La Tropical, el Centro Cultural Fresa y Chocolate y el Teatro Nacional.

 

Por otra parte, las nominaciones de bandas, en las categorías de Música Alternativa, Rap-Hip Hop, Rock Ligero New Metal o Alternativo, Rock metal y Agrupación novel, constituyen un buen paso para conocer y disfrutar música de un variado universo sonoro rítmico e interpretativo.

 

Entregan a Omara Portuondo distinción Compay Segundo

 

México, 12 mar (PL).- La reconocida intérprete Omara Portuondo recibió la distinción Centenario Compay Segundo en San Miguel de Allende, en medio de la IV Jornada de la Cultura Cubana, que continuó hoy en ese municipio del Estado de Guanajuato.

 

El histórico teatro Ángela Peralta de aquella localidad llenó todas sus localidades con invitaciones gratuitas para presenciar la gala, en lo que se consideró como el reencuentro entre la diva del Buena Vista Social Club y su amigo ausente Francisco Repilado.

 

El programa artístico transcurrió lleno de emociones: mientras en la pantalla del escenario se proyectó una breve semblanza de la dama de la música cubana, Omara recibía la distinción en recordación al fallecido autor de Chan Chan.

 

La presea en bronce, conferida por primera, vez fue creada por el escultor mexicano Benjamín Rodríguez Avendaño. Fue realizada bajo una idea original del periodista Adolfo Rubio, director artístico de la actual semana de la cultura cubana.

 

Los organizadores de la jornada comentaron a Prensa Latina que la diva del Buena Vista Social Club no obsequiaría su canto, pues sólo visitaría San Miguel de Allende en calidad de huésped distinguida.

 

Sin embargo, al llegar al centro de las tablas y recibir la ovación cerrada del público asistente, Omara tomó el micrófono y cantó a capela “Veinte años”, de María Teresa Vera, como un gesto de agradecimiento por la acogida que se le dispensó.

 

Su melodiosa y sensible interpretación arrancó vivas y ovaciones de los asistentes, puestos de pie. En medio de ese ambiente, un lugareño subió al escenario y le obsequió a Omara una bandera cubana.

 

La directora de la Jornada de Cultura Cubana de la localidad, Guadalupe Meza, dio lectura al reconocimiento, mediante el cual el presidente de la alcaldía municipal, Jesús Correa, confirió la distinción a la cantante cubana.

 

El distintivo le fue entregado a la visitante de manos de Jesús Flores Escalante, director de la legendaria estación de radial XEB, llamada la B Grande de México, perteneciente al Instituto Mexicano de la Radio (IMER).

 

Tras ese momento, en lo alto del escenario, semejando el cielo, se proyectó una imagen de Compay Segundo, como testigo de la celebración de San Miguel de Allende por el centenario de su natalicio.

 

El programa comenzó con la proyección del vídeo documental Compay Segundo, el Quijote Tropical, de Malanga Films, dirigido por Ilena Rodríguez.

 

La semana cultural de San Miguel Allende, que se celebra desde el año 2000 y que continuará hasta el próximo domingo 18, cuenta esta vez con la presentación de libros, artesanías, videos y distintas ofertas de la música cubana.

 

Gonzalo Rubalcaba

 

“Con el instrumento uno tiene una relación confidencial”

 

Tocó con Dizzy Gillespie y con Charlie Haden. Acaba de grabar un homenaje a Bola de Nieve junto al cantante Francisco Céspedes. Adora a los compositores clásicos de su país, a Irakere y a los Van Van. Aquí actuará solo, en el cierre del Festival de Jazz del Ateneo.

 

“Han sucedido cosas que nos aislaron y eso no es bueno para la cultura”, dice Rubalcaba acerca de la relación entre Cuba y los EE.UU.

 

Por Diego Fischerman

 

Dice que nunca se ha visto a sí mismo como un músico de jazz. Y dice, también, que es lógico que se lo identifique como tal. “Es que se me ha visto tocar con Dizzy Gillespie, o con Charlie Haden. Y muchos de mis discos han sido publicados por Blue Note, que es un sello de jazz, así que si le preguntan a alguien del público quién es Gonzalo Rubalcaba lo más probable es que diga que es un pianista de jazz. Tal vez agregue ‘cubano’ y está bien, porque no es una cuestión de nacionalidad, solamente. En mi caso, eso define algo de lo musical. Pero es que no soy sólo un músico de jazz. Tengo muchos otros intereses. Y mi formación, por otra parte, es totalmente académica.” Quien habla es, por supuesto, Gonzalo Rubalcaba. Alguien a quien el contrabajista Charlie Haden saludó como la gran aparición inesperada en el universo del jazz, que en sus comienzos tocó con él y con el baterista Paul Motian y, también, alguien que compuso piezas de concierto para piano y que acaba de publicar en el sello Warner Con el permiso de Bola, un disco de homenaje a Bola de Nieve junto al cantante Francisco Céspedes.

 

Nacido en La Habana en 1963 y actualmente radicado en Florida, Rubalcaba, que cerrará la segunda edición del Festival de Jazz ND/Ateneo, es sumamente mesurado cuando se trata de hablar de su patria. Por un lado, no deja de decir, cada vez que puede, que la escuela musical cubana es una de las mejores del mundo. Por otro, señala, como al pasar, que “todos sabemos que han sucedido cosas que nos aislaron mucho y eso no es bueno para la cultura”. Su último disco editado por Blue Note se llama, sintéticamente, Solo. Y también aquí actuará solo. “Se llega a querer estar solo en un escenario por varias razones”, explica a Página/12 en una conversación telefónica. “En primer lugar hay algo que tiene que ver con rescatar algo que para uno es natural. Se estudia, se compone, se toca, la mayoría del tiempo, a solas. Con el propio instrumento se llega a tener una relación íntima, confidencial, de diálogo. Con el piano y con su música, con la forma en que uno quiere que suene. El instrumento nunca deja de ser un vehículo de lo que uno va sintiendo y de las ideas que uno va necesitando expresar. Tocar a solas es una manera de explorarse, de poner en escena la evolución estética, el crecimiento de la propia música. Y es, desde ya, una meta. Cuando se toca en grupo no hay tanta carga; la responsabilidad está compartida.”

