LOS QUE SOÑAMOS POR LA OREJA

BOLETÍN DE MÚSICA CUBANA ALTERNATIVA

 

Edición no. 31, junio-julio de 2007

 

La presente publicación electrónica se apoya en una antigua y aún vigente tradición periodística: el derecho de cita. Los que soñamos por la oreja apela a colaboraciones originales para este boletín y a todo material informativo encontrado en los medios de comunicación, a propósito de promover y analizar lo concerniente a la escena de la Música Cubana Alternativa. Los textos aquí incluidos expresan las opiniones de sus autores, de las cuales no somos responsables.

 

CONTENIDO

 

PRESENTACIÓN

De nuevo en el ciberespacio

Por Joaquín Borges-Triana

 

CONCIERTO CUBANO

¿Se debiera de morir quien por bueno no lo estime?

Por Humberto Manduley López

Viejos y nuevos modos de sentir el rock

Por Joaquín Borges-Triana

 

CONVERSANDO CON

Bebo y Chucho Valdés. Lazos de sangre

Por Carlos Galilea

Yanier Hechavarría: El artista más allá del premio

Por Leonardo Gell Fernández-Cueto

Ramón Vázquez en nueva movida

Por Héctor Aponte Alequín

Alfredito Rodríguez Salicio: ¡Pianista!

Por Toni Basanta

Diálogo con la joven pianista cubana Karla Martínez

Por Leonardo Gell Fernández-Cueto

Cachao. El rey del mambo

Por Carlos Galilea

 

DE AQUÍ Y DE ALLÁ

Informaciones y comentarios acerca de…

Lo hecho recientemente por figuras como Rafael Alejandro, Jorge del Valle Reyes, Vania, Frank Fernández, Argelia y Michel Fragoso, celebración de varios festivales de rock en Cuba, giras de Haydée Milanés por Chile, de Mayohuacán por provincias de nuestro país, de Adalberto Álvarez por Venezuela y de Moncada por Nicaragua, premio para Rolando Luna en el festival Jazz Montreux, repercusiones de primer concierto como solista de M Alfonso, ecos de Boleros de Oro, triunfo de agrupaciones corales en Canadá, musical sobre Celia Cruz, 90 cumpleaños de Generoso Jiménez, presentación de Lucrecia con una orquesta sinfónica, y mucho más.

 

EL OIDOR CRÍTICO

Yusa. El aliento acústico de sus canciones

Por Humberto Manduley López

Cervantes, diez años después

Por Marilyn Garbey

Yan Carlos Artime, Guy Prometa y Ramón Vázquez.

Tres Músicos, Tres Islas, Un Idioma: el Jazz

Por Fernando Rodríguez

Boris en el Almendares: Todavía amanece gratis

Por Humberto Manduley López

La Séptima Cuerda. Tiempo de encontrar caminos

Por Ariel Díaz

Las hermanas Morgan en un concierto memorable

Por Leonardo Gell Fernández-Cueto

¿Coloquio personalizado o monólogos con público?

Por Humberto Manduley López

Boris Larramendi. ¡Gracias por la gozadera!

Por Joaquín Borges-Triana

 

 

DE PUÑO Y LETRA

Amistades peligrosas

El Cristo de La Habana

Niurka y Salima

Casa de cristal

Por Erick Sánchez

 

LA COMPACTOTECA

Reseña de los discos:

Érase que se era (Silvio Rodríguez), Funk Tango (Paquito D’Rivera), La isla milagrosa (William Vivanco), Mi sueño (Ibrahim Ferrer), Alma sin bolsillos (Moneda Dura), La vida es (BnK), Contra el tiempo (Gens).

 

UNA IMAGEN POSIBLE

Defendamos el canto lírico cubano

Por Joaquín Borges-triana

Dúo Promúsica de cumpleaños

Por Leonardo Gell Fernández-Cueto

Sara González: volcán con unas alas enormes

Por Frank Padrón

Azotobacter. Rock desde el centro

Por Joaquín Borges-Triana

 

 

WHERE ARE YOU FROM ASERE?

In this issue

By Joaquín Borges-Triana

Issac Delgado: En primera plana

By Peter Watrous

Cuba’s Carlos Varela Sings in Canada

By Ana Gonzalez Castro

Cuban jazz, from head to foot

By Jorge Fiallo

Liuba Maria Hevia: From The City’ Asphalt To Cuban Country Music

By Mario Vizcaino Serrat

Music of Two Virtuosos Distributed in Cuba

(Without autor)

Cervantes, ten years later

By Marilyn Garbey

Cuban rock in style

By Tamara Roselló Reina

Lets Talk About Feeling

By Maria del Carmen Mestas

Cigala’s Back To Cuban Music

By Oni Acosta Llerena

 


 

PRESENTACIÓN

 

 

 

De nuevo en el ciberespacio

 

Por primera vez desde que comenzamos con nuestro “bole” en diciembre de 2004, hemos faltado a nuestro encuentro mensual con todos ustedes. En el pasado junio resultó imposible la puesta en circulación del número correspondiente de la publicación. Razones técnicas y de orden personal imposibilitaron que circulásemos por el ciberespacio. Resueltos en parte esos problemas (recuerden aquello de que lo único eterno es el cambio y por tanto, nadie sabe qué pasará mañana), aquí estamos nuevamente, con los mismos bríos con los que comenzamos este servicio informativo.

 

De paso, quiero agradecer a todos los que me han escrito o incluso llamado, interesándose por los motivos por los cuales no circuló la edición correspondiente a junio. En la que hoy ponemos a vuestra disposición, intentamos hacer un compendio de lo más importante ocurrido en los pasados 60 días, así que éste viene a ser algo parecido a un número doble del boletín. Por supuesto que ha habido que dejar fuera numerosos materiales, porque tampoco se trata de cargarles con un exceso de lecturas, que por más que sean de interés, resultan agotadoras dado el intenso calor predominante por los días que corren.

 

Por último, permítaseme dedicar la presente emisión de “Los que soñamos por la oreja” a un entrañable amigo de los melómanos y que con apenas 24 años de edad, lamentablemente murió en un penoso accidente. Sirvan pues estas páginas para rendir postrer tributo a Alberto Luna quien, desde su posición como muy activo promotor de la sala de conciertos ubicada en la Basílica Menor del Convento de San Francisco de Asís, mucho hizo para el beneficio de los amantes de la buena música de ayer, de hoy y de siempre.

 

Joaquín Borges-Triana

 

 

 

 

 

 

 

 

 


 

CONCIERTO CUBANO

 

 

 

¿Se debiera de morir quien por bueno no lo estime?

 

(Repaso incompleto por fundamentalismos en la música cubana)

 

Por Humberto Manduley López

 

 

I

 

Es lugar común afirmar que, en los procesos culturales, como en la vida misma, todo intento nuevo, que proponga una ruptura demasiado obvia con lo anterior, es decir, con lo aceptado por el poder (cultural, ideológico, político, social) de turno, presupone una confrontación más o menos directa y genera, inevitablemente, algún tipo de rechazo. Lo nuevo suele cuestionar lo existente, salvo en las ocasiones en que se limita a mimetizar un tradicionalismo de barniz. Las instituciones hegemónicas tienden a legitimar todo aquello que carece de elementos controversiales, las obras y actitudes que han perdido (o evitan tener) un carácter transgresor, adaptadas al discurso mediático. Sin embargo, demoran bastante en aceptar las coordenadas frescas, por lo general bajo pretextos diversos, al margen del socorrido conflicto generacional, prisma éste que tiende a distorsionar la posible coexistencia pacífica.

 

La evolución histórica de la música cubana muestra que cada manifestación nueva logra salir a flote, para integrarse finalmente al lenguaje cultural, después de arduas batallas, abiertas o solapadas, donde parece que todas las armas, las legales y las otras, son permitidas. Términos como “reaccionario” y “revolucionario” aplicados al discurso cultural (específicamente en la música) han ido cambiando de rostros y argumentos, en la medida en que transcurren los tiempos. Lo que un día pudo ser “revolucionario”, sacudiendo las bases de un tipo de pensamiento, puede dejar de serlo en otra circunstancia. No se trata de la dicotomía de posturas filosóficas contrapuestas, como lo sería, por ejemplo, el enfrentamiento entre el pensamiento burgués y el socialista, sino del anquilosamiento, de la idealización del pretérito, y por inercia, del temor al cambio, de reticencia hacia lo nuevo. Actitudes que pierden de vista el análisis desapasionado de las dinámicas culturales, y se parapetan en convicciones estéticas, posturas ideológicas, directivas partidistas, celos profesionales, rencillas privadas, pequeñas miserias humanas; elementos cuestionables todos, y que carecen de fuerza persuasiva per se. Se desemboca así en una de las formas del fundamentalismo, la imposición de un orden sobre otro, la anulación (o sus intentos) de todo lo que pueda aparentar, de lejos, una agresión a cierto status quo (en este caso) de la cultura.

 

En un artículo titulado “Problemas de la sociología musical” Ivo Supicic plantea: “La incomprensión y el fracaso de las obras musicales, aunque su valor sea reconocido posteriormente, se deben en general menos al público que a los profesionales, los críticos y los colegas, quienes, apoyándose en una formación teórica y práctica, presentan como reglas inmutables tradiciones que esas obras, precisamente, habían superado.” (1) Este  razonamiento servirá como hilo conductor en los ejemplos que quiero presentar. 

 

De todos modos, me gustaría hacer una aclaración pertinente. Aquí se van a citar opiniones de distintas personas, y como toda opinión, hay un ingrediente de subjetividad en cada una de ellas que no debe pasarse por alto. A fin de cuentas todas las opiniones, las positivas y las malas, las sinceras y las mezquinas, no significan otra cosa que el punto de vista personal de quien las emite: ni más ni menos. Ni siquiera el hecho de que sea una opinión compartida por la abrumadora mayoría de las personas le garantiza imparcialidad y, mucho menos, veracidad. La Historia (no sólo la del Arte) tiende a ejemplificar cómo, en ocasiones, la mayoría se equivocaba y la ínfima minoría tenía la razón, o al menos “una” razón. De hecho, creo que el Arte ha evolucionado precisamente gracias a la persistencia de esa minoría, guiada por su raciocinio y fe, sin tomar demasiado en cuenta las críticas. Esto se aplica también al caso de Cuba. Nuestra historia parece marcada por la paradoja de una cultura que, muchas veces, se ha forjado a pesar de algunos de sus más destacados hacedores.

 

II

 

Tomemos el caso de Eduardo Sánchez de Fuentes, uno de los primeros investigadores del folklore nacional, autor de un vasto catálogo de composiciones donde sobresale la popular habanera “Tú”, y figura emblemática de la música en los primeros años del siglo XX. Es conocido que, en el curso de sus investigaciones, mostró interés por enfatizar la existencia de raíces aborígenes en el mapa musical cubano, y dedicó años y libros a elaborar una teoría que, para reflotar tales hipotéticas raíces indígenas, intentaba apuntalarse mediante la erradicación casi total de la importancia del elemento africano entre nosotros. Esto llevó a que su legado como compositor muchas veces sea eclipsado por sus (aparentes) desatinos en tales pronunciamientos, quedando solo como uno de los grandes detractores de los artistas que, por esas fechas, defendían la tesis del “afronegrismo”. En particular hizo virulentos ataques contra obras de Amadeo Roldán y Alejandro García Caturla. A este último lo llegó a calificar de “segundón”, y según las propias palabras del músico y abogado remediano, Sánchez de Fuentes les “tiraba a matar” (2) en cuanta ocasión se le presentaba, parapetado tras su prestigio entre buena parte de la intelectualidad de entonces. En realidad, la polémica tenía un trasfondo más profundo, relacionado con posiciones estéticas clasistas que enfrentaban a seguidores del “siboneísmo” y el “afronegrismo”. La controversia se mantuvo un tiempo, mientras críticos posteriores ponían todo su empeño en desmantelar el edificio teórico construido por Sánchez de Fuentes. Solo recientemente han salido a la luz indagaciones que brindan cierta veracidad a algunos de sus planteamientos, los cuales, en todo caso, nunca debieron estar reñidos con la importancia (demostrada) del componente de raíz africana en nuestra música. No obstante, lo que quisiera destacar aquí es que, en un momento en que Sánchez de Fuentes representaba el pensamiento “oficial” de la nación, debido a su posición en el aparato institucional, su oposición a las nuevas tendencias fue ejercida desde el poder, y no desde la reflexión y el respeto.

 

Sin embargo, no fue Eduardo Sánchez de Fuentes el único creador cubano que asumió esta actitud de desprecio hacia géneros y estilos musicales con un acusado componente afro, o considerados “marginales”. Por ejemplo, Gonzalo Roig, autor de “Quiéreme mucho” y la reconocida zarzuela “Cecilia Valdés”, se pronunció en contra de la rumba, al declarar: “Este es un género danzante que solo se bailó y lo baila una parte de la población cubana, y que aparece en ciertas obras (sainetes, sobre todo) en el género costumbrista. Nunca tuvo influencia alguna en las costumbres cubanas”. (3). Lapidaria afirmación en boca del notable compositor cubano, quien arremetió además contra Ernesto Lecuona, por ejemplo. Y ya que menciono el nombre de este último, creo que merece un análisis aparte (que no intentaré aquí) para comprobar cómo su legado fue sistemáticamente ignorado durante decenios por músicos y críticos, bajo las acusaciones más diversas, para luego ser sacralizado, de la noche a la mañana. Para los interesados, recomiendo la lectura del capítulo dedicado al tema en el excelente libro “Otra visión de la música popular cubana” de Leonardo Acosta.

 

III

 

Otro ejemplo de incomprensiones iniciales que luego se trasmutan en beneplácito oficial lo tenemos en la recepción brindada al son en sus primeros tiempos. Gestado entre finales del siglo XIX y principios del XX en la zona oriental, el son se diseminó por todo el país con notable celeridad. En esa época el danzón era aceptado por la “buena sociedad” como un elegante baile de salón y quintaesencia de la cubanía, a través de las interpretaciones de las orquestas típicas y las primeras charangas francesas, como las de Antonio María Romeu, Raimundo Valenzuela, Enrique Peña y Miguel Faílde, entre otras. Justo entonces se produce también la efervescencia inicial del son en La Habana, momento que los investigadores sitúan en los años 20 del siglo pasado. A las voces del Trío Matamoros, se sumaron las del Septeto Habanero y el Septeto Nacional de Ignacio Piñeiro, María Teresa Vera y otros cultores capitalinos, que insuflaron nuevas posibilidades al ritmo proveniente del Este.

 

Tachado de “inmoral” en sus comienzos, por la sociedad burguesa (dueña de los medios de difusión, léase prensa, y a la cual pertenecía la mayor parte de la crítica de la época), el son exacerbó los ánimos a favor y en contra, provocando encendidas discusiones, y aunque hoy se le reconoce como perfección del sincretismo musical cubano, entonces era atacado por una parte de la intelectualidad, los músicos y un sector considerable del público, para quienes ese mismo “sincretismo” estaba representado por otros exponentes. Al respecto, son aclaratorias las palabras de Alejo Carpentier en un Forum sobre el Filin celebrado en Febrero de 1960:

 

“Yo recuerdo que allá por los años 1920, cuando llegaron los primeros sones a La Habana, y surgieron los primeros sextetos de son, ese género que hoy en día es glorificado, y objeto de estudio, de atención, objeto de todos los homenajes posibles como expresión genuina de la cubanidad, fue duramente combatido. Yo recuerdo a amigos muy cultos en materia de música que decían que los soneros cantaban, y estoy citando entre comillas, como gatos en cañería, que eso no era arte ni era nada, y que esa manera de manejar la voz, de modo genuino y directo, sin artificios del bel canto italiano, era la negación de la melodía, y la negación de todo. Había una seria alarma con ese injerto que se iba a producir de los ritmos afrocubanos, que le iban a quitar a la música cubana la cubanía de su melodía, su gracia, ese carácter melódico tan expresivo y tan cubano, que en la mayoría de los casos era de neta influencia italiana.” (4)

 

Es decir, se atacaba al son por los mismos atributos por los cuales se le reconocería después como piedra angular de la música cubana. Lo que sucedía es que sus detractores veían removerse los cimientos de sus propios pedestales y echaban mano a cuanto argumento les parecía oportuno. No obstante, es bueno insistir que, entre todos, el argumento de la cubanía o falta de ella, era (y va a ser en lo sucesivo) el más empleado cuando se trata de atacar a las nuevas formas que (por suerte, además) van llegando a la creación musical del país. Pasado el tiempo, la alarma a la cual hacía alusión el autor de El Siglo de las Luces se mantiene de diversas maneras, generalmente enarbolada por los defensores de un pensamiento peligrosamente inmovilista. Son los abogados del tradicionalismo de museo, para quienes solo lo pasado (debidamente incorporado al discurso oficial del presente) es válido.

 

IV

 

Cuando el son se instaló en la preferencia popular y sobre todo recibió la correspondiente bendición de las autoridades culturales, sus intérpretes (algunos de ellos) la emprendieron contra quienes venían detrás con propuestas diferentes. Así tenemos que en la década del 40 el género estaba viviendo un período de éxito y renovación, con las obras de Arsenio Rodríguez, los Conjuntos Matamoros y Casino, entre otros. A la vez, sobre el final de ese decenio, comenzaba a despuntar la denominada “generación del filin”, que tan importante vuelco le daría a la canción cubana. La convivencia, una vez más, no fue fácil y quienes detentaban alguna forma de poder, se sintieron con la autoridad suficiente para invalidar a los creadores que se reunían en el Callejón de Hamel y sus seguidores.

 

Acerca de estos “muchachos” (José Antonio Méndez, César Portillo de la Luz, Ángel Díaz y tantos más) el gran Miguel Matamoros expresó: “Eso que llaman filin, en la composición musical, no tiene dúo. Y si no tiene dúo no está completa. Los que trajeron la palabrita hablan de que quiere decir “alma”, “sentimiento”, y ¿quién puede negarles alma y sentimiento a nuestras canciones?” (5). Por su parte Ignacio Piñeiro ironizaba: “Yo escucho esas canciones “filinescas” y recuerdo el título de uno de mis sones: Esas no son cubanas” (6). Ni siquiera Sindo Garay, otro grande de nuestra música, se privó de emitir una opinión marcadamente irónica: “Es tan honda, tan profunda esa música del filin, que cuando termina la melodía no se sabe dónde ha ido a parar. Pobrecitos esos muchachos que tienen que cantarla. ¿Yo? Yo estoy con la tradición de nuestra vieja canción” (7).

 

Por lo general, ninguna de estas opiniones resiste una revisión musicológica, pues consisten en la defensa esquemática de una “cubanía” representada por quienes “ya llegaron”. Se cae en un contrasentido: lo tradicional deviene “tradicionalista” en la mayoría de los casos, y lo que ayer era renovación, pasa a significar estatismo. Como se dice de los cubanos: “a los 20 años incendiarios, a los 40, bomberos”. Que Matamoros, Piñeiro y Garay se hayan expresado así de un tipo de canción que emergía, rompiendo con códigos anteriores, solo demuestra que no supieron (o no pudieron) tener la suficiente visión como para aquilatar los aportes que el filin iba a introducir en nuestra canción. ¿Que el filin tomaba referentes del jazz y el blues? Eso no invalidaba su propuesta. A fin de cuentas la música cubana siempre había asimilado influencias externas, desde las contradanzas europeas hasta los formatos instrumentales como el de la jazzband, presente ya en Cuba desde los años 20 del siglo pasado, y la misma trova tuvo sus raíces en las romanzas napolitanas y el folclor de Islas Canarias.

 

A mi juicio, lo más curioso es constatar cómo cada uno de esos creadores se autotitulaba representante de una cubanía, que parecía más bien encerrada en una urna de cristal para evitar su contaminación con sonidos que no fueran los que cada uno de ellos dominaba y aceptaba. No era solo la habitual confrontación entre ritmos diferentes, sino un mar de fondo que iba más allá, al poner en tela de juicio la condición ciudadana de un tipo de música y sus creadores. Como si la pertenencia nacional pudiera limitarse a unas cuantas notas en un pentagrama. Al respecto me parecen muy precisas las palabras de Marta Valdés, otra de las impugnadas en la polémica en cuestión, cuando declaró: “Tropezamos con la opinión de muchos que hablan del empleo de acordes americanos en nuestros arreglos. El hecho de que los americanos hayan llegado a un nivel más avanzado en cuanto a riqueza armónica no quiere decir que los acordes complicados sean propios de los americanos: son propios de la música y están en ella. Yo todo el que los asimile, los sienta, los necesite para lograr lo que quiere, tiene derecho a emplearlos”. (8). Pienso que lo medular, en el decir de Marta, está en reconocer y aceptar lo que debiera entenderse como principal en la creación: la libertad.

 

Precisamente la definición final de Sindo Garay citada antes, ilustra un pensamiento sobre el cual quiero referirme. “Yo estoy con la tradición de nuestra vieja canción”. ¿Es eso bueno o malo? ¿Cómo compaginan tradición y evolución? ¿Estar con la tradición implica desdeñar, minimizar, ignorar, atacar los siguientes pasos en una evolución inevitable, lógica y necesaria? ¿O el único sentido de lo cubano se sostenía encadenando la creación al bongó, la guayabera de lacito, y las canciones de una época específica? Siempre, en estos casos, recuerdo la frase del compositor francés Edgard Varese quien decía: “la tradición no son cincuenta años de malos hábitos”.

 

No obstante es triste constatar que al filin se le adjudicaron epítetos que más tarde algunos de sus intérpretes y compositores le aplicarían, a su vez, al rock de producción nacional, por ejemplo. En 1959 el periódico Revolución se refería al filin con estos términos: “Es la antítesis de nuestra sabrosura. Por lo tanto el feeling no es criollo: fue importado dentro de las estrías de los discos de jazz. Especialmente de blues” (9). Tiempo después, haciendo gala de una preocupante falta de imaginación para inventar argumentos nuevos, creadores del filin se valieron de aquellas acusaciones para estigmatizar a otros que venían detrás, incorporando referencias de similar origen geográfico: los seguidores del rock.

 

V

 

La Nueva Trova, el más importante movimiento de la canción gestado en Cuba después del filin, tampoco escapó de las acusaciones desde los más variados frentes. Abundan las anécdotas sobre las confrontaciones que supuso su inserción en el panorama musical cubano de finales de los años 60, rechazo que no solo (ni siempre) llegaba por parte de los supuestos defensores de las viejas concepciones capitalistas respecto al arte, sino también de muchos de los hipotéticos “guardianes” del nuevo pensamiento sociocultural avalado por el cambio que en todos los órdenes de la vida nacional significó la Revolución de 1959.

 

El arsenal de acusaciones contra los trovadores fue amplio. Desde quienes señalaban como nocivas algunas de sus influencias musicales foráneas (que llevó al cartelito de “extranjerizantes”) hasta los cuestionamientos sobre textos que pueden ser críticos con determinadas zonas de nuestra realidad (“no vivo en una sociedad perfecta”, cantó Pablo). La censura, y sus retorcidas variantes, se ha cebado en ellos, como inquietante denominador común que ha unificado (de modo desagradable) a varias generaciones de trovadores.

 

Los dardos provienen desde las direcciones más diversas. Por ejemplo, el polémico escritor Guillermo Cabrera Infante, estudioso y conocedor de la música nacional, descalificó los valores de la Nueva Trova cubana, con una frase que parecía no aceptar réplicas: “ni es nueva, ni es trova, ni es cubana”. No quiero reflexionar sobre los argumentos del autor de “Tres tristes tigres”. Simplemente recomiendo leer al respecto lo que respondió otro notable escritor, poeta y profesor, Guillermo Rodríguez Rivera en un artículo titulado “La Nueva Trova ¿a sus veinticinco años?”, y publicado en la revista Salsa Cubana. Por otra parte, funcionarios de pacotilla, cuyos nombres y “tristes hazañas” la historia debiera recoger para evitar repeticiones “por olvido”, abrieron fuego graneado desde el inicio contra los trovadores.

 

De todas formas, las críticas no salieron solo de quienes observaban y analizaban la música desde afuera. Músicos de otras tendencias también han atacado a la “trova” como una especie de “canción del teque”, ideal quizás para ciertos contextos, pero argumentando que “el cubano de a pie” lo que quiere es guarachar y no profundizar en los textos de los trovadores. Por supuesto, de nuevo alguien se toma la libertad de opinar por los demás, como si los seguidores de la trova no fueran tan “de a pie” como el que más. Se establece una separación ficticia entre las finalidades de la música (una es para gozar y la otra para pensar), cuando todos los géneros y estilos pueden coexistir sin estorbarse mutuamente.

 

Por otro lado, entre los mismos trovadores, o más bien entre aquellos que han hecho de la trova un esquemático ejercicio de ortodoxias, también se invalida a colegas que no cuentan con sus simpatías personales, o no asumen los mismos presupuestos estéticos. Los objetos de críticas pueden ser Iván Latour con su grupo Havana (por “roqueros”), Buena Fe (por “poperos”) o Habana Abierta (por ¿“salseros?”), pero siempre se antepone el hecho de que el trovador “auténtico” es quien critica y no el criticado, manejando el concepto de “autenticidad” como manzana de la discordia. Se esgrimen clichés como que “solo la trova a guitarra es la auténtica”, o (peor aún) que “éxito comercial y compromiso ético están reñidos”. Esto reduce, peligrosamente, a la trova, a una sola dirección posible, ignorando la riqueza demostrada en su historia, su capacidad para incorporar discursos tan variados como la chacarera y el rock, lo tradicional y lo contemporáneo, lo acústico y lo eléctrico; o su impacto masivo, presente no solo ya en esas multitudes que han abarrotado estadios o comprado sus discos, sino también en el hecho de que creadores de otros géneros la reconozcan como una influencia.

 

VI

 

El jazz tampoco tuvo comienzos felices en Cuba. Quizás su etapa más crónica, en lo tocante a receptividad institucional, coincidió, no obstante, con los años iniciales de la Revolución. Ciertos esquematismos ideológicos llevaron al cuestionamiento de las manifestaciones artísticas provenientes del mundo capitalista, en especial (pero no solamente) de Norteamérica. Se simplificó la ecuación: si venía “del Norte”, era malo. Sin embargo, lo peor de todo es que, cuando se trató de defenderlo, se acudió a argumentos de carácter político, y no a razonamientos musicales. Hubo explicaciones tan reduccionistas como los mismos ataques: un ejemplo sería esa absurda definición de que el jazz “era la música de los negros explotados en Estados Unidos”. Resultaba más urgente garantizarle un salvoconducto político, que defender su pleno derecho como música. De esa manera, se ganaba (a medias) la batalla: la solidaridad con el movimiento anti-segregacionista de la población negra norteamericana sirvió como coartada perfecta. Sin embargo, resulta triste que una música deba acudir a razones extra-musicales para validar su existencia.

 

Al igual que el jazz, el rock no pudo sustraerse a su origen estadounidense, pero sus simpatizantes, en esos momentos, estaban peor ubicados en las instituciones, y nadie acudió a la fórmula “salvadora” de calificarlo como “música de blancos y negros pobres” (que, a fin de cuentas, es lo que fue en sus orígenes). Por tanto, su calvario ha sido mayor, y en cierto sentido aún no ha concluido. En su contra se han planteado argumentos fabricados a marcha forzada por estrategas del oportunismo, ignorantes absolutos de música en su mayoría, pero también por ciertos creadores que, una vez más, creyeron ver amenazados sus predios. Así, mientras algunas voces pedían cautela o reconocían (públicamente o no) sus simpatías con el género, otros se dedicaron a excomulgar a los roqueros de adentro y de afuera. Se inventó el calificativo “diversionismo ideológico”, que tantas cicatrices dejó en la fisonomía cultural de la nación y las historias de sus individuos, y cuyo significado nunca estuvo muy claro, prestándose a macarrónicas interpretaciones por parte de funcionarios con poder de decisión.

 

Como antes el filin, y como por esos mismos días la Nueva Trova, el rock que se hacía en Cuba desde los años 60 fue tachado de “extranjerizante” en periódicos, revistas, libros, aulas, centros de trabajo y unidades militares. Una de las acusaciones favoritas fue la de presentarlo como contrario a “lo cubano”. En tal sentido, por ejemplo, se pronunciaron (sin sonrojo alguno) músicos como César Portillo de la Luz y Rosendo Ruiz (hijo), acusando a los entusiastas del rock de lo mismo que habían sido acusados ellos, a su vez, por los viejos trovadores y soneros, como ya vimos. Incluso, en una posición que no habla justamente a favor de la imparcialidad de nuestra prensa, Juventud Rebelde publicó una misiva del autor del clásico “Hasta mañana, vida mía”, donde junto a sus patéticos esfuerzos por demostrar una supuesta superioridad de la efímera lambada sobre el rock, se proyectaba de manera totalmente irrespetuosa hacia creadores del rock en nuestro país, ridiculizándolos y atacándolos desde su posición de fuerza (léase: figura reconocida por la institución Cultura Nacional) en una postura carente de objetividad y sin presentar fundamentos de peso. No recuerdo que nadie haya ofrecido disculpas.

 

Sin embargo, también entre los “roqueros” encontramos la ponzoña del fundamentalismo. Quienes cultivan o consumen alguna de las vertientes más intensas, denigran todo lo que no tenga esa sonoridad. En la esquina azul, quienes apuestan por estilos de otra índole no escatiman municiones para dispararles a los “radicales”. El terreno se divide en bandos irreconciliables, y al final todos terminan padeciendo los mismos males porque han dejado pasar la posibilidad del diálogo enriquecedor, obviando el respeto elemental hacia la diferencia.

 

VII

 

Los fundamentalismos parecen mantener una rara existencia entre nosotros. La intolerancia hacia el pensamiento diferente subsiste de muy diversas maneras. Pocas veces prima la conversación sensata, que es sustituida por el apasionamiento, la anulación de todo aquello que no implique una aceptación tácita de lo establecido, o de lo que cada cual entiende como “bueno”, “normal”. El culto a la diferencia tiene más detractores que simpatizantes entre nosotros, y muchas de esas discusiones terminan solo porque uno de los interlocutores habla desde una posición de fuerza, o como se dice: “gana por gritería”.

 

Resulta preocupante que, la mayoría de las veces, lo que se pone en tela de juicio sea el concepto de cubanía, el nacionalismo aplicado al mundo de los sonidos organizados, apuntalado (ahora) con cuestionamientos de orden sociopolítico, otorgándole a lo que existe el certificado de legalidad, y descalificando la “otredad”. Acerca de esto sería interesante rescatar unas palabras del investigador y músico Leonardo Acosta: “La música puede afirmarse que carece en sí misma de connotación ideológica alguna. Una misma música puede ser utilizada con fines ideológicos distintos y hasta contrapuestos” (10).

 

Por lo general se proponen modelos amparados bajo el estandarte de la “tradición”. Lo cual implicaría una tarea urgente para analistas y musicólogos: descifrar en qué consiste exactamente esa tradición que cada cual asume como suya, en actitud excluyente. A menudo se menciona la famosa definición de “ajiaco” aplicada a nuestra cultura, propuesta por el etnólogo Don Fernando Ortiz. Sin embargo, los “cocineros” de la música cubana reducen su peculiar “plato” (es decir, aquel preparado por cada uno) a unas cuantas especias y sabores, despreciando lo que les resulte “inapropiado” a sus respectivos paladares. De este modo, nos encontramos con una definición de “ajiaco” que está sujeta a las apreciaciones individuales de un puñado de personas que se creen infalibles (olvidando la premisa de que “errare humanun est”) y además, con el derecho de imponer sus criterios, invocando (sin excepción) la legitimidad de sus actos a través de los (cuestionables) conceptos de “cubanía”, autenticidad y tradición.

 

Sin embargo, nadie ataca a quienes reproducen (tal cual) el cancionero de Gardel y Lepera, nadie exige la presencia de unas tumbadoras en las interpretaciones de obras de Beethoven y Mozart; a nadie se le ocurre insertar un “montuno”, con estribillo incluido, en un aria de Palestrina; nadie se molestaba con los charangos, quenas y ponchos de los grupos del MNT en los años 70. Nada de eso entra en (aparente) contradicción con el pensamiento establecido, lo que hoy se denomina “políticamente correcto”, ni parece mortificar a los “paladines de lo cubano”, si es que alguien me acaba de decir “qué cosa” es “lo cubano”.

 

Como señala Leo Brouwer: “Nuestra música fue autóctona hasta la primera mitad del presente siglo (siglo XX: nota del autor). A partir de los años cincuenta los medios masivos de comunicación se han ramificado tanto que la tesis internacionalista de la comunicación, indirectamente, se ha hecho realidad. Ya no se puede hablar de una música “pura” nacional”. (11).

 

El asunto debiera ser enfocado desde la transparencia, y no desde la exclusión “a priori”. Basta que una de las partes asuma posiciones de fuerza, invocando cualquier pretexto (válido o no) para que el diálogo se transforme en monólogo, y no creo que exista peor manera de hacer cultura, y mucho menos de convivir.

 

VIII

 

¿Qué impide que músicos de diferentes géneros y estilos puedan trabajar y coexistir en paz sin necesidad de agredirse constantemente? Si analizamos un poco, es fácil detectar que en la difusión (o falta de ella) radica una de las razones para la polémica. Sin embargo, el elemento más llevado y traído es el de la condición “cubana” de cada música. Vemos  como cada nueva expresión sonora es tachada de “extranjerizante” por la cúpula cultural del momento, hasta que transcurrido un tiempo las aguas toman su nivel y lo que antes era “foráneo” se incorpora finalmente a lo “establecido”, sin grandes traumas, aunque sobrevivan bolsones de reservas entre los más fundamentalistas. Viene entonces el rechazo hacia lo siguiente, pues el tiempo se ha encargado de barnizar como “legítimo”, algo que hasta poco antes no lo era.

 

El fanatismo por un equipo de béisbol no debe llevarnos a ignorar las virtudes del contrario, subestimar sus logros, o agredir a sus practicantes y seguidores. Eso también se aplica a la música. Aquí solo presenté algunos elementos, preocupantes en mi opinión, acerca de cómo criterios parcializados, infundados, superficiales o, sencillamente, erróneos, han lastrado la evolución musical cubana. Son fundamentalismos culturales, espíritus de línea dura, que hacen más daño que el que intentan prevenir o subsanar. La polémica está servida.

 

Discrepo, finalmente, del famoso estribillo de “Suavecito” de Ignacio Piñeiro, que ha ejercido como materia prima de actitudes, y que sirvió para encabezar este intento de reflexión. Si vamos a ser justos, el son ni siquiera es lo más sublime para el alma divertir, como tampoco lo es el filin, el rock o la trova. Cada persona debe tener la libertad de elegir la diversión que considere más elevada para su propio espíritu: respetar y ser respetado. La diferencia no implica, necesariamente, antagonismo. El son es solo una opción, no la mejor ni la peor. Ningún género es superior a otro. Nadie debiera morirse por la simple razón de no estimar como bueno al son, o al género que sea. En todo caso debiera preocuparnos que, utilizando como pretexto la jocosidad que a menudo también se asocia a lo cubano (otro cliché), esa frase siga definiendo posturas ante el arte. El respeto hacia la opinión ajena es una premisa que no debiera nunca perderse de vista.

 

Citas:

1-     Ivo Supic: Problemas de la sociología musical. Cahiers Internationaux de Sociologie, Ju-Dic 1994, 127. Citado por Fernand Ouellette en Edgar Varese, Editorial Arte y Literatura, La Habana, 1989, 116.

2-     Alejandro García Caturla: Correspondencia. Arte y Literatura, 1978, 54.

3-     Adriana Orejuela: El son no se fue de Cuba. Ediciones ACS, Bogotá, 2004, 127

4-     Alejo Carpentier: “Introducción al filin”. La Gaceta de Cuba, La Habana, 1989, 2-3

5-     A. Orejuela: op.cit., 70

6-     Idem

7-     Idem

8-     A. Orejuela: op.cit., 69

9-     A. Orejuela: op.cit., 65

10-  Leonardo Acosta: Música y descolonización. Arte Y Literatura, La Habana, 1982, 290-291.

11-  Leo Brouwer: La música, lo cubano y la innovación. Letras Cubanas, La Habana, 1989, 16

 

Viejos y nuevos modos de sentir el rock

 

Por Joaquín Borges-Triana

 

Se celebra por estos días en Ciudad Habana la tercera emisión del festival Caimán Rock. El evento es parte de la cadena de encuentros dedicados a dicho género, que la Asociación Hermanos Saíz organiza en diferentes provincias del país. A la AHS hay que reconocerle el mérito de que ha sido entre las instituciones cubanas, la que más ha hecho por el rock en nuestro contexto. Ahora, gracias a las presiones que dicha organización ha ejercido, se crea una agencia especializada en la capital, para atender en un primer momento a seis de nuestras principales bandas del presente.

 

Quizás sea porque ya soy un anciano formado en la vieja escuela, pero para mí el rock es un género en el que entran diversos estilos o corrientes. Por eso, no comparto la filosofía que por lo general se ha adueñado de los festivales realizados entre nosotros y que en lo fundamental, son encuentros dedicados a las distintas variantes del metal. No puede negarse que tendencias como el black, death, doom, grind noise…, resultan las que gozan de mayor respaldo en el público de nuestro país, pero en aras de complacer a la fanaticada, no hay por qué hacer concesiones a la hora de concebir la nómina de participantes en determinado festival ni al hacer su programación de conciertos.

 

Sé que quienes así proceden, lo hacen llenos de buenas intenciones y en defensa de lo que consideran más legítimo dentro del rock que se lleva a cabo por acá, pero desde mi parecer tales concepciones sólo conducen a un mayor y nocivo radicalismo, tanto entre los músicos como entre los seguidores de las diferentes tendencias que hoy se dan en la escena rockera nacional.

 

Ciertamente, cada época en la historia del rock ha traído consigo su propio relato acerca de qué estilo o artista es más auténtico, al punto de que el asunto ha llegado a convertirse en toda una mitología de la autenticidad. En la música (y no sólo en el rock), el relato de la autenticidad sirve para movilizar nuevas sensibilidades, pero a la vez se usa como bandera para justificar formas de exclusión. Esto se relaciona con el hecho de que el terreno de lo musical es propicio para la construcción de sensibilidades muy intensas. Empero, los organizadores de festivales no pueden pasar por alto que ellos, con su accionar, diseñan políticas culturales, las cuales determinan modos de participación en el espacio público y por ende, las mismas no pueden definirse sólo desde contradictorias y siempre cambiantes nociones de autenticidad.

 

Otro aspecto en el que pienso a raíz de este festival, tiene que ver con lo significativo que resulta la carencia de estudios en el caso del rock en Cuba, donde sólo se cuenta con el libro publicado por Humberto Manduley, importantísimo testimonio histórico del devenir de dicho género en nuestro país. La ausencia de semejantes análisis es alarmante cuando se medita en el hecho de que el rock, quizás como ninguna otra manifestación, se inserta en el tan discutido problema de la identidad al considerar las diversas relaciones producidas por la articulación de lo local, lo regional, lo nacional y lo global en música.

 

En el abordaje de la nacionalización de lo global, en el rock hecho por cubanos desde el punto de vista teórico todavía no se ha conseguido dilucidar el perfil de identidad nacional. De ello se desprende que las ciencias sociales cubanas tendrían que resolver metodológicamente el problema de si se debe medir la identidad del rock en relación con el horizonte de la música nacional o al del propio rock como tal.

 

En contraste con lo que internacionalmente hoy sucede en campos como la antropología y la semiótica musicales, entre los investigadores cubanos, por lo general no se analizan las causas por las cuales determinadas audiencias otorgan predilección a un tipo de música y no a otra. En el caso del rock, tal tema cobra especial relevancia porque la escena socio-musical cubana integrada por las bandas rockeras y sus audiencias (conformadas en su mayoría por personas del mismo grupo etáreo), de conjunto utilizan tal producción sonora como estrategia para discursivizar su visión del mundo y ofrecer una resistencia cultural simbólica contra discursos hegemónicos de su tiempo.


 

CONVERSANDO CON

 

 

 

Bebo y Chucho Valdés. Lazos de sangre

 

Por Carlos Galilea

 

Madrid, 12 jul (Diario El País).- Alguna vez pensé que no volveríamos a vernos y ahora tenemos la oportunidad de estar juntos y poder grabar lo que hacíamos en casa. Quizá sea una recompensa a todos aquellos años de incertidumbre". Quien habla es Jesús, Chucho, Valdés, uno de los más grandes pianistas del mundo. Para él, la gira y la grabación con Bebo significa algo muy especial. "Siempre traté de que mi papá se sintiera orgulloso de mí, porque era mi maestro, el músico que yo más he admirado".

 

 

"Chucho iba conmigo a todas partes. Hasta a buscar hembras" (Bebo)

 

"Mi vida es el piano, así que cuando me vaya, que sea tocando (Bebo)

 

"Quise que mi papá se sintiera orgulloso de mí, porque es mi maestro" (Chucho)

 

El 26 de octubre de 1960, en La Habana, Bebo Valdés embarcó en un avión con destino a México. Con él iban el cantante Rolando Laserie y su mujer. No se lo dijo a su familia hasta el día de la partida. Y Chucho no fue a despedirle al aeropuerto: "Tenía la corazonada de que no lo iba a volver a ver". Han pasado casi 47 años, pero a Chucho le brillan los ojos al recordarlo. "Lo viví con gran dolor. La vida cambió para mí. Tenía 19 años y tuve que hacer de papá, de hermano mayor y de todo. Me obligué a ser un hombre ya. Le juré a mi mamá que nunca la iba a abandonar. Y hasta hoy estoy al lado de ella. Me dijo: 'Chucho, nunca me dejes'. Y yo he cumplido y voy a cumplir con ella".

 

Tampoco le fue fácil a Bebo dejar a sus cinco hijos. "Me dijeron las autoridades: 'si no te gusta, vete". Ya no le permitían entrar en Radio Progreso porque no estaba afiliado al partido. Y un día llegó a su casa y le estaba esperando uno de sus músicos con un fusil al hombro. Éste le espetó: "¿Te integras o no?". "Era el que no está con nosotros está en contra. No había término medio. Entonces decidí irme. Sabía que posiblemente no volvería. Cuando llegamos a México, Rolando y yo nos dijimos 'ni vertical ni horizontal' hasta que aquello no cambie".

 

Hace dos años que Bebo Valdés ha cambiado la fría Estocolmo, en la que vivió las últimas décadas, por Arroyo de la Miel, municipio de Benalmádena. Ahí, en una planta baja con patio, reside ahora uno de los grandes músicos de la historia de Cuba. La idea era pasar los inviernos en la Costa del Sol y los veranos en Suecia, pero Rosemarie, su mujer, no parece muy dispuesta a renunciar al clima malagueño. En la pequeña sala de estar, Bebo y Chucho Valdés han estado preparando el repertorio del disco que graban con Fernando Trueba. Los dos hombretones -Bebo mide 1,84 metros, y Chucho, 1,94 metros- se sientan de cara a la pared: el padre, ante un piano vertical, y el hijo, frente a uno digital. Para los ensayos de la gira española, iniciada en Canarias, el auditorio Alfredo Kraus ha puesto dos pianos de cola a su disposición en Las Palmas. Chucho va acariciando las teclas mientras mira tocar a Bebo. Cierra los ojos y sigue a su padre en Tres palabras o La bien pagá con esas manotas que le ha regalado la genética. Hay un nuevo Valdés en la plaza: Julián, su hijo de ocho meses, al que Chucho coge en brazos cada poco, y que se abalanza sobre el teclado con entusiasmo.

 

Desde que viajó a Estocolmo, en diciembre de 1999, Fernando Trueba no sale de la vida del cubano octogenario. Entonces, Bebo se había jubilado –después de haberse pasado 14 años olvidado tocando el piano en un hotel- y cobraba una pensión del Estado sueco. "Lo considero un ángel que me enseña el camino. Fernando me ha dado mucha vida. Los zapatos que llevo me los regaló él. En Los Ángeles me llevó a comprar estos zapatos con una plantilla especial, y ya no me duelen los pies".

 

Dice Trueba que Bebo conserva una inocencia casi infantil. Él los reunió en la película Calle 54 con La comparsa, de Lecuona. "Cuando llegó el momento, tenía tantas ganas de oírlo, pero tantas ganas de oírlo a él, que me pasé el tiempo escuchándolo", cuenta Chucho. Según Bebo, ese día fue tan grande la emoción, que le dio su primer ataque cerebral: "Comiendo con él me quedé ciego. No veía. Él me agarró y querían meterme en un taxi, pero les dije que esperaran dos minutos, que se me iba a pasar. Y todo lo que era negro empezó a aclararse".

 

Bebo luce una pulsera que le ha regalado Chucho. Es un símbolo de Babalú Ayé, oricha de la religión yoruba que en el catolicismo equivale a San Lázaro. Y aún lleva colgada la medalla con la Virgen que le regalaron unos gitanos. Ambos nacieron el 9 de octubre -Bebo, en 1918, y Chucho, en 1941-. Ese día también es el cumpleaños de uno de los ocho hijos de Chucho. Bebo tiene siete, "y entre quince y veinte nietos", aventura él. "Y cuatro bisnietos", añade Chucho, que ya ha sido cuatro veces abuelo.

 

En su casa de La Habana se solían sentar al piano. Uno a cada lado. Y se cambiaban de sitio. Bebo le ponía a tocar el bajo y Chucho tocaba la parte de los metales. O viceversa. Una tarde, antes de que Bebo se fuera a trabajar al Sevilla, estaban viendo la televisión y le dijo: "Vístete, que vas a tocar esta noche".

 

-Se me puso cara de susto, ¡muchacho! (Bebo ríe como un niño travieso).

 

-Le dije a él: "Ahora te espera la Universidad de la calle".

 

-La primera vez que me dijo "vístete y vete...". ¡Ño! Y él sentado de lo más tranquilo. No, Bebo, tú estás loco.

 

-Cuéntale lo de Matanzas? (Bebo se ríe).

 

-Había una pareja de españoles que iban a bailar El sombrero de tres picos, de Falla. Cuando llegamos, el piano estaba medio tono bajo. Yo estaba tocando a primera vista unas cosas que casi no podía con ellas y me dice el director: "¿Qué, tú quieres que en la orquesta transporte todo el mundo por tu culpa?". Tuve que tocar por arriba de las negras. Terminé llorando, pero terminé.

 

Cuando Chucho tenía 16 o 17 años, Bebo le colocó como pianista de su orquesta. En el primer ensayo devoraba las 52 teclas blancas y las 36 negras. "Imagínate tú, que la orquesta terminó y yo seguí tocando. Tocaba y tocaba y, ¡bam!, cerró la orquesta, y yo seguí. Y dice Chocolate [el trompetista Armenteros]: '¡oye, Bebo!, tienes que ponerle freno al Caballito [a Bebo le decían Caballón], que está desbocado".

 

Con tres años, Chucho ya se encaramaba al piano. "El piano era un juguete para mí. Oía una melodía por la radio y me la aprendía inmediatamente. Me acuerdo que mi tía me llevó al cine a ver una película. Por la mañana me levanté con una melodía pegada en la cabeza que no recordaba dónde la había escuchado. Me pongo a tocarla y sale todo el mundo corriendo de la cocina. Era la música de Casablanca". Bebo empezó a tocar con siete u ocho años. "Para él poder estudiar fue muy duro porque no tenía ni piano. Por eso yo digo que él me da raya y salida, como decimos en el billar, de aquí a Japón. Imagínate tú, que pasó mucho trabajo y que tenía que ir a pie a estudiar. Si ya yo nazco con un piano, con mi papá que me puede dar clases, con un maestro que viene a la casa y con el plato caliente de comida para almorzar y cenar, no es lo mismo". La madre de Bebo, Caridad Amaro, se ganó cinco pesos en una lotería y le pudo por fin comprar un piano: "Costó tres pesos, pero estaba en el comején de arriba abajo y se cayó". "Se derrumbó", corrobora Chucho (ríen los dos).

 

Por el domicilio de los Valdés, en el barrio de Santa Amalia, pasaban músicos como Ernesto Lecuona, Osvaldo Farrés, Portillo de la Luz, Bola de Nieve, Celia Cruz... -ella no salía de allá, dice Bebo- Chucho recuerda cuando oyó por primera vez Novia mía. "Estaban sentados en el portal, porque esa gente venía con la guitarra, y yo atrás con el piano, y José Antonio [Méndez] cantaba: 'novia mía, desde el primer y fiel abrazo...". "¡Qué lindo! Y los arreglos, gratis", se ríe Bebo. Y Chucho: "Y la parte del piano también, porque tú sabes que en ese tiempo...".

 

Bebo Valdés entró en Tropicana en 1948. Un pianista que tocara allí tenía que saber música suramericana, zarzuela, jazz, el repertorio cubano... A finales de los cincuenta, Chucho estaba en todos los ensayos. "Andábamos todo el día juntos. Iba conmigo a todas partes (Bebo baja la voz), hasta a buscar hembras". Bebo Valdés grabó un disco en español de Nat King Cole -yo fui el que le enseñé, aunque nunca aprendió a decir cachito, decía cachirou-, y en 1959, dirigía la orquesta Sabor de Cuba, con Chucho al piano. Los cantantes eran nada más y nada menos que Pío Leyva, Fernando Álvarez y Rolando Laserie.

 

El piano es una extensión de ambos. "Si me lo quitan es como matarme", confiesa Bebo. "Cuando no tenía piano en Cuba, me quedaba en la escuela al cierre hasta que los guardas me agarraban y me botaban de allí". "Hay pianistas que tocan muchas notas y son genios", explica Chucho. "Ejemplo, Art Tatum. Hay otros que no tocan muchas notas y también son genios, como Monk. Yo, en la teoría de mucho y poco no creo. Me preocupa más la originalidad. La improvisación es como una conversación. Hay momentos que tienes que hablar despacio. Y si te emocionas, pues hablas más fuerte y hasta puedes hablar muy rápido. Estoy en contra del que toca para el aplauso, para impresionar. Hay dos tipos de virtuosismo. El del poder de síntesis lo tiene Bill Evans, el gran poeta; el del poder de tocar un millón de notas, todas con swing, y dentro del tiempo, Oscar Peterson".