 

Del jazz al bolero, y de allí a la música académica. O de su amor por Bola de Nieve a su admiración por Caturla o Roldán, dos de los grandes compositores cubanos. “Cada género, cada tema, incluso, tiene su esencia. Y nunca deben tocarse de la misma manera piezas que provienen de distintos mundos culturales. A mí me atrae saber acerca de los condicionamientos históricos, de las influencias recibidas por el compositor, del momento emocional en el que surgió esa obra. Saber al menos un poquito acerca de la música me permite vislumbrar en qué dirección debo ir con esa música.” Esa versatilidad, según el pianista, tiene que ver con sus orígenes musicales, con su familia. Pero, también, con la propia Cuba. Con la asunción de la hibridez y el mestizaje como motores de la cultura. Con ese “ángel con maracas” del que hablaba Alejo Carpentier –musicólogo, además de escritor– y que, según él, mostraba cómo lo africano y lo español resultaban allí inseparables desde un principio. El interés por Bola de Nieve, en todo caso, tiene que ver con eso. “Es parte de la historia de la música cubana. Y más, latinoamericana”, dice Rubalcaba. “Bola encierra muchas cosas. Hablar de él como cantante sería limitarlo. Pintarlo como pianista, lo mismo. El desarrolló distintas facetas, incluyendo un formidable manejo de la escena, que se adentraban en distintos estilos y estéticas. Era un ilusionista. Estaba lleno de fantasía. Y, al mismo tiempo, argumentaba muy seriamente cada pieza.”

 

Rubalcaba opina que la huella dejada por Bola de Nieve en cada una de las canciones que interpretó es tan fuerte que se hace imposible imaginarlas de otra manera que como él las hizo. Y, sin embargo, grabó un homenaje. “Es un desafío interesantísimo. Porque no tiene sentido hacerlo si no se va respetar esa huella dejada por él y, obviamente, tampoco tiene sentido hacerlo si se va a repetir lo que él ya hizo. Diría que no se trata de repetirlo sino de mencionarlo. De evocarlo desde una óptica propia. Hay que partir de un conocimiento preciso de su música para poder, después, decidir qué partes, en el estilo, en el género, deben ser conservadas y cuáles pueden ser transformadas y desarrolladas. Es un poco como una relación de pareja. Cuando se conoce mucho al otro, uno puede empezar a separarse un poco.” Otro de los elementos fundamentales en la estética de Rubalcaba es, por supuesto, la historia del jazz en Cuba. Una historia que no tuvo que ver sólo con la llegada de grandes artistas del género en la época en que La Habana era un gigantesco casino estadounidense sino, también, con la influencia que el jazz recibió de la isla. “Todavía hay mucho por descubrirse de esa historia”, afirma el pianista. “Creo que las influencias mutuas son anteriores a lo que se cree. En la pianística cubana, en ciertas maneras de ‘dibujar’ la ‘mano quieta’, en el despliegue de la armonía con la mano izquierda, en algunos patrones rítmicos. Los acompañamientos se manipulaban de manera idéntica. Desde entonces, el tráfico ha sido intenso. Además se compartían experiencias: Stravinsky en La Habana; el interés de Aaron Copland por nuestra música.” En ese tráfico, Rubalcaba reconoce, también, un hito que tuvo que ver, según él, tanto con demostrar en Cuba que se podía hacer música en un nivel internacional como con mostrar en Estados Unidos que, en el mundo del jazz, se podía competir de igual a igual e, incluso, a veces, ganar por varios cuerpos. “Irakere se convirtió en un fenómeno de escape y en una tentativa”, dice refiriéndose a aquel grupo conducido por Chucho Valdez en el que tocaban Paquito D’Rivera y Arturo Sandoval. “Y hubo otro grupo fundamental para nosotros, aunque más ligado a la fusión popular que al jazz, los Van Van. Ellos nos ayudaron a reafirmarnos como cubanos y, al mismo tiempo, a saber que podíamos ser parte del mundo.”

 

Tomado de Página/12 (versión digital), 12.03.2007,

www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/espectaculos/3-5651-2007-03-13.html

 

Falleció Alfredo Martínez Hernández. Cantante y Compositor

 

Por Roberto Bello

 

El cantante y compositor Alfredito Martínez (Matanzas, 15 de diciembre de 1935), falleció el pasado sábado 10 en La Habana tras dos años de enfermedad. Sus funerales se realizaron en la tarde de ayer domingo 11, en el Cementerio de Colón.

 

 Comenzó su vida artística como compositor en 1959 y como cantante se profesionaliza en 1969 sin dejar de componer muchas de las obras que interpretó este carismático artista u otras importantes figuras de la canción.

 

En sus primeros años alterna desempeñándose como Representante de Información de programas musicales con el exterior, Especialista de Relaciones Internacionales de la TV, Periodista de Radio Habana Cuba. Se gradúa como Licenciado en Arte, sin abandonar su carrera artística como cantante y compositor.

 

Sus obras “Tonada número dos” y “Para ser feliz” fueron premiadas en el Festival del Creador Musical en los años 1969 y 1990. En su quehacer autoral se encuentran obras para niños difundidas en la radio la TV y documentales para el cine infantil.

 

Alfredo Martínez se presentó en los mas importantes escenarios del país, así como en los principales programas de la TV. Sus obras han sido difundidas en la Radio Nacional e Internacional lo que ha permitido que sus composiciones se interpreten por artistas extranjeros, títulos como “Acaba ya” y “Te espero” fueron grabadas por la Orquesta La Luz de Japón y Yo ya te quiero grabada por Johnny Rivera.

 

El público del exterior también pudo disfrutar de esta voz de la canción y el bolero cuando en 1971 realizó su primera gira internacional a Europa con el Espectáculo Ritmo de Cuba, continuando sus viajes al exterior en 1985 a Venezuela y en 1991 a España donde realizó presentaciones en el Primer Canal programa de la TV Española.