 

Para rodar el documental 'Old Man Bebo', Carlos Carcas ha seguido a Bebo Valdés durante siete años. Y se pasó nueve meses montando las 200 horas de material a partir de viejas fotos, entrevistas con hijos, hermanos y amigos, filmaciones añejas... "Vi un retrato mío de 1948 y no me conocí", asegura Bebo. Y Chucho, bajando la voz: "Hay otra foto que yo traje en la que él está con una tremenda mulata abrazado. Y le dije: 'mira, hmmm". Bebo se ríe: "Bueno, de eso ha pasado ya una tonga de años". "Desde que él y el hermano tenían 13 o 14, yo me levantaba por la mañana cuando estaban dormidos, y para joderlos, tiraba de la sábana. Y veía que había semen... Que los muchachos (con la mano, Bebo hace el gesto de masturbarse). Hablé con unas amigas mías que tenían el lugar para eso, y les dije: 'yo lo pago por adelantado, pero tienen que tener los dos esto que ya tú sabes (simula ponerse un preservativo)'. Un domingo me los llevé y los puse con ésta -a Chucho- y con ésta -a Raúl-. Y de ahí, los domingos les daba cinco pesos a cada uno y ya iban solos. Es lo único que podía hacer un padre por un hijo ¿no?". Chucho agacha la cabeza tapándose la cara con la palma de la mano.

 

Se reencontraron en 1978 en Nueva York, en una cafetería de la Séptima Avenida. "Yo sabía desde hacía una semana que Bebo estaría allí. Muchas emociones. Iba a verle después de 18 años, a conocer a Bill Evans en persona y era el debut de Irakere en Estados Unidos, en el Festival de Jazz de Newport". Bebo se dejó sus buenos dólares en el concierto del Carnegie Hall, invitó a todo el mundo. "En el camerino, un tipo que me dijo: 'usted ve cómo Cuba hace a los músicos...'. Y me fui". "Deja la política, túmbala", le pide Chucho.

 

Chucho Valdés tocó con el grupo Irakere en Estados Unidos gracias a las medidas del presidente Carter. Ya no pudo volver a hacerlo, por las prohibiciones, hasta 1987. "Hazte idea que esa prohibición hubiera existido en la década de cuarenta. No se hubieran encontrado Mario [Bauzá], Machito y Chano Pozo con Parker y Gillespie, el bebop con la cosa afrocubana. Cuando tú prohíbes el arte estás parando el desarrollo de la cultura". En Estados Unidos le tratan de maravilla. Le admira gente del cine como Jack Nicholson, Sidney Pollack, Whoopi Goldberg... "Tengo una foto peleando con Mohamed Alí. En el 96 yo estaba trabajando en un club de Nueva York y él supo que era mi cumpleaños. Me invitó a comer en un restaurante. Me regaló la trusa [calzón] y los guantes".

 

Irakere, el grupo que Chucho creó en 1973, ha dejado su impronta en el jazz latino y la música cubana bailable. Como ya hiciera Bebo con su orquesta del batanga, usaba la polirritmia de los tambores batá, legado de los yorubas que llegaron como esclavos a Cuba. "Ha sido una escuela de cuatro generaciones. La favorita mía fue la primera con Paquito [D'Rivera], Sandoval [Arturo], Varona y Averhoff. La sección de metales más importante y más violenta que yo haya escuchado. Tenía que vivir con el lápiz en la mano y tratando de complicar más las cosas para ver si me daban un descanso. La gente decía: 'es que en Irakere los arreglos son muy complicados'. ¡Claro! ¿Qué le puedo escribir a Arturo? ¿Qué le voy a escribir a Paquito? Podían tocar cualquier cosa haciendo chistes".

 

En 1990, cuando Bebo supo que su hija Mayra Caridad iba a actuar en un club de París, cogió un avión en Estocolmo. "Cachita estaba cantando y al presentarme en la sala se echa a llorar. Subo al escenario y le doy un abrazo, pero no se le quitaba. Yo la dejé de cuatro años en Cuba. Me dijo: 'acompáñame en un número'. Toqué y llantos y más llantos", recuerda. "La otra hija, Miriam, tenía una hija que yo sabía que estaba en estado y quería verlas. Fui hasta Blois, donde vivía la nieta. Nunca la había visto. A las siete de la tarde le entran los dolores y una hora después nace la niña. Mi bisnieta. Hay una foto en el hospital en la que estoy con ella en brazos, mi hija a un lado y mi nieta al otro. Cuatro generaciones. Eso no se me va a olvidar jamás".

 

Mientras el mambo recorría el mundo, el batanga de Bebo resultó un fracaso. Le duele todavía. "Porque me costó mucho trabajo hacerlo y muy poco desbaratarlo". Fue a los cabildos a escuchar los tambores rituales. Tomó uno de los ritmos sagrados y le cambió algunas cosas. El fracaso, curiosamente, empezó con éxito. Los dueños de la Cadena Azul de radio contrataron a la orquesta del batanga para tocar los domingos. Había colas de una cuadra y media para entrar en el estudio de la calle Prado. "Se llenaba el auditorio, 1.200 personas, pero nadie [se refiere a patrocinadores] compró eso y se acabó".

 

Chucho Valdés, que acaba de grabar discos con Charles Aznavour y Pablo Milanés ?"acompañar es más difícil que tocar solo. El pianista tiene que servirle la mesa al cantante para que se sienta bien"?, dio su primer recital en 1993 en Montreal. "Las piernas me temblaban. Yo tocaba con Irakere y no estaba acostumbrado. Y menos en un festival con Herbie Hancock, Chick Corea, Jarrett? Busqué mi identidad en el tumbao cubano y en hacer versiones. Ahí me di cuenta de que sí podía hacerlo". Años más tarde, también en Montreal, lo programaron en la iglesia de la Santísima Trinidad, templo de concertistas clásicos. "La directora me dijo: 'mira, si no te aplauden, no te asustes, y si se va la mitad de la gente, tampoco porque ayer tocó un pianista de jazz muy importante y se fue casi todo el mundo'. Yo pensé: '¿qué voy a hacer ahora?'. Primero toqué Les feuilles mortes al estilo barroco y cuando terminé con un preludio de Bach el público se puso en pie y empezó a gritar. Entonces le metí tumbaos a Debussy. Hice lo que me dio la gana".

 

En Nueva York, este pianista torrencial ha grabado discos como Live at Village Vanguard ?en cuarteto? y Solo en el Lincoln Center: "Estaba todo vendido hacía semanas y hubo reventa con tiques a 500 dólares". "Cada vez que yo tocaba en Nueva York había un señor mayor que estaba sentado allí. En 2000 me cita Blue Note para hacer un disco. Y en las oficinas estaba ese señor. Me dice: 'quiero que grabes un disco de piano clásico'. Era Max Wilcox, el representante que le grabó a Arthur Rubinstein los últimos 17 años de su carrera. Mandó buscar un Steinway que había en Washington y a un ruso que era el mecánico del piano. Yo lo probé y estaba maravilloso, pero el ruso dijo que no estaba bueno. Esperé cinco horas a que terminara de cuadrar el piano. Y cuando le puse la mano era increíble. Nunca oí sonar un piano así, nunca", confiesa.

 

En 'Old Man Bebo' dice: "Nadie como yo sabe del talento de Bebo". "El Bebo que yo conozco, que no es el que ustedes conocieron, que es maravilloso, es el Bebo que se sentaba en la cocina y terminaba arreglo tras arreglo a una velocidad y con una calidad fuera de serie; el Bebo pianista de la lectura increíble de una partitura a primera vista; el Bebo genial director de orquesta, de la mano segura. Ése es mi héroe. Yo me aprendí todos los solos de piano de todos sus temas de tanto escucharlo. Y todavía me los sé. La cadencia que tiene tocando es irrepetible". Bebo opina -"y no como padre"- que Chucho es hoy el pianista más completo de todos porque puede tocar cualquier cosa. "La técnica que tiene, eso es para regalarlo". "Aprendí lo que me enseñó el señor [Chucho mira a Bebo sentado al otro lado de la mesa]. Si salí bueno, malo o regular, échenle la culpa a él" [se ríe].

 

En Suecia, hace veinte años, un médico le comunicó a Bebo que por un problema de vértebras no volvería a tocar. "Sólo muerto", le dijo (se ríe al recordarlo). A veces le duele la espalda, y hace siete veranos sufrió una trombosis, pero asegura que va a tocar hasta el día que se muera. "Me quité una vez y a los tres días estaba loco. Yo no puedo estar encerrado en casa, mirando, ésa no es mi vida. Empecé muy temprano, así que cuando me vaya, que sea tocando el piano. Y de golpe, pum, y fuera".

 

Bebo y Chucho Valdés actúan el día 21 en Tarragona (Auditori Camp de Mart); 22 y 23, en Barcelona (Teatre Grec); 26 en Madrid (Conde Duque); 28 en La Granja de San Ildefonso (patio de la Herradura) (Segovia); 3 de agosto, en Zaragoza (plaza de toros), y 6 de agosto, en Sos del Rey Católico. El documental 'Old Man Bebo' se estrenará en los festivales en otoño.

 

Yanier Hechavarría: El artista más allá del premio

 

Por Leonardo Gell Fernández-Cueto

 

Recientemente fui testigo del concierto que ofreciera el Departamento de Composición Musical de la Universidad de las Artes de Cuba, donde se escucharon algunas de las obras premiadas en el Concurso Musicalia, que convoca anualmente la Facultad de Música, con sede en La Habana.

 

El jurado, presidido por el maestro Héctor Angulo e integrado por Sigrid Macías, la española Isabel Urueña y los Premios Nacionales de Música Harold Gramatges y Alfredo Diez Nieto, valoró decenas de partituras procedentes de varios países. Las mismas disertaron en 4 de las 5 categorías que se establecen teniendo en cuenta las más diversas combinaciones y formatos musicales.

 

Para sorpresa de jueces, profesores y público en general los cubanos arrasaron con la gran mayoría de los premios y menciones otorgados en el certamen. No quedaba pues mejor alternativa que dar a conocer varias de las piezas galardonadas, proceso final de toda obra creadora.

 

Así intervinieron esa tarde las composiciones de José Víctor Gavilondo, Alejandro Falcón y Víctor García, mas Cantos afrocubanos de origen mbenbos y bantu, de Yanier Hechavarría, despertó el mayor interés en mí. Concebida para mezzosoprano y piano, la obra contiene una gran carga emocional que nos revela un mundo complejo y lleno de inquietudes por expresar. Fue entonces que no lo pensé dos veces y me dispuse a conversar con este novel músico, al cual su profesor, el reconocido compositor Juan Piñera, tiene entre sus mejores discípulos actuales.

 

LG: Eres un excelente intérprete del saxofón. Sin embargo, al concluir tus estudios de  nivel medio-superior decidiste abandonar esta carrera para iniciar la de Composición Musical. ¿Qué te motivó a esto?

 

YH: No he abandonado del todo al saxofón, de hecho entre mis planes inmediatos está el poderlo continuar junto a la carrera de Composición. Pero siempre sentí la necesidad de componer y, al hacer las pruebas de ingreso a la Universidad de las Artes, pensé que sería bueno empezarla. El saxofón lo estudié académicamente durante más de ocho años y necesitaba hacer otras cosas también, fue así que surgió esta idea.

 

LG: ¿Cómo recibió Yanier Hechavarría el Premio Musicalia de Composición con la obra Cantos afrocubanos…?

 

YH: Para mi fue una experiencia muy  buena. Realmente llevé esta obra al concurso con el objetivo de presentarme solamente, nunca pensando que ganaría el premio. Hasta cierto punto no es una obra de larga duración y está hecha sin grandes pretensiones. Con tantas personas buenas que optaron en varias categorías y yo solo participé en una de ellas, la noticia fue una sorpresa porque no lo esperaba. Todo ello sirvió para darme cuenta de que no voy por mal camino y me da un voto de confianza a mi mismo y motivación para seguir componiendo, máxime con un jurado tan prestigioso como el que valoró las obras.

 

LG: Tu obra en concurso me impresionó por contener un profundo mensaje. No podría describir con exactitud las diversas sensaciones que experimenté al escucharla, solo se que un artista y, sobre todo, un gran ser humano se descubría tras cada sonido. No siempre para un creador es fácil trasmitir con la técnica y los conocimientos académicos adquiridos la fuerza que mueve su mundo interior. En ti esto se manifestó con absoluta naturalidad. ¿Qué te hizo concebir Cantos afrocubanos…?

 

YH: Estos textos eran cantados por las plañideras -encargadas de llorar en los rituales funerarios- y me llamaron mucho la atención porque desde hacía tiempo quería plasmar un sentimiento tan profundo como lo es la pérdida de alguien cercano; donde la música no fuera solo sonido, sino mezclar también la teatralidad y así trasmitir un mensaje mucho más claro. Regularmente pensamos, cuando componemos, en un público conocedor que entiende tu lenguaje, pero para mi siempre ha sido muy importante poder llevar, sin afectar la calidad de la obra en sí, el argumento a todo público. Lo que quise plasmar fueron elementos o reacciones tan cotidianos como pueden ser llorar, suspirar o gritar, elaborados con un sentido artístico a través de la música.

 

LG: Actualmente la música compuesta por nuestros contemporáneos no es muy aceptada por el gran público. Muchas veces esto ha pasado con los genios que trascendieron en la historia del arte musical. ¿Cuán importante resulta para el compositor y su obra el que ésta sea ejecutada y apreciada?

 

YH: Para mi cuando la obra no se interpreta ha quedado trunca. Un compositor existe mientras exista su música tocada y escuchada. De lo contrario sería como un retoño que no llega a florecer. El que tu obra se escuche también entraña una identificación del intérprete y del público con la misma. Para los jóvenes compositores que estamos empezando en este mundo se hace muy difícil que se toque nuestra música y siempre estamos rogándole a los intérpretes que la ejecuten. En el caso del concierto de premiados tuve la suerte de contar con Lázara Claro y Lisandra Rodríguez que la hicieron de una manera extraordinaria.

 

LG: ¿En qué crees tú que radique el que la música compuesta en la actualidad no sea aceptada por todos, incluso por algunos músicos?

 

YH: Es una pregunta compleja porque eso siempre ha sido una polémica entre nosotros. Desde que nacemos estamos escuchando música tonal, del pasado. Considero que en los programas de estudio de las escuelas de música hay un bache, donde realmente no se profundiza en la creación actual y porqué los compositores buscamos un lenguaje diferente. Muchas veces el gusto se forma y como mismo se nos habla y ofrece música genial de Bach, Mozart, Beethoven… se debe ir creando un mayor acercamiento a la música de nuestros días, crear una mentalidad abierta a lo diferente.

 

LG: Supongo que ser alumno del maestro Juan Piñera más que un honor ha significado para ti una gran fuente de conocimientos en estas lides…

 

YH: Conocer a Piñera y pertenecer a su clase es un orgullo para todo alumno, porque él no solo te enseña a componer, sino a ser humano, culto, a interesarte por todas las ramas artísticas y a ser un compositor sensible con todo lo que te rodea. Pienso que Cantos afrocubanos… es fruto de esto que me ha enseñado Piñera porque me ayudó a mezclarme con el mundo del teatro, la pintura. Siempre sentí inclinaciones hacia la cultura en general pero con él aprendí no solo a apreciar una obra, sino también a discernir entre lo bueno y lo malo y principalmente a identificarme con ella. Juan Piñera es una persona muy especial -con mayúsculas- y considero que es ejemplo para todo músico.

 

LG: Con tantos Premios Nacionales de Música impartiendo clases en el Departamento de Composición, estoy pensando en los maestros Harold Gramatges, Alfredo Diez Nieto y Roberto Valera, ¿no crees que pudieras tú en un futuro dar continuidad a esta luminosa lista?

 

YH: Si llegan los premios, bien, pero no es algo en lo que pienso, de hecho alcanzar tal reconocimiento es muy difícil. Obtenerlo, hipotéticamente hablando, sería como un homenaje y una muestra de afecto y amor a la carrera de todos estos maestros que me han antecedido. Me siento muy orgulloso de la escuela cubana de composición. Soy un gran admirador del Grupo de Renovación Musical con personalidades como Amadeo Roldán y Alejandro García Caturla, y de la vanguardia de los años ’70 también. Incluso, me siento muy identificado con ellos. Lo más importante en todos los compositores anteriores a mi generación es que han sabido impregnar en su música la esencia de lo cubano.

 

Ramón Vázquez en nueva movida

 

Por Héctor Aponte Alequín

 

San Juan, 6 jul (Primera Hora).- Cerca de su trigésimo cumpleaños, hay quienes lo consideran obsoleto. Para Ramón Vázquez, en cambio, el disco sigue siendo “La varita mágica”, como se titula uno de sus éxitos en jazz.

 

Por lo menos a él, esa lámina de policarbonato de plástico le sigue funcionando como llave.

 

“Mi primer disco me abrió puertas en Estados Unidos, Europa, Asia y el mundo”, destaca el bajista sobre su primera producción, “On the Move” (2003).

 

Gracias a ese álbum, cuenta, conoció a músicos de talla internacional con los que ha hecho un sinnúmero de “Tríos” en diversas presentaciones durante los últimos tres años, momentos que recopila en su nuevo disco así titulado.

 

“He tenido la oportunidad de reunirme con (el contrabajista) Eddie Gómez, con (los saxofonistas) Miguel Zenón y David Sánchez, con (el baterista) Henry Cole... Vamos a consignar todos esos compartires en el disco”, expresa el cubano que vive en Puerto Rico desde sus nueve años de edad. En “Tríos” también participan el pianista boricua Luis Marín, el baterista Guy Frómeta, el tecladista Eric Figueroa y el percusionista Efraín Toro.

 

Ramón Vázquez acepta que, aunque “no es la mejor inversión en términos de distribución y ventas en Puerto Rico”, contar con un nuevo disco lo ayudaría a darse a conocer. En el mundo del jazz, explica, las reseñas y críticas son muy importantes para difundir el material musical de este género entre sus seguidores.

 

Y si no hay disco, pues no hay reseña ni crítica... ni presentación en vivo, eventualmente. En Internet, ejemplifica, hay decenas de páginas que se dedican a esa tarea, y que ven millones de personas en el mundo.

 

Quienes han optado por dejar de grabar discos propios debido a lo costoso que sale y a la poca probabilidad de recuperar el dinero invertido en la producción, son músicos con décadas de fama internacional, sugiere.

 

“En ese sentido, me siento bien tranquilo y contento. Además, hay un público de jazz fijo que siempre apoya nuestro trabajo”, afirma el músico de 36 años durante la sesión de fotos para la carátula de “Tríos”, en el estudio de Edwin Cordero, en Santurce.

 

Defiende con fervor las uniones de instrumentistas porque de ellas podrían salir ideas que aumenten ese público al que hace referencia.

 

“Sí hace falta que hayan más plazas. En Puerto Rico hay tres festivales de jazz y todos se llenan. Los alcaldes deberían tener este género en consideración para las fiestas patronales y otras actividades”, establece el dueño de la corporación musical A-Z Music.

 

Tríos cuenta con estándares como “Stella by Starlight” y “Cómo fue”, y con composiciones de Ramón Vázquez, “Waltz for Belly” entre ellas.

 

Alfredito Rodríguez Salicio: ¡Pianista!

 

Por Toni Basanta

 

Reproducimos a continuación la conversación que sostuvimos con Alfredito Rodríguez Salicio, uno de los más prometedores pianistas en la escena de la música popular cubana de nuestros días. Laureado en dos ocasiones con el premio Jojazz, les recomiendo que no olviden el nombre de este joven artista pues de seguro, en el futuro mucho y bueno dará que hablar.

 

T.B.: ¿Cuáles han sido las motivaciones fundamentales para convertirte en un músico de jazz?

 

A.R.S.:La gran motivación de que el jazz sea parte de mi vida fuè el cd Koln Concert de Keith Jarrett. En aquel tiempo no tenía discos de jazz y este fue el que hizo que me adentrara en este mundo. Después , la improvisación , sin esta no pudiéramos vivir. Refleja la manera de expresarnos , de vivir , de sentir, es todo. Los músicos que siempre he estudiado fueron o son grandes improvisadores, desde Bach hasta Brad Mehldau o Jason Moran. Y por supuesto,la composición es otra de las grandes motivaciones que el jazz despertó en mí para ponerla en un primer plano de mi vida musical.

 

T.B.: Desde tu primera presentación en el Concurso Jojazz, sentimos que en tus obras había una transición de estilos, capaces de abarcar lo tradicional del jazz (straight ahead), lo cubano y tu propia imaginación. ¿Es esta una posibilidad de sentirte complacido al interpretar tu propia música?????

 

A.R.S.: En mi obra existe una gran variedad de estilos, tanto cubanos, como de cualquier parte del mundo. Pero, lo más importante en la musica es que sea sincera, pura, y que logre reflejar el mundo interno de cada persona, la vida , el aire , la respiración. Esas características cuando se logran en la música van más allá de la técnica , de las notas , es algo inexplicable. Sinceramente , cuando más puedo lograr esto es cuando compongo o interpreto mi música.

 

T.B.: En tu segunda participación en el Jojazz, proponías una semblanza (a piano solo) que abarcaba  una buena cantidad de géneros de la música popular cubana, aparentemente fuera de moda, a la cual nombraste “A mi estilo”. 

 

A.R.S.: Yo considero que para conocer y lograr una gran madurez en la música actual, hay que conocer y estudiar más la tradicional.A mi estilo” fue el fruto del estudio de la música tradicional cubana, la que todo músico, principalmente cubano, debe conocer.  

 

T.B.: Naciste rodeado de abundante música y espectáculos al ser tu padre Alfredito Rodríguez, el cantante más popular en Cuba a partir de los años 80s, al ganar varios Premios Girasol de La Revista Opina. ¿Pudiéramos afirmar que tu padre es la primera gran influencia artística en tu vida? ?????

 

A.R.S.:, desde muy pequeño estoy rodeado de música de cualquier tipo. Y mi padre fue el mayor exponente para que me inclinara por ella. Siempre ha sido mi consejero y amigo.

 

T.B.: Siendo todavía un adolescente, compartías tu tiempo como pianista en la Orquesta ICRT la Orquesta de la Radio y la Televisión cubanas—. ¿Consideras esta experiencia vital para tu eterna vida como pianista?

 

A.R.S.: Esas experiencias son inborrables. Ahí aprendí a ser un profesional, a leer música popular a primera vista, ese trabajo conlleva mucha experiencia y oficio. Estas orquestas me enseñaron a apreciar la música cubana e internacional. Gracias a todos los que me ayudaron en esos buenos momentos .

 

T.B.: El jazz es un género musical que hace más de 4 décadas requería de un público “especializado”. Pero a partir del surgimiento del Rock Jazz Fusion en los 70s y la presencia de pianistas como Keith Jarrett y otros miles, entrenados clásicamente, aparecen “nuevos estandares” y una nueva audiencia. ¿Cómo influye esta época y las posteriores en tu desarrollo professional?

 

A.R.S.:Como decía, yo soy un gran consumidor de música en general. En cuanto al jazz, considero que todas las épocas son igualmente importantes en su desarrollo. Para mí, lo más importante en este momento de mi carrera como jazzista es el estudio de las raíces , de los principios, lo tradicional. En cuanto al público, considero que el jazz siempre va a estar brindándole la mano a quien lo desee. Es simplemente una cuestión de gustos y conceptos.

 

T.B.: La posibilidad de tocar y ser finalista  en el SOLO PIANO  COMPETITION del Festival  de Montreux en Suiza en julio del 2005, ¿te brindó nuevas pistas acerca de lo que ocurre en el jazz a nivel mundial ????????

 

A.R.S.: En ese festival aprendí y tuve la oportunidad de ver lo que está pasando con el jazz actualmente. Junto a mi amigo Harold, compartimos con grandes personalidades como Quince Jones, Michel Legrand y otros. Tuve la oportunidad de ver clases magistrales y conciertos de Herbie Hancock, Chick Corea, Oscar Peterson, John Scofield, Jack DeJohnette, entre muchos otros.

 

T.B.: Meses después, en el Teatro Auditorium Amadeo Roldán, junto a Ernán y a Harold López-Nussa, en el “Concierto a 6 Manos”,    el encuentro dejó bien claro el caudal de nuestra Escuela pianística, gracias al destaque de vuestras interpretaciones, muchas de ellas originales.

 

A.R.S.: Ese concierto fue sencillamente maravilloso . La conmunicación, la energía y el profesionalismo estuvieron reflejados en él. Fue un gran honor para mí compartir escenario junto a Harold y Ernán López-Nussa.

 

T.B.: ¿Cuéntanos cómo equilibras la parte de tu vida creadora como compositor e intérprete, con el trabajo como profesor en la Escuela de Música “Manuel Saumell  ?

 

A.R.S.:La escuela Manuel Saumell ha sido un gran reto en mi carrera ya que nunca había compartido mis conocimientos y lo que he aprendido en el transcurso de mi vida con alumnos . Gracias a todos los profesores por ser tan comprensivos, profesionales, y grandes seres humanos . Y gracias a ti por confiar  una vez más en mí y en mi música.

 

Diálogo con la joven pianista cubana Karla Martínez

 

Por Leonardo Gell Fernández-Cueto

 

A la joven pianista Karla Martínez Rabanal la conozco hace ya cerca de una década, desde que comenzamos los estudios de piano. En los últimos años hemos compartido en concursos del instrumento, conciertos y, más recientemente, dentro del aula. Sí, porque, para dicha, ha contado entre mis discípulos de música de cámara en el Conservatorio Amadeo Roldán de La Habana; aún cuando, a solo 2 años de diferencia entre nosotros, somos, ante todo, muy buenos amigos.