 

Desde 1994 es invitado a los Festivales Boleros de Oro que organiza la UNEAC cada año. Por un tiempo tuvo la oportunidad de conducir junto a Soledad Delgado el programa televisivo Entre Boleros y Canciones. Al morir formaba parte del elenco del catálogo del Salón Boleros del Centro Turístico Dos Gardenias de la capital.

 

Obtuvo la Distinción Adolfo Guzmán, Distinción Gitana Tropical entregada por la Dirección Provincial de Cultura, Medalla por los 25 años en el sector entregada por el Sindicato Nacional, Diploma Nicolás Guillen entregado por la UNEAC, entre otros premios y condecoraciones. Logró varios premios como compositor en los Festivales del Creador Musical y OTI 1991, en 1995 quedó finalista del evento.

 

Premia a Pablo Milanés Unión de Escritores y Artistas

 

LA HABANA, 13 mar (EFE).- El cantautor cubano Pablo Milanés recibió hoy el premio anual de la Asociación de Música de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (Uneac), informó la televisión estatal.

 

Milanés dijo sentirse emocionado por el homenaje en el que lo acompañaron amigos y conocidos artistas e intelectuales de la isla.

 

Este es el segundo homenaje que recibe Pablo Milanés en los últimos días, después de que el pasado viernes pasado el Nobel colombiano Gabriel García Márquez le impuso la medalla "Haydeé Santamaría" en la institución cultural "Casa de las Américas", en La Habana.

 

Pablo Milanés Arias nació en la ciudad oriental cubana de Bayamo, en 1943, y considerado como una de las más importantes voces y autores de la isla.

 

Milanés es uno de los fundadores del Movimiento de la Nueva Trova cubana, que ha tenido una gran repercusión en el panorama musical local e internacional.

 

Perteneció en 1968 al centro de la Canción Protesta de la Casa de las Américas e integró, desde su fundación y hasta sus últimas presentaciones, el Grupo de Experimentación Sonora del Instituto Cubano de Arte e Industria Cinematográfica (ICAIC), que reunió a un grupo de músicos liderados por el guitarrista Leo Brouwer.

 

Milanés recibió el Premio Nacional de Música en 2005, y las distinciones culturales "Félix Varela" (1984) y "Alejo Carpentier" (1982).

 

En 2006 obtuvo dos premios Grammy Latinos, uno al Mejor Cantautor por el disco Como un campo de maíz y otro en la categoría de Mejor Álbum Tropical Tradicional, por AM/PM, líneas paralelas, grabado junto al cantante puertorriqueño Andy Montañez.

 

Gutiérrez Aragón apadrina la nueva serie documental de TVE 'De dónde son los cantares'

 

-La cadena pública será el marco de este viaje musical de ida y vuelta entre Cuba y España.

 

Madrid, 13 mar. (COLPISA, Ch. L. Monjas).-

 

Manolo Gutiérrez Aragón es un enamorado de Cuba, el país de su padre y en cuya capital, La Habana, además de ambientar una de sus últimas películas, Una Rosa de Francia, se desarrolla parte de la serie documental que emitirá TVE, De dónde son los cantantes. El cineasta cántabro, que no se ha prodigado mucho en televisión -en 1991 dirigió la célebre miniserie El Quijote, con Fernando Rey y Alfredo Landa- es el motor de esta serie documental que, bajo el formato de siete capítulos, recreará el viaje musical de ida y vuelta entre Cuba y España.

 

Dice Gutiérrez Aragón que la música es "la corriente subterránea" que mantiene la inagotable y fascinante pasión entre Cuba y España. "La música es un punto de contacto y comunicación, de unión y entendimiento, y ayuda a contar la Historia. Vamos a contar con diversas voces y diferentes timbres, estéticas, ritmos y colores, sin importarnos la época, para hablar de los artistas y cineastas que han sudado la fiebre cubana, y de cubanos que han tenido una fuerte presencia en nuestro país", apunta el impulsor y director de uno, el más extenso, de los siete capítulos de los que consta esta producción.

 

Realizadores cubanos y españoles firman las distintas emisiones de De dónde son los cantantes –ya se han grabado dos, los dedicados al jazz y el feeling cubano, firmados por Pavel Giraud y Rebeca Chaves, respectivamente—, trabajo que se localiza en dos escenarios gastronómicos, una fonda cubana en Madrid en la que se cocina los mejores platos "a la cubana", y un paladar en La Habana que prepara gazpacho "a la cubana" y donde no faltan los garbanzos y el jamón. Así, además de hablar de recetas de cocina y de versiones cubanas de platos nacionales, los músicos invitados cantan, recuerdan y polemizan sobre si la versión buena de “Dos gardenias” es la de Machín o la de Elena Burke.

 

En este viaje de encuentros "y también desencuentros" –apunta Gutiérrez Aragón— y de influencia recíproca, colaboran numerosos artistas, cuyos testimonios se arropan con material audiovisual del Instituto Cubano de Arte e Industria Cinematográficos (ICAIC), nuevas grabaciones, entrevistas, archivo de TVE, fotos y secuencias de películas y documentales.

 

Machín, Lola Flores y Auserón

 

De dónde son los cantantes incluirá fotos de Machín, hijo de gallego y cubana cuyos 'Angelitos negros' cantaba Sabina en Londres cuando se emborracha con unos cuantos exiliados; imágenes de Fidel Castro y un grupo de guerrilleros en Sierra Maestra compartiendo comida, pero el centro de atención es un grupo de músicos campesinos tocando y bailando; y las declaraciones de Alejo Carpentier sobre 'La Guantanamera', famoso tema que para el escritor viene de un romance español.

 

Carlos Puebla cantando en 'La bodeguita de Enmedio'; Benny Moré y su banda tocando en la Plaza de la Revolución en 1960; Kelvis Ochoa hablando de la nostalgia, de lo que significa vivir una nueva realidad: el músico vive en España y viaja a Cuba de vez en cuando; la actriz Daisy Granados rememorando a Marta Rosa, que en el filme Las profecías de Amanda afirma estar poseída por el espíritu de Lola Flores y por eso se dice que es 'la Faraona cubana; Lolita y Rosario Flores actuando en el Teatro Kark Marx de La Habana; y orquestas y solistas nacionales que ocupan un espacio en el imaginario popular cubano -desde Los Chavales de España a Carmen Amaya-, son también nombres de la serie, que estará lista para su emisión a finales de 2008.

 

Por los dos restaurantes, que van saliendo alternativamente en montaje paralelo, también pasan Pedro Guerra, Silvio Rodriguez, Pablo Milanés, Caco Senante, Aute, Lucrecia, Benito Zambrano –filmó la película Havana Blues'—, Serrat, Sabina, Martirio, Chano Domínguez, Jorge Perugorría, el tenor Enrique Viana, Santiago Auserón, el roquero David Blanco y algunos de los protagonistas del famoso documental de Wim Wenders, 'Buena Vista Club Social', entre otros cronistas de la relación entre Cuba y España.

 

"La presencia de músicos cubanos en nuestro país no se reduce sólo a Machín, los soneros santiagueros cautivaron a los españoles mucho antes del fenómeno de Buena Vista...", puntualiza Gutiérrez Aragón, que hace suyas las palabras de García Lorca "si me pierdo, que me busquen en Andalucía o en Cuba".

 

Tomado de colpisa.com,

www.colpisa.com/motor/motor.php?seccion=48&id_noticia=198923&fecha_tema

 

El relevo de la Trova Cubana

 

Karel García nació en Cuba hace 35 años

 

Mañana estrena en Luz de Gas un disco producido por Silvio Rodríguez

 

Por Nuria Martorell

 

Karel García estrena mañana, coincidiendo con la salida de su primer disco en solitario, las canciones de Hambre de quimeras. Unas letras "de poética cultivada", dice, y musicalmente abiertas a tantas influencias como su isla natal: "Hay guajira, son, balada pop, canción a guitarra pelá..."

 

 

La primera pieza que compuso, recuerda, se titulaba “Todavía no”. Tenía 19 años. Y "una clara vocación", si bien todavía no le fue posible dedicarse de pleno a ella. Ni en Cuba ni en Barcelona, donde vino hace ocho años cuando Columna Música le publicó Souvenires de futuro, "un disco a medias con Carlos Lage.

 

Ahora vivo aquí --explica-- y hecho de todo, repartir propaganda, de segurata en el Salón del Auto- móvil y en Pasarela Gaudí, montar escenarios y trabajar en una fábrica en Parets del Vallés donde perdí la falange del dedo pulgar de la mano derecha".

 

¿Y cómo toca la guitarra? "Un amigo me hizo una prótesis de teflón, limada en la punta como si fuera una uña".

 

En su nueva aventura artística, García ha conseguido que le arropen veteranos como Vicente Feliú --con quien canta “Mi otro hemisferio”--, el pianista clásico Frank Fernández --"que colabora en “Solitario Mayor” y “Mala Suerte”-- y su admirado Rodríguez: "En el panorama de la canción en castellano, con sus 28 letras, 6 cuerdas y 7 notas musicales, los más grandes son Serrat, Sabina y él, quien además tiene el mérito de haber hablado de todos los temas de la vida", subraya.

 

Precisamente con Silvio canta a dúo una de sus mejores canciones: “Al mar” de 1994. "Está dedicada a los balseros y ese mar, como digo en la letra, donde descansan en paz los sueños limpios, la decadencia de los que admiramos ayer".

 

El cantautor vive en la lejanía "y en la proximidad" todo lo que acontece en Cuba. "Estoy siempre conectado. Y no entiendo el revuelo que en el extranjero provoca la salud de Fidel. Todos sabemos que no es eterno, y la edad y carga política que acarrea. Políticamente no se ha movido nada, porque poco se tiene que mover. Cuba es un país pobre, asfixiado económicamente y cansado de tanta injerencia, y una potencia cultural que alfabetiza otras tierras. ¿Sabe que hay 30.000 médicos cubanos en Latinoamérica?".

 

Tomado de El Periódico de Catalunya (versión digital), 14.03.2007,

www.elperiodico.com/default.asp?idpublicacio_PK=46&idioma=CAS&idnoticia_PK=388021&
idseccio_PK=1026

 

Abogado chileno representará a Silvio Rodríguez en querella

 

La Habana, 15 mar (PL).- El cantautor cubano Silvio Rodríguez informó hoy que el abogado Eduardo Contreras, de Chile, será su defensor en una demanda que presentarán en su contra en esa nación.

 

"Por supuesto que ahora tengo asesoría legal (.) Mi abogado es Eduardo Contreras, quien asesoró a mi amiga Gladys Marín en la primera querella contra (Augusto) Pinochet, en 1989", adelantó el poeta y compositor en declaraciones a Prensa Latina.

 

"Esta necesidad al principio me resultó desconcertante, porque -precisó- en mis 60 años es la primera vez que pretenden procesarme por algo".

 

Silvio decidió cancelar un concierto previsto para el pasado 8 de marzo en la localidad chilena de Talca, 255 kilómetros al sur de Santiago de Chile.

 

La causa de esa determinación fue la protesta por el alto precio de las entradas, que oscilo de 40 mil a 60 mil pesos chilenos (entre 80 y 110 dólares), lo cual provocó un debate sobre el acceso de los pobres a la cultura.

 

Los abogados Rodrigo González y Eduardo del Campo presentaron una querella judicial ante la Corte de Apelaciones de Talca en representación de la gente que había adquirido boletos.

 

El jurista chileno Eduardo Contreras es miembro del Comité Central del Partido Comunista de Chile y especialista en Derechos Humanos.

 

"Me está brindando toda su ayuda solidaria", dijo el autor de Ojalá, Pequeña serenata diurna y otras emblemáticas canciones.

 

"Cuando en la prensa salió la primera protesta por el precio de las entradas de Talca, hubo quien dijo que no nos preocupáramos, que en ese lugar ya habían denunciado lo mismo con otro artista y que al final no había pasado nada", explicó.

 

"Aquello -agregó-, lejos de consolarme, me llevó a comparar los precios de Talca con los de los conciertos ya realizados.