 

Recientemente Karla ofreció su recital de graduación del nivel medio-superior, en la Basílica Menor del Convento de San Francisco de Asís, donde, una vez más demostró su altura como intérprete. Pero, nada comparado con la satisfacción de saberse, ese mismo día, la “Mejor Graduada” de su promoción en dicho centro de estudios.

 

Los que la conocemos de cerca, sabemos que no es más que el merecido reconocimiento a una destacada trayectoria estudiantil que, durante los 11 años transitados, convierte su nombre en sinónimo de entrega, sacrificio, sencillez, carisma y talento; cualidades con las que ha sabido ganarse nuestro cariño y admiración.

 

Motivos sobran para una oportuna entrevista que nos acerque a los importantes lauros que ha obtenido y así conocer más de una novel instrumentista cubana, que mucho dará de qué hablar en un futuro cercano.

 

LG: Una pregunta se impone: ¿Cómo llega Karla Martínez Rabanal a la música? ¿Existe alguna tradición familiar?

 

KM: No, realmente ninguna. Cuando tenía 3 años comencé a estudiar ballet y por un accidente que tuve no pude continuar, pero siempre me llamó la atención todo lo que era arte: la actuación, el teatro, la danza, la música… De niña me regalaron un piano de juguete y siempre lo tenía conmigo, fue entonces que a mi abuela se le ocurrió ponerme en contacto con alguien con quien pudiera tener los primeros acercamientos a la música. Empecé a tomar clases con la profesora Josefina Calcaño, que vivía cerca de la casa, quien me propuso hacer las pruebas en la escuela. Aprobé y así me inicié en la música.

 

LG: En 2004 obtuviste el Primer Premio del Concurso Internacional de Piano “María Clara Cullell”, de Costa Rica. Anteriormente no habías sido acreedora de un lauro similar en Cuba, a pesar de participar en varios certámenes. ¿Piensas que en ti se cumplió eso de que no se es profeta en su tierra?

 

KM: No. Pienso que eso tiene que ver con la preparación y madurez que iba alcanzando. De niña me faltaban muchas cosas por aprender y ese premio llegó en un momento inesperado… Los premios llegan cuando uno menos se los imagina y creo que eso fue lo que pasó.

 

LG: ¿Qué consideración te merecen las competencias musicales en la actualidad?

 

KM: Las competencias no me gustan y digo igual que muchas personas: “los concursos son lo más alejado de un artista”, ya que las decisiones de un jurado no siempre son las más correctas, el que gana no siempre es el mejor y por ende el que mejor toca no es el más reconocido. En los concursos, el hacer arte muchas veces se valora subjetivamente, se ponderan otras cosas que para uno no tienen esa valía, se miran muchos aspectos técnicos y todo eso hace que en el certamen no siempre te lleves la verdadera imagen del artista. De todas formas considero también que es un mal necesario porque es una de las pocas vías que tenemos los jóvenes para darnos a conocer, prepararnos más, exigirnos y –porque no- superarnos.

 

LG: En 1999 participaste en el Festival de Música Latinoamérica, en Santo Domingo, y en 2005 fuiste invitada al Ciclo Internacional de Piano, en Uruguay. ¿Qué experiencias guardas de estos eventos?

 

KM: Tocar para un público que no te conoce es siempre una experiencia importante. En República Dominicana era muy pequeña y fue la primera vez que me enfrentaba a un público extranjero. Guardo muy buenos recuerdos porque a todos les gustó mucho mi interpretación y fue una forma de llevar lo que se está haciendo aquí a manera de confrontación de la enseñanza. En Uruguay la música cubana no se conoce y por eso me gustó mucho poder llevar algo de Manuel Saumell, Ignacio Cervantes y José María Vitier, teniendo una excelente acogida.

 

LG: Como intérprete te has desarrollado ampliamente: trabajas como solista y también la música de cámara. ¿Sientes alguna necesidad particular de expresión a través de toda esta música? ¿Qué te ha aportado?

 

KM: La música es lo que tú sientes y puedas hacer de ella. Particularmente me gusta la música en cualquier rama en la que me pueda desarrollar. La música de cámara me encanta, es un arte que he descubierto a través de “un joven maestro” y pienso que me desarrolla un poco más en cuanto a oír todo lo que está pasando con los timbres, ambientes y sonoridades.

 

LG: ¿A qué crees que se deba el que los jóvenes instrumentistas no se acercan frecuentemente a la música de cámara? ¿Existen espacios que estimulen esta práctica desde las edades tempranas?

 

KM: Me parece que se debe a que no existe una gran difusión de esta música, que hay muchas personas que no la practican y en las escuelas tampoco se exige debidamente. Me atrevería a decir que esta práctica debería comenzarse mucho antes del tercer año de nivel medio-superior. Ahora el Festival de Música de Cámara Amadeo Roldán ha creado espacios para los jóvenes intérpretes, pero creo que aún falta mucho por hacer en este sentido.

 

LG: Supongo que en tu formación han tenido que ver la familia, profesores y amigos…

 

KM: Han sido muchos. Mis profesores, desde que comencé con Alina Ponsoda en el taller de la escuela, Patricia Melis que guió toda mi formación en el nivel elemental, luego María Teresa Pita durante seis años, Víctor Rodríguez y tú con la música de cámara. Toda la familia ha tenido que ver en mi formación y, aunque no son músicos, han estado siempre al tanto de mí. Amigos también. Me ha gustado siempre vincularme con personas que tengan las mismas ideas que yo, los mismos deseos de hacer música y de todos he aprendido.

 

LG: Algún consejo para los jóvenes músicos.

 

KM: Lo primero es proponerse y hacer cosas. Los jóvenes hoy en día están ávidos de enfrentase al público y tocar. No se trata de prepararse para un examen y dejar pasar ese repertorio. Al final vamos a ser artistas y necesitamos el enfrentamiento con las personas desde el escenario.

 

Ahora que Karla Martínez iniciará los estudios superiores, en la Universidad de las Artes de Cuba, sus aspiraciones artísticas continúan enfocadas en ascenso hacia el éxito; camino que ella ha sabido cultivar con ahínco y tras la convicción “sobre todo de aprender para seguir dando lo mejor de mí al público”.

 

El rey del mambo

 

Hace 70 años, Cachao creó este ritmo junto a su hermano Orestes. Hoy es una enciclopedia de anécdotas y un mito de la música cubana que sigue exprimiendo el contrabajo a los 89 años. Este viernes actúa en Madrid

 

Por Carlos Galilea

 

Madrid, 31 jul (Diario El País).- ¿El señor Cachao? "El que le habla", contesta por teléfono desde su casa en Miami. Tiene 88 años y es una leyenda: inventó el mambo con su hermano Orestes y grabó las primeras descargas (improvisaciones afrocubanas). Farewell Tour. 80 Years of Music se anuncia como su gira de despedida. Se piensa un poco la respuesta: "No, todavía no, la verdad es que no. Me siento bien y no puedo dejar de ser músico".

 

Como apunta Fernando Trueba, Cachao es una enciclopedia de chistes y anécdotas. Se acuerda de la pensión de la calle del Arenal, en el centro de Madrid, en la que se alojó a principios de los años sesenta. Recién llegado de Cuba. La mención del nombre provoca una sonora risa al otro lado del teléfono. "Hombre, ¡figúrese! Había un cura que me decía 'usted tiene que ir a misa'. No me dejaba tranquilo. Yo iba el domingo para complacerlo porque si no le hago caso me busco un problema con él". Eran tiempos en los que una sotana mandaba mucho. "Aquellos días fueron de los mejores que yo pasé en la música, chico", dice con un ligero tono de nostalgia.

 

Tocaba con Ernesto Duarte y la orquesta Sabor Cubano en Radio Madrid y en locales como El Biombo Chino o El Gallo Rojo, de Alicante.

 

Probablemente nadie hablaría hoy de Cachao de no haber sido por Andy García. Cuando el actor se le acercó, Cachao compaginaba un trabajo en la Filarmónica con actuaciones en restaurantes de lujo. Tocó en bodas y bautizos, fiestas griegas y judías. Hasta en un divorcio. La música cubana no estaba de moda y había que conformarse. En Cuba, allá por los años cincuenta, había llegado a formar parte de un mariachi. "Con un sombrero que me dieron... Las piedras eran de la calle ¡figúrese! Aquello pesaba. Yo creía que tenía un edificio arriba. Y me decían, 'ríe, ríe'. Y yo, 'sí, ¡cómo no!".

 

En 1993 Andy García lo rescató del olvido grabándole el disco Master Sessions y rodando el documental Como su ritmo no hay dos. "Él estaba haciendo El padrino en Los Ángeles y fue a verme tocar en San Francisco. Yo no sabía que era hijo de un gran amigo mío", dice Cachao. Tampoco Andy García sabía entonces que Cachao conocía a su padre. "Cuando él le dice a René... 'Papi, quisiera hacerle un homenaje a un músico que aprecio mucho, Cachao'. '¿Y dónde está el sinvergüenza ése?'. 'Ah, ¿pero usted lo conoce?'. 'Muchacho, yo lo conozco desde el año cuarenta".

 

Lleva tocando desde 1926. Como diría Bebo, una tonga de años. "Ésa es la palabra". El 22 de septiembre, en el Carnival Center For The Performing Arts de Miami, se le rendirá un merecido homenaje.

 

Una curiosidad: Israel López Cachao nació en 1918 en la que fuera la casa de José Martí, héroe de Cuba, en La Habana. En la calle de Paula, número 102, barrio de Belén. "Ahí nacimos todos los hermanos. Los días 28 de enero [conmemoración del nacimiento de Martí] teníamos que abandonar la casa porque todas las escuelas desfilaban por allí. Nosotros volvíamos al día siguiente. Así todos los años, hasta que en 1919 el Gobierno nos mandó mudar declarando la casa monumento nacional".

 

Cuando empezó a tocar el contrabajo casi no llegaba. "Me tenía que subir a un cajoncito, imagínese usted", explica. "Cuando crecí me dije 'pero miren en qué problema me he metido con este instrumento, que tengo que estar cargándolo de aquí para allá", dice riendo. "Lo que pasa es que en la familia mía todo el mundo es contrabajista. Mi hermana, mi hermano, mi madre, mi padre y yo. Los cinco. Y ahora me entero de que en estos 40 años que yo llevo acá en Miami hay como 35 bajistas en la familia".

 

Hace 70 años que Cachao y su hermano mayor Orestes inventaron el mambo. Orestes, bebedor y mujeriego, era su ídolo musical. Y los dos –Orestes tocaba el chelo y Cachao el contrabajo- eran miembros de la orquesta de Arcaño y sus Maravillas. "El danzón era muy sencillo y le hicimos un viraje de 180 grados. Cuando se hizo el mambo, en la parte final del danzón, se hizo con una velocidad increíble y la gente no podía bailarlo. Entonces acordamos reducir la velocidad. Luego Dámaso Pérez Prado le aumentó la velocidad a la que teníamos nosotros anteriormente porque ya era otra época y se bailaba diferente", explica.

 

Orestes e Israel podían llegar a escribir cada semana 28 danzones para la orquesta de Arcaño. Entre los dos calcula que crearon alrededor de tres mil. Un día en casa, escuchando la radio, programaron un danzón y a Cachao le pareció muy bueno. Al terminar, el locutor dijo el nombre de su autor: Israel López Cachao. ¡No lo había reconocido! Cuando componía con Orestes fumaba sin parar. "Cinco paquetes diarios", asegura. "Una vez me confundí y me puse el cigarrillo en la oreja y el lápiz en la boca. Era un fumador compulsivo". Se quitó de fumar en 1964 -una noche que se quedó sin cigarrillos en un barrio caliente de Nueva York y no se atrevió a salir a comprar tabaco- y también dejó el juego. En los hoteles de Las Vegas trabajó durante nueve años con artistas como Paul Anka o Sammy Davis Jr. Le pagaban bien, pero la ciudad era una tentación.

 

En 1957 había organizado unas históricas descargas. "Las cosas de uno. Siempre con ideas nuevas. Cité a los músicos despues del trabajo en los night clubs. A las cuatro de la madrugada. Y ahí empezamos a grabar hasta las nueve de la mañana. En cinco horas hicimos los números de la primera descarga. Entonces les recomendé que se pusieran trajes medievales, de hierro y eso, porque después de que la gente oyera esa locura nos iban a matar" . Pero aquello gustó. "Y empezó todo el mundo a hacer lo mismo. Yo lo hice como un experimento, pensando que no iba a pasar nada, y pasó".

 

"Un músico de atril no sirve para eso. Porque nada más que toca lo que le ponen, no es capaz de inventar algo", afirma. Curiosamente hay músicos de la clásica que miran con suficiencia a los de la música popular: "Yo estaba en la Filarmónica y me decían '¿por qué tú tocas esa porquería?'. Y yo les decía 'porque de eso estoy comiendo también". "¿Usted sabe lo que es salir de una ópera o un concierto vestido de frac y disfrazarse de guarachero en el baño del lugar para tocar en un baile? Me decían 'ahí viene el pingüino'. Era tremendo eso. Tocábamos hasta las tres o las cuatro de la madrugada. Los muchachos se querían liar a trompadas y a veces había que tirarse al piso porque las balas pasaban arriba de uno. Había que rezar y todo", recuerda riendo.

 

Desde el 14 de marzo de 2003, en el 6.554 de Hollywood Boulevard hay una estrella con el nombre de Cachao. Asegura no tener intención de escribir sus memorias. Aunque una vez se puso a repasar las orquestas en las que había tocado y perdió la cuenta en la 248. Evoca los días con Bola de Nieve en el cine de Guanabacoa poniendo sonido a las películas mudas: "El batería se emborrachó y, en una película del oeste, en lugar de tirar seis tiros con las baquetas tiró noventa. El público le decía, 'Chico, ¿qué te pasa? ¡Que el revólver sólo tiene seis balas!". En Cuba, con el cuarteto de Machín, anunciaba una funeraria: "No se muera usted, pero si algún día se le ocurre morirse venga a Fuentes". Hasta acompañó en óperas a Renata Tebaldi y Mario del Mónaco. Y en zarzuelas como Luisa Fernanda a Pepita Embil, la madre de Plácido Domingo. A un periodista colombiano le contó que una soprano que sentía al bajista sin el ritmo adecuado le dijo "Maestro, 6 - 8". Y que él contestó: "48".

 

Ni la muerte de su mujer le ha quitado el buen humor. Ríe con la facilidad de un niño feliz. "Eso es lo que soy. Ahora tengo 38 años porque los 50 que viví antes no se cuentan. Estoy empezando otra vez. Mi padre era así y mi abuelo también. Gente de mucha paciencia. Siempre he sido un hombre muy tranquilo. Cuando vienen los malos momentos también. A todo le doy buena salida. Si estamos de paso. Ya cuando venga el descanso definitivo. Por más que me dicen que allá arriba hay muchas orquestas. Lo único que estoy pensando es si habrá trabajo".

 

¿Quién inventó esa cosa loca? El mambo era la gran sensación. Un huracán que recorrió el mundo entero a partir de los años cincuenta. Ni las amenazas de los curas, asustados por una danza considerada diabólica por el Papa, podían con la fascinación que aquel ritmo epiléptico ejercía sobre la gente. Y la orquesta del cubano Dámaso Pérez Prado (Matanzas, 1916-Ciudad de México, 1989) reinaba sin discusión en las salas de baile.

 

Difícil permanecer sentado. Su grito gutural (¡aaaagh!) se hizo tremendamente popular, y números tan irresistibles como Mambo número 5, Mambo número 8 o el más lento Patricia, con el que se contoneaba Anita Ekberg en La dolce vita, de Fellini, aún suenan en muchas fiestas. "¿Quién inventó el mambo / que a las mujeres las vuelve locas? / ¿Quién inventó esa cosa loca?", cantaba el gran Beny Moré antes de contestar –estaba entonces en la orquesta de Pérez Prado- que fue "un chaparrito con cara de foca".

 

El chaparrito, o sea, Dámaso Pérez Prado, se llevó toda la gloria. A Cachao no parece importarle, no le ha importado nunca. Admite que Pérez Prado modificó su mambo al agregarle metales -trompeta, trombón, saxofones- y lo hizo famoso. Óscar Hijuelos, autor de la novela Los reyes del mambo tocan canciones de amor, lo recuerda en el escenario como un ciclón, "doblando el cuerpo como si fuera de goma, dando vueltas como un perro de presa, en cuclillas como un gato, abriendo los brazos como un árbol, elevándose como un biplano, corriendo raudo y veloz como un tren, avanzando a saltos como una piedra, dando brincos como un canguro". "Nos llevábamos muy bien", asegura Cachao. "Llegó una vez de gira a Madrid y se le enfermó el contrabajista. Preguntó si había alguno que pudiera tocar esa música, y le dijeron: 'Aquí, el que está es Cachao'. '¡Ave María!', dijo, y me llamó enseguida. Fui y grabé con él".

 

Israel Cachao López & The Mambo Masters actúan el viernes 3 de agosto en Madrid (Jardines de Sabatini).

 


 

DE AQUÍ Y DE ALLÁ

 

 

 

Virtuosismo al teclado

 

Por Ada Oramas Ezquerro

 

La Habana, 6 jun (Tribuna Digital).- Purismo en el piano es el signo distintivo del solista concertante Raphael Alejandro quien hizo gala, en reciente actuación en la Basílica Menor de San Francisco de Asís, de versatilidad para abordar géneros y estilos según los requerimientos de las partituras de compositores tan contrastantes como Mozart, Beethoven, Schumann y Schubert.

 

Ante las armonías de alta complejidad inscritas en las dos obras seleccionadas por el pianista, Sonata para violín y piano K 304 en Mi Menor y Sonata en Do Mayor K 309, queda evidenciado su conocimiento estilístico, plasmado por ese criterio interpretativo, donde prevalecen la idea original del compositor y las intencionalidades de los títulos.

 

Refleja en Mozart la musicalidad cristalina y desnuda de ornamentaciones sonoras, con una dicción muy bien articulada en cada pasaje, lo cual implica escalas, arpegios y trinos característicos del clasicismo vienés. Tal pulcritud encontró feliz respuesta en la violinista Nabel Serrano, quien desplegó una lucida ejecución en la primera obra.

 

En Beethoven, la fuerza expresiva quedó de manifiesto en la belleza del sonido, en el Gran adagio en Si Bemol Mayor. Transita de lo trepidante a lo alucinante y resulta admirable la habilidad del instrumentista, al cambiar las dinámicas entre fortes y pianissimos, en súbitas transiciones, de aquel compositor marcado por un signo trágico.

 

Las escenas infantiles o Kinderszenen Opus 15, de Schumann revelan en su línea melódica el mundo imaginativo y la inocencia de este conjunto de maravillas, donde resaltan lo impecable del legato, el correcto uso del pedal y la habilidad para el cambio del tiempo entre las obras.

 

Un final estremecedor, con Impromptu No.4 en La Bemol Mayor Opus 90 de Schubert, porta su gran vehemencia, atronadora en determinados momentos, pero con la sutileza de un sentimiento desbordante que trasluce el lirismo propio del músico. Ante tal apoteosis de contrastes, es indudable el talento y el dominio de la técnica del ejecutante por esa actuación de tan alto nivel que lleva implícitas las enseñanzas de su maestro, Jorge Luis Prats.

 

De Quivicán soy

 

Por Ricardo Alonso Venereo

 

La Habana, 7 jun (El Habanero Digital).- Jorge del Valle Reyes, joven compositor quivicanense miembro de la AHS en la provincia, atesora hasta el momento más de 150 composiciones musicales, la mayoría baladas y salsa románticas, aunque ha incursionado también en el género infantil.

 

De niño, le gustaba escuchar a Orlando Contreras y era muy difícil que en su familia o en el pueblo alguien pudiera estar ajeno al quehacer musical de los Valdés, en especial de Bebo, padre de Chucho Valdés, y de este último, además de su hermana Mayra.

 

Y qué decir de su tio Maximiliano, pitcher que le dio mucha gloria a Quivicán, y quien en su tiempo libre era tumbador en un conjunto local que hacía mozambique.

 

"A los 14 años hice mi primera canción, la titulé Cubanía y fue un son. Después, escuchando a Paulo FG, Manolito Simonet, Juan Carlos Alfonso y su Dan Den, Willy Colón, Andy Montañez, mi ídolo Frankie Ruíz y a Domingo Quiñones, mis temas han estado más cerca de la salsa. Hoy tengo dos grandes sueños: que Gilberto Santa Rosa cante algún tema mío y estrecharle la mano a nuestro Comandante en Jefe Fidel, a quien le deseo se restablezca lo más rápido posible."

 

En 1999 el sello disquero Fania Records, le hizo un contrato autoral al firmar con ellos el bejucaleño Juan Carlos Alfonso y su Dan Den e interpretar de este su tema: Quisiera pero no puedo. Aparecido en el CD Mecánica guapa en este mismo año dicha canción tuvo su video clip y fue nominado a los Lucas. El video lo dirigieron Rudy Mora y Orlando Cruzata.

 

Dos años más tarde firmó con la EGREM, donde en el CD Dale campana, de Juan Carlos Alfonso y su Dan Den, incluyó Corazón de León, el cual fue un éxito en San Juan, Puerto Rico, en Dominicana y en España, al igual que en Cuba.

 

Del Valle Reyes sabe que ha escogido un camino difícil. Pero no tiene miedo, convencido de que en la superación individual está el éxito de su carrera, no deja de estudiar, aunque lleva la música por dentro.

 

"Es algo natural y ya la composición le dio paso al músico que quizás pude ser. Componer me lleva tiempo y en el que me queda hago ejercicios, leo, escucho música, especialmente salsa; bueno, ya lo dije antes. Creo que soy una mezcla de Megadth y Eddie Santiago."

 

Los años 2004, 2005 y el pasado 2006 resultaron provechosos para este joven compositor. En el primero, junto al prestigioso músico Efrain Ríos hizo Quien quiera que sea, popularizado por el trío quivicanense Kaliz. Al otro, RSM de Chile le grabó Ella, el cual, según reportes que recibió, se escuchó bastante en todas las salsotecas de este país. Fuego cautivo, tema que su amigo Raúl Cabrera, conocido como El Gallo de Güines, llevó a su producción. Timba y corazón, con Havana Power Band, para el sello barcelonés Envidia, en 2006, le han permitido llegar a ser un poco más conocido.

 

"Esta canción está en estos momentos entre los primeros lugares en programas como Juventud 2000, Mezcla y Superdisco Musical, en nuestro país. Con Raulito daré a conocer en un próximo disco dos números de salsa inéditos: Llámame y Esa mujer, además de una versión de Quisiera pero no puedo.

 

"También repetiré con Juan Carlos Alfonso y su Dan Den. Para fin de año ellos deben grabar Tan solo con mirarte, una salsa erótica, y en su CD Grandes ëxitos del Dan Den, de la EGREM, tengo Corazón de León. Otras obras mías serán interpretadas por el trío Kaliz, Jennie Cabrera y por la Charanga Forever, esta última perteneciente al Centro Provincial de la Música Antonio María Roméu.

 

"Realmente estoy sorprendido. Se que aún soy muy joven pero si algo he aprendido es ser agradecido con todas las personas que me han ayudado. A todos ellos les digo que confíen en mí. A mi pueblo de Quivicán, a Cuba y en especial a mi familia, les dedico mis composiciones. Sobre todo a mi padre que tanta fuerzas me ha dado."

 

La vieja villa toma notas de rock

 

Por Enrique Milanes León

 

Camagüey, 8 jun (Granma Digital).- Bandas de ocho provincias del país se presentan aquí hasta el 10 de junio, en la cuarta edición del Festival Nacional de Rock Sonido de la Ciudad, bajo el auspicio de la Asociación Hermanos Saíz.

 

La Casa del Joven Creador y el Club Universitario sirven de sedes a las actuaciones y conversatorios sobre rock and roll en Cuba. En las jornadas serán presentados cuatro fanzines —revistas editadas por promotores del género— uno de ellos, el cienfueguero La polilla en la sombra, en formato digital.

 

Los seguidores del género en Camagüey podrán disfrutar no sólo de Grinder Carnage, la banda anfitriona, sino también de la habanera Escape, la villaclareña Blinder, las espirituanas Cancerberos y Arrabio, la pinareña Terbiu, la guantanamera Morbo, la holguinera J.Dahmmer y la cienfueguera Dana.

 

Cantante Vania presenta en Holguín cuatro conciertos

 

Holguín, 9 jun (DPC).- La popular cantante cubana Vania se encuentra en la ciudad de Holguín para presentar su espectáculo "Qué hago con la canción", en los más importantes escenarios de la capital de esta provincia.

 

Como parte del programa también se encuentra la solista holguinera Yaquelin Bell, además de La Tropa, cuerpo de talentosos bailarines que acompañan a Vania, durante sus presentaciones, la intérprete Yordana y el humorista Mario Sardiñas (Chuchi), uno de los más populares personajes del programa televisivo Los Amigos de Pepito.

 

Hoy sábado estarán a las nueve de la noche en el complejo cultural La Sandunguera y a las 12:00 p.m. cantará en el segundo show del famoso cabaret Nocturno, equivalente al Tropicana de La Habana en Holguín. El domingo ofrecerá el último concierto en el anfiteatro Club Bariay a las 10:00 p.m..