 

"Así supe -dijo- que las entradas más caras de Talca eran parecidas a las anteriores y que las supuestamente baratas eran a 80 dólares. Esto último convertía el concierto en un acto discriminatorio, prohibitivo.

 

"Tomar la decisión de no hacer el concierto fue muy difícil, pero opté por apoyar la iniciativa de aquellos desconocidos que protestaban, supuestamente desde su condición de humildes", subrayó el reconocido intelectual.

 

"Después de suspendido el concierto -añadió-, las declaraciones de la persona que inició la protesta me dejaron sin habla. Todavía no me puedo explicar que dijera que no tenía nada que ver con mi decisión de suspender el acto".

 

Con un éxito total en todas sus actuaciones junto al grupo Trovarroco, el cantante cubano se disponía a cerrar su décima estancia en Chile con el espectáculo en la localidad citada.

 

Según voceros del teatro, pese a los altos precios, se vendieron las mil 30 butacas.

 

"La última gira que hice por España la comencé con un concierto gratuito en una plaza de Pontevedra, una de las regiones más afectadas por los incendios forestales", recordó Silvio, quien recientemente cumplió 60 años de edad.

 

"Siempre que voy a México -apuntó-, la Alcaldía me invita a cantar en alguna plaza".

 

"El 30 de abril, en un estadio -anunció-, haré un concierto también completamente gratis en República Dominicana, esperando el 1 de Mayo, para los trabajadores".

 

"Nadie me paga esos conciertos y si alguien quisiera pagármelos no los cobraría. Si soy así no es porque tenga vocación de santo. Es porque pensar sólo en el beneficio material me parece una estupidez", advirtió.

 

La primera presentación de Silvio Rodríguez en Chile fue en septiembre de 1972, durante el gobierno del presidente Salvador Allende, cuando cantó gratuitamente en varios escenarios.

 

En esta ocasión, poco después de su arribo, fue recibido por la presidenta Michelle Bachelet en el Palacio de La Moneda.

 

"Fui franco con Michelle Bachelet porque sé que le interesa su pueblo y porque la aprecio", comentó, al revelar detalles sobre lo tratado en el encuentro.

 

"Con mucho respeto -recordó- le sugerí que estudiara, con su ministra de Cultura (Paulina Urrutia), alguna fórmula para que los músicos que llegamos a Chile podamos hacer al menos un concierto popular.

 

"No creo -opinó- que el gobierno sólo pueda llevar esto a la práctica, pero al gobierno si le correspondería flexibilizar alguna ley para posibilitar una cultura de cara al pueblo.

 

"No excluyo que una fundación o alguna organización no gubernamental coopere. Tampoco creo haber inventado nada. Cuando comenté este tema con amigos se veía que es una preocupación muy viva entre chilenos", declaró.

 

Silvio informó finalmente que la productora Multimúsica, "ya recibió la indemnización que nos reclamó por la suspensión del concierto".

 

A partir de 1973, tras instalarse la dictadura de Pinochet, a Silvio le fue prohibido presentarse en la nación austral, lo cual generó un aumento de su popularidad.

 

Dirigentes de organizaciones políticas, sociales y de defensa de los derechos humanos de Chile saludaron la decisión del laborioso intérprete y creador cubano de cancelar su actuación en Talca.

 

"Silvio nos dio a los chilenos un ejemplo de ética y humildad al decidir no presentarse", señaló Manuel Jacques, presidente de la Izquierda Cristiana chilena.

 

Patricia Silva, presidenta de la Agrupación de Familiares de Ejecutados Políticos, rechazó la querella contra el trovador y afirmó: "El mundo de los derechos humanos está y siempre estará con Silvio Rodríguez y con lo que él representa".

 

Grateli celebra sus 40 años con la zarzuela `La rosa del azafrán'

 

Por Arturo Arias-Polo

 

La sociedad Pro Arte Grateli está cumpliendo 40 años de creada con el reestreno de La rosa de azafrán, con la soprano puertorriqueña Enid González y el tenor cubano Nelson Martínez en los papeles protagónicos.

 

Esta zarzuela española fue llevada a la escena de Miami hace dos décadas por la compañía. En aquella ocasión contó con la soprano cubana Emelina López, el barítono español Luis Valdivieso y la recordada pareja de artistas ibéricos formada por Manolo Codeso y Milagros Ponti.

 

Se trata de una de las obras más populares del maestro Jacinto Guerrero (1895-1951), que recibió el primer aplauso del público en el Teatro Calderón de Madrid en 1930.

 

La dirección musical corre por el maestro Alfredo Munar y el montaje es de Miguel De Grandy, hijo, que ha venido de España expresamente para festejar el aniversario de Grateli y sus 65 años de vida artística.

 

''Estoy impresionado con las voces de los cantantes'', afirma De Grandy, mientras repasa uno de los pasajes del libreto original de Federico Guerrero y Guillermo Fernández- Shaw.

 

``Enid es muy guapa y tiene una voz preciosa para el papel de Sagrario. Nelson es un barítono de primera que conoce muy bien el personaje de Juan Pedro porque lo interpretó cuando pertenecía a la ópera de Cuba''.

 

De Grandy ha pasado la mayor parte de su vida en los escenarios. Hijo de Miguel De Grandy (1910-1988), una de las figuras más importantes del teatro lírico cubano y de la actriz Julita Muñoz, debutó en la escena a los siete años junto a la célebre actriz mexicana Virginia Fábregas en La señorita está loca.

 

``Como mi madre era amiga de la Fábregas, no puso reparos en que yo actuara. Desde entonces he ido pasando por varias etapas según voy cumpliendo años y adquiriendo experiencia. Niño prodigio, galán, actor cómico y director''.

 

Y como el apellido está destinado a perpetuarse en la escena a través de las generaciones, en esta versión de La rosa del azafrán, el propio Miguel encarnará al simpático Carracuca, su hijo Adolfo será Moniquito, su nieta Verónica Cancio debutará en el papel de Catalina y su esposa, Concha del Val, fungirá como Custodia, el ama de llaves.