 

Vania presenta su último disco "Tu no tienes alma" y canta tres temas nuevos: "Lo material", con música del prestigioso compositor Juan Formell, " Bemba colorá" y "Candil de nieve".

 

Según Frank Álvarez, productor del espectáculo, en estos conciertos están temas clásicos de Vania entre los cuales se podrán disfrutar: "Qué hago con la canción", "Ya no me haces faltas" y un popurrí de los temas principales del cantante español Alejandro Sanz.

 

Esta es la cuarta ocasión que Vania visita Holguín y ya se presentó, en la noche de este viernes, en el Club Bariay, como parte de un encuentro cultural con los estudiantes universitarios de esta localidad.

 

Ofreció Frank Fernández concierto benéfico por Día del Medio Ambiente

 

La Habana, 9 jun (AIN).- El concierto benéfico ofrecido en esta ciudad por el pianista Frank Fernández, con motivo del Día Mundial del Medio Ambiente, es su llamado de atención para evitar la devastación y la muerte del planeta.

 

En ocasión de presentarse Fernández en la Basílica Menor del Convento de San Francisco de Asís, el Premio Nacional de Música dijo a la AIN que urge implementar más acciones para proteger el Planeta Azul, tan bello y merecedor de ser bien cuidado, protegido y defendido.

 

Este creador, junto a la cellista Alina Neira, Fernando Muñoz (violín) y Anolan González (viola), interpretó el Cuarteto en Sol menor Kv 478, de Wolfgang Amadeus Mozart (1756-1791), uno de las dos únicas obras -de su vasta creación autoral, concebidas para los citados instrumentos.

 

El Maestro la consideró un posible estreno en Cuba, sin antecedentes ni influencias, si se tiene en cuenta, dijo, que al menos desde 1959 no se ha ejecutado en la Isla.

 

Destacó las complejidades del cuarteto y la preponderancia de cada instrumento como solistas en algunos pasajes, y confesó su satisfacción por haber quedado mejor que en todos los ensayos, una suerte que casi nunca sucede.

 

Un regalo fuera de programa fue la participación como solistas de cada uno de los músicos, que inició con Frank Fernández en "Gracias a la Vida", de Violeta Parra; seguido por la "Bella Cubana", de José White, a cargo del violinista Muñoz. Neira trajo a la memoria el "Tema de Amor de la Gran Rebelión", del propio Fernández, y Anolan alivió las tensiones con el "Ave María", de Franz Schubert.

 

Apenas espacio libre quedó en la Basílica Menor del Convento de San Francisco de Asís, cuyos invitados preferenciales eran personalidades, científicos y ejecutivos del Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente, la Sociedad Civil Comunidad y Medio Ambiente, y varias organizaciones no gubernamentales.

 

La cantante cubana Haydée Milanés llevó su música a Chile

 

Venezuela, 11 jun (Telesur).- Ritmos clásicos se fusionaron con la música del Caribe en la voz de Haydée Milanés, quien ofreció cuatro conciertos en Chile a fin de promover su nuevo álbum.

 

La cantante cubana Haydée Milanés se presentó el miércoles en la capital chilena en el marco de una gira que realiza por el país suramericano para difundir las nuevas tendencias musicales de Cuba y promocionar su nueva producción discográfica.

 

La hija del reconocido músico cubano Pablo Milanés, interpretó varios temas de su autoría en los que ritmos como el rock, el pop, el jazz y el bossa nova se fusionaron con melodías típicas de Latinoamérica y del caribe como el bolero, el son y la guaracha.

 

"Lo que quiero es abrir un camino, para que me conozcan y pienso que esta es una oportunidad para que ustedes aprecien también a otros músicos cubanos de otras generaciones que no se conocen aquí" dijo Haydée Milanés en una entrevista a medios locales chilenos.

 

El pianista cubano Harold López-Nussa, quien ha acompañado a la cantante a lo largo de cuatro íntimos conciertos en Chile dijo que se nota "al tiro" que hay un entendimiento por parte del público de la música cubana, que aunque está lejos es igual parte de América.

 

La colaboradora de TeleSUR en Chile, Pamela Sepúlveda, destaca en su reporte que la artista se despidió de la nación suramericana luego de cuatro conciertos en las ciudades de Santiago de Chile, Valparaíso y Viña del Mar, donde compartió el nuevo sentir de la música cubana.

 

Comienza Mayohuacán gira nacional por el Oriente cubano

 

Por Carmen Oria

 

La Habana, 11 jun (AIN).- "Este son que no va a parar" es el nombre de la gira por toda Cuba que Rafael Guedes y el grupo Mayohuacán comenzarán este lunes con su primer concierto en la oriental provincia de Las Tunas.

 

Guedes en exclusiva con la AIN señaló que junto a sus siete músicos a partir del peregrinaje nacional se pretende marcar un antes y un después en la preferencia del pueblo cubano con propuestas renovadoras de piezas que popularizó la agrupación durante los 35 años de existencia.

 

Informó que siguiendo la tradición las actuaciones serán en parques y plazas de las capitales de provincias como Holguín (13), Bayamo (15), Santiago de Cuba (17), Camagüey (19), Ciego de Ávila (20), Sancti Spíritus (22), Santa Clara (24), Matanzas (26), Pinar del Río (28) y San José de las Lajas (30).

 

En Ciudad de La Habana será el concierto de cierre, el día siete de julio.

 

El repertorio contempla algunos estrenos, y "Café con espumita", entre los sones más recientes montados en la agrupación, además de los hitos "Solamente una ventana", "Carapacho pa´ la jicotea", "Orden del Día", "No te duermas Camarón", "Serenata y Tambor", y "Caballero, qué calor".

 

Guedes comentó que el propósito fundamental es intercambiar con el público nacional, del cual habían estado alejados por compromisos en el extranjero, y que el espíritu del colectivo se enrumba en el esfuerzo y profesionalidad de las entregas para volver a ocupar planos de preferencia.

 

En 1972 en medio de la efervescencia de los Festivales de Aficionados de la Federación Estudiantil Universitaria, y la creación del Movimiento de la Nueva Trova, surgió Mayohuacán, cuyo nombre es homónimo al del tambor construido con tronco de árbol ahuecado que era utilizado por los aborígenes cubanos.

 

Fusión se escribe con M

 

Por Cecilia Crespo

 

La Habana, 12 jun (Granma Digital).- M Alfonso se atrevió este fin de semana con su primer concierto en solitario en la sala del Museo Nacional de Bellas Artes.

 

Conocida por su trabajo de varios años en el grupo Síntesis junto a sus padres y hermano, se encuentra preparando su primer disco que incluye gran parte de los temas que integraron el repertorio de la presentación.

 

Se hizo acompañar entre otros jóvenes músicos de Ariel Brínguez, Premio Jojazz 2005 en el saxofón y el multilaureado Alfredo Rodríguez Salicio, en el piano, instrumento que también ella interpretó.

 

Buena proyección escénica, utilizando la seducción melódica como recurso expresivo de su musicalidad, fue un aspecto a destacar: descalza, desenfadada y muy espontánea supo complacer a un público bien heterogéneo.

 

Llevaba más de un año preparando este concierto que dedicó a sus padres, con composiciones de su autoría y de Michel Oliveira, que junto a guiños a Swing y Steve Wonder resuelven armoniosamente su discurso musical que enriquece su sabor jazzístico gracias a la fusión de diversas fuentes sonoras.

 

“Ángel”, “Señales”, “La espera”, “Libérate”, “Háblame de amor”, tema este que cantó junto a su hermano X Alfonso, fueron algunas de las once canciones entonadas, que además figurarán en un material audiovisual a cargo del mismo X.

 

Extienden Festival Boleros de Oro a toda Cuba

 

La Habana, 15 jun (AIN).- Por vez primera, todas las provincias cubanas participarán en el Festival Internacional Boleros de Oro, cuya XXI edición se extenderá hasta el primero de julio.

 

La cita comenzó en la noche del pasado día siete en Villa Clara, Cienfuegos y Las Tunas.

 

Santiago de Cuba, Camagüey, Holguín, Ciego de Ávila y Sancti Spíritus se sumarán del 14 al 17 del presente mes, mientras que las provincias Ciudad de la Habana y La Habana, más el balneario de Varadero, lo harán del 20 al 24 de junio.

 

Pinar del Río, Granma, Guantánamo e Isla de la Juventud concluirán la cita del 28 de junio al primero de julio.

 

Otra de las novedades de esta edición consiste en extender el certamen, más allá de teatros y centros nocturnos, a varios proyectos comunitarios de diversos municipios de la capital, precisó José Loyola, presidente y creador de estos encuentros.

 

La Lisa, Guanabacoa y Plaza de la Revolución son algunas de las localidades más activas en su programación, y esta última ha organizado una exposición que incluirá obras vinculadas al género del bolero, realizadas por 20 creadores de artes plásticas, entre ellos Zaida del Río, Agustín Bejarano, Alicia Leal y Vicente Bonachea.

 

Venezuela, Panamá, España, México, Perú y Colombia -nación a la que está dedicado este año el festival- son algunos de los países invitados al Boleros de Oro.

 

Cuatro personalidades son homenajeadas en la cita por su legado musical al género y su trascendencia dentro de la cancionística cubana: Elena Burke, Fernando Álvarez, Lino Borges y Roberto Sánchez.

 

El Rafael Somavilla trasciende fronteras

 

Por Omar Vázquez

 

La Habana, 15 jun (granma Digital).- Dentro de un programa caracterizado por el buen diseño escénico y el nivel de las obras y sus intérpretes, el Concurso de Música Popular Cubana Rafael Somavilla, recién efectuado en el matancero Teatro Sauto, otorgó el Gran Premio a la canción Ideal, de René Castellanos y María E. Pérez.

 

Esta pieza, defendida por Carmen Lidia Madam también recibió Premio de Interpretación y el de Orquestación a cargo de Vicente Hernández en un espectáculo que brilló por la acertada dirección general de Reynaldo Jiménez de la Cal.

 

El jurado —presidido por José A. Méndez— concedió el Primer premio de composición a Para verte, de Néstor Ulloa y Pedro Alfonso, interpretada por Evelio Garcet; el segundo, a Buscando amor y el tercero, a La vida tiene sus cosas, ambas de Tony Ávila. La primera la defendió Mayuley Álvarez y la segunda, el autor con el Quinteto Con Clave. El Premio de la Popularidad lo recibió La rumba soy, de Rodolfo Revuelta, cantada por Mara Gómez.

 

Sea un buen momento para revisar la importancia de este tipo de evento cuando en otras esferas de la cultura se insiste en la necesidad de la promoción fuera del ámbito provincial, propósito que brindó el Somavilla iniciado en 1970 como Festival del Creador Musical y que actualmente solo transcurre en Matanzas, Villa Clara (el Gustavo Rodríguez) y Ciego de Ávila (el Chany Chelazy).

 

Merecida la exaltación de Rafael Somavilla, padre, y de su hijo Rafael Somavilla Morejón (Matanzas, 1927—La Habana, 1980), al ser escogido como tema del evento su arreglo orquestal de El agua de coco, (Chico 0’ Farrill, su autor), así como los homenajes a Los Muñequitos de Matanzas, Sonora del Valle, Afrocuba y Sabor a Cuba.

 

Desde la primera Gala hubo compositores e intérpretes que impresionaron y que finalmente estuvieron entre los ganadores, como es el caso de Tony Ávila, un excelente trovador y sonero; y de Mayuley Álvarez, cantante de hermoso timbre.

 

Músico cubano Adalberto Álvarez se presentó en Venezuela

 

Caracas, 15 jun (PL).- El prestigioso músico, compositor y cantante cubano Adalberto Álvarez se presentó en el Poliedro de Caracas, según nota emitida por la Agencia Bolivariana de Noticias (ABN).

 

Álvarez, también conocido internacionalmente como el Caballero del son, compartó escenario con La Sonora Ponceña, Cano Estremera, Tito Rojas, Tito Gómez y la agrupación Venezuela Máster durante el concierto La copa de la salsa.

 

Destaca ABN que esta presentación se integró a las actividades colaterales que sirven de antesala a la edición 42 de la Copa América 2007 de fútbol, prevista para realizarse entre el 26 de agosto y el 15 de julio en nueve ciudades venezolanas.

 

El también pianista, arreglista y director de orquesta se erige en uno de los soneros cubanos más versionados en los últimos 30 años.

 

Temas de su creación aparecen en el repertorio y discografía de Papo Lucca, Oscar D` León, Roberto Roena, Willy Rosario, Andy Montañés, Ismael Quintana, Juan Luis Guerra y la 440, Eddie Palmieri y Gilberto Santa Rosa, entre otros relevantes salseros.

 

Álvarez, conocido intérprete de temas como Mi linda habanera e Y qué tú quieres que te den, ha visitado Venezuela en varias oportunidades, entre ellas cuando amenizó el Foro Social Mundial efectuado en enero de 2006.

 

Efraín Amador con el tres a cuesta

 

Por Rafael Lam

 

La Habana, 15 jun (Cubarte).- Efraín Amador es un amante de la música, de esos que no se dedica a la música como un lujo, sino como una experiencia de entrega y amor. Es profesor, toca, "oficia" la música, promueve el tres, investiga, estudia, difunde, un verdadero promotor de la música.

 

Conocí a Efraín en las Escuelas de Arte, siempre muy atento, campechano, presto a orientar a todos los interesados en la música. Es oriundo de San Joaquín, Chambas, Ciego de Ávila, zona de inmigrantes español.

 

Un buen día se percata de que los instrumentos típicos de las cuerdas como el tres y el laúd deben tener su espacio en la enseñanza cubana, estudió los instrumentos, creó un método y un libro y pugnó por llevar a la Escuela Nacional de Arte (Escuela de Música) y al Instituto Superior de Arte la materia del tres y el laúd, hoy es un sueño realizado y, a buena hora, porque en el mundo hay una vuelta a los instrumentos acústicos y tradicionales.

 

El éxito ha llegado tan lejos que ya sus experiencias las ha llevado hasta Europa, el Medio Oriente y África. Además allá ha ido a beber de la experiencia de los instrumentos que dieron origen a lo que hoy es la guitarra.

 

Efraín ostenta el grado científico de Doctor en Ciencias del Arte, ha sido distinguido con el Premio al Mérito Científico, otorgado por el ISA. En el 2002 obtuvo el Primer Premio en el Concurso Nacional de Musicología Argeliers León, convocado por la UNEAC.

 

Hay que tener en cuenta el trabajo a dúo con su compañera Doris Oropesa que ahora también incluye a sus dos hijas maravillosas.

 

Efraín en sus investigaciones se acercó a la vieja guardia de los instrumentos tradicionales y en otros casos tomó la savia de consagrados ya desaparecidos: Isaac Oviedo, Eliseo Silveira, Godínez, Ramón Silveira, Arsenio Rodríguez, el Niño Rivera, Raúl Lima, José Manuel Rodríguez, Juanito Rodríguez, Miguel Ojeda, Barbarito Torres, Pancho Amat.

 

Toda esa sabiduría está plasmada en el libro de Efraín: Universalidad del tres y el laúd cubano. Una contribución indispensable en los dominios de la enseñanza musical cubana. Estamos hablando de instrumentos nacionales con profundas implicaciones raigales.

 

Efraín continúa como una hormiga laborando y sembrando la enseñanza de instrumentos tan queridos a los músicos tradicionales que nos dejaron un camino muy rico.

 

Feliz acontecimiento musical

 

Por Harold Gramatges Leyte-Vidal

 

La Habana, 16 jun (Granma Digital).- En el transcurso del tiempo, surgen obras realizadas con las piedras, los colores y los sonidos, que definen el genio creador del hombre en el devenir histórico de la cultura universal. Y así ocupa, para siempre, el espacio que el destino le asignó como obras de arte.

 

Se sabe que no es un Réquiem al uso —la clásica misa de difuntos que se ofrece en la liturgia— aunque se haya inspirado en acontecimientos luctuosos como la muerte de su colega Robert Schumann a quien mucho estimaba y admiraba, y a la muerte de su propia madre. El 1 de diciembre de 1867 se programa en Viena un concierto en memoria de Schubert, ocasión que se aprovecha para la presentación de los tres primeros movimientos de Un Réquiem alemán. Se cuenta como anécdota que el encargado de la percusión, supuestamente vendido a Wagner, enemigo de Brahms, reventó la obra a timbalazos intempestivos. Por esta u otra razón, el anticipo del estreno no tuvo éxito.

 

La obra que hoy conocemos con sus siete partes se estrenó el día 10 de abril 1868.

 

La versión del Réquiem alemán ofrecida en el Teatro Auditórium Amadeo Roldán el pasado Domingo 3 de junio, contó con la participación de los coros Exaudi ( María Felicia Pérez), Schola Cantorum Coralina ( Alina Orraca), Vocal Leo (Corina Campos), Vocal Luna (Sonia McCormack), ICRT (Liagne Reyna), Coro de Matanzas (José Antonio Méndez), y el Conjunto de Música Antigua Ars Longa (Teresa Paz).

 

Junto a estas destacadas agrupaciones, la Orquesta Sinfónica Nacional actuó bajo la dirección de un prestigioso conocedor de la música coral de su país y universal, reconocido internacionalmente: el maestro Werner Pfaff que condujo con sabiduría la cohesión de todos los artistas que se reunieron para la ejecución de la obra, además de lograr una sonoridad esencial en el estilo del compositor: notables legatos sobre líneas melódicas infinitas, limpieza en el entramado contrapuntístico y gran expresividad a través de un fino diseño dinámico.

 

La presencia del barítono Rafael Hernández como solista en los capítulos tres y seis ayudó a que estos fueran logrados con gran brillantez. La voz de la soprano Bárbara Llanes en el cinco iluminó la escena con la plenitud de su maestría vocal, su cultura y un impecable acento para frasear y expresarse en un idioma ajeno con toda propiedad musical.

 

Muy significativa fue la acogida del público que colmaba la sala, demostrando la trascendencia de una obra alejada de las expresiones populares ofrecidas en este mismo escenario.

 

Gerardo Alfonso, a piano y guitarra suspiró Buenos Aires

 

Buenos Aires, 16 jun (PL).- A piano primero y a guitarra limpia después, el cantautor cubano Gerardo Alfonso hizo vibrar la sala Solidaridad del Centro Cultural de la Cooperación en esta capital.

 

Desde un escenario cercano e íntimo con el público, Alfonso puso a prueba ayer estrenos y piezas conocidas de sus discos Volando hacia la luna (1990), Los lobos se reúnen (1993), Diviértete un poco (1994), Recuento (2000), El Ilustrado Caballero de París (2001), entre otros.

 

Con la lírica de sus creaciones y su raíz urbana y popular, el trovador rasgó las cuerdas e inundó la sala, durante una hora y media, de son, rumba, ritmos caribeños, brasileños y reggae.

 

"Voy a interpretar Ojalá número cuatro, ya se conocen las demás (la de Silvio Rodríguez, Juan Luis Guerra) y esta ahora", afirmó Alfonso, quien no descansó su voz de colores e hizo algunos relatos para enaltecer a extintos personajes de su querida Habana.

 

Como era de esperar, melodías antológicas fueron cantadas a dúo por el público con el trovador, cual cronista de su tiempo, entonó temas de amor y desamor, la ecología, la guerra, la raza, la religión y los problemas y esfuerzos de sus coterráneos.

 

Cuando miró su reloj, Alfonso anunció las dos últimas canciones del concierto, las de siempre: Sábanas Blancas y Son los sueños todavía.

 

En un intercambio con la platea ratificó su admiración por el legendario comandante argentino-cubano Ernesto Ché Guevara.

 

Sigo creyendo en él, en lo que representa, dijo y empezó: "Tú sabías desde el Cono Sur y venías desde antes, con el amor al mundo bien adentro. Fue una estrella quien te puso aquí y te hizo de este pueblo..."

 

Cuando parecía que todo acababa, más trovador que nunca retomó su guitarra y a pedido del auditorio terminó a ritmo de palmadas con la popular Yo te quería María.

 

Alfonso está invitado a la nueva edición de la Semana del Che que se celebrará desde el próximo jueves en Altagracia para recordar el nacimiento del guerrillero, ocurrido el 14 de junio de 1928.

 

El bolero que ahora mismo…

 

Por Michael H. Miranda

 

I

No importa que hablaran de boleros. De cualquier forma surge otra vez la memoria nacional, que es la memoria de lo local, la necesidad de salvaguardarla. Fue en la pequeña sala de video de la UNEAC en Holguín. Ante un público más que reducido –recordaba yo cierta broma de Borges que vale reiterar: había tan pocas personas que si falta una más no cabe–, Zenovio Hernández alertó sobre lo que suele pasarnos por los lados sin reparar en ello: de no acometer con urgencia la digitalización de las viejas grabaciones de los músicos holguineros, tal como hacen hoy en La Habana con “las voces del siglo”, pronto la huella de varias generaciones de artistas será polvo y no precisamente quevediano, enamorado, sino vulgar ceniza hija de nuestra propia dejadez.

 

 Lo que en cierto momento se pretendió fuera “evento teórico” del Festival Boleros de Oro, celebrado en Holguín el pasado fin de semana, no superó el trasfondo de aquella justa petición de Zenovio, quien debido a su importante labor como investigador habla con mucho conocimiento de causa sobre el pesado fardo de esas lagunas travestidas en las que convertimos siglos de esencias y acervos. No se articuló ninguna teoría porque en lo fundamental no siempre es necesario teorizar, pero lo asombroso es que tampoco se atendiera la necesidad que tenemos los humanos de reunirnos para recordar en grupo lo que nos falta y señalar lo que tenemos a medias o simplemente no tenemos. En fin, este año no hubo tal evento teórico, vaya usted a saber por qué, y lo que se planteó como merecido homenaje a Mérido Gutiérrez, Lino Borges, Roberto Sánchez, Fernando Álvarez y Elena Burke terminó en una hermosa evocación del autor de Monna Lisa y La copa de cristal, para consumo mínimo. ¿Nos aburrimos ya de considerar viables estos encuentros? ¿Era tan difícil reunir algunos estudiosos y levantar una sesión a la que no asistieron ni siquiera funcionarios institucionales ni miembros de la sección de música de la UNEAC ni los invitados al Festival?

 

II

La noche del sábado tuvo boleros hasta el cansancio y tuvo una orquesta de excelencia que solo vio disminuido su brillo por la pésima acústica del más que improvisado coliseo de la Plaza de la Marqueta, sitio caluroso hasta la fatiga. Ya sabemos que pedirle clemencia sonora a una ruina es trabajo baldío, pero no nos puede cegar la pertinencia de un reclamo: cantar en esas condiciones implica una profesionalidad que debería pagarse como peligrosidad y en eso nuestros artistas se lucen. Cómo pudo Martha de la Paz sobreponerse y hacer estallar en aplausos aquel auditorio que se abanicaba impotente es algo que se deja al misterio del arte. Que respondan los dioses. En la tierra caliente todavía nos estremecemos con una decena de buenos bolerones, ya lo cante Ela Calvo, que aquí desplegó su arsenal como para no dejar dudas en el who is who, o Lucrecia Marín, que estrenaba disco.

 

 Esta vez sí se resolvió en la escena el tributo a los cinco grandes que se quedaron sin la teoría en la casi frustrada sesión vespertina. Aunque cuidado con los temas interpretados a cuatro voces, quizá el lunar mayor de la gala, pues sin empaste y sin química se acaba destrozando una canción. Ello no desmerece el magnífico trabajo de dirección artística de Víctor Osorio, expresado sobre todo en el equilibrio y la contención alcanzados, lejos esta vez de ciertos oropeles y la falsa fastuosidad televisiva al uso, esgrimidos por otros como estilo, ya que no como poética.

 

III

Alfredo Chiquitín Morales jura que el bolero nació de una palabra y esa palabra es sentimiento. Ella es la responsable de que cualquier cantante no pueda considerarse bolerista. El filin es un estado de ánimo y es una condición natural, un rasgo que te ponen en los genes para conectarte con una letra, con una situación. Un bolero puede hablar de fracasos y hasta se perdonan cursilerías. Pero el bolero hoy es también memoria, trazos de una época herida que vivieron cada vez menos cubanos y ahora valdrá preguntarnos si debemos mirar a otro lado para no ser escépticos con su futuro si su público cada vez es menos joven y si junto con su voluntad de sobrevivencia convive una resistencia mayor al consumo de esa memoria. La peor balada vino a ganar el ajedrez mediático y para colmo cuando un cantante más o menos joven dice voy a cantarles un bolero nos empuja casi siempre una mejicanada insufrible donde trompeta y guitarra terminan chirriando. ¿Dónde se quebró la sabrosa sonoridad del conjunto para mutarla así con vestimenta importada en esos backgrounds que pululan en el repertorio de tantos cantantes?

 

 Andan por ahí vendiéndose en puntos de la Egrem y Artex algunas selecciones en discos compactos en moneda nacional con viejas grabaciones de grandes voces del bolero cubano. Están Benny Moré, Tito Gómez, Lino Borges, Roberto Faz, Fernando Albuerne, Orlando Vallejo, Clara y Mario, Roberto Sánchez, Fernando Álvarez, Frank Domínguez, Ñico Membiela, Pacho Alonso, Los Meme, Las D´Aida y los éxitos de Osvaldo Farrés, Luis Marquetti y Martha Valdés. En casete aparecen muchos más, como Blanca Rosa Gil, La Lupe, Freddy, Rolando Laserie, Los Zafiros y esa trinidad insoslayable llamada Elena, Moraima y Omara. Es un loable intento por re-poner en circulación vehículos de nuestro propio parque, a lo cual deben sumar los que dejaron su huella fuera de los circuitos capitalinos. Ese es un trecho ganado al polvo, falta ahora su colocación en los medios. Esas figuras y aquellos arreglos merecen mejor consideración si de veras queremos salvaguardar memorias más allá de vagas gestualidades.

 

IV

En Holguín, la edición del Festival Boleros de Oro nos llegó convoyada con una extensión muy descafeinada de Cubadisco 2007. Lo mejor de todo cuanto se programó sucedió la tarde del domingo en una semivacía Casa de la Trova con una descarga tremenda a dos voces entre Lucrecia Marín y Martha de la Paz, a propósito de las presentaciones de sus discos Veinte siglos de amor y Amar y vivir, respectivamente, ambos por la nueva Colección Auténtico, del sello Egrem. Primero Lucrecia destiló soltura por cada poro, como ella sabe, aunque reservándose para el espectáculo de la noche, acompañada por la guitarra de Camilo de la Peña, y luego Martha quiso disculparse por la demora y prodigó un concierto inolvidable con todo el desenfado y la gracia de su carácter, como si no se tomara demasiado en serio que a la altura de sus más de cuatro décadas de carrera profesional fuera este su primer disco. Y todavía me pregunto si ambas se sentirán orgullosas con sus discos. Lo digo porque no hay surco viejo ni moderno donde quepa tanto talento, tanta voz, tanta entrega, así casi por nada, casi por amor al arte. En fin, tanta música buena que nos recuerda tres hermosas palabras de este pobre idioma nuestro: gracias por existir.

 

Premian a disc joker avileño en Festival nacional

 

Por Alexey Fajardo López

 

Ciego de Ávila, 20 jun (Invasor Digital).- Un hijo de la central provincia cubana de Ciego de Ávila, Yankiel Delgado Ozuna, fue el ganador del concurso nacional de disc jokers efectuado en el primer polo turístico de Cuba, Varadero, en fecha reciente.

 

El certamen tuvo por nombre Cuba Sonido Son 2007, y contó con la participación de disc jokers pertenecientes a 11 de las 14 provincias cubanas.

 

Esta competencia se realiza cada año en Varadero y tiene como centro la demostración de habilidades en la animación de salas de fiestas, mediante el empleo de la música y la voz, y el dominio de las mezclas y efectos en equipos de audio y sonido de alta tecnología.

 

El laureado dijo a Invasor digital que esta es una oportunidad en la que los jóvenes disc jokers cubanos realizan, además, de la competencia, intercambios de experiencia en relación con las distintas formas de efectuar una animación que aporte cultura a la población.

 

También enfatizó en que esta es una vía efectiva para ofrecer información cultural acerca de los géneros musicales, mientras el público de los centros nocturnos disfruta de momentos de recreación.

 

Actualmente Yankiel labora en el centro nocturno Batanga, del hotel Ciego de Ávila, perteneciente a la cadena hotelera cubana Islazul.

 

Pachy y la Original

 

Por Rafael Lam

 

La Habana, 21 jun (Cubarte).- Wilfredo (Pachy) Naranjo cumplió 58 años el 3 de junio pasado y su orquesta La Original de Manzanillo, cumplirá próximamente el aniversario 45.

 

Pachy nace en Manzanillo donde se baila el son y su orquesta se inaugura el 21 de diciembre de 1963 a sólo dos meses de los inicios del pop de Los Beatles, en momentos de gran despegue de la modernidad. Pero Pachy no estaba en nada de eso, su mirada se interesaba en la orquesta Aragón que era lo más grande de su tiempo. “Guardo gran aprecio por Rafael Lay y su orquesta cienfueguera. llos nos patrocinaron y alentaron en la música tradicional charanguera”.

 

Todos los integrantes de la Original, menos uno, eran aficionados, como la Aragón al inicio. Pero los manzanilleros tenían muchos deseos de triunfar y de hacer música.

 

 Uno de los primeros éxitos de la Original fue “El Camaronero”, que data de 1919, cuando la tonada del vendedor recorría las calles del pueblo.

 

El primer cantante que se destacó en la Original fue Manolo del Valle, pero el gran momento de la orquesta llega en 1983 con la voz y estilo de Cándido Fabré, que lleva capítulo aparte. En aquel entonces a inicios de la década de 1980 La Original se queda sin el cantante principal Manolo del Valle y aparece lo que tiene que aparecer. Cándido Fabré desde 1978 cantaba en el combo Samurai, de Palma Soriano. Cantaba boleros y guarachas, baladas modernas. El público rompía puertas para verlos y escucharlos.

 

Un buen día llega a Palma Soriano La Original de Manzanillo, Cándido le propone a Pachy una composición, lo hizo sin esperanzas, “pero me equivoqué –dice el cantor- a Pachy le gustó y me invitó a grabarla con mi voz en la emisora Radio Granma de Manzanillo. Grabé y me despidieron, me desearon suerte, Pachy me dijo “Como tú hay pocos”.

 

Cándido era de Palma de Soriano, tenía la impronta sonera a diferencia del estilo de los órganos manzanilleros. La canción que graba Cándido fue “El guardián del Caribe”, que pone de manifiesto la fuerza del caimán sobre el tiburón. “Pachy –recuerda Fabré-; nunca imaginé que llegaría a grabar con una orquesta tan importante, aquello cambió el curso de la música. Entonces en los carnavales de 1983 en Manzanillo Pachy me manda a buscar para cantar en la Original y recibí la oportunidad de mi vida, ahí comenzó todo”.

 

Fabré era un cantante primitivo, natural, algo nuevo, sus éxitos fueron estruendosos: Abran paso que ahí viene la Original, El cinturón del taxi, Guayabita del Pinar, A la hora que me llamen voy, Soy cubano, yo soy de Oriente, Córranse ahí caballeros (llamada también La Guagua de 1982) –su obra más resonante- en la que la Original sonaba como si fuera un conjunto de son y de guarachas. “Ay mamá, esto se ha puesto caliente/ córranse ahí caballeros, córranse ahí”.

 

En esa década de 1980 la Original compite con el conjunto Son 14 de Adalberto Álvarez, con Irakere de Chucho Valdés, con Revé en la explosión del charangón. Fue el preludio del Boom de la salsa cubana que se inicia los finales de esa década de 1980 con NG La Banda.

 

Cándido Fabré se separó de la Original, fundó su propia orquesta, Pachy remodeló su Original con diversos cantantes, la historia ya no fue la misma para la orquesta manzanillera. El timbre de Fabré dejó de hacerse sentir, las composiciones fueron otras y la historia también fue otra.

 

Pachy es un buen pianista y artífice de los arreglos para la música bailable. Pachy Naranjo, Cándido Fabré y La Original tienen un lugar en el espacio musical bailable cubano.

 

Concluyó Final del Festival de la canción francesa en La Habana

 

Por Raúl Ernesto Colón Rodríguez

 

La Habana, 22 jun (Cubarte).- Ayer, la Sala Avellaneda del teatro Nacional de Cuba se desbordó de público amante de la canción gala, era la Final del Festival de la canción francesa en Cuba, un evento que fuera hasta hace poco un concurso y que hoy es ya festival por derecho propio.

 

Organizado por las Alianzas francesas de La Habana y Santiago de Cuba, con la colaboración del Ministerio de Cultura de Cuba y la Embajada de ese país en Cuba, así como con el patrocinio de varias empresas cubanas y francesas, la final del Festival fue un momento de rencuentro para un público ya fidelizado de año en año con este género músical, amén de cientos de familiares de los niños y adolescentes que compartieron con sus vástagos, la alegría y el orgullo de escucharlos cantar temas que en su mayoría son de reconocimiento universal.

 

Carlos Ruiz de la Tejera, tradicional presentador del evento, animó magistralmente la noche, entre chistes y palabras en su francés criollo, fue presentando a todos y cada uno de los concursantes, cantantes y grupos invitados, pero también dándole pistas al público sobre los temas y la forma de apreciar mejor esta rica tradición cultural que los cubanos adoptamos gustosamente.

 

El primer premio (un viaje a Francia cuyo billete de avión ofrece Cubana de aviación, por un mes para conocer en profundidad la cultura de ese país), se lo llevó Enma Santos Pérez. Estudiante de la Alianza de La Habana, ella interpretó "La centenaire", del repertorio de Linda Lemay. Con una interpretación depurada, musical y lingüísticamente de alto nivel, se ganó el elogio del público y el jurado, Enma lleva participando tres años en este evento competitivo y es realmente un ejemplo de que la constancia es condición de la victoria, como dijera Simón Bolívar. El segundo premio (un viaje a Francia, por quince días, para participar en el Festival de música de La Rochelle, "Les Francofolies"), se lo ganó Katia Vaillant Serrano, quien interpretó, con mucha calidad igualmente "Tellement beau", del repertorio de Chimène Badi. El tercer premio (un equipo de música) lo obtuvo Carlos Martínez Martínez, quien interpretó "Sérénade", del repertorio de Herbert Pagani. Un momento especial a la hora de los premios fue el otorgado a la popularidad (un equipo de música igualmente) y se lo ganó Janet Ruiz Rodríguez. Ella interpretó con mucho lirismo y calidad vocal: "L´amour en héritage", del repertorio de Nana Mouskour.

 

La gala dedicada a la ciudad de París fue uno de los momentos más esperados. La cantante Vania hizo levantarse y bailar a la concurrencia durante el entreacto, interpretando las canciones: "Veinte años", del repertorio de María Teresa Vera y "Ya no hace falta", del repertorio de Lázaro Valdés. Todos los intérpretes concursantes fueron felicitados por el jurado por el esfuerzo y la calidad de su participación.

 

El público igualmente agradeció con sus numerosos y nutridos aplausos esta fiesta de la canción francesa en nuestro país, que se consolida y populariza con cada año que pasa.

 

¡Deseemos entonces larga vida a la fiesta de la canción francesa en Cuba y hasta el próximo encuentro en junio del 2008, el cual estará dedicado a los intercambios culturales entre Cuba y Francia!

 

Musicólogos latinoamericanos debaten en Cuba

 

La Habana, 22 jun (PL).- Musicólogos e investigadores latinoamericanos debaten en Cuba, como parte de la programación teórica del XXI Festival Internacional Boleros de Oro que comenzó sus jornadas hace dos días.

 

Colombia, país invitado de honor al foro, encabezó las ardientes discusiones la víspera, que versaron sobre la influencia cubana en la consolidación de llamado "género de los sentimientos" en el país andino.

 

El bolero en Colombia: una aproximación musicológica, ponencia del investigador Edberto Bermúdez, a guisa de ejemplo, resaltó los aportes de la isla en cuanto a la elaboración de un discurso textual austero y de valía en el país de Shakira y Lucho Bermúdez.

 

Por su parte Luis Fernando Mejías, integrante de la Fundación Amantes del Bolero de Cali, ratificó a su ciudad como "capital" de los ritmos cubanos en Colombia y reiteró la admiración que sienten los caleños por la música cubana.

 

Asimismo, el profesor Perucho Mejías, autor de Relación enunciativa y musical entre el yo y el tú en el bolero, validó su tesis con temas de los compositores José Antonio Méndez (1926-1988) y  César Portillo de la Luz (1922).

 

Según Mejías, el bolero no es un mero relato musical sino una composición que posee una dramaturgia a la cual se integra el elemento dramático, y para ilustrar su aserto puso de ejemplo al clásico La gloria eres tú, de Méndez.

 

En la jornada de hoy saldrán al ruedo de debates especialistas de Venezuela y Cuba, quienes disertarán acerca del bolero en el capitalino Centro Hispanoamericano de la Cultura.

 

Comenzó el Festival de Rock Atenas 2007

 

Por Giselle Bello

 

Matanzas, 22 jun (Girón Digital).- Esta ciudad vibra con lo mejor del rock cubano desde que se inauguró el Festival Atenas 2007, auspiciado por la filial matancera de la Asociación Hermanos Saiz, organización que agrupa a los más jóvenes artistas de toda la Isla.

 

Para abrir el evento estuvieron las noveles bandas Rocket Treeds y Oslay Domein, y el viernes se presentaron Break Even Pain, Hypnosis (Habana) y Rice and Beans, y el sábado, para el cierre, Feed Back (Villa Clara), Tervio (Pinar del Río) y Mephisto (Holguín).

 

Esta es la séptima edición de un evento que desde 2000 se interesa en promover a los jóvenes talentos del género en nuestro país.

 

El anfitrión por casa, el grupo Rice and Beans, resultó recientemente galardonado en el Festival Cuerda Viva, en la categoría de rock ligero, por segunda vez consecutiva.

 

Alcanza estudiante camagüeyana premio en certamen de violín

 

Por Adolfo Silva Silva

 

Camagüey, 25 jun (AIN).- La camagüeyana Yanisbel Castellanos Arocha ganó el gran premio del concurso Luis Casas Romero, que reunió a estudiantes de violín de cinco escuelas de arte de Ciego de Ávila, Las Tunas y Camagüey.

 

Alumna del último curso del nivel medio, obtuvo además en el evento, celebrado en esta ciudad, el cetro en la mejor ejecución de música cubana entre los competidores de su ciclo de enseñanza.

 

El dominio del instrumento, la pasión interpretativa y el desempeño escénico otorgaron entre otras cualidades los reconocimientos a Yanisbel Castellanos, quien ofreció obras como Chacona tropical, del cubano Guido López Gavilán, y Capricho vasco, del español Pablo de Sarasate.

 

Manuel Señarís Martell, también de la provincia sede, resultó el segundo concursante más destacado, al obtener uno de los primeros premios y el restante galardón concedido en música de la Isla.

 

Señarís, de 11 años y educando del nivel elemental, ejecutó piezas como La conga, de López Gavilán.

 

El jurado entregó lauros en seis categorías competitivas en un certamen en cuya próxima edición, en el 2009, se prevé que incluya más instrumentos de cuerdas frotadas y amplíe su convocatoria territorial.

 

Denominado el Rey de la orquesta, el violín surgió en Italia en el siglo XVI, y su intérprete cubano de mayor renombre mundial ha sido Claudio José Brindis de Salas, llamado el "Paganini negro", y fallecido en 1911 tras una fama alcanzada mayoritariamente en las principales urbes europeas.

 

Dos dejes argelianos

 

Por Emilio Ichikawa

 

Argelia Fragoso pasó por Miami hace unas semanas. Tiene amigos aquí. Cantó en "KímbaraKimbara". Fue un recital a base de boleros y cha-cha-chá. Quizás una canción de Pablo Milanés.

 

No recuerdo mucho porque, a pesar de haber disfrutado la noche en muy buena compañía -¿saben que hay alguna que otra geisha en la calle 8?-, a mí no me gustó mucho el repertorio -que excluyó la famosa canción del XI Festival-. Eso sí, su voz sigue intacta y se vale de una banda de talentosos músicos. Todos muy jóvenes.

 

Michel Fragoso, sobrino de la cantante, es hoy por hoy uno de los músicos más carismáticos de esta ciudad. Trabaja los viernes como pianista de Amaury Gutiérrez, pero se vale de su gran carácter para sobresalir entre todos los demás. Y eso que los músicos de Amaury son unos personajes; su bajista y director, así como su percusionista, no son segundos de nadie.

 

Amaury deja que Fragoso rapee una que otra vez; lo que hace con mucha simpatía. Cada vez que entra en trance rapero yo me entretengo -ya que NO BAILO (ella sí, profesionalmente, y me compensa)-viendo a Amaury sonreir. Michel Fragoso es un rapero divertido. Cuando se concentra en el piano, la cosa se pone seria. Ojalá le vaya muy bien en esta -dicen que infernal- ciudad.

 

Tomado del blog del autor,

www.emilioichikawa.blogspot.com

 

Vuelven los septetos a celebrar su encuentro nacional

 

La Habana, 25 jun (AIN).- El XII Encuentro Nacional de Septetos se celebrará del 28 de junio al primero de julio en la capital cubana, con la participación de agrupaciones de 10 provincias y el municipio especial de Isla de la Juventud.

 

Ángel Gómez, director del Centro Provincial de la Música Ignacio Piñeiro, destacó hoy en conferencia de prensa que esta edición está especialmente dedicada al aniversario 80 del Septeto Nacional Ignacio Piñeiro, colectivo emblemático en la defensa y difusión del patrimonio musical cubano.

 

Como parte esencial del encuentro se desarrollará los días 28 y 29 del actual mes el VIII Simposio Ignacio Piñeiro in memoriam, que cada año ha ido sumando adeptos entre estudiosos y amantes del género y esta vez se centrará en el tema Diversidad e identidad en el contexto músico-nacional.

 

Más de una decena de ponencias abordan este acercamiento a uno de los pilares de la música popular cubana y entre las atracciones figura el trabajo El son, el abuelo de la salsa, enviado por el musicólogo Daniel Fernández, de la Universidad de Nueva York.

 

Uno de los objetivos centrales del evento es contribuir a la preservación y promoción del formato septeto, cuyas expresiones van desde los arquetipos más clásicos hasta propuestas con nuevas proyecciones de futuro.

 

El encuentro tendrá como sedes el Centro de Investigación y Desarrollo de la Música Cubana, la Casa de la Amistad, el Salón Rosado de la Tropical, la Casa de la Cultura de Diez de Octubre, la Asociación Caribeña de Cuba y la Casa de la Música de Marianao.

 

Cubana Paula Villalón gana Concurso Boleros de Oro

 

 

La Habana, 26 jun (PL).- La cantante cubana Paula Villalón ganó el Concurso Boleros de Oro 2007, certamen que forma parte del festival Internacional Boleros de Oro, comunicaron los organizadores a Prensa Latina.

 

La laureada, según las mismas fuentes, también se agenció el premio especial Elena Burque y el que otorga el Café Concert Gato Tuerto en el recién finalizado V Concurso Nacional de Interpretación Boleros de Oro 2007.

 

Por otra parte se conoció que el primer premio compartido recayó en Ivette Cepeda y Joel Leyva quien obtuvo el premio al mejor intérprete al bolero internacional y el premio de la prensa.

 

El segundo lauro fue para Mayuley Avarez y Anielys Pérez y se alzaron con el tercero José Luis Fernández Taquechel a quien el jurado le otorgó el premio especial Fernando Álvarez; y Yamilka Pérez, todos cubanos.

 

Lanzan en Cuba disco "Alma sin bolsillo", de Moneda Dura

 

La Habana, 27 jun (PL).- Alma sin bolsillo, CD y DVD del grupo cubano Moneda Dura, devolvió a esos populares rockeros a los estudios de grabación después de cuatro años del lanzamiento de su exitoso "Callejero".

 

En conversación con el reportero de Prensa Latina, en la Casa de la Música de la EGREM, Nassiri Lugo, líder del conjunto, afirmó que el presente trabajo no se parece a lo hecho anteriormente.

 

"Me dije: en este disco me estrenaré como productor, y no vamos a sonar igual, no será lúdrico o de fiesta y pachanga como Callejero, tendrá el picante de las letras y quiero, como siempre, generar escozor".

 

Lugo advirtió que como línea general la nueva propuesta se parece al CD Cuando duerme La Habana, el primero de la banda, por la carga de transgresión irreverente, así como la habilidad de trasmitir opiniones sobre el entorno y un mensaje bien agudo de reflexión.

 

El crítico Joaquín Borges, al lado del músico, comenta que "quienes hayan seguido a Moneda Dura desde su salto inaugural en 1997 y ahora escuchen a la agrupación se percatarán que esta es la alineación más sólida de su historia".

 

La grabación tiene 12 cortes, todos de la autoría de Lugo, Fernando Polaino y Alejo Stivel, la dirección del DVD, con simpáticos y provocadores videos, también a cargo del líder de la agrupación.

 

Festival Trova Viva se realizó en Moa

 

Por Daniel Alejandro B.

 

Holguín, 27 jun (Ahora Digital).- Dedicado a conmemorar el aniversario 49 de la segunda toma de la ciudad por los rebeldes, las cuatro décadas del primer Encuentro de la Canción Necesaria realizada en Casa de las Américas y el 140 aniversario del natalicio del juglar santiaguero Pepe Sánchez; compartieron escenarios los trovadores Ariel Barreiro, Ray Fernández, Ángel Quintero, Rolando Berríos, el holguinero Alito Abad y el Dúo Cofradía, entre otros. Las conferencias estuvieron a cargo de Bladimir Zamora Céspedes, crítico y periodista del Caimán Barbudo y Juan Enrique Bernal, investigador espirituano.

 

Con el objetivo fundamental de convertir a la capital del níquel cubano en plaza importante de la trova a nivel nacional, potenciar el surgimiento de nuevos valores en la localidad y vincular a los trovadores con la comunidad y empresas niquelíferas se desarrolló Trova Viva, según declaró cantautor moense Fernando Cabreja Garcell, fundador del proyecto.

 

Auspiciado por la Dirección Municipal de Cultura, este encuentro contó con el apoyo del Partido y el Gobierno, organismos e instituciones moenses que encuentran en este proyecto otra forma de recreación que permite incentivar y cultivar las tradiciones de nuestra cubanía.

 

Legendarios músicos cubanos en el nuevo álbum de Gloria Estefan

 

Arturo Sandoval, Paquito D'Rivera, 'Chocolate' Armenteros,  Orestes Vilato, Cachao y Generoso Jiménez, figuran entre los  invitados.

 

Madrid, 28 jun (Agencias).- El nuevo disco  de Gloria Estefan, 90 millas, el primero en  español  en siete años y que saldrá a la venta en septiembre  próximo,  cuenta  con  la  presencia  de  importantes  músicos  cubanos y de América Latina.

 

Arturo  Sandoval, Paquito D'Rivera, Alfredo Chocolate Armenteros, Cándido Camero, Orestes Vilato, Israel Cachao  López  y  Generoso Jiménez, aparecen en la nómina de invitados cubanos de la cantante.

 

Además, no  faltan  entre  los  colaboradores el esposo de la artista,  Emilio  Estefan,  el actor y director Andy García, e importantes estrellas  latinas  como  el  dominicano  Johnny Pacheco, Carlos Santana, La India, José Feliciano, Papo Lucca, Nelson González, Giovanni Hidalgo, Sal Cuevas y Luis Enrique.

 

Según  informó  Notimex,  Estefan estrenó este miércoles en la  televisora  hispana  Univisión  el  vídeo de No llores, primer  corte  del  nuevo álbum y en el que Santana está a cargo de la  guitarra principal y Andy García de las tumbadoras.

 

90  millas  incluye  los temas Me Odio, No Llores, Lo Nuestro,  Píntame, Caridad, Yo No Cambiaria, Bésame, Refranes, A Bailar,  Esta  Fiesta  No  Va Acabar, Volveré, Esperando, Morenita y 90  Millas.

 

Voces de oro negro

 

Por Martha María Montejo

 

Holguín, 3 jul (Ahora Digital).- El dorado de su nombre se confunde fácilmente con el aliento negro del Sur de Estados Unidos en su repertorio. Mientras cantan, los que escuchan a Golden Voices tienen la sensación de atender lamentos, historias que suenan a esperanza en medio del dolor.

 

Según la directora de este proyecto vocal, Kenia Alen, “la gran intención del grupo es probar la influencia que existe en nuestra música cubana, particularmente en la tradicional, del musical norteamericano, especialmente de la parte sureña. Por esa razón en nuestro repertorio, además de los temas del pentagrama nacional, se recogen negros spirituals, temas de música gospel, standars, blues, por supuesto, pasados por toda la formación musical que tenemos en Cuba.”

 

Golden Voices nació el 24 de diciembre del 2004, actualmente está integrado por 7 intérpretes y un piano, que pertenecen al coro Orfeón. La disposición de voces viaja desde soprano, mezzosoprano, contralto, tenor, barítono y bajo. Todas armonizan para ofrecer un regalo de privilegios, especie de viaje imaginario por antiguas plantaciones de esclavos cercanas al Misissippi que encontraban en sus cantos algún consuelo al terrible trabajo y al desarraigo.

 

En escena, estas voces de oro juegan todo el tiempo. Suben, bajan, prolongan clamores y sobre todo conmueven con cada uno de los arreglos al estilo propio del grupo. Sus presentaciones van más allá del disfrute individual del sentido auditivo. Golden Voices arma un espectáculo en sus programas, incluye coreografías, pequeñas actuaciones dramáticas, y ojos más avisados son capaces de encontrar algún que otro performance cuando prueban que esta Isla se vuelve pequeña para la inmensa música que lleva dentro.

 

Diestros en negar fronteras, los integrantes de este proyecto vocal sorprenden en diversos escenarios holguineros. Solícitamente acuden dónde son convocados y confirman que el talento puede ser dorado, con ribetes de sudor negro, tropical, tradicional... pero siempre, oportunamente, merecedor de aplausos.

 

Músicos cubanos realizan gira conjunta por España

 

Por Cory López

 

La Habana, 4 jul (World Data Service).- Los pianistas Chucho Valdés y Bebo Valdés, hijo y padre, el primero residente en Cuba y el otro en Europa, comenzaron esta semana una gira artística conjunta en Tenerife (Islas Canarias), la cual se extenderá por toda España.