 

``En esta zarzuela se combinan melodías tan pegajosas como “La canción del sembrador” y “La canción de las espigadoras”, con momentos cómicos y dramáticos. No es casual que el maestro Guerrero sea el mismo autor de piezas tan populares como “Los Gavilanes” y “El huésped del sevillano”''.

 

La trama corresponde a los esquemas sencillos del llamado género chico. La habilidad del ama de llaves hace posible el triunfo del amor entre un sembrador y una mujer de alcurnia, a pesar de muchos impedimentos. La coreografía de Pepe Bronce, el vestuario de Antonio y la escenografía de Demetrio, añaden colorido a esta puesta en dos actos enmarcada en una hacienda de La Mancha.

 

''Grateli siempre se ha empeñado en hacer espectáculos de calidad'', dice Pili de la Rosa, cofundadora de la sociedad, conjuntamente con la diva de Cuba Marta Pérez, De Grandy y Demetrio Menéndez.

 

``En el caso de La rosa del azafrán, el público disfrutará de un montaje muy complejo con una gran orquesta, coro, ballet y niños en la escena; pero el trabajo ha valido la pena porque es una zarzuela preciosa''.

 

La compañía también prepara otros eventos para festejar sus cuatro décadas de existencia. Al esfuerzo de sus fundadores, el aporte de sus 400 asociados y la ayuda del condado, se han sumado, en calidad de productoras, la actriz Ana Margo y María Pérez Rudsillen, sobrina de Marta Pérez.

 

''En mayo presentaremos un concierto de zarzuelas cubanas y españolas; para julio, mes en que cumpliremos 40 años, tenemos una sorpresa'', concluye De la Rosa.

 

Vale el reconocimiento a Grateli, una cruzada cultural que conserva el mismo entusiasmo de cuando presentó La verbena de la Paloma, el título que en 1987 inició las sucesivas temporadas líricas hasta el día de hoy en Miami, una ciudad donde la mayoría de los grupos teatrales que surgen no alcanzan a celebrar su fiesta de quince.

 

Tomado de El Nuevo Herald (versión digital), 15.03.2007,

www.elnuevoherald.com/140/story/16734.html

 

Frank Delgado

 

A guitarra más o menos limpia

 

Por Joaquín Borges-Triana

 

Las realidades impuestas por la tecnología han generado que hoy los músicos no tengan que esperar porque alguien venga a propiciarles la grabación de un disco, así como su posterior distribución y comercialización. En semejante modo de hacer, entre nosotros ya existen iconos que funcionan a manera de modelos para quienes optan por este estilo de trabajo. Entre esos que son ejemplo está Frank Delgado, quien goza de un alto grado de popularidad entre los “trovadictos” y al que no le ha hecho falta que ninguna de las discográficas cubanas se dignase a grabarle ni tan siquiera un único CD, pues él se las ha arreglado para autoproducirse hasta la fecha al menos siete álbumes y un DVD que presentará en la noche del próximo lunes 19 en un concierto en el teatro Mella.

 

Se te ve poco últimamente.

 

Bueno, en los medios nunca, pero he estado bastante atareado, desde el año pasado estamos haciendo giras por el interior, con Ariel Marrero en la percusión, y ya hemos estado en Moa, Holguín, Bayamo, Manzanillo, Las Tunas, Camagüey, Puerto Padre, Ciego de Ávila, Trinidad, Sancti Spíritus, Santa Clara, Cárdenas, Cienfuegos y Pinar del Río. En algunos lugares me ha sorprendido la cantidad de gente que ha ido a verme, los discos han viajado más rápido que yo. También estoy trabajando en dos CDs, a mediano plazo, uno que grabé en vivo el año pasado y que se llamará Canciones de los 80s Volumen 1, y otro en estudio itinerante que se llama por ahora, Ustedes los trovadores no saben na' de la vida. Un título bastante largo, poco comercial y todo un reto para el que diseñe la carátula. Pero me encanta esto de la tecnología, que sólo llevando las sesiones en un disco duro externo puedes pasar por todos los estudios que te dé la gana, desde el garaje de la casa de Lucio hasta la Hit Factory de New York.

 

¿Sigues con los audiovisuales?

 

Sigo, acabamos de hacer mi primer DVD, bastante guerrillero, hay cinco formatos diferentes de cámaras y sistemas, lugares con buena luz, otros casi sin luz, documentación con camaritas de aficionados pero sin truculencia y sin tratar de ser el que no soy. Tengo un par de documentales a medias, en espera por algunas imágenes de archivo. Acabamos de estrenar en Fomento el documental La vida es como un Teatro, sobre el Festival de Teatro Olga Alonso y tengo algunos guiones de Video Clips, a ver si los puedo realizar, pero sigo siendo trovador sobre todo, o sea, un documentalista musical.

 

¿Qué va a pasar en el Mella?

 

Nada, un recital con un poco más de pretensiones y recursos que los que hago en el interior, pues no es económicamente factible moverse con mucha gente por las provincias, así que aquí voy a poder jugar con otros timbres, sobre todo de Onda Retro, con una batería Amati checa, un equipo de bajo Vermona y un teclado Kawai K 4, todo de finales de los 80s. Y voy a presentar el CD-DVD …pero, qué dice el coro, que son grabaciones hechas entre el 2003 y el 2006 en diferentes lugares de Cuba y de Latinoamérica, con una linda multimedia. El DVD está filmado en dos recitales del 2005, uno en el Amadeo Roldán y el otro en la Casa de las Américas.

 

¿Qué es El Grupo Electrógeno?

 

Aparte de un ramalazo de la memoria, El Grupo Electrógeno es una banda afectiva que se empezó a conformar el año pasado cuando estuve en el Tocororo haciendo un show melancólico que se llamaba Canciones Decadentes para Borrachos Sensibles, un montón de temas que canto en las fiestas de memoriosos como Manduley y tú, y como esas canciones llevaban guitarras eléctricas y órganos Hammond, una cosa llevó a la otra. Ya hemos tocado un par de veces en la Peña de los Kents y en diciembre pasado en los Jardines de la Tropical con David Torrens y William Vivanco.

 

¿Y haces Rock & Roll?