 

La firma The Project, organizadora del espectáculo, dijo que este fue el primero en su perfil en el cual ambos compositores e intérpretes participan juntos. Subrayó que en ese contexto ofrecerán nueve conciertos hasta el 3 de agosto.

 

En una nota distribuida en Barcelona, España, la empresa expuso que fueron vendidas todas las entradas disponibles para el concierto del día 7 próximo en Las Palmas y también para el programado para Barcelona, donde se presentarán en el festival barcelonés Grec.

 

A causa del interés que ha levantado la gira, se programó un concierto adicional en el festival a efectuarse el lunes 23 de julio. Chucho y Bebo acaban de grabar un disco conjunto, producido por Nat Chediak y Fernando Trueba. Ocho cortes a dúo y dos piezas en solitario que los dos artistas se dedican entre ellos conforman un disco que va a hacer historia, dijo la productora. El quinteto de Chucho Valdés participa en las actuaciones "en vivo". También Mayra Caridad Valdés, hermana de Chucho.

 

Las presentaciones fueron programadas para Tenerife, Las Palmas de Gran Canarias, Benalmádena, Tarragona (el 21 de julio), Barcelona (22 y 23), Madrid (26), Segovia (28) y el 3 de agosto en Zaragoza, en el festival Noches con sol.

 

Dan a conocer los Premios Corales Internacionales de canto

 

La Habana, 5 jul (Cubarte).- El Centro Nacional de Música de Concierto informó los premios que recientemente ha obtenido el movimiento coral cubano durante el Décimo Festival Internacional D´Canto 2007 en isla Margarita, Venezuela, organizado por Ángel Marino Ramírez, director de la fundación D´Canto y Nurys Sandoval presidente de dicha institución.

 

El evento, que promueve la música venezolana fundamentalmente, estuvo dedicado al destacado compositor venezolano César Alejandro Carrillo y aconteció entre el 19 y el 26 del presente mes.

 

La Schola Cantorum Coralina dirigida por Alina Orraca, se alzó con el Primer Premio en la categoría de Madrigal Venezolano, para voces mixtas. El tema obligado de competición fue "La mañana ajena" de la compositora margariteña Modesta Bor.

 

Por su parte, Vocal Luna bajo la dirección de Sonia McCormack conquistó el Primer Lugar en la categoría voces femeninas. Obtuvo además la Medalla de oro por puntuación en el concurso y el

 

Reconocimiento del público por la interpretación de la obra Conga del compositor cubano Guido López-Gavilán

 

Ambas agrupaciones se destacaron entre los participantes y sellaron su actuación en la Isla cantando juntas al final de un emotivo concierto compartido en el Consejo Legislativo Estatal.

 

Joven guitarrista cubano obtiene premio internacional

 

 El joven guitarrista Pedro Enrique Peña Moroño, estudiante del 5to año del Instituto Superior de Arte y alumno del profesor Martín Pedreira acaba de obtener el lugar de honor en el Primer Concurso Internacional de Guitarra de México, nueva modalidad de competencia incluida en el ya tradicional Festival Internacional de Guitarra del Noreste, de la Ciudad de Saltillo en el estado de Coahuila, que ya arriba a su XII edición.

 

El concurso, que se realizó del 29 de junio al 2 de julio, y que recibió a intérpretes de distintas partes del mundo, contó con un jurado integrado por importantes personalidades internacionales de la guitarra, como los maestros mexicanos Juan Carlos Laguno y Pedro Salcedo, el norteamericano Matt Dunne, Eduardo Fernández (Uruguay), Simone Ianarelli (Italia) y el argentino Víctor Pellegrini, entre otros y dará al ganador el derecho de participar como concertista en cuatro Festivales internacionales

 

Los restantes premios del concurso fueron alcanzados por jóvenes participantes de México.

 

Tenerife disfruta con Bebo y Chucho Valdés

 

Santa Cruz de Tenerife,7 jul (Efe).- Los músicos cubanos Bebo Valdés y Chucho Valdés Quintet ofrecieron el jueves en la noche su jazz afrocubano en el Auditorio de la isla de Tenerife (suroeste), en el que dieron un concierto de dos horas con motivo de su participación en el XVI Festival Internacional de Canarias Jazz & Más.

 

La actuación comenzó con media hora de retraso y después de algunas voces del público, Chucho Valdés apareció en el escenario acompañado por su banda, de modo que el en otra época miembro de Irakere salió escoltado con la percusión de Yaroldy Abreu, el bajo de Lázaro Rivero y la batería de Juan Carlos Rojas, que en los primeros compases ofrecieron un repertorio de melodías variado: desde ritmos caribeños hasta el jazz más esquizofrénico.

 

La primera parte del concierto fue instrumental y se combinó la agilidad al piano de Chucho con algunos solos de batería y congas, y luego salió a escena Mayra Valdés, hermana del pianista, para poner voz y ténica jazzística a partir de ritmos más calmados y palmadas para el público.

 

Una de las canciones más destacadas fue "Sonido de África", que aborda las raíces musicales provenientes del continente negro,y también hubo varios tributos a las referencias de autores de Chucho.

 

Con figura desgarbada y 88 años, Bebo Valdés se sentó al frente del piano de cola negro, momento en el que su hijo Chucho lo presentó como 'el rey de los Valdeses' y sin mediar palabra con el público comenzó lo que todo buen músico espera: sorprender y emocionar con las notas musicales.

 

Durante diez minutos, solo se veía a Bebo en el escenario, y luego, regresó el quinteto para interpretar canciones más populares, entre las que destacó el duelo padre-hijo que mantuvieron los dos pianistas para deleite del público.

 

Y 'Lágrimas negras' fue el tema elegido para la clausura del concierto.

 

Lo interpretó Mayra Valdés a medias con el público que coreaba el estribillo con el piano de Bebo como base y al finalizar el tema, todo el auditorio aplaudió puesto en pie.

 

Promueven baile cubano en Nicaragua

 

Managua, 9 jul (PL).- El baile cubano de casino goza hoy de creciente popularidad en Nicaragua, a raíz de la venta de un DVD editado en la isla caribeña que explica en detalles la técnica para aprender pasos y giros.

 

Titulado Bailar Casino es muy fácil, el disco es promocionado por estos días en la nación centroamericana por los hermanos Jorge y Juan Gómez, director y ex integrante, respectivamente, del grupo musical cubano Moncada.

 

El segundo de ellos tuvo a su cargo enseñar las primeras lecciones en varias academias de danza de esta capital, donde ya comenzaron a crearse las llamadas "escuelas de casino".

 

Jorge Gómez, por su parte, explicó a Prensa Latina que el proyecto empezó dos años atrás con la grabación en video de 36 lecciones, y de entrevistas a los fundadores del baile creado medio siglo atrás en el Casino Deportivo de La Habana.

 

El DVD contiene además una historia fílmica de la música cubana y un "videoclip" hecho por Moncada con la canción Rueda de Casino, que forma parte de la última producción discográfica del conocido grupo de la isla.

 

A partir de la gran acogida, y de la avidez de los nicaragüenses por el popular baile cubano, Moncada planea realizar una gira de conciertos por Nicaragua a finales del mes en curso, anunció Gómez.

 

En opinión del músico, el país centroamericano podría incluso emular con Italia, donde la predilección por el casino ha llevado a la formación de más de 200 escuelas de baile.

 

Xiomara Laugart encarnará a Celia Cruz en el musical sobre la vida de la cantante

 

Laugart 'cuenta con una impresionante voz que recuerda una calidad similar a la de Celia', dijo David Maldonado, productor de la obra.

 

Madrid, 11 jul (Agencias).- La cantante Xiomara Laugart, ex vocalista del grupo Yerba Buena, ha sido seleccionada para interpretar el papel de la Reina de la Salsa en el musical sobre su vida que se estrenará el próximo 12 de septiembre en el teatro neoyorquino New World Stages, reportó EFE.

 

David Maldonado, productor de la obra, dijo que Laugart "cuenta con una impresionante voz que recuerda una calidad similar a la de Celia", informó la agencia de relaciones públicas Creative Link.

 

"Todos los presentes se emocionaron mucho al ella salir de la sala de audiciones. Estamos seguros que Xiomara será capaz de interpretar a Celia con mucha gracia y mucha dignidad", agregó Maldonado, productor también del musical Quién mató a Héctor Lavoe.

 

Con amplio bagaje como cantante e incursiones en la actuación, Laugart ha grabado más de quince producciones y participó en la película estadounidense Dirty Dancing: Havana Nights y en la coproducción alemana-cubana Paraíso bajo las estrellas. Fue durante varios años la vocalista principal del grupo neoyorquino Yerba Buena.

 

La Negra, como le llaman, lanzó recientemente su primer álbum como solista, en el que incluyó una colección de viejos y nuevos temas con composiciones originales de Meme Solís, Andrés Levin y Descemer Bueno, y arreglos de Octavio Kotán y Axel Tosca.

 

Creative Link confirmó también que el coreógrafo y actor puertorriqueño Modesto Lacén será Pedro Knight.

 

Actores y cantantes de América Latina, Puerto Rico y Estados Unidos se presentaron a las audiciones para el importante papel sobre la vida de una de las leyendas de la música latina, que falleció en julio del 2003, tras una exitosa carrera.

 

Celia, la vida y música de Celia Cruz, coproducción de Maldonado y Henry Cárdenas, será un viaje musical biográfico que comienza en el humilde hogar de la cantante en el barrio habanero de Santo Suárez hasta llegar a su estrellato, a través de la perspectiva de su esposo Pedro Knight.

 

Cantautor cubano Carlos Varela conquista al público de Canadá

 

Ottawa, 13 jul (PL).- El cantautor cubano Carlos Varela conquistó aquí a los canadienses con un concierto en el Festival de Quebec, en el que compartió escenario con figuras como Manu Chao, Michael Franti y la banda Nickelback.

 

Varela actuó junto a su banda para más de tres mil personas que lo ovacionaron y corearon cada pieza que interpretó.

 

El espectáculo formó parte de una gira de verano que realiza por el país y lo llevará hoy a la ciudad de Toronto, donde tiene previsto un recital en el Club Six Degrees de Yonge y Englinton.

 

Durante su presentación hará un recorrido por los siete discos de su repertorio e interpretará temas inéditos de su nuevo álbum, aún por concluir.

 

La gira de Varela cerrará el próximo sábado en el Festival Bluesfest de Ottawa, en el que participarán, entre otros, Bob Dylan, Van Morrison, Kanye West, Jeremy Fisher y Superjuice.

 

AGRUPACIONES CUBANAS TRIUNFAN EN CANADÁ

 

Por Leonardo Gell Fernández-Cueto

 

El Ensemble Vocal Nexus recibió los máximos honores del Concours Mondial de Chant Choral Lotto-Quebec 2007, en Laval, Canadá; coronándose con la Medalla de Oro en la Categoría de Ensembles Vocales y el Premio del Público.

 

Luego de tres rondas competitivas, donde se exigían obras de los más diversos estilos y épocas, temas clásicos cubanos como Son al Son, Guayaboso, El Manisero y la muy conocida Guantanamera, recibieron especial acogida.

 

En todas las presentaciones Nexus fue calificado por el jurado, la prensa especializada y el público asistente como un suceso dentro del certamen; elogiando así su talento, profesionalismo y energía que trasmiten al cantar.

 

Este octeto vocal, fundado en 2004, es la única agrupación de su tipo en el país que aborda el repertorio escrito desde la antigüedad hasta nuestros días.

 

Su calidad interpretativa se ha mostrado con éxito en los escenarios nacionales, participando en el estreno del Magnificat, de Johann Sebastian Bach, junto a la Camerata Romeu, el Conjunto de Música Antigua Ars Longa, la Schola Cantorum Coralina y el Coro Exaudi; y el Concierto Teatral Amadeus, junto al prestigioso grupo Mefisto Teatro; por solo mencionar algunos.

 

Secundando a Nexus durante la competencia estuvo Ardesco Vocal Ensemble, de Canadá, seguido por el cuarteto Chanters group of the Church of St-Pateleimon, de Georgia, que obtuvo la Medalla de Bronce.

 

En la actualidad el Ensemble Vocal Nexus pertenece al catálogo del Centro Nacional de la Música de Concierto y de regreso a la Isla se dispone a grabar su primer disco compacto – según aseguró su directora Jannette Valdés-.

 

Similar éxito obtuvo la Cantoría Solfa, de la Schola Cantorum Coralina, dirigida por Mailán Ávila y Niurka Ávila, mereciendo en el propio evento competitivo la Medalla de Plata y el Premio del Público en la Categoría de Coros Infantiles.

 

Los carismáticos niños de Solfa, cuyas edades oscilan entre los 7 y 16 años, ganaron la admiración de los asistentes por su trabajo vocal y la singular proyección escénica que enriquecen con la incorporación de simpáticas coreografías.

 

Solfa, creada en 1993 como pionera de las cantorías de la Schola Cantorum Coralina, ha sido laureada en numerosos certámenes, realizando giras por Cuba, Venezuela, España y Francia. Durante todos estos años ha compartido escenarios y grabaciones discográficas con importantes músicos cubanos.

 

Sara González: cantar como se piensa

 

Sara regaló un amplio repertorio de canciones en la Casa de las Américas

 

Por Michel Hernández

 

La Habana, 14 jul (Granma Digital).- Con la pasión y la esperanza de los años sesenta, la trovadora Sara González llegó el jueves a Casa de las Américas para celebrar los 40 años del Primer Encuentro de la Canción Protesta y los 35 de la creación del Movimiento de la Nueva Trova, hechos capitales de la historia revolucionaria de América Latina.

 

Estela Vistel, directora del Centro de la Música Popular, que coauspició la velada, dijo a modo de prólogo que "Sara González posee el espíritu de una generación de trovadores que cantaba canciones difíciles que todos queríamos escuchar y se convirtió así en la voz femenina de la canción rebelde cubana".

 

Acompañada por Marta Campos, Eduardo Sosa, Rita del Prado, Heidi Igualada y Pucho López, Sara, figura imprescindible de la música cubana e integrante del Grupo de Experimentación Sonora del ICAIC, dirigido por el guitarrista, compositor y director de orquesta Leo Brouwer, regaló un amplio repertorio de canciones ante un público que conocía muy bien el cariz de este evento.

 

Mientras los minutos pasaban, los músicos parecían multiplicarse sobre el escenario. Y es que allí se dibujaban como un documento inalterable las figuras de Silvio, Pablo, Noel Nicola, Víctor Jara, León Gieco, Mercedes Sosa y de otros artistas cuyos temas han sido una declaración de principio para la cultura latinoamericana.

 

Cerca del tablado escuchaba el concierto Abel Prieto, ministro de Cultura, junto a trovadores de varias épocas y a decenas de jóvenes de Cuba y América Latina que archivaban su propia partitura en la cabeza y, como si respondieran a las órdenes de su subconsciente, coreaban su particular versión de esos textos tantas veces cantados en encuentros y parques hasta altas horas de la madrugada, acompañados por una guitarra, las voces de novias y amigos, y un enigmático trago de ron.

 

La sala Che Guevara, testigo de sucesos trascendentales de la Nueva Trova, cubrió a los asistentes con el manto de dignidad que ha lucido desde su fundación, cuando decidió andar al lado del arte comprometido y arropar a los que muchas veces carecen de voz dentro de los medios de difusión.

 

Y por eso andaban por allí camuflados entre los rostros habituales de conciertos de Santiago y Vicente Feliú, Carlos Varela, Gerardo Alfonso, Polito Ibáñez, Frank Delgado, Habana Abierta…, los trovadores Ariel y Amanda, Karma, Diego Cano y músicos de la banda Elévense, una de las más conocidas dentro del circuito de rock nacional.

 

Ellos no solo venían por las canciones de Sara y sus invitados, sino además por la rebeldía, la épica y la irreverencia de un movimiento tan valioso como la poesía de César Vallejo, aunque este acontecimiento no haya recibido la suficiente promoción por la pantalla doméstica.

 

Luego de finalizar el concierto, Sara González, quien ha compartido escenarios con Joan Manuel Serrat, Chico Buarque, Daniel Viglietti, Víctor Víctor, Pete Seeger, Pedro Guerra, entre otros, dijo a Granma: "Lo original de la Nueva trova fue cantar lo que nosotros estábamos viviendo en aquel momento con el triunfo de la Revolución. Yo creo que la trova sigue y seguirá porque cada día sale un trovador distinto y busca la guitarra porque tiene la necesidad de explicar sus vivencias, cantar sus preocupaciones y decir lo que piensa. Y eso es un trovador".

 

De igual forma Xóchitl Galán, una de las voces del Dúo Karma, comentó a este redactor: "Nosotros hacemos trova porque nos nace. Cantamos lo que pensamos y así forjamos nuestro camino. Yo pienso que la trova se encuentra en una etapa saludable, aunque es necesario que se le promueva más".

 

El cantor Diego Cano, a punto de tomar una guitarra para terminar la noche en algún sitio de La Habana, señaló que "actualmente hay un resurgir de la canción inteligente. No como quisiéramos del todo, aunque el público se está acercando nuevamente a los textos sociales y existe mayor apoyo por parte de algunas instituciones".

 

Se celebra jornada de homenaje a Barbarito Diez

 

Por Alina Martínez Castillo

 

La Habana, 16 jul (AIN).- El Coloquio Barbarito Diez, su vida y obra y el 40 aniversario de la creación de su orquesta se celebra en la sede nacional de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba ( UNEAC), lo que da inicio a la jornada en su memoria.

 

Un panel de especialistas, encabezados por la musicóloga María Teresa Linares, disertó sobre el reconocido cantante, considerado por especialistas como la voz de oro del danzón.

 

Se integrarán a las reflexiones sobre los aportes del artista en sus 60 años de actuación, los especialistas Manuel Villar, Helio Orovio, Eduardo Rosillo y José Ramón Artigas, entre otros, reflexionan sobre el danzón como elemento determinante en la nacionalidad cubana.

 

Con motivo del aniversario 40 de la fundación de la reconocida orquesta, ahora bajo la dirección de Pablo Diez, su hijo, se realizará un concierto único el próximo 20 de julio, a las 8:30 p.m., en el cine 23 y 12, de la capital.

 

Durante más de seis décadas, Barbarito Diez, muy querido por el pueblo, mantuvo una voz excelente y afinación de violín, que al decir del maestro Senén Suárez, "nadie se le igualó en un género especialmente difícil por lo sugestivo y dulce de su interpretación".

 

Musical sobre Celia Cruz pretende mostrar su 'alegría de vivir pero también su tristeza'

 

'¿Alguien se preguntó alguna vez si su sonrisa desaparecía cuando volvía a su casa, con el disgusto de no ver cómo su madre moría, sin poder volver a Cuba?', dijo Jaime Azpilicueta, director de la obra.

 

Madrid, 17 jul (Agencias).- El español Jaime Azpilicueta, director del musical Celia, la vida y música de Celia Cruz, dijo que presentará en la obra a la estrella pero también al ser humano que ocultaba sus lágrimas y lograba levantar a la gente de sus asientos a pesar de que la quedaba poco tiempo de vida, reportó EFE.

 

"Carmen (Rivera) y Cándido (Tirado) han escrito una historia donde la dualidad de Celia Cruz está tan presente como está en la vida de todos, sobre todo en las estrellas que tienen una vida externa mucho más rica", señaló Azpilicueta en conferencia de prensa este lunes, a propósito del aniversario de la muerte de la Reina de la Salsa.

 

El director agregó que los dramaturgos puertorriqueños escribieron el libreto a base de entrevistas a quienes conocieron a la cantante, en las que también él participó, ya que está involucrado en el proyecto desde hace dos años.

 

"¿Alguien se preguntó alguna vez si su sonrisa desaparecía cuando volvía a su casa, con todos sus problemas y frustraciones, con el disgusto de no ver cómo su madre moría, sin poder volver a Cuba, con la noticia de que se estaba muriendo de cáncer y seguía cantando? ¿Alguien sabe qué es lo que había detrás de esa sonrisa que contagiaba al espectador? Nadie lo sabe, pero en este espectáculo se cuenta", indicó.

 

Asimismo, Azpilicueta comentó que no pretenden imitar a Celia Cruz "porque fue inimitable y porque sería muy fatuo intentar hacerlo", sino cantar y contar posiblemente cosas que nadie conoce o muy poca gente conoce todavía sobre ella.

 

Director de obras como Jesucristo Súperestrella, Cabaret, Evita y Víctor o Victoria, entre otros éxitos, el español dijo estar convencido de que Cruz está presente entre todos los que participan en el musical, que sube a escena el 12 de septiembre en español, aunque habrá funciones en inglés.

 

"Tenemos esa fuerza (el personal de la obra). Yo creo que ella está con nosotros de la forma más directa y menos fantasmal, su vibración la estamos sintiendo. Pienso que tenemos esa energía de Celia dentro de nosotros y eso nos va a ayudar muchísimo", expresó. Azpilicueta anunció la posibilidad de llevar al cine el musical, que subirá a escena el 12 de septiembre bajo la producción de David Maldonado y Henry Cárdenas a un coste de dos millones de dólares, cifra que podría elevarse.

 

El patriarca del trombón celebra su 90 cumpleaños

 

Por Wilfredo Cancio Isla

 

Miami, 17 jul (El Nuevo herald Digital).- El célebre trombonista Generoso Jiménez ha ocupado sus primeros cuatro años en el exilio para estudiar y retomar la confianza en el instrumento que lo convirtiera en una leyenda de la música cubana.

 

''He empezado a defenderme, sigo estudiando el trombón todas las mañanas y estoy metiendo ya unos cuantos pitazos'', relató el músico desde su casa en el suroeste de Miami. ``Estoy casi llegando a sentirme cómodo después de 24 años sin coger un trombón''.

 

Generoso arriba hoy a los 90 años con una vitalidad envidiable y un puñado de sueños en la cabeza. Nacido el 17 de julio de 1917 en el poblado de Cruces, Cienfuegos, el patriarca del trombón asegura que para octubre ofrecerá un concierto con arreglos de piezas que prefiere mantener en secreto.

 

''Ya lo verán, cuando Generoso diga aquí estoy yo'', afirmó sonriente. ``Hay unos cuantos proyectos sabrosos que van a salir después del cumpleaños''.

 

Desde que en el 2003 decidiera quedarse en Miami tras cumplir una invitación artística, su vida dio un giro radical. Ha podido reencontrarse con viejos amigos como Bebo Valdés e Israel López ''Cachao'', quienes marcharon al exilio muy tempranamente. En el 2005 obtuvo un premio Grammy de Excelencia Artística, y ha participado en conciertos y discos con la intensidad que no conseguía desde los años dorados en una Cuba que ya es historia antigua.

 

''Me siento respetado por mi música y como ser humano'', confesó. ``Los últimos años que viví en Cuba los recuerdo con mucha amargura''.

 

Pianista fundador de la famosa Orquesta Aragón en 1939, poco después fue llamado para integrar la Orquesta Tropicana, una espectacular banda de jazz que reunió a figuras de la talla de Armando y Mario Romeu, Chico O'Farrill y Alejandro ''El Negro'' Vivar.

 

Reclamado por las más importantes orquestas cubanas de la época, Generoso asiste en 1952 a una grabación en Radio Cadena Azul que marcaría su vida para siempre. Allí conoce al gran Beny Moré, quien ayudó a tejer la fama del trombonista con una improvisación memorable: Generoso, qué bueno toca usted. ''Nadie ha cantado en Cuba como el Beny, porque él lo cantaba todo bien'', afirmó Generoso, quien se integró a la orquesta de Beny Moré en 1955.

 

La estrella de Generoso comenzó a declinar en 1965, luego de grabar con su banda un disco devenido un clásico de la música popular: El Trombón Majadero. La radicalización del proceso revolucionario comenzó entonces a exigirle compromisos que el músico no estaba dispuesto a aceptar.

 

''Primero vinieron a decirme que tenía que ir a cortar caña un domingo; luego que tenía que hacer guardia y vestirme de miliciano para poder viajar a los países socialistas'', recordó. ``Preferí irme a la calle y mantener a mis seis hijos vendiendo mangos, frituras, ron, velas... metido a bisnero''.

 

En el 2002, por iniciativa del trombonista exiliado Juan Pablo Torres y el productor alemán Detlef Englerhard, se grabó en La Habana Generoso, que bueno toca usted, nominado al Grammy al año siguiente. Las autoridades cubanas permitieron la salida del músico para la ceremonia del premio en Nueva York.

 

Produce Mundo Latino serie sobre historia de la música cubana

 

Dos años después de su anuncio, la casa productora Mundo Latino, de Cuba, con el apoyo de instituciones nacionales, muestra al mundo cinco excelentes materiales dedicados a diferentes géneros de la música de la Isla.

 

Omar Olazábal Rodríguez, director general de esa institución, informó a la Agencia de Información Nacional que ya están producidos La Leyenda del Son, de Carlos Alberto García; Bolero, de Otto Miguel Guzmán; Cha Cha Cha por Siempre y Dale Mambo, de Jesús Dámaso González, así como Un Punto de Cuba (La Música Campesina) del realizador Adolfo Marino.

 

En proceso de edición se encuentra un documental sobre la salsa y otro con título provisional El Tres en la Música Cubana.

 

Todos los documentales muestran la historia de cada uno de los géneros o temas mencionados, con la participación de destacados musicólogos y cultores de los ritmos.