 

Más bien Folk Rock, lo hice toda mi vida, a finales de los 70 cantaba en "inglés" y punteaba con guitarras eléctricas rusas Mushimas, que no podías tocar descalzo pues daban más pases que un refrigerador General Electric. Muchos de los temas recientes, compuestos como bandas sonoras de los cortos de Eduardo del Llano, tienen esa impronta, pero también va haber muchos sones y canciones a guitarra más o menos limpia. Así que nadie te diga que yo soy rockero, porque eso es mentira, yo soy trovador.

 

Camagüey cantó y bailó con David Blanco

 

Por Daicar Saladrigas González

 

El talentoso y popular músico cubano David Blanco se presentó junto a su grupo en la Plaza de la Libertad de la ciudad de Camagüey, como parte de la gira nacional que realiza en saludo al aniversario 45 de la Unión de Jóvenes Comunistas, a celebrarse el próximo 4 de abril.

 

Durante dos horas, la agrupación interpretó temas de sus dos discos Tengo para dar y Despecha´o, además de otros nuevos que aparecerán en una venidera producción y versiones de canciones cubanas, como Muévete, de los Van Van y Yo soy el punto cubano, inmortalizada por Celina González.

 

Ante un público visiblemente motivado, que coreó la mayoría de las interpretaciones, solicitó sus preferidas, y hasta intercambió, a través de los aplausos, sonoridades con el baterista, los músicos de David Blanco derrocharon versatilidad, excelente música y demostraron que a la popularidad le sienta a la medida el buen gusto.

 

Especiales escenas devinieron las actuaciones individuales de la percusionista Yaimi Lay –fabulosa, además, en el baile, la proyección escénica y como segunda voz—, del guitarrista Rodolfo Torrente y del citado baterista Emilio Veitía. Palmas aparte para David, ora en el teclado, ora en la guitarra, ora, en la percusión.

 

Cerca de la una de la madrugada, los termómetros alcanzaron el máximo nivel en una plaza desbordada de adolescentes y adultos, de familias enteras, de una multitud diversa, y muy cubana, tal y como la música por la que apuesta David Blanco y su grupo.

 

La gira nacional, organizada por la Unión de Jóvenes Comunistas y el Instituto Cubano de la Música, se inició el 5 de marzo en la oriental provincia de Guantánamo y concluirá el 12 de abril en la Isla de la Juventud. Este viernes la escala será en Ciego de Ávila.

 

Tomado de la página web de la emisora Radio Cadena Agramonte, 15.03.2007,

www.cadenagramonte.cubaweb.cu/al_dia/marzo_07/150307_03.asp

 

Llega al mercado el 'soundtrack' de `The Lost City'

 

Por Charles Cotayo

 

El esperado CD de la banda sonora de la película The Lost City, de Andy García, llegó finalmente al mercado esta semana en una edición de dos discos que incluye las bellas canciones que se escucharon en la histórica cinta sobre la separación de una familia en Cuba a finales de la década de los años 50.

 

Los discos con los soundtracks de películas se han convertido en un popular nicho en el mercado musical, con secciones en las tiendas dedicadas ha este producto en las que figuran títulos antiguos como Casablanca hasta estrenos recientes como The Departed. Algunos salen rápidamente al mercado. Otros, como The Lost City, han tomado más tiempo.

 

Andy García, el productor del CD que llegó al mercado el martes –y protagonista, director, productor del filme escrito por el recordado cubano Guillermo Cabrera Infante—, nos explicó por qué su nueva creación discográfica se demoró un año en salir.

 

''Fue algo muy difícil de conformar'', asegura García en entrevista telefónica desde Los Angeles. La cantidad de canciones en el disco y el complejo proceso legal para adquirir los derechos de los temas complicó el trabajo. La banda sonora forma parte de este tributo al espíritu de una época que es Lost City. Y es precisamente en la música donde radica el alma de la época.

 

''La cronología de los temas en el disco es igual que en la película, con algunas pequeñas modificaciones'', subraya García. ``Las compilaciones son de los segmentos de mi propia música para el filme, combinados para no tener cinco versiones diferentes. La música refleja la vena narrativa de la película''.

 

Y la sangre que corre por esa vena revive la nostalgia que tantos sienten por la era dorada de la cultura cubana en la que la música de la isla vivía un gran apogeo.

 

Distribuido por Univisión Records, el menú del CD de The Lost City incluye “Mambo”, “A gozá con mi combo”, “Socialclub de Marianao”, interpretados por Israel López ''Cachao''; “Si te contara”, por Rubén González; “Otra cosa”, por Omar Sosa; “Qué bueno baila usted”, por Beny Moré; "Amalia Batista” y “Tenía que ser así”, por Rolando Laserie; “Te picó la abeja”, por el Trío Matamoros; “Veinte años”, por María Teresa Vera; “Si me pudieras querer”, por Bola de Nieve; y “Adiós a Cuba”, por Marco Rizo, entre otras delicias del ayer.

 

''Nos tomamos el tiempo para [renovar] todas las grabaciones originales de Cuba'', apunta García.

 

Si bien García está dispuesto a dedicar tiempo a la promoción de una producción discográfica tan personal como ésta, algo que no va a hacer son predicciones sobre las probabilidades de éxito en el mercado.

 

''No tengo proyecciones de ninguna especie'', dice sin pretensiones. ''He aprendido demasiado bien a no hacer proyecciones'', agrega con un tono jocoso. ``Lo importante para mí es que el disco existe''.

 

El actor, nacido en Cuba pero criado en Miami, enfatiza que igual que la misma película, el CD tendrá su ``propia jornada''.

 

''A veces un producto se pone caliente inmediatamente, y otras veces es un proceso lento pero constante'', asevera. ``Mientras que esté impreso, la gente lo podrá encontrar, especialmente hoy día con la abundancia de sitios en la Internet''.

 

De acuerdo con el productor, el CD estará a la venta por los medios tradicionales de distribución como cualquier otro disco. Añade que se distribuirá internacionalmente.

 

Siempre activo delante y detrás de las cámaras, García acaba de filmar Ocean's Thirteen, el nuevo thriller de Steven Soderbergh, junto a George Clooney, Brad Pitt y Matt Damon, que tendrá su estreno en el Festival de Cine de Cannes este año, y está involucrado en otros proyectos cinematográficos. El CD de The Lost City es el octavo álbum musical que ha producido. García y Cachao han ganado premios Grammy por sus colaboraciones musicales en el pasado. Esta producción es, simplemente, un encanto para los oídos y el corazón.

 

Un detalle interesante del contenido artístico del CD es la incorporación del nombre de Andy García junto con los de figuras legendarias como Ernesto Lecuona, Tito Rodríguez, Ignacio Piñeiro, y hasta Duke Ellington.

 

''The Lost City es el proyecto más importante que he realizado en mi carrera'', observa García. ``Me siento honrado de compartir un disco con personas que siempre han formado parte de mi propia vida..., han sido mis maestros y yo he sido su gran fanático''.

 

Tomado de El Nuevo Herald (versión digital), 15.03.2007,

www.elnuevoherald.com/140/story/16730.html

 

Música clásica cubana en ediciones de lujo

 

Producciones Colibrí, una compañía joven que ha ido alcanzando gran prestigio por su esmerado trabajo de producción, nos presentó recientemente un compendio total (CD de audio, DVD, CD Rom y un libro de partituras), bajo el título Serenata Cubana, basado en la obra pianística de Ignacio Cervantes, uno de los grandes compositores cubanos. El proyecto fue producido por el prestigioso pianista e investigador Ulises Hernández, quien además interpreta, como solista y junto al afamado artista Luis Carbonell, danzas inéditas y Melopeas de dicho compositor.

 

Por su parte, la casa discográfica EGREM, realizó el lanzamiento del álbum Obras para piano de Nicolás Ruiz Espadero, acompañado por un libro sobre el autor y un compendio impreso de sus obras, todo bajo la égida del destacado músico Cecilio Tieles, formador de varias generaciones de pianistas cubanos, quien durante años se ha dedicado a compilar la literatura musical de Espadero.

 

Ambas producciones, presentadas en el Premio Cubadisco de este año, constituyen obras de gran solidez e invaluables fuentes de información sobre la realidad cubana del siglo XIX, época en que se funden los cimientos de nuestra nacionalidad. Su edición no solamente representa un importante logro de la música y la industria fonográfica, sino que serán donados a las Escuelas de Arte y otros centros docentes de todo el país, como parte del Programa de Rescate, Plasmación y Difusión del patrimonio musical cubano, auspiciado por el Instituto Cubano de la Música y liderado por el Museo Nacional de la Música.

 

Felicitamos a todos los artistas y especialistas que han hecho posible estos proyectos y también a nuestras casas discográficas, cada vez más comprometidas con la salvaguarda del acervo patrimonial cubano.

 

Posicionamiento comercial de Bis Music en Internet

 

Bis Music cuenta con un catálogo ascendente a 2 000 temas en Internet, a través de tiendas virtuales especializadas en música latina, portales digitales y en los principales proveedores de contenido digital. Todos los géneros musicales se encuentran disponibles con información asociada y promoción a sus intérpretes y autores. Es importante señalar que este catálogo puede ser revisado desde cualquier lugar del mundo en tiempo real, lo cual constituye un eficaz canal de distribución y promoción de nuestro quehacer musical. Se espera que para el cierre del 2007, Bis Music cuente con 4 000 temas de su catálogo disponibles en las principales plataformas de promoción y comercio de la red de redes. Para el 2008 Bis Music tendrá todo su archivo colocado en esta nueva plataforma comercial. (Fuente: Bis Music)

 

Cortesía de Cubadisco y la Oficina Nacional Fonográfica, 16.03.2006,

www.cubadisco.soycubano.com

 

Otorgan el Escudo de la Ciudad de Santiago de Cuba al cantautor cubano Silvio Rodríguez en Festival Internacional de la Trova

 

Por M.Sc. Miguel A. Gaínza Chacón

 

Santiago de Cuba, marzo 16.- El cantautor cubano Silvio Rodríguez recibió hoy aquí el Escudo de la Ciudad, la más alta distinción que otorga la Asamblea Municipal del Poder Popular (Ayuntamiento).

 

Rodríguez participa como invitado especial del intérprete Eliades Ochoa, en el 45. Festival Internacional de la Trova Pepe Sánchez, inaugurado el pasado 15 de marzo. Ochoa es el presidente del encuentro.

 

En el Salón de la Ciudad, restringido para veladas solemnes, el cantante de La era está pariendo un corazón, recibió el pergamino que acredita el Escudo de la Ciudad, entregado por Luis Enrique Ibáñez, presidente (Alcalde) de la Asamblea Municipal del Poder Popular.

 

Rodríguez agradeció al pueblo santiaguero el gesto de distinguirlo.

 

La actividad, desarrollada a las 19:00 horas de este viernes, sirvió también para entregar al periodista, investigador y musicógrafo, Lino Betancourt, el reconocimiento Visitante Distinguido, en nombre del pueblo de la ciudad de Santiago de Cuba.

 

Los hijos de Francisco Repilado "Compay Segundo" le regalaron a los dos homenajeados, la réplica del sombrero de Compay, y una pintura con la imagen del autor de Chan Cham.

 

Si la demanda la hicieron chilenos consideré justo que me defendiera un chileno

 

El cantautor cubano Silvio Rodríguez minimizó la repercusión de la demanda interpuesta a él en Chile por suspender un concierto, y aseguró que lo representa un abogado chileno pues lo considera justo.

 

"Si la demanda la hicieron chilenos consideré justo que me defendiera un chileno", aseguró el cantante en conferencia de prensa realizada esta tarde en Santiago de Cuba.

 

Rodríguez llegó hoy a esta ciudad suroriental de Cuba, cuna del movimiento musical de la trova, para asistir al 45. Festival Internacional de la Trova Pepe Sánchez, en el que actuará mañana sábado, a las 21:00 horas.

 

Un buen número de periodistas y personalidades de la música se encontraron con Silvio Rodríguez en la Casa de