 

Figuras de renombre internacional aparecen en estos materiales, mediante los cuales se pretende tener un acercamiento a los orígenes y evolución e influencia en la cultura que han tenido algunos de los ritmos, los cuales forman parte del amplio abanico de la música cubana.

 

El director de Mundo Latino señaló que este esfuerzo ya encuentra repercusión en diferentes lugares del planeta y varios distribuidores han comenzado a enviar ofertas a los productores cubanos.

 

En el caso de Cuba, la casa discográfica EGREM ha iniciado la labor de distribución de los títulos en DVD, junto con un CD de música de cada género tratado en los documentales.

 

Varios de los documentales mencionados han obtenido lauros en festivales cubanos o compiten en foros internacionales.

 

Olazábal Rodríguez ya había anunciado hace dos años en Santa Isabel de las Lajas, cuna de Benny Moré, el empeño de Mundo Latino de hacer una colección de documentales sobre la historia de la música cubana y de la cual forman parte estos primeros cinco materiales.

 

Tomado de Granma (versión digital), 19.07.2007,

www.granma.cu/espanol/2007/julio/juev19/latino.html

 

GIRA EUROPEA DE CORALINA

 

Por Leonardo Gell Fernández-Cueto

 

La Schola Cantorum Coralina, de Cuba, dirigida por la maestra Alina Orraca, emprendió una gira europea que los llevará por Francia, España e Italia entre el 18 de julio y el 26 de agosto del año en curso.

 

Primeramente Coralina tomará parte en el XXXII Festival del Oratorio Musique en Morvan, que tiene lugar en Autun, Francia, hasta el 29 de julio.

 

Cada año el evento reúne a numerosas agrupaciones para ofrecer conciertos en las iglesias románicas de esa región, sumándose la presente edición a las celebraciones nacionales por  el aniversario 300 de la muerte del gran arquitecto francés Sebastien Le Pestre de Vauban (1633-1707).

 

Dentro del festival Coralina ofrecerá nueve presentaciones, entre ellas, algunas como parte de la masa coral que interpretará Le Requiem a la memoire de Vauban, del compositor franco-alemán Enguerrand Friedrich Lühl, bajo la dirección de Pierre Cao.

 

Luego, la agrupación cubana asistirá como invitada al XVIII Curso de Dirección Coral, Canto y Técnica Vocal, en Pontevedra, España.

 

Organizado por la Asociación Cultural Camerata ad Libitum que dirige el maestro Julio Domínguez, el evento convoca a directores y cantores de coro de toda España para preparar un repertorio selecto en talleres conducidos por directores y cantores internacionales invitados.

 

Como colofón al recorrido europeo, la Schola Cantorum Coralina tendrá el honor de participar en el XIX Gran Premio Europeo de Canto Coral, en Italia, derecho que le ofrece el Gran Premio que obtuvo en el Concurso Cittá di Arezzo, en 2006.

 

El certamen es el más importante de la música coral, al que acuden las formaciones ganadoras de los seis concursos corales más prestigiosos de Europa: Arezzo y Gorizia (Italia), Debrecen (Hungría), Tolosa (España), Tours (Francia) y Varna (Bulgaria).

 

Coralina discutirá el título de Gran Premio Europeo de Canto Coral frente a coros de Filipinas, Rusia, Taiwan y Hungría.

 

Pianista cubano premiado en festival de jazz, en Suiza

 

Montreux, Suiza, 21 jul (PL) El músico cubano Rolando Luna ganó el primer premio del certamen Piano Solo, recién concluido aquí como parte del Festival Internacional de Jazz 2007, donde conquistó también el lauro del público.

 

Con 31 años de edad, se impuso a 14 rivales en un grupo previamente seleccionado por los organizadores, elegido a partir de un alto nivel de ejecución.

 

De esa manera relegó al segundo lugar a Sharin Novralis, de Azerbaiyan, mientras que el tercero lo compartieron el francés Sebastian Cicolella y el austríaco Favid Helbock.

 

Hace dos años, otro pianista cubano, Harold López-Nussa, también mereció el principal galardón del concurso de Montreux.

 

Luna era conocido por el público suizo desde 2006 cuando despertó el entusiasmo con sus interpretaciones como tecladista de la orquesta CarHabana en los escenarios del Gran Casino de Ginebra.

 

 

La música tradicional cubana deleitará a Europa

 

La Habana, 22 jul (PL).- La agrupación cubana Sierra Maestra paseará su repertorio de música tradicional por los escenarios europeos desde el 25 de julio como parte de una gira que la llevará a festivales de Jazz en Alemania, Hungría e Inglaterra.

 

Fuentes de la Promotora Musical Ignacio Piñeiro confirmaron que su más reciente producción Son, alma de una nación (2006), de la disquera Worl Music Net Work, se promocionará en Dinamarca, Holanda, Noruega, Lituania y Grecia.

 

Calificado por la crítica del Viejo Continente como la gran expresión de la música cubana contemporánea, Sierra Maestra surgió en octubre de 1976 y se dedicó a la preservación del son: género popular clásico del universo sonoro insular.

 

Su éxito se suma a la lista de triunfos de la música tradicional en los escenarios del mundo, ejemplificado en proyectos como el Afrocuban All Star y el Buena Vista Social Club, este último ganador de un Grammy al mejor álbum tropical en 1997.

 

Murió uno de los fundadores de Los muñequitos de Matanzas

 

Matanzas, 22 jul (PL).- Los tambores tocaron con sentimiento "Cuando se pierde a un amigo" para despedir a uno de sus más emblemáticos cultores, Esteban "Chachá" Vega, quien murió aquí a los 82 años de edad.

 

Fue uno de los fundadores de la agrupación Los muñequitos de Matanzas, ganadora de un Grammy Latino, y reverencida por el público y la crítica especializada internacional.

 

La salud de Vega se resintió a principios de año cuando severos trastornos circulatorios requirieron la amputación de una de sus piernas.

 

Con su muerte se cierra el capítulo de los ocho músicos que en octubre de 1952, en la humilde barriada La Marina de esta ciudad -100 kilómetros al este de la Habana- dieron vida a la agrupación de ritmos afrocubanos Los Muñequitos.

 

"Mi paso por Los muñequitos fue uno de los mayores sucesos en mi vida", confesó Vega en una ocasión cuando destacó también: todo lo que aprendí, lo aprendí en mi barrio.

 

El etnólogo Juan García comentó a Prensa Latina que Chachá fue una importante representación de la cultura popular afrocubana, y por su destreza y limpieza en los toques revolucionó estos ritmos.

 

No tuvo hijos pero sí muchos descendientes y dejó sembrado sus conocimientos en esos muchachos. Los mejores percusionistas que tiene Matanzas en la actualidad son prueba viviente de ello, señaló.

 

No fue egoísta y brindó su sabiduría como a él también se la transmitieron antes. Fue consecuente con la tradición de que "un solo palo no hace monte", destacó.

 

El sepelio del tamborero más viejo de la mayor de las Antillas tuvo lugar en el cementerio San Carlos de la urbe matancera. Entre las ofrendas florales enviadas figuró una a nombre de Abel Prieto, ministro de Cultura de la Isla.

 

Un complot que promete y cumple

 

Por Bladimir Zamora Céspedes

 

La Habana, 23 jul (Cubasí).- Todavía andábamos por el 2006 cuando el trovador Pavel Poveda, que desde sus tareas en la Asociación Hermanos Saíz cobró gran experiencia en la promoción cultural, empezó a modelar el proyecto Verdadero complot, con el propósito de difundir la canción cubana de autor, realizada por nuestros más jóvenes cantores.

 

Con la contribución de la AHS, Centro Hispanomericano de Cultura y el Centro Nacional de Música de Concierto, el pasado mes de mayo el complot se comenzó a hacer tangible. Pavel escogió, está escogiendo trovadores noveles de ya probada calidad y muy poca difusión, para armarles un concierto los terceros sábados de cada mes a las seis de la tarde, precisamente en el Centro de Malecón 17.

 

Sin saber muchos detalles sobre el asunto, es fácil que parezca un empeño plausible, pero al tener noticias de las múltiples acciones que implica Verdadero complot, entonces dan ganas de tener a Pavel delante y felicitarle con un abrazo. Antes de cada concierto ha circulado un cartel y un spot por la televisión y en cada edición el público tiene acceso a un programa de mano. Y para que la música no se la lleve el viento o se pierda por las heridas de la mala memoria, cada presentación se graba y gracias a un convenio con la EGREM, se hace una edición en disco compacto, solo para uso promocional. Una parte de ellos se le entrega al cantor y el resto se pone en manos de la AHS o alguna otra institución interesada, para contribuir al conocimiento de las canciones de estos trovadores en todo el país y por qué no, también fuera de él.

 

El 19 de mayo el habanero Eric Méndez  hizo el primer concierto bajo el nombre de Sembrando, ante un público eminentemente joven y consumidores diarios de la nueva canción cubana. Aunque en la tarde del 16 de junio La Habana estaba sumergida en un interminable aguacero, al Centro Hispanoamericano llegó puntual el villacareño  Alain Garrido para cantar De lo sublime. Esta vez el clima no permitió que se llenara la sala, pero con capas, paraguas o sencillamente sin nada que les cubriera las cabezas, llegaron los amigos infaltables y quienes arriesgan mucho más que la posibilidad de un catarro, por estar siempre cerca de estas canciones que Silvio llama pensantes. Ah y esa tarde apareció el primer volumen en disco compacto de la colección Verdadero complot, conteniendo el concierto de Eric, así como el pasado sábado 21 se pudo tener en las manos el volumen dos, con veintidós canciones de Alain  a prueba del mayor aguacero.

 

En esta reciente fecha y con lleno completo se presentaron los muchachos de La séptima cuerda, cinco criaturas capitalinas muy leídas y escribidas, nacidas en los años ochenta, que además seguramente de demostrar muy pronto su seriedad profesional en el desempeño de sus carreras, son parte significativa de lo más valioso entre los más jóvenes trovadores. Componen trova abiertos a cualquier sonoridad foránea y con la ancestral canción cubana en sus tuétanos. Regalaron un espectáculo que permitió gozar desde el cerebro hasta el esqueleto. Ellos son Mauricio Figueiral (estudiante de medios audiovisuales), Adrián Berasaín (diseñador industrial), Lilliana Balance (licenciada en Derecho), Pedro Vertían (licenciado en Alimentos) y Juan Carlos Suárez (licenciado en Economía).

 

Ya se anuncia la celebración el venidero 18 de agosto del concierto de Ray Fernández. Verdadero complot, como cabe suponer, no es obra absoluta de Pavel Poveda, que está a cargo de la dirección general. Él está secundado  por un equipo de compañeros también  apasionados por estas nobles causas de la cultura cubana: Hugo Torres (producción), Tamara Castillo y Yusimit Reyes (divulgación y memoria), Celso Corbillón (realización de sonido) y Marcelo Martín (diseño y publicidad). Se suma a ello el apoyo y el amparo del colectivo del Centro Hispanoamericano de Cultura.

 

Ojalá tenga larga cuerda este complot y ojalá también sean cada vez más abundantes los apoyos que le permitan seguir cumpliendo plenamente sus aspiraciones de colocar a la más reciente canción cubana de autor al alcance de una gran cantidad de público, que muchas veces la desconoce y sin embargo necesita.

 

Concluye gira europea músico cubano Equis Alfonso

 

La Habana, 25 jul (PL).- El cantante y compositor cubano Equis Alfonso regresó a la Isla tras una exitosa gira europea, en la que actuó junto The Who, Bjork y John Legend, anunciaron fuentes de su agrupación.

 

Alfonso, de 35 años, fue uno de los invitados al festival internacional Roskilde Cosmopol Stage, en Dinamarca, en el que también participaron el saxofonista Maceo Parker y los grupos Red Hot Chille Peppers, Gipsy Kids y Living Colour Band.

 

También en el Festate 2007, de Suiza; el Festival Latinoamericando de Milán, Italia, y el Lent Festival Maribor de Eslovenia, en el que interpretó piezas de su disco Revoluxion, que saldrá al mercado en septiembre próximo.

 

La gira comenzó el 21 de junio pasado en el Greece Music Day Syntagma Square, de Atenas, Grecia.

 

Alfonso está considerado por los especialistas como una de las grandes promesas de la nueva música cubana. Coautor de la banda sonora del filme Habana Blues, del español Benito Zambrano, comenzó su carrera como miembro de la agrupación Síntesis.

 

Con esa película ganó el Premio Revelación, de la Academia de Música de España.

 

En 2000 debutó en solitario con el CD Mundo real, que le valió cuatro nominaciones al Grammy Latino. Entre sus canciones más exitosas destacan Habana (8:00 p.m.), Perro que ladra y Se nos va.

 

La estela de un canto vigoroso que ya tiene 40 años

 

Por Alina Martínez

 

 

La Habana, 25 jul (AIN).- Hace ya 40 años, la Revolución Cubana y su prestigiosa Casa de las Américas iniciaron en esta fecha el Primer encuentro internacional de la canción protesta.

 

La respuesta a esa convocatoria en un momento especialmente convulso en el mundo, trajo a La Habana a creadores de 16 países de cuatro continentes. Fue una cita que colocó en primer plano el compromiso de los artistas con la realidad.

 

Revisar la prensa del momento es palpitar con la efervescencia revolucionaria de esos días de lucha en aquel verano de 1967 en Cuba, toda solidaridad con el pueblo vietnamita agredido por la guerra del imperio norteamericano, el despliegue de su diplomacia en defensa de los ataques yanquis, y el encuentro de músicos con un canto de unidad que dejó una estela aun vibrante.

 

La canción es un arma al servicio del pueblo, no un producto de consumo utilizado por el capitalismo para enajenarlo, precisa la declaración final de ese encuentro de cantores, principio con plena vigencia hoy transcurridas cuatro décadas.

 

Hasta el ocho de agosto se extendió esa cita en la que los participantes analizaron aspectos que definen esos mensajes musicales de extracción popular, plenos de identidad cultural, contra la discriminación racial y a favor de la Revolución cubana.

 

Hubo conciertos aun recordados, con cantautores como el uruguayo Daniel Viglietti, la norteamericana Bárbara Dane y el cubano Carlos Puebla y su grupo, que dio a conocer su obra hoy conocida en el mundo, Hasta siempre Comandante, dedicada al Che, y visionaria, en tanto meses después sucedería el vil asesinato del guerrillero heroico en Bolivia.

 

Junto a ese gran movimiento disperso que se encuentra en La Habana y toma conciencia de la necesidad de la denuncia y decir con la canción temas que le interesan al pueblo, existe una nueva hornada de jóvenes creadores en Cuba y otros países de América con inquietudes similares.

 

Ya Silvio Rodríguez se comenzaba a conocer en el ámbito universitario, entre amigos, y las canciones grabadas con dificultad en recitales improvisados comenzaban a circular. También Pablo Milanés inicia su incursión en temas de más contenido social. Confluyen junto a Noel Nicola y Vicente Feliú, en su quehacer renovado y creador.

 

Precisamente de ese Primer encuentro internacional nace el Centro de la canción Protesta, en Casa de las Américas, que comenzó a funcionar ya en octubre del propio 1967. Era la continuidad de lo acordado y Haydée Santamaría fue una de las impulsoras de ese movimiento en defensa de la canción comprometida.

 

Este año, la Feria internacional Cubadisco recordó los 40 años de ese hecho catalizador en la música cubana y de otros países, con un foro que agrupó a participantes en aquella cita y a noveles trovadores y cultivadores de lo mejor de la música popular. Fue un lindo homenaje que tendrá continuidad en la fiesta del disco en el 2008.

 

Al recordar ahora los 40 años de ese foro cultural, no se puede menos que agradecer ese canto vigoroso, bello y muy cercano al sentir de los pueblos legado hasta hoy, multiplicado en Cuba en un movimiento que sigue y seguirá siendo la nueva trova, la de siempre.

 

Inicia gira cantautor español Cigala junto a músicos cubanos

 

 

Madrid, 27 jul  (PL).- El cantautor español Diego El Cigala inició una gira nacional en compañía de los cubanos Guillermo Rubalcaba, pianista, Tata Güines y Changuito, percusionistas, y el bolero de la Isla como centro.

 

La idea es de El Cigala que cumple así con el programa de promoción de su nuevo disco Dos Lágrimas fraguado en Cuba a golpe de bolero con 11 canciones memorables, el cual da continuidad a Lágrimas Negras con Bebo Valdés.

 

Dos gardenias, de la inolvidable cubana Isolina Carrillo, es la pieza clave de la nueva entrega que, acompañado por el octogenario Rubalcaba al piano, El Cigala propone. Tata Güines explica cómo ha sido el proceso de trabajo.

 

"Nosotros le trasladamos lo que es el bolero cubano, en la forma en que se canta en moreno, y Diego lo lleva a su terreno", indica el famoso percusionista, quien acota que "los cubanos tenemos la misma manera de sentir que los gitanos" porque somos músicos muy arraigados a la tierra.

 

Diego explica que "negar la importancia de Lágrimas Negras sería como querer tapar el sol con un dedo, pero había llegado el momento de avanzar un paso más", y concretamos esta idea en Tijuana, México, en un reencuentro con Tata Güines.

 

Allí, agregó, cerramos en febrero el trato de lo que se fraguó en La Habana, donde escuchando a los maestros del feeling se llora de emoción.

 

En Cuba junto a Rubalcaba, Changuito, Tata, el también percusionista Sabu Prorrinas, Diego Morao a la guitarra y Yelsi Heredia al contrabajo, seleccionó los temas del nuevo disco, que es, a todos los efectos, la segunda parte de Lágrimas negras, explicó.

 

Señala que entre el repertorio elegido mandan los sentimientos apasionados de boleros, cha cha chá, coplas, cuplés y tangos.

 

Gira nacional del pianista cubano Guillermo Tuzzio

 

La Habana, 27 jul (AIN).- De Norte a Sur se denomina la gira nacional del pianista cubano Guillermo Tuzzio, que se iniciará este domingo en el Teatro Sauto de Matanzas.

 

Durante el periplo Tuzzio promocionará su más reciente disco compacto De Norte a Sur, producido por Chucho Valdés para el sello EGREM.

 

Otras de las ciudades en las que actuará son Pinar del Río, el 26 de agosto; Las Tunas, el ocho de septiembre; Santiago de Cuba (a finales de ese mes, y el 13 de octubre en el Teatro Auditorium Amadeo Roldán, en la capital cubana. El Instituto Cubano de la Música y el Centro Provincial de Música Adolfo Guzmán, colaboran en esta programación que incluye 12 piezas antológicas piezas del pentagrama popular americano, como As time goes by (tema del filme Casablanca); Farolito; Si me pudieras querer; Te amaré; Profecía; Orfeo negro; La flor de la canela y Alfonsina y el mar.

 

Entre los autores destacan Herman Hopfeld, Agustín Lara. Bola de Nieve, Silvio Rodríguez, Adolfo Guzmán, Antonio Carlos Jobin, Chabuca Granda y Ariel Ramírez.

 

El CD De Norte a Sur es un repaso musical por la geografía americana, con temas muy conocidos desde Estados Unidos hasta Uruguay, pasando por México, Cuba, Colombia, Venezuela, Perú, Brasil y Argentina. El crítico y periodista, Pedro de la Hoz escribió que "Guillermo Tuzzio ha descubierto despaciosa pero concienzudamente la gracia leve del toque, el discurso equilibrado, la cualidad aérea de las noches de su oficio.

 

Reveló que Jesús (Chucho) Valdés le informó una vez en la puerta de su casa que estaba produciendo un disco de Tuzzio por ser un pianista que vale la pena y que hace música que le recuerda demasiadas cosas como para olvidarla. En los próximos días, el programa televisivo Lucas estrenará un video clip de Tuzzio con la canción Te amaré, de Silvio Rodríguez; uno de los temas del CD De Norte a Sur.

 

Lucrecia canta clásicos del jazz y de su Cuba natal con la OBC

 

La artista caribeña asume hoy en el Auditori el mayor reto musical de su carrera

 

Por Núria Martorell

 

Barcelona, 27 jul (El Periódico de Cataluña). El vertiginoso compás de la música cubana tiene descolocada a la Orquestra Simfònica de Barcelona i Nacional de Catalunya (OBC), que hoy, por primera vez, aborda un repertorio de este calibre. Pero los nervios son compartidos.

 

"Por un lado, están los estándares de jazz de la primera parte, a los que me enfrento como una novata y para los que llevo meses aprendiendo inglés; luego, las piezas de mi tierra, con este envoltorio sinfónico, y después, el hecho de que el estreno sea en Catalunya. Como es mi casa, el público es más exigente", explicó la artista el miércoles en el Auditori.

 

"Para estos músicos, es difícil coger el ritmo cubano, que siempre tiene ese puntito atrás que es lo que en Cuba llamamos sabor, pero su trabajo es meritorio", subrayó la cantante. Minutos antes, cuando abordó la pegadiza *Mama Inés* con los 90 instrumentistas y su propio combo, el trompeta más veterano de la OBC no pudo reprimir un "¡güijaa!", en plan *cowboy*, después de que el director, Cristóbal Soler, mandara parar para repetir una estrofa.

 

El maestro, de 39 años y titular de la Filarmónica de la Universidad de Valencia, reconoció: "La música es algo más que lo que está escrito; hay mucho de tradición y emoción". Y admitió que aceptó debutar en la OBC con un repertorio tan ajeno a su especialidad, romántico y posromántico, --"sé que me la estoy jugando"-- porque "es una excelente oportunidad para aprender".

 

Aunque contratiempos no le han faltado. "Hasta el martes no llegó la partitura de *La bola*. Suerte que las transcripciones de los músicos de Lucrecia son excelentes", suspiró, tras alabar también "la energía y sensualidad" de la protagonista de la velada. Y también del Festival Mas i Mas, que ha elegido sus coloristas trenzas para ilustrar el cartel de la muestra. La conexión con su director viene de lejos: "Joan Mas fue el que me hizo mi primer contrato en Barcelona, para actuar en La BoŒte", recordó, agradecida.

 

 

Tercer Simposio de Hip hop cubano

 

Convocado por El proyecto La fabri_k se celebró en La Habana el 3er Simposio de Hip hop cubano, evento multidisciplinario, de carácter nacional pero con acertada presencia internacional.

 

"La fabri_k", ideólogos de este encuentro de reflexión sobre el hip hop en nuestro país y que tiene la significación de ser concebido desde las propias filas de los raperos cubanos, es un proyecto de acción comunitaria, integrado por los grupos de Rap Obsesión, Hermanazos y la actriz y promotora cultural Lourdes Suárez.

 

El Simposio tuvo su cede en La Casa de Cultura de Plaza (Calzada y 8 en el Vedado), una institución conocida internacionalmente por ser desde 1980 el lugar que diera origen al Festival Jazz Plaza.

 

La presente edición del Simposio acerca del hip hop cubano, se realizó del 25 al 29 de JULIO, en un horario que abarcó actividades entre las 9:00 AM y las 10:30 PM. El evento tuvo en su inauguración una exposición de artistas plásticos y una pequeña muestra de lo que andan haciendo algunos raperos cubanos.

 

Además de los encuentros teóricos (talleres) en las mañanas y las primeras horas de la tarde, se pudo apreciar una muestra alternativa en las tardes, la cual abarcó distintas expresiones del arte contemporáneo como  teatro performance, teatro hip hop, danza, etc.

 

Entrada la tarde, no faltaron conciertos o presentaciones de los artistas extranjeros y del patio, con los elementos de la propia cultura hip hop.

 

Con una frecuencia anual, este Simposio que ahora acaba de realizar su tercera emisión, está apoyado por el Concejo Nacional de Casas de Cultura, La SGAE, El Instituto Cubano de la Música, La Agencia Cubana de Rap, El Centro de Investigación y Desarrollo de la Cultura Cubana Juan Marinello, la RADIO y la televisión, entre otras instituciones.

 

Para la realización del simposio se crea un comité organizador, integrado por el proyecto La fabri_k y un grupo de colaboradores, (sicólogos, poetas, antropólogos, juristas, músicos etc.) que llevan a cabo la coordinación, preparación y ejecución del mismo.

 

Concurso de interpretación “Compay Segundo”

 

El Centro Provincial de La Música “Ignacio Piñeiro” y La Casa Compay Segundo convocan a:

I Edición  del Concurso de Interpretación “Compay Segundo”.

 

Dicho evento se celebrará  en el mes de noviembre del 2007, y tendrá carácter bienal.

 

Esta primera edición tendrá como objetivo la celebración del Centenario del Natalicio de Francisco Repilado Muñoz “Compay Segundo” para mantener vigente y promover el legado artístico de este gran músico cubano.

 

Bases:

 

 

Este encuentro está dirigido a todas las agrupaciones de pequeño y gran formato de nuestro país.

 

Cada agrupación escogerá en el momento de su inscripción el tema del repertorio de  Compay Segundo que interpretará.

 

Los interesados deberán dirigirse para realizar su inscripción a:

Casa Compay Segundo, sita en:

Calle 22 No 103 e/ 1ra y 3ra, Miramar, Ciudad de la Habana.

 

El Plazo de admisión será desde el 1 de julio al 15 de octubre de 2007.

 

Los premios incluirán: Premio en metálico, Réplica del sombrero de Compay Segundo, Guitarras, entre otros

 

Para mayor información llamar a: 205 1602, 206 8629 y 202 5922.

 

E-mail: compay@cubarte.cult.cu

 

 

 

 


 

EL OIDOR CRÍTICO